martes, 16 de octubre de 2012

Los méritos de los 10 primeros días de Dhul-Hijja

Bismillahi Rahmani Rahim

Insha’Allah hoy al momento de la oración del magrib (16 de octubre) entramos en el sagrado mes de Dhul-Hijja.

El mes sagrado (Harâm) de Dhul-Hijja es el último mes del calendario lunar Islámico. Es el último mes sagrado en el que se lleva a cabo la peregrinación (Hajj) a la Meca.

El mes de Dhul-Hijja se distingue por sus diez primeros días, que forman parte de los mejores del año, y durante los cuales las retribuciones de las buenas acciones son multiplicadas:

Allah dice en el Sagrado Qur’an: «¡Por la Aurora!, ¡Por las diez noches!»  Surah Al-fajr, versículo 1; quienes comentaron esté versículo dijeron: «Se refiere a los 10 (primeros) días de Dhul-Hijja. »

Los exegetas relatan que cuando Allâh jura por algo en el Qur’an, esta cosa tiene ciertamente una gran importancia.

Allah dice también: « Para que den testimonio de los beneficios que han recibido y mencionen el nombre de Allah en días determinados… » Surah Al-Hadj versículo: 28.

Ibn ‘Abbâs (que Allâh esté complacido con él) dijo acerca de la explicación de este versículo: «Son los diez días [de Dhul-Hijja].»

Ibn ‘Abbâs dijo también, en el sentido: «El Profeta –Paz y Bendición con él- dijo: «No existen mejores obras que las que se hacen en estos 10 días. »
Los Compañeros dijeron: «¿Incluido el Yihâd?» Dijo: «Incluido el Yihâd, excepto un hombre que saldría, arriesgaría su vida y sus bienes y no volvería con nada (o sea que habría perdido su vida y su fortuna).» Relatado por Al-Bujârî.

El día 9 del mes sagrado de Dhul-Hijja: es el día de la estación de ‘Arafât: el pilar más importante de la peregrinación: es muy aconsejado ayunar este día (para los que no realizan la peregrinación):


El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «Cuento con Allâh para que el ayuno realizado en el día de ‘Arafa expíe los pecados cometidos durante el año anterior y el año siguiente, y para que el ayuno del día de Ashura expíe los pecados cometidos durante el año anterior. » (relatado por Muslim)

Anotad bien: no es aconsejable ayunar el día 10 de Dhul-Hijja: día del Îd al-Ad-hâ/la fiesta del sacrificio, así como los dos días que siguen a este día. Es detestable (makrûh) ayunar el tercer día después de la fiesta del sacrificio. Son días de fiestas, de buena comida, de reparto y de invocación abundante de Allâh (Takbîr, Tahlîl, Tahmîd...).

 

domingo, 14 de octubre de 2012

Tabala Wolof: Percusión Sufí de Senegal

Bismillahi Rahmani Rahim
Tabala wolof es música de percusión ritual de la orden sufí en África Occidental: la Tariqa Qadiriya de Senegal.
Liderados por un tambor bajo durante la adoración nocturna, la Qadiriya toca ritmos entrelazados con tambores afinados para inspirar cantos extáticos.
La Tabala Wolof evolucionó hacia finales de 1700, cuando la Qadiriya llegó a Senegal. Fundada en Bagdad en el 1100, la Qadiriya es una de las más antiguas tariqas sufís en el mundo. Desde comienzos de la orden, los discípulos han tocado los tambores y han realizado oraciones cantadas para experimentar la presencia de Dios. En Senegal, los conversos del pueblo Wolof incorporan ritmos tradicionales en la adoración de la Qadiriya, para satisfacer su propio gusto y comunicar el mensaje espiritual de la Qadiriya en idioma wolof.
Fundada en Mesopotamia en el siglo XII por Abd al Qader al Jilani, la orden sufí Qadiriya se extendió por África en el siglo XV. Como todas las cofradías, la Qadiriya incluye no sólo algunos elementos místicos emocionales, sino que también hace hincapié en el aprendizaje y la educación Islámica como camino para encontrar a Dios. Todos los miembros de la Qadiriya están dirigidos a seguir preceptos de humildad, generosidad y respeto a sus vecinos, independientemente de las creencias religiosas o posición social.
Grabado en las afueras de Dakar durante una celebración especial del espíritu que se extiende desde medianoche hasta el amanecer, el disco “Tabala: Percusión Sufi de Senegal” presenta el grupo dirigido por el percusionista sufí de séptima generación Boubacar Diagne. Boubacar desciende de los bereberes de Mauritania que ayudaron a introducir la Qadiriya en Senegal.
A continuación compartimos uno de los ritmos sufis que integran este disco:

