jueves, 28 de febrero de 2013

Islam y Cultura Argentina

Las aportaciones de Cardoso, Corbiere, Franco y Lugones.
Continuamos presentando notas que puntualizan la influencia del Islam en la forja de la identidad tradicional argentina y su arquetipo, el Gaucho. Aclaramos que cuando se habla específicamente de lo “árabe” como seña cultural, se alude directamente a lo islámico, apreciación muy frecuente entre los estudiosos e intelectuales no-musulmanes.
El agrimensor, historiador y costumbrista Aníbal Cardoso (1862-1923), hace una singular enumeración en uno de sus artículos: "Es un hecho realmente curioso que después de luchar los españoles durante ocho siglos con los árabes hasta desalojarlos de la Península, vinieran pocos años después a colonizar nuestro país, donde sus hijos nacerían con el instinto y crecerían con la tendencia del amor al caballo, tan arraigado entre los moros, sus seculares enemigos. Si a esto se agrega el amor a la vida libre, el culto al valor y a la hospitalidad, la afición a los actos heroicos y caballerescos. Y la frugalidad estoica en los tiempos de miseria, tenemos que nuestros gauchos han sido los árabes del Plata". (Aníbal Cardoso: Los atributos del gaucho colonial, en el Boletín de la Junta de Historia y Numismática Americana; Buenos Aires, 1928, v. 5, págs. 71-91; citado también por Gabriel Taboada en Gauchos, Tea, Buenos Aires, 1992, pág. 159).
Análogamente como lo hace Sarmiento, el escritor y escribano Emilio Pedro Corbiere (1886-1946) en su libro "El Gaucho. Desde su origen hasta nuestros días", publicado por primera vez en 1929 (Talleres Gráficos Argentinos L.J. Rosso, Buenos Aires), afirma que el gusto americano por el payador es de origen árabe: "Este gusto a payador o cantor, creación árabe, que es la primitiva sangre de los andaluces, vino importado con los conquistadores a América, y de aquéllos se han copiado muchos de sus objetos de uso, como los frenos y las riendas de cuero trenzado. Es árabe el estilo de sus canciones pesadas, monótonas, quejumbrosas como lamentos, siempre en el mismo tono, y que los nativos denominaron 'tristes'" (E.P. Corbiere: El Gaucho, Editorial Renacimiento, Sevilla, 1998, pág. 206). En este contexto, son altamente significativas las declaraciones del cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa (1903-1969): "La milonga es rioplatense... Se trata de un ritmo que recibe influencias afro y, por cierto, también proviene, como una buena parte del folclore nuestro, del folclore del sur de Andalucía, del sur de España, del folclore andaluz". (Entrevista que se le realizó en España por el periodista José Luis Izaguirre, para Radio Peninsular en diciembre de 1976). De hecho el término 'guitarra' proviene del árabe ‘al-quitar’, la cuerda, y se ha visto en el origen del instrumento al Ud (laúd) norteafricano.
Para el escritor, poeta y versado tradicionalista catamarqueño Luis L. Franco (1898-1988), el gaucho era un criollo con sus adentros árabes: "La ascendencia de los jinetes del desierto arábigo o africano está presente en más de un detalle: el uso de riendas abiertas para sujetar el caballo si desmonta el jinete; el cabalgar derecho en la silla; el trepar sobre ella de un salto sin tocar el estribo mientras el caballo avanza. (...) El nuevo hombre ya no es español, por cierto. Por el lado de su sangre india le viene la aptitud para el dominio de la desaforada llanura, por el otro lado también: la sangre medio mora de España ha recobrado en la pampa su medio originario de desierto poblado de galopes. (...) El gaucho come carne y bebe mate amargo. Mate y carne de vaca (por eso asegura Lugones: 'El gaucho nunca fue alcoholista'. -El Payador, pág. 50). (...) El aduar árabe, la toldería pampa misma, significan, cada cual a su modo, una asociación efectiva (...) Ya veremos que aunque su cuerpo sea indio, sus adentros son árabes. (...) El gaucho no es propiamente un nómade, ni tampoco lo contrario; es más bien, si se quiere, un sedentario a caballo. Diríamos que nace a caballo, pues el niño es, a los cuatro años, un jinete delante de Dios... (...) Como en las tribus árabes, aquí el cantor es agente de sociabilidad, es decir, de cultura. Todo gaucho es músico, pero en las broncas coplas del payador, el corazón de los hijos del desierto balbucea el lenguaje cofraternal de la poesía. (...) "Los gauchos o campesinos son muy superiores a los habitantes de la ciudad. Invariablemente el gaucho es muy servicial, muy cortés, muy generoso, nunca he visto un ejemplo de grosería e inhospitalidad. Lleno de modestia cuando habla de sí mismo o de su país, es, al mismo tiempo, tan atrevido como valiente" (Darwin). Desde luego, el gaucho no era un salvaje, pues, por raro que parezca, el admirable espíritu de la cortesía árabe-española (islámica), que la opresión político religiosa (de la inquisición) no pudo extinguir del todo en la Península, persistió en él" (L.L. Franco: El Otro Rosas, Editorial Schapire, Buenos Aires, 1968, págs. 79-108 y 125).
Al analizar el origen de las payadas y los payadores, el canto y la inspiración gauchesca, el escritor Leopoldo Lugones (1874-1938) hace este análisis: "...si el origen de las tensiones provenzales y de los romances con ecos, estaba, sin duda en la églogas grecolatinas, fueron los árabes quienes continuaron y sistematizaron aquel género de poesía, que les era también habitual, cuando en la época mencionada (siglo VII) dominaron allá a su vez. Precisamente, los trovadores del desierto habían sido los primeros agentes de la cultura islamita, constituyendo con sus justas en versos, la reunión inicial de las tribus, que Mahoma, un poeta del mismo género, confederó después. Así se explica que para nuestros gauchos, en quienes la sangre arábiga del español predominó, como he dicho, por hallarse en condiciones tan parecidas a las del medio ancestral, tuviera el género tanta importancia. (...) ¡Quién habría dicho al conquistador, que con la guitarra introducía el más precioso elemento de civilización!... Dulce vihuela gaucha que ha vinculado a nuestros pastores...con la rediviva dulcedumbre de las cassidas arábigas cuyos contrapuntos al son del laúd antepasado y de la guzla monocorde como el llanto, iniciaron entre los ismaelitas del arenal la civilización musulmana: el alma argentina ensayó sus alas y su canto de pájaro silvestre en tu madero sonoro". (L. Lugones: El Payador, pág. 54).
Fuente: "Reconstrucción historiográfica de las señas Mudéjares del Gaucho" del Prof. Ricardo Elía.
Remitimos a nuestros lectores a Etiquetas de este blog, sección "Tradición Argentina", donde hemos incluído más material al respecto.

