jueves, 18 de abril de 2013

Jenízaros: Cuerpo de Elite Otomano

Los jenízaros (en turco yeniçeri, que significa nuevas tropas/soldados) constituían unidades de infantería adiestradas; no en vano eran la elite del ejército otomano, y entre sus muchas misiones destacaba la de ser los encargados de la custodia y salvaguarda del sultán otomano, así como de las dependencias de palacio, siendo considerados su guardia pretoriana.

Origen de los jenízaros
El sultán Orhan I, gobernante del incipiente Imperio otomano, fundó el cuerpo militar de los jenízaros alrededor de 1330. Estuvo en un principio formado por combatientes no musulmanes, sobre todo jóvenes cristianos y prisioneros de guerra. Orhan quizá fue influenciado por los sultanes mamelucos para la creación de este modelo de cuerpo militar. Los jenízaros se convirtieron en el primer ejército otomano permanente, sustituyendo a fuerzas que estaban conformadas principalmente por guerreros tribales, en cuya lealtad y moral no siempre se podía confiar. Además, ningún combatiente libre (no esclavizado) consentiría ser un soldado de infantería, considerando el arriesgado destino que le era asignado.

Instrucción, adiestramiento y estilo de vida de los jenízaros
Las primeras unidades jenízaras tenían entre sus filas a cautivos de guerra y esclavos. Después de los años 1380, el sultán Selim I incrementó sus filas como resultado de un impuesto en forma humana denominada devshirmeh. Los hombres del sultán reclutarían a varios niños no musulmanes, por lo común niños cristianos —elegidos en un principio al azar y más tarde mediante una estricta selección–, para ser adiestrados. En siglos posteriores parecen haber tenido predilección principalmente por candidatos griegos y albaneses. Por lo general seleccionaban a niños de entre siete y catorce años, y su número se regía por la necesidad de soldados del momento. Más tarde las autoridades otomanas ampliarían el devshirmeh a Hungría. Podría esperarse que residentes locales no apreciaran la costumbre otomana cuando se procedía al reclutamiento forzoso, aunque numerosas poblaciones veían en ello una fuente de riqueza y un próspero futuro para sus hijos por los beneficios que derivaban de pertenecer a dicho cuerpo militar.
Los jenízaros eran adiestrados bajo una disciplina estricta con duros entrenamientos físicos, enseñanzas en el manejo de armas de la época y tácticas militares, así como una impecable educación (aprendían diversos idiomas, literatura, contabilidad, etc.) y en condiciones prácticamente monásticas en las escuelas Acemi Oğlanı. En dichas escuelas de instrucción se esperaba que permanecieran célibes y fueron al menos alentados a convertirse al Islam, lo que la mayoría así hizo. En la práctica, los jenízaros pertenecieron al sultán. A diferencia de los musulmanes libres, les estuvo expresamente prohibido dejarse crecer la barba, permitiendo tan sólo un bigote. Se les inculcó desde un primer momento que consideraran al cuerpo de jenízaros como su casa y familia, y al sultán como su padre real, de facto. Sólo aquéllos que demostraron ser lo suficientemente fuertes durante el periodo de instrucción alcanzaron el rango de un jenízaro verdadero, normalmente a la edad de veinticuatro a veinticinco años. El regimiento heredaba las propiedades de los jenízaros fallecidos.
Los jenízaros también aprendieron a seguir los dictados del santo derviche Hacı Bektaş-ı Veli, que había bendecido las primeras tropas. De este modo, la orden sufí Bektaşı y sus derviches se convirtieron en una especie de capellanes para la guardia jenízara. En este aspecto, así como sus similitudes en su vida aislada, los jenízaros se asemejan a las órdenes monásticas cristianas de guerreros monjes, como la de los Caballeros de San Juan o la Orden del Temple.

La guardia jenízara
El número de integrantes de las tropas jenízaras varió según la época desde 100 a más de 200.000. La guardia jenízara estaba organizada en orta (equivalente en turco a regimiento). Suleyman Kanuni poseía 165 ortas, pero el número con el tiempo aumentó a 196. El sultán era el comandante supremo de los jenízaros, si bien el cuerpo era organizado y comandado por el ağa (comandante). La guardia jenízara se dividía en tres categorías:
 Cemaat (tropas fronterizas), con 101 ortas.
 Beyliks o beuluks (la guardia personal del sultán), con 61 ortas.
 Sekban o seirnen, con 34 ortas.
Además existían 34 ortas integradas por los acemi (aprendices). En un principio, los jenízaros podían ascender de rango tan sólo dentro de su propia orta y sólo por criterios de antigüedad y jerarquía. Abandonaban la unidad tan sólo para asumir el mando de otra.
La estricta disciplina hizo de los Jenízaros auténticos Ghazis, guerreros de la Fe, que bajo el imperio del Sultán difundieron y defendieron victoriosamente la Verdad y la Justicia de la mano del Islam.
¡Que Allah Todopoderoso santifique las almas de nuestros nobles antepasados!

martes, 16 de abril de 2013

Elementos Hispanomusulmanes en la Cultura Argentina.