sábado, 13 de octubre de 2012

Sabiduría de los Sahaba: Una Admonición de Abdullah ibn Abbas

 Bismillahi Rahmani Rahim
 
Wahb ibn Munabbah cuenta:
En su ancianidad, Abdullah ibn Abbas perdió su vista. Una vez lo acompañé hacia la Mezquita Sagrada en Mecca, en donde él escuchó a un grupo de gente intercambiando entre sí palabras fuertes (discutiendo). Me pidió que lo llevara hasta ellos. Los saludó con As Salamu aleykum. Ellos le pidieron que se siente, pero se negó diciendo:
“¿Puedo hablarles de la gente que Allah tiene en elevada estima? Son aquellos que Su temor (Taqwa) los ha conducido al silencio absoluto, aún sin estar mudos ni incapacitados, antes bien, son poseedores de elocuencia, tienen el poder del habla y el sentido del entendimiento. Sin embargo, la constante glorificación del nombre de Allah ha superado tanto sus juicios que sus corazones están aterrados y sus labios sellados. Cuando obtuvieron este estado, se apresuraron a la rectitud. ¿Cómo os habéis desviado de este rumbo?”
Luego de esta admonición, nunca más vi una reunión de ni siquiera dos personas en el Haram.
En esta historia, Abdullah ibn Abbas (ra) ha prescripto un camino muy fácil hacia la virtud. Esto es: meditar acerca de la grandeza de Allah. Si se hace esto, será muy sencillo realizar todos los demás actos virtuosos con total sinceridad, de los cuales el silencio y el evitar las disputas son más que importantes. ¿Es tan difícil dedicar unos pocos minutos, de las 24 hs. del día a nuestra disposición, a esta meditación espiritual?

viernes, 12 de octubre de 2012

El amor incondicional de Hz. Abu Bakr (ra) por el Profeta (asws)

Bismillahi Rahmani Rahim
En el comienzo, aquellos que abrazaron el Islam, debieron mantener su fe en secreto tanto como les fuera posible. Como los Musulmanes eran constantemente perseguidos por los Qurayshíes, el Profeta mismo (saaws) aconsejó a los nuevos conversos que practicaran secretamente el Islam para evitar sufrir a manos de la gente de Quraysh. No obstante, cuando el número de Musulmanes alcanzó a treinta y nueve, Hazrat Abu Bakr(ra) sugirió predicar y practicar abiertamente el Islam. En un principio el Profeta (bendiciones y paz de Allah sean sobre él - saaws) no estuvo de acuerdo, pero, ante la insistencia de Hz. Abu Bakr (ra), dio su consentimiento y todos ellos se dirigieron hacia el Haram (el templo Sagrado en Meca) para la prédica.

Hz. Abu Bakr (ra) comenzó a hablar, y la jutbah dada por él fue la primera que se registra en los anales del Islam. Hz. Hamza (ra), tío del Profeta y líder de los Mártires, abrazó el Islam ese día, mientras que Hz.‘Umar(ra) llegó a las filas de los Musulmanes al tercer día de esta arenga.

Tan pronto Hz. Abu Bakr(ra) empezó a hablar, los idólatras e incrédulos de entre los Qurayshíes cayeron sobre los Musulmanes desde todos lados. A pesar del hecho de que era considerado el más noble y respetable de toda la gente de Meca, Hz. Abu Bakr (ra) fue tan golpeado que su naríz, ojos y el rostro entero fueron cubiertos de sangre.

Fue pateado, pisoteado, atropellado y golpeado con brusquedad y salvajismo. Quedó inconsciente y medio muerto; nadie tenía la esperanza de que sobreviviera a tan brutal ataque. Los BanuTaim, gente de su clan, llegaron y lo cargaron hasta su hogar.

En el Haram, ellos anunciaron que si Abu Bakr sucumbía a las injurias, en represalia tomarían la vida de Utbah bin Rabiah, quien había tomado la parte más activa en el ataque.

Abu Bakr (ra) permaneció inconsciente durante todo el día. La gente a su alrededor gritaba su nombre una y otra vez para hacerlo recuperar sus sentidos, pero no pronunciaba palabra alguna. Tarde, al anochecer, pudo abrir sus ojos y demostró algunos signos de consciencia.