martes, 26 de febrero de 2013

Hombres de Allah: Umar ibn al-Jattab (ra)

Bismillahi Rahmani Rahim
1- Dijo el Mensajero de Allah (asws) "Ciertamente, Allah ha puesto la verdad en la lengua y en el corazón de Umar"-
Su nombre era Umar Ibn Al Jattab Ibn Nafil Ibn Abdul Uzza, estaba emparentado con el Profeta de Allah (asws) a través de Kaab Ibn Lua. Pertenecía a la tribu de Quraish llamada Bani Ada. Cuando Umar (RA) abrazó al Islam, el Mensajero de Allah (asws) lo apodó: "Al Faruq" (quien distingue el bien del mal, y la verdad, de la mentira) y el día de la batalla de Badr lo apodó: Abu Hafs (padre del león)-
Nació Umar Ibn Al Jattab (ra) trece años después del Profeta (asws) y vivió también trece años después de la muerte del Mensajero (asws), murió (como mártir) a los sesenta y tres años, tal la edad del Enviado de Allah (asws) y la de su compañero Abu Bakr (ra), siendo sepultado junto a ellos.
Desde pequeño le inculcaron la valentía, la pujanza, y la audacia. Fue un hombre fuerte que jamás temió de nadie, tal como lo describieron:
Si habla se hace escuchar, si camina lo hace rápidamente, y si golpea lastima.
Umar (ra) fue arrogante durante su incredulidad y hombre prominente en el Islam.

