Bismillahi Rahmani Rahim
Musa I (c. 1280 - c. 1337),
conocido comúnmente como Mansa Musa, fue el décimo mansa, traducido como
"rey de reyes" o "emperador", del Imperio de Malí. En la
época del ascenso de Mansa Musa al trono, el Imperio de Malí ocupaba el
territorio previamente gobernado por el Imperio de Ghana, así como el Mande
(Malí) y sus áreas inmediatamente próximas. Musa tuvo multitud de títulos,
entre ellos los de Emir del Manding, Señor de las Minas de Wangara y
conquistador de Ghanata, Futa-Jallon y al menos una docena de estados. Fue el
gobernante más rico de su tiempo y se afirma que la persona más rica de todos
los tiempos.
Denominación
Musa fue denominado y es
generalmente citado como tal en los manuscritos occidentales y en la literatura
como Mansa Musa. Su nombre también aparece como Kankou Musa, Kankan Musa o
Kanku Musa, que significa "Musa, hijo de Kankou", siendo Kankou el
nombre de su madre. Otras alternativas son Mali-koy Kankan Musa, Gonga Musa y
el León de Malí.
Linaje y ascensión al trono
Lo que se conoce sobre los
reyes del Imperio de Malí proviene de los escritos de académicos árabes, como
Al-Umari, Abu-sa'id Uthman ad-Dukkali, Ibn Khaldun y Ibn Battuta, entre otros.
De acuerdo a la comprensiva historia de los reyes de Malí de Ibn-Khaldun, el
abuelo de Mansa Musa fue Abu-Bakr, hermano de Sundiata Keita, fundador del
Imperio de Malí tal y como ha sido registrado en la tradición oral. Abu-Bakr no
ascendió al trono, y su hijo, el padre de Musa, Faga Laye, no tuvo relevancia
en la Historia de Malí.
Mansa Musa ascendió al trono a
través de la práctica de nombrar un Califa durante el peregrinaje a La Meca y
otro tipo de expedición de un rey, siendo posteriormente nombrado el Califa
como heredero. De acuerdo a fuentes originales, Musa fue nombrado Califa del
rey ante él, habiéndose embarcado éste en una expedición para explorar los
límites del Océano Atlántico, expedición de la que nunca regresó. El académico
egipcio y árabe Al-Umari cita a Mansa Musa como sigue:
El
gobernante que me precedió no creía que sería imposible alcanzar el extremo del
océano que rodea la tierra [refiriéndose al Atlántico]. Quería alcanzar ese
[fin] y estaba determinado a continuar su plan. De modo que equipó doscientos
barcos llenos de hombres, y muchos otros repletos de oro, agua y provisiones
suficientes para muchos años. Ordenó que el capitán no regresara hasta que
hubiera alcanzado el otro confín del océano, o hubiera terminado con todas las
provisiones y el agua. Así partieron en su travesía. Estuvieron ausentes
durante un largo período, y, al final, solo un barco regresó. Cuando se
preguntó al capitán este respondió: 'O Príncipe, nosotros navegamos durante
mucho tiempo, hasta que vimos en medio del océano un gran río que corría
masivamente. Mi barco era el último, todos los demás estaban delante, y fueron
absorbidos en el gran remolino y no volvieron a aparecer jamás. Yo navegué de
vuelta para escapar de esta corriente.' Pero el Sultán no le creyó. Ordenó que
doscientos barcos fueran equipados para él y sus hombres, y mil más con agua y
provisiones. Entonces me confió la regencia durante el término de su ausencia,
y partió con sus hombres, para no regresar ni dar señales de vida jamás.
El hijo y sucesor de Musa,
Mansa Magha, fue también nombrado Califa durante la peregrinación de Musa.
Islam y peregrinaje a La Meca
Musa fue un devoto musulmán y
su peregrinaje a La Meca, una prescripción ordenada por Allah de acuerdo a las
enseñanzas del Islam, le hizo muy conocido en África del Norte y en Oriente
Medio. Para Musa, el Islam era el fundamento del "mundo culturizado del Mediterráneo Oriental". Pasó mucho
tiempo apoyando el crecimiento del Islam en su Imperio.
Musa realizó su peregrinación
en 1324, una procesión de la que se afirma que formaron parte 60.000 hombres y
12.000 cada uno de los cuales portaba barras de oro de 4 libras de peso,
heraldos vestidos en seda que portaban cetros de oro, caballos y bolsas de
mano. Musa cubrió los gastos de toda la procesión, alimentando al grueso de
personas y animales. También formaron parte de la comitiva 80 camellos,
variando los informes entre si portaban 50 y 300 libras de polvo de oro cada
uno. Musa regaló el oro a los pobres que encontró durante el camino. No solo
hizo donaciones a las ciudades por las que pasó en su camino a La Meca,
incluidas El Cairo y Medina, sino que también intercambió oro por recuerdos.
Además, se ha registrado que construyó una mezquita todos y cada uno de los
viernes.