En cuanto pudo hablar, preguntó: “¿Cómo se encuentra el Mensajero de Allah (saaws)?”

La gente se sintió muy decepcionada con él; dijeron: “¿Cómo es esto? ¡A pesar de toda esta calamidad, y luego de haber permanecido virtualmente en las garras de la muerte todo el día por causa del Profeta, tan pronto como vuelve a estar consciente no tiene otra cosa de la cual hablar más que del mismo Profeta!”

Disgustados por su devoción al Mensajero de Allah (saaws), aunque satisfechos de que ya estaba fuera de peligro, dejaron a Abu Bakr. Aconsejaron a Umm Jair, su madre, que le diera algo de comer. Mas sin considerar su alimento, Abu Bakr (ra) hacía incesante e impacientemente a su madre la misma pregunta una y otra vez: “¿Cómo se encuentra el Mensajero de Allah (saaws)?”

Al mostrar ignorancia acerca del bienestar del Profeta, Abu Bakr (ra) encargó a su madre que fuera donde UmmYamil (la hermana de ‘Umar) y escuchara de ella las últimas noticias concernientes al Mensajero de Allah (saaws). La madre no pudo negarse al pedido de su hijo en tan lamentable condición, y se apresuró hacia el hogar de UmmYamil para interrogarla acerca del bienestar de Seyyidina Muhammad (saaws).

Como otros Musulmanes de aquel momento, Umm Yamil también mantenía su fe en secreto. Por esto, ella negó su conocimiento acerca del Profeta, diciendo: “¿Quién es Muhammad y quien es Abu Bakr? ¿Porqué debería saber algo sobre ellos? No obstante, siento pena por conocer la condición de tu hijo; si lo deseas, puedo ir contigo a visitarlo”.

Umm Jair aceptó, y ambas fueron hacia Abu Bakr. Al ver a Abu Bakr (ra) en esa condición lamentable, Umm Yamil no pudo controlar sus sentimientos y comenzó a llorar diciendo: “¡Maldición para los rufianes por lo que han hecho a un hombre como Abu Bakr! ¡Quiera Allah castigarlos por sus maltratos!”

Obviando lo dicho por Umm Yamil, Abu Bakr (ra) puso las mismas palabras en sus labios:

“¿Cómo se encuentra el Mensajero de Allah (saaws)?”

Señalando hacia Umm Jair, Umm Yamil preguntó: “¿Es seguro decir algo en su presencia?”

Dijo Abu Bakr (ra): “No te preocupes por ella. Dime rápidamente cómo se encuentra el Profeta (saaws)?”

Umm Yamil: “Se encuentra bien”

Abu Bakr: “¿Dónde está en este momento?”

Umm Yamil: “Está en Arqam (lugar donde se reunían secretamente los Musulmanes)”

Abu Bakr (ra): “¡Por Allah! No comeré nada hasta haberlo visto”

En aquel momento, su madre estaba muy ansiosa por alimentarlo. Ella sabía que cuando su hijo juraba por Allah nada podía quebrar su juramento, y que bajo ninguna circunstancia se alimentaría. Por esto, consintió en llevarlo hasta Arqam. Tuvo que esperar que disminuyera la frecuencia de gente en la calle para poder llevarlo hacia aquel sitio sin que fuesen detectados por la gente de Quraysh.

Cuando llegaron a Arqam, Abu Bakr (ra) vio al Mensajero de Allah, sallallahu 'alayhi wa sallam, y lo abrazó llorando profusamente. El Sagrado Profeta fue recíproco con él, y todos los Musulmanes presentes lloraron amargamente por la condición de Abu Bakr (ra).

Luego, Abu Bakr (ra) presentó su madre Umm Jair al Sagrado Profeta (saaws) diciendo: “¡Oh Mensajero de Allah! Ella es mi madre. Reza por ella y haz que acepte el Islam”

El Sagrado Profeta rezó por ella y luego le predicó. Allí mismo, ella aceptó el Islam.

Mucha gente puede pretender ser amantes mientras están cómodos y disfrutando la facilidad. Pero el amante real lo es cuando es capaz de probar su amor aún en la tribulación y la adversidad.