2 - La islamización de Umar
Conocía el Mensajero de Allah (asws) la personalidad de Umar (ra) y la magnitud de su fuerza, como también, el prestigio y la influencia que gozaba Abu Yahl (Amru Ibn Hisham). Por esto pidió a Allah, glorificado sea, que fortaleciera al Islam con quién más amara de estos dos hombres: Umar Ibn Al Jattab o Amru Ibn Hisham. Y quiso Allah socorrer al Islam con el más amado para Él: Umar Ibn Al Jattab (ra)
En una ocasión, salió Umar de su casa con su espada (siendo hasta entonces, uno de los enemigos más acérrimos del Islam), en dirección de Dar Al Arqam - casa, sobre la colina de Safa, en las inmediaciones de la Kaaba- donde se encontraba el Mensajero (asws) y un grupo de sus compañeros, entre ellos: Hamsa, Alí y Abu Bakr, recordando y adorando a su Señor en secreto, prudentes ante el daño que pudieran causarles los incrédulos. En su camino encontró a Naim Ibn Abdullah, quien observando la furia en su rostro, se acercó temeroso y le preguntó:
- ¿Hacia dónde te diriges Umar?
- En busca de aquel renegado que dividió a los Quraishíes e insultó a sus dioses, lo mataré.
-Naím: ¡Qué mísera será la obra que realizarás, Umar!
-Umar: ¿Acaso has renegado tú también? Si lo has hecho, juro por Al-lat y Al-Uzza (dos divinidades árabes pre-islámicas) que empezaré por ti.
-Naím: Hazlo Umar, pero debes saber que tu hermana Fátima Bint Al Jattab y su esposo Said Ibn Zaid han abrazado al Islam, abandonando tu religión
Acrecentó esto aún más su furia, y de inmediato cambió de dirección. Al llegar, a casa de su hermana, ésta se encontraba con su esposo y con Jabbab Ibn Al Arat. Tenían en sus manos un pliego con aleyas del Corán, que recitaban y estudiaban. Al advertir su presencia, Jabbab se ocultó temeroso, mientras Fátima y su esposo lo recibían en la puerta, ocultando ella, los pliegos con las aleyas.
- Dijo Umar: ¿Qué es aquello que escuché?
- Nada, solo una íntima discusión.
- Umar: "escuché que habéis renegado de nuestra religión"…
- Dijo Said: ¿Acaso no pensaste, que la verdad puede estar fuera de tu religión?
Sin dejarlo concluir, Umar se abalanzó sobre él, derribándolo y sentándose sobre su pecho; intentó su hermana acercarse para defenderlo, recibiendo un golpe que hizo sangrar su rostro y sollozando gritó:
- ¡Oh, enemigo de Allah! Me golpeas por mi fe en el Dios único; lo que no había hecho hasta ahora lo haré en este momento, atestiguo que no hay otra divinidad salvo Allah y atestiguo que Muhammad es su Mensajero.
Impresionaron intensamente estas palabras, llenas de luz y de fe, en el corazón de Umar. Cambió incluso con ella su tono de voz, liberando súbitamente a Said de su incómoda posición y extendiendo su mano hacia su hermana le dijo:
Acércame ese pliego para ver qué hay en él.
Esta respondió:
-¡No! ¡No pueden tocar al Corán sino los purificados! Higienízate y purifícate.
Umar así lo hizo, regresó junto a su hermana y comenzó a leer el pliego que decía:
En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Ta, Ha. No te hemos revelado el Corán para que te entristezca. Sino como recuerdo para quien tiene temor de Allah. Como revelación de quien ha creado la tierra y los altos cielos. El Compasivo se ha instalado en el Trono. Suyo es lo que está en los cielos y en la tierra, entre ellos y bajo la tierra. No es preciso que te expreses en voz alta, pues Él conoce lo secreto y aún lo más recóndito. ¡Allah! No hay más dios que Él. Posee los nombres más bellos. (Sura 20: Aleyas 1 a 8)
Al concluir su lectura, tomó Umar el pliego y lo besó. Se incorporó y dijo:
Cuanta belleza hay en estas palabras y cuán sublime es su mensaje...No es pertinente que, a quien correspondan estas aleyas, le sea asociado en su adoración..... ¡Guiadme ante Muhammad!
Al escuchar estas palabras, Jabbab Ibn Al Arat (ra) salió de su escondite y dirigiéndose a él, exclamó:
- Alégrate Umar, pues el ruego del Mensajero de Allah por ti fue respondido.
Esto ocurrió en el quinto año de la revelación.
Tomó Umar (ra) el camino hacia la colina de Safa donde se encontraba Dar Al Arqam y allí, frente al Mensajero de Allah, atestiguó:
"No hay más divinidad que Allah y que Muhammad es su Mensajero".
Umar, el enemigo acérrimo, se convirtió en Umar Al Faruq, ingresando a la religión del Islam. Los allí presentes exclamaron al unísono: Allahu Akbar (Dios es el más grande), hasta escucharse esta invocación en toda Makka.

3 - El califato de Umar
Abu Bakr (ra), el día de Saqifa, en que asumió el Califato, extendió su mano derecha a Umar, (ra) diciéndole:
-¡Dame tu mano Umar (ra) para jurarte fidelidad!.
Él contestó: A ti te juraremos fidelidad, pues eres mejor que yo.
Abu Bakr (ra) respondió: Tú eres más fuerte que yo.
Umar (ra) contestó: Por cierto que mi fortaleza es para ayudarte.
Al contraer Abu Bakr (ra) la enfermedad que posteriormente lo llevaría a la muerte, reunió a algunos de los Sahabas más importantes y les consultó sobre el posible nombramiento de Umar (ra) como Califa de los musulmanes. Todos aceptaron, razón que lo alegró enormemente.
Abu Bakr (ra) comprometió a Umar (ra) haciéndole firmar un pacto por el que asumiría el Califato luego de su muerte.
Así, asumió Umar Ibn Al Jattab (ra) sin desearlo, de no haber sido por su temor a Allah y  ser preguntado el Día del Juicio (por haberse rehusado a aceptar el Califato), Umar lo hubiese rechazado y huido de él.

4 - Indicios acerca de la grandeza de Umar (Allah se complazca de él)
Umar Ibn Al Jattab (ra), el Emir de los creyentes, luego del Mensajero de Allah (asws) y de Abu Bakr (ra), fue un personaje relevante por su conducta y personalidad.
Umar "Al Faruq" se educó bajo las enseñanzas del Profeta (asws). Cuando creyó en Allah y en su Mensajero lo hizo con la fe de los sabios piadosos. Era temido hasta por el más fuerte, mostraba firmeza, audacia y severidad. En una ocasión, al encontrarse frente a la muerte, pidió a su hijo:
- ¡Oh, Abdullah! Retira mi cabeza de la almohada y apóyala sobre la tierra, quizás así Allah, El Altísimo, se digne mirarme y tenga compasión por mí.
Y le encomendó:
Dirígete a Aisha (ra), madre de los creyentes, y preséntale los saludos en nombre de Umar (ra), no menciones "El emir de los creyentes", pues a partir de hoy ya no lo soy. Dile que Umar Ibn Al Jattab pide su permiso para ser sepultado junto a sus dos compañeros, el Profeta Muhammmad (asws) y Abu Bakr (ra).
Transmitió Abdullah (ra) el pedido de su padre a Aisha (ra), ella contestó:
Había reservado este lugar para mí, pero hoy prefiero que Umar (ra) lo ocupe.
Al regresar ante su padre, Abdullah(ra) manifestó lo dicho por Aisha(ra)
diciéndole:
Oh Emir de los creyentes!, será como tú lo deseas, ella otorga su permiso
Exclamó Umar(ra):
-¡Glorificado sea Allah! No deseaba nada más que esto.
Luego, indicó a su hijo que tras su muerte, volviera a asegurarse del consentimiento de Aisha (ra). Abdullah (ra) así lo hizo, y el Califa Umar Ibn Al Jattab(ra) fue sepultado junto a ellos dos.
Al encontrarse con algún niño en las calles de Medina, tomando sus manos les decía:
- Ruega a Allah por mí, pues tú, todavía no tienes pecados.
Decía esto, pues según la fe islámica, todos los niños nacen en estado de pureza (Fitra), y no tienen pecados heredados de sus antepasados. Por todo esto Umar (ra), quien se consideraba una persona con gran cantidad de faltas, debido a su responsabilidad por conducir la nación islámica, pedía de los niños, que rogasen a Allah por él. Tal era su conducta piadosa.