Un extenso relevamiento de elementos representativos de la tradición argentina muestra el papel protagonizado por miembros de la comunidad morisca española en la configuración del imaginario y cultura rioplatenses. La historia argentina, sin embargo, no ha señalado el origen y volumen de ese aporte, y a nuestro parecer, ello se debe a la vigencia que ha conservado un viejo esquema historiográfico peninsular sobre todo lo relativo al pasado islámico.
La relevancia que cobra la presencia de elementos procedentes del entorno hispanoárabe en nuestro país radica en la gran difusión de algunas de sus pautas, lo que motivó que trabajáramos sobre una nueva hipótesis histórica, utilizando una metodología de trabajo que aislando lo español de lo morisco corrigiera la imprecisión de denominar español a cualquier rasgo introducido desde España a partir de la Conquista.
El nombre español no puede aplicarse indistintamente a cualquier vestigio colonial originado en la España del siglo XVI porque todavía seguían residiendo en ella miembros y ex-miembros de la comunidad musulmana cuyas creencias y costumbres se diferenciaban netamente de las del sector cristiano. Serán precisamente los descendientes de musulmanes los más necesitados de abandonar España cuando en 1609 se decrete un edicto de expulsión contra su comunidad.

Al mismo tiempo, el movimiento humano que supone la colonización del Nuevo Mundo brindaría la ocasión de que estos moriscos, disimulando su origen, aprovecharan las ventajas de radicarse en América. Es ese mecanismo el responsable del traslado al Río del Plata de rasgos culturales, materiales y psicológicos que evocan, desde entonces, la presencia del lejano marco islámico dentro del que habían vivido los moriscos antes de la cancelación jurídica de su comunidad.

Aun cuando sus miembros fueron obligados a adoptar el cristianismo en el siglo XVI, un conjunto de rasgos culturales particulares serían introducidos por sus descendientes en el Nuevo Mundo, configurando un legado que no debe confundirse con el trasmitido por los españoles del sector cristiano europeo.
A ese legado pertenece, en el ámbito de la gastronomía, la costumbre de no ingerir carne de cerdo que quedaría ampliamente reflejada en la dieta criolla; del mismo modo serían los moriscos los interesados en perpetuar diversos paltos de su culinaria originaria, popularizando en su nueva tierra las empanadas, profundamente ligadas a su tradición, lo mismo que los pastelitos, los alfajores o los delicados caramelos norteños denominados alfeñiques.
Hasta Salta llega la influencia de la rica mesa granadina, influida a su vez por la pastelería persa, responsable del toque oriental que manifiesta el pastel de novia en su equilibrado relleno agridulce. La popularidad de los buñuelos en la cocina doméstica es digna de considerarse por tratarse de un plato-distintivo étnico, pues fueron los moriscos no sólo sus creadores sino sus más fieles consumidores.
También el dulce de leche puede considerarse una versión derivada del hispanoárabe arrope (ar-rub en árabe) utilizado por los moriscos, entre otras cosas, para pegar las tapitas de los alfajores. Así mismo el nivel de azúcar a que el paladar argentino está sintonizado denuncia mayor proximidad a la confitería hispanoárabe que a la española europea.
Los árabes introdujeron el cultivo de caña de azúcar en España, y los musulmanes siguieron constituyendo la mano de obra habitual en los ingenios azucareros valencianos; los moriscos aparecen como los continuadores de una larga tradición azucarera que desplazaría a la miel en las preparaciones de dulces.
La vida rural a que el morisco se acoge en España, como aparcero muchas veces cuando no como arriero, le brinda el refugio adecuado para prolongar costumbres prohibidas, como la veda porcina que hacía referencia al pasado islámico y que por lo mismo sería sistemáticamente castigada por la Inquisición española. En la mayoría de las manifestaciones culturales con frecuencia no se percibe ya carácter religioso alguno, pero está claro que en su momento fueron objetadas por ser propias de la minoría islámica, por lo que permanecerían alojadas en reductos excéntricos de la sociedad peninsular o en los menos favorecidos y expuestos de la sociedad colonial, pero bajo esta modalidad lograron no solamente sobrevivir sino ocasionalmente prosperar.
Los pastelitos, empanadas, buñuelos y alfajores, a pesar de su enorme popularidad, no figuraban en el menú de los restaurantes por provenir de un sector cultural cuya existencia peligraba al trasponer el umbral de la privacidad.
El juego de la taba y la sortija reiteran el gusto por dos entretenimientos populares del medio hispanoárabe, casi con seguridad importados del norte de África.
Aunque los juegos de naipes se hallaban difundidos en España, el truco, de invención árabe, no alcanza allá sino entre nuestros paisanos su más extensa popularidad.
El lugar otorgado al caballo en la cultura argentina no parece un hecho aislado de lo anterior. En todo entorno arabizado ese animal goza de un prestigio particular. Se sabe el valor que alcanza dentro del ámbito gaucho todo lo relativo a él; la importancia del enjaezamiento, la forma tradicional de montarlo, a la jineta; el cabestro con rodela al estilo marroquí; la minuciosidad con que se describen los pelajes; en fin, la importancia concedida al animal como medio de informar el estatus de quien lo posee es en sí misma una concepción árabe de la relación establecida entre el caballo y su dueño.
Todo estos elementos a los que nuevas investigaciones sumarán otros, van diseñando un perfil social que atañe tanto al individuo (el gaucho o criollo rurales) como a la sociedad en su conjunto, y la van diferenciando de otras en una serie de rasgos presentes o distribuidos de manera particular respecto de otras regiones americanas, pero es preciso tener presente que los vestigios y tendencias que mencionamos no se referencian en la cultura de la España europea sino en ese sector particular de la hispanidad anclado en la tradición hispanoárabe, de suerte que mucho de cuanto denominamos argentino aparece frecuentemente vinculado a un modo de vivir menos europeo que hispanoárabe.
El compromiso de nuestra cultura con un universo simbólico de matriz islámica ha quedado reflejado en algunos casos de un modo muy directo. Los musulmanes usan un amuleto con forma de mano abierta como el encontrado en las ruinas de la vieja Santa Fe y conceden a esa parte del cuerpo valores talismánicos por asociarlo a la mano protectora de Fátima, hija del Profeta Muhammad.
A la luz de esto viene a la memoria el conocido juego que la madre emprende con su bebé, tomándole los dedos de la mano mientras dice: este se fue al monte, este cazó un pajarito, este lo mató, este lo cocinó y este pícaro gordo se lo comió, y vino por aquí (desliza la madre la mano como señalando el recorrido del alimento hasta llegar al vientre y hacer cosquillas).
Esta forma de diálogo confiere a la mano la potestad de instrumentar una comunicación placentera con quien no puede hablar; el juego proviene del Magreb y siendo todavía popular en Marruecos y se lo conoce en España aunque no siempre con las características nuestras ni gozando de la misma popularidad, precisamente por proceder de un universo cultural que fuera mucho más resistido y rechazado en el Viejo Mundo que en el Nuevo. El que en la Argentina sea tan popular informa qué sector de la hispanidad peninsular operó con mayor éxito sobre lo popular en la configuración temprana de ciertas costumbres.