 

 

Cómo deben comportarse los Musulmanes del Final de los Tiempos

Bismillahi Rahmani Rahim

El Imâm Jalâl Ud Dîn As Suyûtî (que Allâh le haga misericordia) relató en su Jâmi' Us Saghîr que Sayyidunâ Rasûlu Llâh (que La Paz y las Bendiciones de Allâh estén con él) dijo: «Si ves que los compromisos tomados son violados, que el fervor religioso disminuye, que la probidad desaparece y que la gente termina por ser así (y entrelazó sus dedos para ilustrar cuán entremezclada estará la gente con la confusión que se extenderá en su práctica religiosa), entonces quédate en tu casa, retén tu lengua, pon en práctica lo que aprendiste de la religión absteniéndote de todo lo que denuncias en los demás como contrario a la Sharî'ah. Ocúpate de tus propios asuntos manteniéndote conforme a la Sharî'ah y no te metas en los asuntos del común de la gente.»

Anotemos que en cuanto al hecho de quedarse en su casa, los sabios del hadîz dijeron que además de poder ser interpretado en su sentido literal, o sea quedarse tanto como se puede en casa y no salir sino para las necesidades típicas de un ser humano (trabajo, estudios, compras alimentarias, mezquita, visitas piadosas, etc.), también podía ser comprendido en el sentido de alejarse de las personas malas y desviadas en el fin de los tiempos y rehusar frecuentarlas.

Y el Imâm Ja’far As Sâdiq (que Allâh le haga misericordia) dijo: «Estar a salvo (religiosamente hablando) se volvió una cosa tan rara que la búsqueda misma de esta seguridad se volvió invisible. Si debes hacer algo, entonces guarda el silencio tanto como se pueda, y si no consigues hacerlo entonces actúa tanto como puedas a la manera de los piadosos ancianos: el hombre feliz es el que encuentra un lugar de retiro en sí mismo.» [Mawâdd Ul Ghaythiyyah].

Y el Imâm 'Abd Ur Rahmân Ibn 'Amr Al Awzâ'î (que Allâh le haga misericordia) dijo también: «Aférrate a los pasos de los que te precedieron (los Sahaba, los tâbi'în y los tâbi tâbi'în) aunque la gente te rechace, y ten cuidado con las opiniones que profiere la gente aunque las embellezca con lindas palabras.» [Lumu'at Ul I'tiqâd].

Y, hablando en el nombre de los Ahl as- Sunnah, Ash Shaykh Ul Islâm Ibrâhîm Al Ya’qûbî (m.1406, que Allâh le haga misericordia) dijo: «Declaramos toda doctrina que contradice la de nuestros piadosos predecesores (Salaf Us Sâlih) y de los Ahl as- Sunnah opuesta al Santo Libro (Al Qur’ân) y a la Sunnah. Y nos remitimos al Libro de Allâh, a la tradición de Su Profeta y la de nuestros piadosos predecesores.» [Farâ’id Ul Hisân].

Que Allâh nos ayude a soportar esta época difícil que es el fin de los tiempos, que nos facilite el aferramiento a la Sunnah y la perseverancia en esta noble vía, que haga de nosotros unos enamorados de Su Santo Qur’ân y de su Profeta Muhammad (que La Paz y Las Bendiciones de Allâh estén con él) y que nos guie sobre los pasos de los que les siguieron, y que Su perdón se extienda sobre nuestras debilidades, así como su asistencia y su apoyo sobre nuestras pobres almas, Allâhumma Âmîn.

Fuente: Al Muwahhidûn.

martes, 9 de octubre de 2012

Al-Hayy Umar Tall, un Héroe Africano

Bismillahi Rahmani Rahim
Los jinetes del desierto causan admiración por sus habilidades con los caballos y camellos y, en muchos casos, por ser valientes guerreros en medio de condiciones climáticas adversas.
Un hijo del desierto, Al Hayy Umar Tall, fue hace mucho tiempo uno de esos hombres excepcionales.
Nació en el reino fulbé de Fouta-Toro, al norte del Senegal, en Halwar, cerca de la ciudad de Podor, en 1797.
Era hijo de un erudito musulmán de etnia tukulor, quien le instruyó en los preceptos del Islam y le convirtió en un profundo conocedor del Corán.
Desde tierna edad se habituó a montar a caballo y recibió un duro aprendizaje por parte de experimentados maestros, a fin de dominar las armas del guerrero islámico.
En 1820 era ya miembro de la hermandad militar-religiosa sufí, Tijaniyya, fundada en el siglo XIII.
Como profesor de estudios superiores, divulgaba la fe y las ideas del Profeta (saws) en una madraza.
Emprendió por entonces la peregrinación que todo buen musulmán debe realizar a La Meca, la ciudad sagrada del Islam, situada en Arabia, por lo que hubo que realizar un largo viaje de más de cinco mil 500 kms a través del Sahara, que le sirvió para ampliar sus conocimientos sobre los pueblos y culturas del África del Norte.
En La Meca adquirió el apelativo de Al-Hayy, título concedido a los que cumplen con la visita a la Mezquita de Al-Haram y rinden culto a Allah en el templo que custodia la Ka’aba, el sitio más venerado de los creyentes Musulmanes.
Volvió en 1826, inspirado con la misión de extender el Islam y detener a los infieles extranjeros.