5 – “No poseo más que esta camisa”
Se retrasó Umar Ibn Al Jattab (ra) un día viernes al sermón (jutba) que debía pronunciar ante los fieles. Al llegar, lo hizo apresurado vistiendo una capa con muchos remiendos, llevando debajo, una túnica todavía húmeda. Al subir al mimbar, se disculpó ante los fieles diciendo:
- Me retuvo esta camisa, pues debí aguardar que se secara, ya que otra no poseo.

6 -Umar cuida de los huéspedes de Medina y se conmueve por el llanto de un niño
Arribaron a Medina comerciantes que acamparon en las inmediaciones de la ciudad. Al saber de su presencia, salió Umar Ibn Al Jattab y Abdur Rahman Ibn Auf (ra) a recibirlos. Al llegar muy tarde, observaron a sus integrantes dormidos, por lo que escogieron un lugar para descansar.
Dijo Umar (ra):
- Pasaremos el resto de la noche aquí, velando por nuestros huéspedes.
Al escuchar el llanto de un niño, Umar (ra) se dirigió presuroso, temeroso que su llanto despertase a los huéspedes. Al acercarse le dijo a su madre:
- Teme a Allah, y amamanta a tu niño
Regresó a su lugar, pero nuevamente el pequeño comenzó a llorar, retornó y dijo otra vez a su madre:
- Te dije que temas a Allah y amamantes a tu niño
Una vez más retornó a su sitio y, sin siquiera acomodarse, el llanto del niño volvió a estremecerlo. Se dirigió Umar (ra) entonces hacia la madre y le dijo:
-¡Ay de ti! No veo, sino una pésima madre. ¿Qué tiene tu hijo?
Dijo ella, sin saber que hablaba con el Califa:
-¡Oh siervo de Allah! Me has ofendido. Yo trato de destetar a mi hijo, pero él se niega.
Umar: - ¿Y por qué lo destetas?
Ella contestó: -El Califa no subvenciona sino a niños destetados.
(En aquella época los Califas asignaban una cantidad de alimentos en forma mensual o semanal a cada familia humilde, según el número de niños destetados que tuviesen). Estos bienes eran tomados del Tesoro Común de los musulmanes (Baitul Mal) originados por la contribución social -el zakat- y de donaciones voluntarias.
Umar respondió - ¿Y cuál es su edad?
- Solo tiene algunos meses.
-¡No lo hagas!, clamó Umar
Relató Abdur Rahman Ibn Auf (ra) que Umar dirigió la oración del alba, no pudiendo, quienes orábamos detrás de él, entender que recitaba debido a su llanto. Al culminar les dijo:
- ¡Que desgracia la mía! Cuántos niños musulmanes habrán muerto
Inmediatamente ordenó que se informase por las calles de Medina:
- "No destetéis a vuestros niños, pues subvencionaremos con los bienes del Tesoro Común a todo hijo de musulmán"
Y ordenó la misma proclama, para todas las provincias de la nación Islámica

7 - Ejemplo de respeto por la libre expresión
En una ocasión el Califa, subió al mimbar para dirigirse a los musulmanes, e informarles sobre un asunto de suma importancia. Comenzó su sermón (jutba) diciendo:
- Alabado sea Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con su siervo y Mensajero. ¡Escuchad!, Allah sea misericordioso con vosotros.
Uno de los musulmanes presentes interrumpió sus palabras diciendo:
¡Por Allah que no escucharemos nada de ti!
Entonces Umar (ra) preguntó: -¿Por qué no me escucharán?
Respondió el hombre:
- Porque te has otorgado privilegios por sobre nosotros en esta vida. Nos diste a cada uno una capa, y en cambio tú tomaste dos.
Mirando Umar (ra) a los musulmanes, dijo:
¿Dónde se encuentra mi hijo Abdullah?
Este, se puso de pie y respondió: -¡Aquí estoy! Emir de los creyentes.
Umar: - ¿Quién ha tomado la segunda capa?
Abdullah: - ¡Yo! Oh, Emir de los creyentes
Dirigiéndose Umar (ra) al hombre disconforme y a los musulmanes, les dijo:
- Saben ustedes que soy un hombre alto y de talla grande, sin embargo me ha tocado una capa corta, por lo que mi hijo Abdullah, me ha dado la suya y con ella, alargué la mía.
Entonces el hombre dijo:
- ¡Alabado sea Allah, ahora te escuchamos oh, Emir de los creyentes!.