La expedición de Musa fue
documentada por numerosos testigos oculares durante el camino, quienes quedaron
extasiados ante su riqueza y grandeza de la procesión. Hay una gran variedad de
fuentes que documentan este peregrinaje, como diarios, relatos orales e
historias. Se sabe que Musa visitó al Sultán Mamluk Al-Nasir Muhammad de Egipto
en julio de 1324.
Últimos días de su reinado
Durante su larga travesía de
vuelta desde La Meca en 1325, Musa escuchó noticias sobre la recaptura de Gao
por sus ejércitos. Sagmandia, uno de sus generales, lideró la ofensiva. La
ciudad de Gao había formado parte del imperio desde antes del reino de Sakoura
y era un importante, aunque a menudo rebelde, centro comercial. Musa realizó
una parada y visitó la ciudad donde recibió, como prisioneros, los dos hijos
del rey de Gao, Ali Kolon y Suleiman Nar. Volvió a Niani con los dos chicos y
posteriormente los educó en su corte. Cuando Mansa Musa volvió, trajo numerosos
académicos y arquitectos árabes.
Construcción en Malí
Musa se embarcó en un gran
programa de construcciones, levantando mezquitas y madrasas en Tombuctú y Gao.
Entre los más célebres está el centro de enseñanza Sankore Madrasah o
Universidad de Sankore, construido durante su reinado. En Niani, construyó el
Salón de Audiencias, un edificio comunicado por una puerta interior al palacio
real. Fue un "monumento admirable" cubierto por un domo, adornado con
arabescos de colores impactantes. Las ventanas de un piso superior estaban
recubiertas de madera y enmarcadas en láminas de plata, mientras que las del
piso inferior estaban también recubiertas de madera y enmarcadas en oro. Como
la Gran Mezquita, una estructura contemporánea y grandiosa de Tombuctú, el
Salón fue construido en piedra cortada.
Durante este período, se
observó un nivel urbanístico avanzado en los principales centros de Malí.
Sergio Domian, un estudioso del arte y la arquitectura italiano, escribió lo
siguiente sobre este período: "así
fueron sentadas las bases de una civilización urbana. En el cénit de su poder,
Malí tenía al menos 400 ciudades, y el interior del Delta del Níger estaba muy
densamente poblado".
Influencia en Tombuctú
Se ha documentado que Mansa
Musa viajó a las ciudades de Tombuctú y Gao en su viaje hacia La Meca, haciéndolas
parte de su imperio cuando regresó hacia 1325. Trajo arquitectos de Andalucía,
en España, así como desde El Cairo, para construir su gran palacio en Tombuctú
y la gran Mezquita de Djingareyber que todavía se mantiene.
Tombuctú se convirtió pronto en
un centro comercial, cultural e islámico. Los mercados trajeron comerciantes de
Nigeria, Egipto y diferentes reinos africanos. Se fundó una universidad en la
ciudad, de la misma forma que se fundaron universidades en las ciudades también
malienses de Djenné y Ségou, y el Islam se diseminó en los mercados y en la
universidad, haciendo de Tombuctú una nueva zona de predicación y estudio del
Islam. Las noticias de la riqueza de la ciudad imperial de Malí cruzaron el
Mediterráneo hasta Europa del sur, y los comerciantes de Venecia, Granada y
Génova pronto añadieron Tombuctú a su cartografía para comerciar bienes
manufacturados a cambio de oro.
La Universidad de Sankore de
Tombuctú fue equipada con nuevo personal durante el reinado de Musa,
añadiéndose a su equipo juristas, astrónomos y matemáticos. La Universidad se
convirtió en un centro de aprendizaje y de cultura, atrayendo a académicos y
estudiosos musulmanes de toda África y de Medio Oriente hasta Tombuctú.
En 1330, el Reino Mossi invadió
y conquistó la ciudad de Tombuctú. Gao ya había sido capturada por el general
de Musa, y Musa pronto recuperó Tombuctú, construyendo una muralla y un fuerte
de piedra, basando un ejército permanente en la localidad para protegerla de
futuros invasores.
Si bien el palacio de Musa ha
desaparecido, la universidad y la mezquita todavía se mantienen en el actual
Tombuctú.
Fallecimiento
La muerte de Mansa Musa ha sido
objeto de intenso debate entre los historiadores modernos y entre los
académicos árabes que registraron la historia de Malí. A partir de la
comparación de los reinados de sus sucesores, tanto su hijo Mansa Maghan (cuyo
gobierno se ha registrado entre 1332 y 1336) como su hermano mayor Mansa
Suleyman (cuyo reinado se ha registrado entre 1336 y 1360), y los 25 años
registrados de reinado de Musa, se puede fijar la fecha de su muerte
aproximadamente en el año de 1332. Otros registros declaran que Musa había
planeado abdicar el trono a favor de su hijo Maghan, pero murió poco después de
volver de La Meca en 1325. Además, de acuerdo a un relato de Ibn-Khaldun, Mansa
Musa estaba vivo cuando la ciudad de Tlemcen en Argelia fue conquistada en
1337, dado que envió representantes a Argelia para felicitar a los
conquistadores por su victoria
Mezquita de Sankore |
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