Siguiendo un camino similar puede identificarse al astagfirullah. El astagfirullah es un perdón anticipado que piden los musulmanes ante la sospecha de estar pronunciando infundios y maledicencias: que Dios me perdone si no fue él el que robó... etc.
También la forzada convivencia de cristianos y musulmanes en España alimentaría el imaginario de cada facción a menudo al margen de toda racionalidad; el temor mutuo hará que las actividades del rival lleguen incluso a demonizarse, especialmente en una época en que el fanatismo religioso descubría herejes y diablos por doquier. A esta enrarecida concepción del otro debe la leyenda de la Salamanca su origen. En la Argentina, la leyenda conoce más de una versión y cruza al Brasil.
Un trasfondo cultural más lejano y complejo que el local es, pues, el que origina la leyenda, haciendo por lo mismo que su difusión tampoco quede ligada a un grupo étnico local particular sino al proceso de la colonización hispánica en su conjunto, ya que fue la grave interna étnico-confesional que acompaña a ésta desde que desembarca en América la creadora de la caverna como metáfora de lo culturalmente incierto, ajeno, lo extraño.
Entre los semitas desde antaño el corte de cabello alcanza rango sacrificial, de ahí su presencia en el ámbito religioso, quedando ligado en el caso de los moriscos, al rito bautismal. Es a este universo que hace referencia, pues, el corte de pelo que todavía suele practicarse a los recién bautizados en Corrientes, y otro tanto sucede con las trenzas y mechones que se ofrecen a santos reconocidos y apócrifos en los oratorios que erige la gente a lo largo y ancho de la Argentina.

El uso de textiles en el mundo islámico viene precedido de una larga tradición cuya razón de ser estriba en la condición muelle de las piezas adecuadas a la vida nómade, fáciles de transportar, de múltiples usos. Un trozo de paño es abrigo, alfombra o cortina. La presencia árabe en Europa ciertamente colaboró en difundir textiles que por su exquisitez serían privativos de casas pudientes. Sin embargo, en los entornos arabizados se hace un uso tan abundante de los textiles que no prescinden de ellos ni las carpas beduinas más pobres.
Las cortinas de tela con que se reemplazan las puertas o que dividen la habitación única del rancho se referencian en ese modo de vida escueto y oriental donde la cortina es enteramente funcional, por lo que en poco se parece al rico producto exigido por cortinados, tapices y doseles que con sentido más bien ornamental han ido incorporando los distintos estilos decorativos de Occidente.
El tapado, prenda invernal que usan las mujeres argentinas, debe su nombre y origen al manto tapado con que se cubrían las sevillanas. El manto a que hace referencia era un prenda requerida por la moral islámica y cubría desde la cabeza hasta los pies, pero al evolucionar en un medio cristiano termina por adecuarse a un uso ajeno a lo religioso (taparse del frío) sin perder la antigua denominación que identifica su procedencia. Los españoles lo denominan abrigo, voz culturalmente neutra, mientras tapado hace referencia a una sociedad determinada, una sociedad que ordena tapar a la mujer.
Como no podía ser de otro modo, la presencia de moriscos debía también reflejarse en el habla de los argentinos, y lo hace, especialmente en el medio gaucho y de muchas formas. Como pasar revista a ellas supera el objeto de este artículo, baste recordar una curiosidad: que los moriscos serían responsables de la introducción de formas dialectales aragonesas en el castellano local.
Lo notable es que el Río de la Plata casi no recibió aragoneses. Lo que podría parecer un enigma desaparece al tener presente que Aragón contaba con un 20% de población morisca cuyo castellano exhibía modalidades propias.
Véase para ampliar, María Elvira Sagarzazu, “La conquista furtiva: Argentina y los hispanoárabes”, Ovejero Martín Editores, Rosario, 2001