8 - Un ejemplo de verdad y justicia
Cierta vez, Umar dijo a Al Abbas (ra), tío del Profeta (asws):
Escuché decir al Mensajero de Allah (asws) antes de su muerte, que deseaba ampliar la mezquita, y por cierto que tu casa está muy próxima a ella. Entréganos tu casa y con ella ampliaremos la mezquita; te daremos a cambio, otra más amplia.
Al Abbas (ra) contestó: - No lo haré.
- Entonces la expropiaré, dijo Umar.
Al Abbas (ra): - No tienes ese derecho, nombra a alguien que arbitre entre nosotros con la verdad
- Umar: - ¿A quién eliges?
Respondió Al Abbas: - A Hudaifa Ibn Al Iamán (ra) (conocido sabio entre los Sahabas).
Ambos se dirigieron hacia Hudaifa (ra), y relataron la discrepancia que existía entre ambos. Luego de escuchar atentamente sus alegatos dijo:
Escuché que el Profeta de Allah, David (as), quiso ampliar la mezquita de Jerusalén (Baitul Maqdis), encontrando cerca de ella una casa que pertenecía a un huérfano. Al solicitársela, éste se negó, por lo que David(as) decidió tomarla por la fuerza, entonces Allah El Altísimo, le reveló: Por cierto que la casa más distanciada de la injusticia, debe ser la casa de Allah"... David (as) devolvió la casa a su dueño.
Dirigió Al Abbas(ra) su mirada hacia Umar (ra) y dijo:
- ¿Todavía quieres tomar mi casa por la fuerza?
Dijo Umar: - ¡No! -
Contestó Al Abbas: - Entonces, te daré mi casa para que amplíes la mezquita del Mensajero de Allah (asws) -
Con este ejemplo y con su actitud, quiso Al Abbas (ra) demostrar al Califa Umar (ra) sus límites como gobernante.

9 – “¿Desde cuándo esclavizáis a los hombres, puesto que sus madres los trajeron libres a este mundo?”
Preguntó un joven egipcio a Umar (ra):
¡Oh, Emir de los creyentes! ¿Es este un buen sitio para buscar tu amparo?
De inmediato Umar (ra) lo interrogó acerca de su inquietud. Supo que Muhammad Ibn Amr Ibn Al As (hijo del libertador y gobernador de Egipto) después de haber perdido una competencia frente a él, al castigarlo le dijo:
¡Toma! Pues soy el hijo del hombre más respetado
Al oír esto, Umar (ra) ordenó a un emisario llamar a Amr Ibn Al As y a su hijo Muhammad. Frente a ellos exclamó:
-¿Dónde está el joven egipcio?
- ¡Estoy aquí! Emir de los creyentes, respondió.
Dijo Umar: - Toma esta vara y golpea al hijo del hombre más respetado
- Golpeó el egipcio a Muhammad, hasta hacerlo sangrar.
- Repitió Umar (ra):
- Pégale al hijo del hombre más respetado, y agregó:
- ¡Golpea también la cabeza calva de Amr, pues, por Allah! Te golpeó valiéndose de la autoridad de él.
Contestó el joven:
- ¡Por Allah! Emir de los creyentes, ya obtuve mi derecho, golpeé a quien me había golpeado
- Dijo Umar: Si le golpearas más, nadie te lo impediría, hasta que fueras tú el que dejara de hacerlo
Dirigiéndose a Amr Ibn Al As, le dijo:
- ¿Desde cuándo esclavizáis a los hombres, puesto que sus madres los trajeron libres a este mundo?.

10 – “Los pecados del ejército son más peligrosos que vuestros enemigos”
Escribió Umar (ra) a su Compañero, Saad Ibn Abi Uaqqas (ra) y a quienes se encontraban con él formando parte del ejército que luchaba en Irak:
Por cierto que ordeno a tus soldados y a ti ser temerosos de Allah, por encima de cualquier situación, pues el temor a Allah es la mejor arma contra los enemigos y la estrategia más poderosa. Les ordeno, el cuidado extremo de no cometer pecados, y de estar prevenidos de vuestros enemigos. Por cierto que los pecados del ejército son más peligrosos para vosotros que el enemigo (pues estos pecados los llevan a perder el favor y protección de Allah Todopoderoso).
Ciertamente los musulmanes vencen por la desobediencia a Allah que cometen sus enemigos, de no ser por esto, no seríamos superiores a ellos, pues nuestras fuerzas son menores.
Y si nos igualamos en la desobediencia a Allah, ellos nos superan en número de combatientes y variedad de armamentos. Si no vencemos por la ayuda y protección divina, no lograremos vencerlos con nuestro poderío.
Sabed que junto a vosotros se encuentran los ángeles de Allah que registran cuánto hagáis, tened vergüenza de ellos y no desobedezcáis a Allah, pues estáis en Su causa.
Compartió con el Mensajero de Allah muchas batallas, como las de Badr, Uhud y Hunain. En Badr, tras una victoria contundente; el Profeta le consultó que hacer con los prisioneros, Umar (ra) contestó:
- Te han combatido y te han expulsado, debes deshacerte de ellos.
Contestó el Mensajero: tú eres como el Profeta Noé (as) quién dijo:
"Señor mío, no dejes sobre la tierra rastros de los incrédulos. Si tú los dejas confundirán a tu pueblo y no engendrarán más que libertinos e incrédulos" (Sura 71, aleya 26-27)
Combatió Umar (ra) hombro con hombro en la batalla de Uhud junto al Mensajero (asws), protegiéndolo en una ocasión con su cuerpo y escudo ante un ataque enemigo.
Estableció la "era de la Hégira" (calendario Islámico considerado uno de los mayores acontecimientos de la historia del Islam, pues indica el comienzo de la emigración del Mensajero de Allah a Medina)
Fueron muchas las concordancias entre las revelaciones del Sagrado Corán y las inquietudes de Umar (ra), por ejemplo: La prohibición de bebidas alcohólicas, la de los prisioneros de guerra, etc.
Que la misericordia de Allah sea con Umar.

domingo, 24 de febrero de 2013

La Sabiduría del Caudillo


Notas de Espiritualidad Heroica
Bismillahi Rahmani Rahim
Antes de entrar en batalla, el Caudillo habló así:
Hijo mío, esclarecer el discernimiento de la Humanidad ha sido siempre la tarea de aquellos Hombres selectos para transmitir el Mensaje libertador del Soberano de los Mundos. Por esto es que esclarecer tus pensamientos, distinguir lo real de lo falso, deben ser tus prioridades, ya que gracias a ese discernimiento podrás generar movimientos libres desde tí mismo, lo que equivale a decir que tu voluntad estará completamente preparada para obrar de acuerdo a lo que se ha asignado para ti.
Debes tener siempre presente la distinción entre lo que conlleva un perjuicio para tu desarrollo como hombre y lo que realmente pueda brindarte una apertura para conseguir dar pasos firmes y decididos. Esta distinción requiere una activación de tu poder de atención: estar atento es una virtud que muy pocos saben desarrollar en estos tiempos de inconsciente somnolencia.
Entiende que permanecer atento te hará un agente activo que no conviene a quienes invierten sus energías en generar el sueño que cubre al mundo; ya que todo el que duerme se ha atascado en un nivel de consciencia en el que la voluntad es una herramienta pasiva dispuesta a ser manipulada por fuerzas ajenas a sí misma. Y muchos creen estar despiertos cuando son los que más profundamente dormidos están.
Atención es abrir los ojos de tu pecho, los únicos capaces de reordenar los acontecimientos y las cosas que se hacen manifiestas de acuerdo a su significado original. En cambio quienes duermen experimentan una versión falseada de los acontecimientos, versión impuesta desde quienes provocan el sueño.
Adecuado discernimiento implica una voluntad orientada hacia lo correcto, y por lo correcto deberás luchar.
Luchar, y no sentir temor de lo que esto significa, ya que una entidad pasiva, cuya naturaleza está originalmente orientada a la actividad, está siempre expuesta a la destrucción de sí misma.
¿Qué piensas que hará el león al ver en peligro la seguridad de su manada? El Profeta ha venido a enseñarnos nuestra naturaleza de León, naturaleza orientada a la actividad, ya que el camino está repleto de obstáculos que sólo una voluntad poderosa podrá sortear.
Por lo tanto, debes descubrir al Guerrero en ti mismo, siendo esto una justa consecuencia de poder discernir con claridad lo real de lo inconsistente.
Lo inconsistente está allí, como un velo de opacidad que cubre lo real. ¿Cómo piensas quitar ese velo más que con un acto contundente de la voluntad despierta? Lo inconsistente está asociado al sueño, y el sueño con la intención disolvente del demonio.
Sin embargo, todo está allí para probar tu valor como hombre. Sin examen el hombre no es, y el examen es por el hombre. Si no hay Guerra lo inconsistente se afirma inapropiadamente destruyendo las luces de la consciencia. Y el resultado de esta afirmación es el error, la ignorancia y la pesadez propia de una vida sin sentido.
Toda proclama de paz sin haber vencido a los propios demonios sólo es vanagloria del sueño de los ignorantes.
Sólo después de vencer en el fragor de la batalla se puede disfrutar de la Paz auténtica.
El Héroe no duerme, y quienes duermen no participan de la naturaleza heroica, ya que el sueño es el placer de la voluntad afeminada y el Héroe el resultado de la voluntad transformadora.
Un sistema compuesto de sueños siempre tiende a mermar y a ridiculizar la naturaleza heroica. Por esto verás abundantes héroes falsarios y afeminados como resultado parasitario de esa anormal inversión.
La inversión siempre ha sido la herramienta más apropiada para las intenciones del demonio. Invertir el orden de las cosas es generar caos, y hacer del caos un sustituto de la belleza real es el objetivo del sueño de quienes duermen la inconsciencia. La inversión lleva a percibir el caos como belleza y a lo real como violencia que debe ser censurada. Así es, lo Real siempre será violencia desbaratadora de los movimientos de la inconsistencia.
Y precisamente esa es la función del Guerrero: poner orden en su vida y en aquello que lo rodea para devolver su justo lugar a la belleza. Para esto es necesario la fuerza de una consciencia despierta y una voluntad activa, lo que para quienes duermen puede significar "violencia".
La Justicia siempre será violenta para el criminal que no reconoce su crimen. Y el sueño es el peor atentado contra la consciencia que no se reconoce a sí misma dormida.