Vínculos Relacionados:
 El Origen del Gaucho
El Origen Musulmán del Gaucho Sudamericano

domingo, 14 de abril de 2013

Benditos Sahaba: Hz Bilal Ibn Rabah (ra)

Bismillahi Rahmani Rahim
El Califa Umar (ra) solía decir: “Abu Bakr es un señor; y liberó a otro señor”.
El Califa (ra), se refería a Bilal Ibn Rabah, el esclavo etíope, alto, delgado y moreno.
Cuando oía a la gente dedicarle los más elevados elogios decía: “Soy un negro etíope. Ayer era un esclavo”
¿Quién es este Bilal Ibn Rabah? ¿Ayer un esclavo y hoy un señor?
Era esclavo de la tribu de Bani Yumah en La Meca. Su madre fue una esclava también. La vida del esclavo era terrible; todos los días parecían iguales; no podía controlar su presente ni tenía esperanzas para su futuro.
En esos días ya se empezaba a oír de Muhammad (asws) y de la religión que predicaba. Bilal (ra) oía mucho a sus amos hablar de él (asws), lo mencionaban con odio y furia; en especial Umaya Ibn Jalaf. Solían decir: “Muhammad nunca fue mentiroso, ni hechicero, ni loco, sin embargo, tenemos que acusarlo de algo, para que la gente no siga su religión.”
Oía mencionar acerca de la fidelidad de Muhammad (asws), su hombría y buenas costumbres, su pureza y su buen juicio. También los oía comentar las causas de la oposición que le hacían; primeramente estaba la ciega confianza en la religión de los ancestros; luego estaba el temor de que, con la nueva religión universal e igualitaria, Quraysh y La Meca perdieran su prestigio como centro religioso y comercial de Arabia. También había quien lo rechazara, al no agradarle que un profeta surgiese del clan de Bani Hashim y no de su clan.
Pasaron los días y Bilal (ra) vio finalmente la luz de Allah. Sintió un llamado en lo profundo de su ser y se dirigió hacia el Profeta (asws) para islamizarse. La noticia se propagó entre los Bani Yumuh rápidamente. Los amos de Bilal se sentían avergonzados y furiosos porque uno de sus esclavos hubiese seguido a Muhammad. Umaya dijo: “No hay problema. El sol de hoy se ocultará llevándose el Islam de este esclavo rebelde”. Decidieron torturarlo hasta que renegase de su fe islámica.
Pero contrariamente a lo dicho por Umaya, los que se ocultaron fueron los ídolos de Quraysh.
La firmeza de Bilal ante las crueles torturas recibidas fue una muestra de orgullo, no sólo para el Islam, su religión, sino para toda la humanidad.
Bilal, un esclavo negro, dio a la humanidad, por gracia del Islam, una lección sobre la fuerza de la identidad y la fe ante las más terribles presiones. Demostró que la raza o la condición social no son ningún obstáculo ante una fe firme y la confianza en Allah. También demostró a las generaciones venideras que la libertad no se vende.
Los amos de Bilal solían exponerlo diariamente bajo el calor del mediodía en el desierto, el cual se convertía en un infierno mortal en ese momento. Sacaban sus ropas y lo apoyaban sobre piedras calientes; luego, ponían sobre él una gran piedra ardiendo. La tortura era tan cruel que los propios verdugos cedieron en su posición.
Ofrecieron a Bilal que detendrían el castigo si él decía una sola palabra en favor de los ídolos.
Pero Bilal (ra) se mantuvo firme, le bastaba decir una palabra para que la tortura cesara. Le pedían que alabe a Al-lat y Al'uzza; él en cambio, repetía sin cesar: “Allah es Único. Es Único”.
Le decían: “Solo repite lo que decimos”. Y él decía burlonamente: “Mi lengua no puede hacerlo”. Al atardecer lo llevaban atado por las calles de La Meca y lo acosaban para que vuelva a la adoración de los ídolos. Así pasaron los días... Bilal solo repetía decididamente: “Allah es Único. Es Único” ante sus torturadores.
Era tanta su perseverancia y su firmeza que sus amos perdieron la esperanza de cualquier éxito contra su elección. En una ocasión se presentó Abu Bakr (ra) en el lugar donde lo torturaban y dirigiéndose a sus torturadores, les dijo: “¿Castigáis acaso a un hombre sólo porque dice que su Señor es Allah?”
Luego gritó a Umaya: “Toma más de lo que vale y déjalo libre”
Umaya sintió el alivio de alguien que está ahogándose y es salvado. Se alegró mucho, tomó el dinero, entregó el esclavo a Abu Bakr (ra) y le dijo: “Aunque hubieses ofrecido una sola pieza de plata, te lo venderíamos de todas maneras”. Abu Bakr (ra) sintió en esas palabras la decepción y frustración que agobiaba a Umaya, pero no resistió la tentación de aclararle su generosidad con las siguientes palabras:
“¡Por Allah! ¡Aunque me pidieses cien piezas igualmente lo compraría!”
Abu Bakr (ra) liberó después a Bilal (ra). Una vez libre emigró a Medina por Allah y Su Profeta (asws).
Fue allí, donde el Profeta (asws) eligió a Bilal para que llame a los musulmanes a la oración cinco veces al día en la mezquita. Esa misma voz que, trece años atrás, exclamaba “Allah es Único”, ahora entonaría el Adhán y llenaría de fe los corazones de los Creyentes.
Pasaron los meses, hasta llegar el momento decisivo para el Islam; por primera vez se enfrentarían en combate cerca de Medina, los musulmanes y los incrédulos de La Meca. El Profeta (asws) eligió las palabras de Bilal, “Allah es Único”, como grito de guerra. Ambos ejércitos se encontraban frente a frente y el destino tenía preparado algo especial para Bilal.
Umaya Ibn Jalaf acostumbraba quedarse detrás cuando los Mecanos salían a combatir; y esta vez planeaba hacer lo mismo. Pero 'Uqbah Ibn Abi Mu'it, su amigo, quien siempre lo apoyó en el momento de torturar a los creyentes, fue a su casa y lo acusó de cobarde y por esconderse como las mujeres. Umaya no tuvo más remedio que prepararse para marchar con el ejército de La Meca. No sabían, lo que el destino les tenía preparado
Es sabido que el destino gusta burlarse de los que se ufanan y abusan de los débiles. 'Uqbah, quien animaba a Umaya para torturar a los Creyentes sería el mismo que llevaría a Umaya hacia su muerte ¡Y a la de él mismo!
¿Y, a manos de quién?
¡A manos de Bilal!
Cuando se enfrentaron los ejércitos, Umaya al oír de los musulmanes: “¡Allah es Único!”, sintió una extraña sensación en el pecho. ¿Cómo podían las palabras de un esclavo negro convertirse tan rápidamente en lema de una religión y de una nueva nación? En ese momento presintió que se enfrentaban a algo fuera de este mundo.
En lo más encarnizado de la batalla, Bilal (ra) vio a Umaya Ibn Jalaf y exclamó: “¡Es uno de los cabecillas de la incredulidad! ¡Si él se salva de esta yo no me salvaré!”, y se lanzó sobre él, con los recuerdos y cicatrices que las torturas de Umaya habían causado sobre él y otros creyentes. Clamó en voz alta las mismas palabras de siempre: ¡Allah es Único!, y un grupo de musulmanes se abalanzó sobre Umaya y su hijo antes que estos salieran del campo de batalla. ¡Él, que había causado tanto dolor y sufrimiento a los Creyentes con su odio y vanidad, no podía escapar sin saldar sus cuentas!
Cuando acabaron con ellos, Bilal (ra) comenzó a gritar “¡Allah es Único!”
Pasaron los años, los musulmanes fueron fortaleciéndose más y más; hasta preparar un ejército de diez mil hombres para entrar en La Meca y tomar posesión de esta ciudad Sagrada para el Islam. Entraron a ella, vencida sin tomar represalias contra su gente, la misma que años antes los había acosado, torturado y expulsado de sus hogares, separándolos de sus familias.
El momento más emotivo fue cuando el Profeta (asws) ingresó con Bilal (ra) en la Ka’aba, el edificio sagrado que los idólatras habían llenado con sus deidades de piedra, barro y otros materiales. Comenzó el Mensajero (asws) a destruir estos ídolos uno por uno, luego ordenó a Bilal que subiese a lo alto y entonase el Adhán. Fue un momento de gloria para los silenciosos guerreros musulmanes. ¡Por fin se escuchaba el llamado a la adoración exclusiva de Allah desde su casa sagrada! ¡Tantos años de lucha para estar aquí en la casa de Allah oyendo el llamado de Bilal a la oración!
Los incrédulos, ocultos en sus casas, oían el Adhán y se preguntaban temerosos:
¿Es este Muhammad y sus miserables que antes habíamos expulsado de La Meca?
¿Será realmente él, con su ejército de diez mil creyentes?
¿Es realmente él a quien perseguimos, combatimos y a quien le asesinamos sus seres queridos?
¿Será el mismo que ahora, con nuestras vidas en sus manos, nos dice: “Podéis iros, sois libres”?
Nunca olvidarían las elocuentes palabras del Profeta (asws):
“¡Qurayshíes! Ciertamente que Allah os quitó la soberbia y la veneración ciega de los antepasados. ¡La humanidad viene de Adán. Y Adán fue creado de tierra!”
Bilal (ra) vivió cerca del Profeta (asws), participaba en todas las batallas, llamaba a los creyentes a la oración en la mezquita, constantemente practicaba y defendía los ritos del Islam, la religión que lo llevó de la oscuridad a la luz, de la esclavitud a la libertad.
El Profeta (asws) lo apreciaba inmensamente. Constantemente lo describía como: “Un hombre de la gente del Paraíso”. Y sin embargo Bilal (ra) siempre conservó la simpleza y la humildad que lo caracterizaban. Cierto día concurrió junto a su hermano a pedir la mano de dos musulmanas para casarse. Dijo a los padres:
“Yo soy Bilal y este es mi hermano, dos esclavos de Etiopía. Estábamos perdidos y Allah nos guió, éramos esclavos y Allah nos liberó. Si permitís casarnos, alabado sea Allah. Si lo prohibís, ¡Allah es el más grande!”
Cuando el Profeta (asws) murió, su sucesor, el Califa Abu Bakr (ra), recibió a Bilal (ra), quién le dijo: “¡Oh Califa del Mensajero de Allah! Oí al Profeta decir: ‘La mejor obra de un creyente es combatir por la causa de Allah.’”
Abu Bakr (ra) dijo: “¿Y qué deseas entonces, Bilal?”.
Bilal dijo: “Deseo partir hacia la frontera y luchar por la causa de Allah hasta morir”.
Abu Bakr (ra) respondió: “¿Y quién llamará a la oración entonces?”.
Contestó Bilal (ra) con los ojos llenos de lágrimas: “No seré el muaddhin de nadie, después de haberlo sido en vida del Profeta (asws)”.
Abu Bakr (ra) dijo: “Al contrario, tú serás nuestro muaddhin”.
Bilal expresó: “Si es que me liberaste para que te sirva, pues que así sea, si es tu deseo. Y si es que me liberaste por Allah, pues déjame partir hacia aquello para lo cual me liberaste”.
Abu Bakr (ra) respondió: “Te liberé por Allah, Oh Bilal”
No se sabe con exactitud quien cedió a los ruegos de quien.
Bilal (ra) se presentó nuevamente ante Umar (ra), sucesor de Abu Bakr y pidió nuevamente ser enviado al frente de guerra en Siria.
Bilal (ra) dedicó el resto de su vida a defender la causa de Allah en las fronteras del Califato Islámico.
Nunca más se oyó su voz pronunciando el llamado a la oración; pues al decir: “Doy testimonio que Muhammad es el mensajero de Allah”, se agolpaban los recuerdos en su mente, perdía la voz e irrumpía en sollozos.
El último llamado que se le escuchó fue durante la visita del Califa Umar (ra) a Siria. En esa ocasión, el Califa pidió fervorosamente a Bilal (ra) que realizara el llamado a la oración. Así lo hizo y todos los Sahaba lloraron al recordar los tiempos del Profeta (asws) y de Bilal (ra) como muhaddin.
Bilal murió en Siria, sirviendo en la causa de Allah, en el año 20 después de la Hégira.
En Damasco yacen los restos de este hombre que fue un ejemplo de firmeza en la defensa de la fe y los principios que siempre defendió.
¡Que Allah, bendiga a Bilal!