No hay Guerrero ni Héroe sin consciencia de si mismo y del Orden que el Creador ha puesto en la Creación: Orden, consciencia, belleza y Justicia.
El impostor invertirá los valores en nombre de una libertad mentida que impone la esclavitud como cultura y la corrupción como única norma válida de conducta. Y todo aquello que se genera desde la esclavitud y la corrupción se considera progreso y civilización. ¡Tal es, hijo mío, el poder somnífero del veneno demoníaco!
Ayudar a los demás implica en primer lugar ayudarte a ti mismo; ayudarte a ti mismo significa levantarte contra el sueño, despertar, activar la voluntad, discernir con claridad cuál es el peligro y cuál la apertura. Sin esto el hombre sólo gana en engaño y arbitrariedad.
Sin embargo, y para despejar cualquier malentendido, la violencia tiene para nosotros dos aspectos completamente diferentes:
Tienes por un lado lo que hemos dado en llamar "violencia necesaria" de lo Real ante lo inconsistente, es decir, la emergencia de lo real que se lleva a cabo desde el discernimiento como primer paso fundamental, supone una violentación de lo inconsistente para desenmascararlo y luego destruirlo, en el sentido de hacerlo desaparecer. Este "violentamiento" es un acto de la voluntad con el que se toma consciencia de lo que es vital para el desarrollo humano como de aquello que supone un escollo que se debe quitar para poder avanzar.
Lo llamamos "violencia necesaria" ya que fundamentalmente es un movimiento perturbador para nuestras inclinaciones egoístas y viles, muchas que tenemos incorporadas y de las que en un estado de consciencia dormida apenas percibimos el perjuicio que nos ocasionan y con las que podemos perjudicar a los demás.
Nuestro ego opone resistencia para deshacerse de lo que considera inherentemente suyo, por lo que nuestra voluntad deje ejercer cierta presión que exige disciplina y ordenamiento, destrucción de la anarquía.
Si buscas belleza primero debes abrir los ojos; para abrir los ojos necesitas quitar el velo que te obstruye la visión; y para remover ese velo necesitas de una voluntad poderosa.
Sin embargo, la voluntad adquiere fuerza en la aceptación, es decir, en el reconocimiento de lo que adolece y en el seguimiento de una enseñanza que canalice su energía por un camino recto. La aceptación llega con humildad, ya que esta, la humildad, es la auténtica virtud de los poderosos, y todo poder ha de ser luz para la emancipación de individuos y pueblos.
La segunda clase de violencia, y que podemos definir como la más peligrosa, perjudicial y nociva para la humana integridad, es la "violencia innecesaria" originada desde los movimientos del ego tras la consecución de sus vanos objetivos.
Al estar velado con respecto a lo real, el ego sólo puede reconocerse a si mismo en detrimento de los demás. El velo obra como un espejo mediante el cual el ego contempla su realidad como única, lo que conlleva la tendencia de absolutizar sus inclinaciones mezquinas sin considerar ni la responsabilidad ni los derechos hacia los demás. El ego rompe todo vínculo replegándose en un universo ficticio creado desde la proyección de sus deseos, miedos, obsesiones y emociones caricaturescas. El ego, al percibirse como dios en sí mismo y dios de sí mismo, se convierte en la criatura más peligrosa que el ser humano pueda cargar en su interior. En sus ansias por lo inmediato, el ego arrastra la naturaleza faraónica de la tiranía y la opresión, naturaleza de por sí violenta para consigo mismo y los demás, violencia que extrema el velo de lo inconsistente sobre lo real, lo que equivale a la ilusión más peligrosa que lleva al hombre al vicio y a la maldad.
El demonio llega al hombre a través del ego, a través del velo que ciega y engaña al ego. Sin embargo, y he aquí un hermoso secreto, tanto el ego como el demonio son concesiones del Señor Todopoderoso para sus criaturas, ya que, ¿cómo vas a vencer sin contrincante al que vencer? El pájaro debe romper su cascarón para extender sus alas y echarse a volar, lo mismo la crisálida para poder ser mariposa, ¿cómo entonces el espíritu volará libre por los llanos infinitos sin antes romper el cascarón del ego?
El ego es una herramienta: bien empleada es de ayuda, mal empleada de daño... Y todo depende, hijo mío, de nuestra voluntad y de la Divina Misericordia que nos permita ejercitarla correctamente.

sábado, 23 de febrero de 2013

Subhanim Allah, Sultanim Allah

Bismillahi Rahmani Rahim
Bello y Poderoso Zikr dirigido por Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani, que Allah eleve su estación en Su Divina Presencia.


miércoles, 20 de febrero de 2013

¿Modernos?