Tumba donde se halla enterrado el bendito cuerpo de Hazrat Bilal (ra)

sábado, 13 de abril de 2013

Cualidad de Musulmán

Bismillahi Rahmani Rahim
 
Dice Allah Todopoderoso:
"Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan humildemente por la tierra y que cuando quienes no saben les dirigen la palabra, dicen: 'Paz'."
(Sagrado Qur'an 25:63)

jueves, 11 de abril de 2013

Los Ejércitos de la Súplica

Fragmentos de una Carta escrita por el Imam Rabbani Ahmad Sirhindi dirigida al por entonces Sultán de la India Musulmana, Salim Jihanghir Khan
Allah-swt- no crea nada sin sentido o inútil. El deber de los soldados del ejército es fortalecer el estado. La promulgación de esta brillante Shari’at es posible con la ayuda del estado. Se ha declarado: “La Shari’at se encuentra bajo la sombra de las espadas.” Este valioso deber también ha sido dado a los Soldados de las Súplicas. Quienes suplican son los pobres, la gente necesitada que vive en la inconveniencia.
Hay dos maneras de ayudar al fortalecimiento del estado. Primero, hay medios materiales. Esto se lleva a cabo con soldados, con el ejército (con medios técnicos y económicos). Todo esto es un apoyo obvio y visible. La segunda clase de medio es el apoyo real, y es llevado a cabo por Aquel que crea los medios. Dice la ayat 126 de la Sura de ‘Imran: “El auxilio sólo proviene de Allah”. Este auxilio es obtenido a través del Ejército de las Suplicas. En tanto que los Soldados del Ejército de las Suplicas son más débiles que cualquiera y poseen corazones rotos (por el anhelo del Amado), ellos están por delante de los soldados del ejército de combate. Dejando los medios detrás, ellos han establecido una conexión con su Creador.
Aún más, las súplicas repelen accidentes y calamidades. El Muhkbir-i Sadiq (el Siempre Veraz, el Profeta-asws-) dijo: “Los accidentes sólo pueden ser detenidos con la súplica”. Espada, yihad (y toda clase de medio para la guerra) no pueden detener un accidente. Como se ha visto, los Soldados del Ejército de las Suplicas, débiles como son y con sus corazones rotos, son más importantes que los soldados del ejército de combate. Los soldados del Ejército de las Suplicas son como las almas de los soldados de combate. Los soldados del ejército de combate son sus cuerpos. Entonces, los soldados del ejército de combate no pueden gestionar nada sin la asistencia del Ejército de Suplicas. Ya que ningún auxilio ni fuerza será útil para un cuerpo sin alma. Por esto, en los momentos de tribulación en sus ghazas (batallas), Rasulullah (asws) solía pedir ayuda a Allah en consideración a los pobres de los Muhayires (emigrantes). Aun cuando combatía acompañado por un ejército y soldados, él suplicaba poniendo de intermediarios a los pobres de los Muhayires. Nosotros, faqires, Soldados del Ejército de las Suplicas, somos débiles, humillados frente a todos y corazones rotos, ya que se ha dicho: “La pobreza es una desgracia en este mundo y en el Próximo.” Así como somos, hemos sido hechos más valiosos que los hombres de acción. Muhkbir-i Sadiq (asws) dijo: “En el Día de la Resurrección, la sangre de los mártires será pesada junto a la tinta de los Sabios. La tinta pesará más.” Esta oscuridad, esta desgracia hace que ellos sean apreciables, honorables (ante Allah). Los promueve desde lo más bajo hacia lo más elevado. Así es; traducción de un verso en persa:
“¡El agua de la vida existe en la oscuridad!”
Ésta débil persona que suplica por ti no es lo suficientemente merecedora de estimarse a sí misma como uno de los Soldados del Ejército de las Suplicas; aun así, sólo en nombre de la pobreza y con la esperanza de la probable aceptación de una súplica, él se ha contado a sí mismo entre los soldados suplicantes de tu poderoso estado y ha permanecido suplicando con su espíritu y su lengua, recitando al-Fatiha por tu salvación.
¡Oh Allah! ¡Acepta nuestras súplicas! Tu escuchas cada palabra y lo sabes todo.