Bismillahi Rahmani Rahim
 
Modernos. Incluso la gente de la Edad de Piedra vivió mucho más limpia que lo que tú estás viviendo hoy en día.
Como gobierno, ¿tienes la responsabilidad de hacer que la gente sea moderna? ¿Dónde lo has escuchado? ¿Dónde lo has escuchado que se lo estás ordenando a la gente? Ellos dicen a las personas: "Quítense todo". Así, en las calles, la gente anda desnuda. ¿Se ven bien haciendo eso? Ni siquiera puedes mirarlos a la cara. Lo quieres hacer volar. Aún así lo hacen. Hay un castigo nuevo para ellos. Ellos quieren ser modernos.
No vinimos a este mundo para ser modernos. No hemos sido creados para ser modernos. Hemos sido creados para conocer a nuestro Creador. Nuestro Creador nos ha creado por esa razón.
Hemos sido creados para conocer a Allah y para ser agradecidos con Allah. Este es el punto principal de todas las religiones. Todas las religiones enseñan esto a los seres humanos.
La Religión hace que los seres humanos sean Seres Humanos auténticos.
-Sheykh Abdul Kerim Effendi-

martes, 19 de febrero de 2013

Contra la feminización del Hombre


Bismillahi Rahmani Rahim
Ha dicho Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani (ra) que el occidente y sus ideologías subversivas quieren hacerlo todo femenino, cosa que nos resulta harto evidente, y, como lo ha dicho un sabio trovador gaucho argentino, la lucha por la verdad se ha hecho para los varones.
Desde ciertos ámbitos de dudosas espiritualidades, "Amor", "Paz", se han vuelto conceptos manoseados en boca de incompetentes que sólo buscan la satisfacción de sus egos, hacer a un lado todo compromiso y toda responsabilidad, creyendo que con tráfico de "Amor" todo es solucionable.
No dudamos que eso sea así. Pero el camino es completamente diferente al planteado por estos gurús de lo falsario.
El camino de la responsabilidad es el camino del sacrificio, y el sacrificio requiere de una voluntad viril que se imponga sobre los caprichos y desavenencias del ego. Una voluntad pasiva, "amorosa", "afeminada", como lo pretenden ciertas creencias promovidas desde el occidente corrupto, no pueden ejercer ninguna acción sobre los movimientos desestabilizadores del ego. He aquí la trampa más peligrosa y de aquí la campaña que frecuentemente se lleva a cabo contra el Islam y sus enseñanzas tradicionales.
El Islam nos hace hombres reales, nos hace guerreros auténticos dispuestos a dar la vida por una causa que trasciende toda contingencia. Por esto el Islam se impregna de una "espiritualidad heroica", es decir, héroe es aquel que triunfa sobre sí mismo, sobre sus vilezas y mediocridades, sobre su ser inferior, alzándose a las alturas del Hombre original.
Por esto también, ante la poca conveniencia que presupone esta transformación, se gestiona otro peligroso engaño desde los secularismos obsoletos de "moderar" el Islam, es decir, ajustarlo a las debilidades de una voluntad pacificada. Repetimos, una voluntad "pacificada" constituye una atrofia, una anomalía, ya que por naturaleza la voluntad debe ser activa, y sin actividad, la voluntad anquilosada sólo puede enfermar sumida en su propio ostracismo.
Solamente una voluntad viril puede conocer la medida adecuada del amor y de la paz de acuerdo a la Divina Sabiduría, y no de acuerdo a los caprichos del ego que en orden de obviar toda responsabilidad se entrega a una desmedida y arbitraria sensualidad autodestructiva.
Afeminar voluntades conlleva la atrofia de la capacidad original en sí mismas. Moderar el Islam redunda en la feminización de la voluntad y en la inutilidad del método, lo que equivale a la peor innovación.
Islam es la forja de hombres y mujeres poderosos que aman lo que debe ser amado y desprecian lo que debe ser despreciado por Allah Todopoderoso.
Hay Haqq (Verdad) y hay batil (falsedad), y sólo una voluntad activa puede ser capaz de reconocer correctamente el valor específico de las cosas utilizando como medida la balanza de la Divina revelación, que alumbra en la Sunnah de Sayidina Muhammad (asws).
El feminismo ideológico del occidente moderno (téngase en cuenta que utilizamos el término "occidente" para englobar toda una carga de cuestiones ideológicas y experimentales que se oponen abiertamente a la vivencia transformadora de lo Tradicional), pacifista, amoroso, y muy del estilo New Age, supone un atentado altamente perjudicial para la vida espiritual del ser humano, ya que en vez de desarrollar las capacidades inherentes al mismo (capacidades que deben ser "activadas"), tiende a mermarlas hasta la inacción, debilitándolas para convertirlas en víctimas efectivas de una oscura maquinación que busca la uniformidad de las consciencias. La uniformidad, la mecanización de las consciencias, son las armas más poderosas de dominación que utilizan las fuerzas sheytánicas para hundir al hombre en el oscuro e impropio abismo de si mismo.
Debemos aprender a reconocer la necedad que pretenden inocularnos, dejar de ser marionetas serviles del escapismo y perder el temor a enfrentarnos con nosotros mismos. Los hombres libres blanden el acero de la Verdad por sobre la idolatría femenina del ego.
La justicia se entenebrece con la "moderación", y de leyes "moderadas" ha surgido el igualitarismo pandémico que corroe las células de todo sistema democrático. La justicia, la ley, sólo pueden ser sostenidas, mantenidas y aplicadas por manos poderosas que no titubeen ante las grotescas manifestaciones de toda tiranía y opresión.
El Kamal del Islam, su perfección, se consigue en el balance del Jalal, la Majestad, con el Jamal, la Belleza. Haqq resplandece en ambos.