(Maktubat, volumen 3, carta 47)

martes, 9 de abril de 2013

Facebook: La máquina espía más atroz


En un artículo anterior hemos compartido unas palabras de un wali de nuestros tiempos, Sheykh Abdul Kerim Hz. (ra), aludiendo al engaño de Facebook, engaño que ha tomado miles de rehenes alrededor del mundo.
En la nota que sigue reproducimos los descubrimientos de un escritor contemporáneo que ha dedicado tiempo a la investigación de la trama que se oculta tras los grandes negociados que manipulan la realidad del mundo.
Vivimos en una época de la que nuestro amado Profeta (asws) ha dicho que gobernarían los tiranos. La tiranía tiene diversas facetas siempre unidas por el oscuro afán de subversión, corrupción y dominio sobre las consciencias y las almas de la humanidad. Conveniente es que conozcamos algo de esas facetas, sutiles, subrepticias, muchas veces imperceptibles tras nuestros velos de espesa ignorancia, para que podamos generar movimientos emancipadores desde nosotros mismos y seamos consecuentes en nuestro servicio a Allah, dejando de colaborar neciamente con los dominadores de turno.

***
Daniel Estulin, RNE, Radio 4, Cataluña
Facebook está de enhorabuena. La página cuenta con más de 500 millones de usuarios. Además, su fundador, Mark Zuckerberg se ha colado en el puesto 35 de los hombres más ricos de EEUU, después de haber visto cómo su fortuna se incrementaba en un año un 245%.
Facebook, con su imagen limpia y su reputación impecable, da la sensación de que tras su logotipo se encuentran jóvenes emprendedores honestos y valientes, cuando en realidad los que verdaderamente llevan las riendas de Facebook, son círculos políticos de altísimo nivel empeñados en convertir los campus universitarios en un zoo humano.
En 2005 Zuckerberg dijo que: “Facebook desarrolla tecnologías que facilitan el intercambio de información a través de gráficos sociales, es el zapping digital de las conexiones sociales del mundo real de los usuarios.” ¡Caray!
El dichoso gráfico social no es otra cosa que control mental. ¿Es eso lo que es Facebook? Veamos:
Dos de los miembros del consejo de Facebook son Peter Thiel y Jim Breyer. Thiel, entregó 500.000 $ a Zuckerberg en 2004 para lanzar Facebook. ¿Quién es Peter Thiel? Un tipo con un larguísimo historial de experimentos en control mental en varias universidades estadounidenses, entre ellos en Stanford. Empezó su carrera en Stanford Review en 1987, un medio de cabecera de RED INTERCOLEGIAL cuyo propietario era un nazi ferviente, William Buckley.
RED INTERCOLEGIAL formaba parte de un movimiento nacional de ideología nazi, que contaba con una gran organización en los campus universitarios americanos.
Otro miembro del consejo de administración es Jim Breyer. Es miembro del consejo de Anglo-American Accel Partners, un fondo de capital riesgo. Accel dio a Zuckerberg, 12.7 millones de dólares en 2005 para el desarrollo de un site donde (cito literalmente) “la gente pueda encontrar a otra gente como ellos, y encontrar información relevante ACERCA DE sus vidas… sus intereses, información sobre sus estudios, familia, sus fotos, sus gustos y amigos.” PREGUNTO: ¿Por qué una empresa financiera, altamente especulativa estaría interesada en controlar una página web de redes sociales?
Jim Breyer es socio del grupo de trabajo de Fundación Markle. Esta fundación es una tapadera de la CIA y se dedica a la Seguridad Nacional en la era de información. La misión estratégica de la Fundación Markle es según ellos mismos declaran: “desarrollar tecnología revolucionaria para el repositorio más grande del mundo con el objetivo de crear una base datos virtual y centralizada!” ¿Qué os parece?
Otro de los personajes que está muy introducido en Facebook es Bill Gates, de Microsoft. En septiembre de 2006, un mes después de firmar el acuerdo de colaboración estratégica, Facebook introdujo las funcionalidades Newsfeed y Minifeed cuyo objetivo es seguir e informar de la actividad en tiempo real de cada uno de los usuarios de la red, incluso cuando el usuario no está conectado a Facebook.
En noviembre de 2007, Gates invirtió 240 millones de dólares más para dar entrada a 12 super-corporaciones dentro de la red de seguimiento total. Entre estas 12 empresas se encuentran Coca-cola y la cadena de vídeos Blockbuster.
¿Cómo funciona el sistema? Por ejemplo: Paco Pérez alquila un vídeo en Blockbuster, y toda la información es enviada inmediatamente a Facebook y a partir de ese momento ya forma parte de Newsfeed. Cuando cualquier miembro del círculo de amistades de Paco Pérez, accede a la página podrá ver enseguida en donde ha estado y está Paco Pérez en cada momento. Aun peor, esta información forma parte al instante del retrato robot de Paco Pérez, que las supercorporaciones almacenan para su uso en su repositorio virtual sin límite. Se trata no solamente de conocer el perfil del usuario, sino también de conocer su forma de pensar y actuar. Ya lo están haciendo: Amazon te sugiere los libros que te van a interesar según tu perfil… Películas, amantes, hasta la mejor forma de hacer el amor podrá ser sugerido según tu perfil. Facebook también lo hace, así como MySpace.
Y para terminar: el señor Thiel, en su discurso en la universidad de Stanford en 2004, habló de acelerar el cambio y llevar a la gente al mundo irreal lo antes posible. Otra de las perlas que soltó Thiel era que “controlar la información es lo mismo que controlar el cerebro humano”.

domingo, 7 de abril de 2013

Héroes del Islam: Sayyid Ahmed Sharif as-Senussi

Bismillahi Rahmani Rahim
Ahmed Sharif as-Senussi (1873, Jaghbub, Libia Otomana - 10 de marzo de 1933, Medina, Hijaz), fue Grandsheykh de la orden Senussiyya entre 1902 y 1933. Su hija, Fátima ash-Sharif fue la reina consorte del rey Idris I de Libia.

Primeros años
 Ahmed Sharif as-Senussi fue nieto de Muhammad ibn Ali as-Senussi, quien fundó la orden de Tasawwuf  Senussiyya en Cirenaica a mediados del siglo XIX. En 1895, as-Senussi acompañó a su padre, Muhammad ash Sharif, y a su tío Muhammad al Mahdi, el entonces líder de la orden Senussi, en un viaje de Jaghbub a Kufra (diferentes poblaciones libias), donde permaneció hasta 1899, y donde el padre de Ahmed, murió en 1896.
 En 1899 Muhammad al Mahdi y as- Senussi pasaron de Kufra a Zawiat Guru, en Chad, y luego a Bergo, con el objetivo de revisar el avance francés en Chad.

 La lucha contra los franceses
 En 1900, las fuerzas francesas se acercaron a Kanem, Muhammed al Mahdi asignó a su sobrino Ahmed para dirigir la lucha. Entre los que lucharon con Muhammed estuvieron al-Barrani (probablemente después la ciudad fuese nombrada como Sidi Barrani debido a él), y Umar al- Mukhtar, el futuro líder de la resistencia en Libia.
 El 1 de junio de 1902, Muhammad al Mahdi murió. Debido a que su hijo Muhammad Idris tenía sólo 12 años de edad, proclamó, antes de su muerte, a su sobrino Ahmed Sharif como su sucesor.
 Ahmed Sharif continuó la lucha contra los franceses en Chad que finalmente fue un fracaso, ya que las fuerzas francesas tomaron Wadai en 1909.

La lucha contra los italianos
 En octubre de 1911 los italianos invadieron Libia, así fue que as-Senussi suspendió la lucha contra los franceses en Chad y concentró sus esfuerzos contra de los italianos. El movimiento Senussi no tuvo gran dificultad en la unificación de las capacidades de las tribus de la Cirenaica contra los italianos.
 La primera batalla importante que asistió as-Senussi fue en Sidi Kraiyem cerca de Derna. La batalla en sí fue un revés para las fuerzas italianas.
 En 1915, después de cuatro años de hostilidades, las fuerzas italianas en la Cirenaica se limitaron casi a algunos puntos aislados de la costa.
 En su libro "El Camino a la Meca", Muhammad Asad cuenta su experiencia personal con as-Senussi y su viaje a Libia por pedido de as-Sanussi.

La guerra con los británicos en Egipto
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano, anteriores gobernadores de Libia, se alió con las potencias centrales y entró en conflicto con el Imperio Británico. Italia se unió a los Aliados en mayo de 1915.
 En febrero de 1915 los Otomanos atacaron el Canal de Suez. En un primer momento, Ahmed Sharif, ya representante en el norte de África para el Califa Otomano, no estuvo involucrado en el conflicto contra los británicos. Pero en noviembre de 1915, alentado por los Otomanos, los jinetes Senussi bajo sus órdenes invadieron Egipto y tomaron Sallum. Las fuerzas británicas se retiraron a Mersa Matruh.
 Debido a que los Senussi ejercieron una gran influencia sobre los pueblos de muchos oasis egipcios - Siwa, Kharga y Dakhla, por ejemplo-, los británicos tuvieron que tomar en serio la amenaza Senussi.
 En febrero de 1916 los británicos contraatacaron y recapturaron Unjela, entre Mersa Matruh y Barrani Sidi, y el 14 de marzo  retomaron Sallum.
 Debilitado por esta derrota, as-Senussi concedió el liderazgo de la orden Senussi a su primo de 26 años de edad, Muhammad Idris (más tarde Rey Idris I de Libia), que llevó a cabo las negociaciones con los británicos.

Muerte
 En agosto de 1918 abandonó Libia hacia Austria-Hungría, y luego pasó al Imperio Otomano, y por fin al Hijaz, donde murió en Medina el 10 de marzo de 1933.