Méritos y liderazgo
Por sus méritos indiscutibles, pasó a ser el Califa de su cofradía de los Tijaniyya, que tenía adeptos en muchas zonas del Sudán occidental.
Comenzó una ardua labor de prédica de la yihad y se le fueron uniendo miles de seguidores.
En 1836 había establecido su base principal en las montañas del macizo de Futa Yallón en Guinea y allí preparó un poderoso ejército con vistas a lanzar la yihad hacia los reinos paganos del Sahel y el Sahara que oprimían a los musulmanes.
Estaban en tratos con los europeos y en varias ocasiones llevaron a cabo acciones punitivas sobre sus posiciones.
Umar se hizo aliado del Sultán de Sokoto, Muhammad Bello, y se casó con la hija de aquel monarca.
Luego de algunas expediciones de tanteo que sirvieron de fogueo a sus tropas, en 1848, desde la ciudad de Dinguiraye inició la gran ofensiva al este.
Al frente de la caballería, tomó sobre la marcha una serie de fortines enemigos, destrozó varias formaciones de lanceros rivales, dominó la importante ciudad de Kayes y ocupó buena parte de Malí, en una campaña intermitente de casi cuatro años.

Contra el colonialismo invasor
Los colonialistas franceses amenazaban con avanzar hacia sus territorios, Umar situó cuerpos de caballería volantes en las fronteras de sus dominios para frenarlos,.
En 1857 tomó el reino de Khasso, y adelantarse así a los europeos.
Puso sitio al Fuerte Medina de los galos, pero tuvo que levantarlo al llegar Luis Faidherbe, gobernador general de Senegal, con refuerzos.
La disputa con los franceses, se caracterizó por ver quien lograba controlar primero la región de la cuenca del Níger.
El Hayy Umar, atacó hacia el oeste, intentó desplazar a los galos de Futa Toro, pero no contaba con artillería para derrotarlos y se conformó con crear una especie de marca limítrofe para frenar su avance y así rechazar las columnas de exploración rivales.
Por un tiempo, los franceses no se atrevieron a cruzar a Malí, preocupados por la efectividad y disciplina exhibidas por las huestes tukulor.
Vuelto al este, Omar, en busca de crear un frente común contra los invasores europeos, decidió conquistar los reinos bambaras de Kaarta y Segú, que dominaban el cauce medio del Níger, y eran ambicionados por los francos que llegaban también desde Argelia por el norte.
Estos estados cayeron sin mucha oposición ante el empuje de los muyahidines tukulor en 1861.
El líder dirigió después sus legiones contra el emirato de Macina, que tenía relaciones con los colonialistas franceses.
La campaña fue larga, después de sangrientas batallas, donde cayeron 70 000 combatientes, incluida la decisiva victoria de Taayawal, logró apoderarse del estratégico estado en 1862.
En 1863, con la captura de la emblemática Tombuctú, completó el vasto Imperio Tukulor, que abarcó territorios de varias de las actuales repúblicas africanas: el sureste de Senegal, casi todas Guinea y Burkina Faso, la mayor parte de Malí, zonas del oeste de Níger y el norte de Benín y de Nigeria.
Umar fue un organizador, en los períodos de tregua y hasta mientras combatía aplicaba su elevada sabiduría para establecer una legislación uniforme en sus posesiones, basada en la Shari’a Islámica. Exigía que los jueces fuesen justos y que el sistema de impuestos funcionara y se aplicara según las posibilidades de los contribuyentes, por lo que extremó las medidas para proteger el comercio a través del Sahara, que beneficiaba a las prósperas ciudades del imperio y estimuló la producción artesanal de las localidades.

Un héroe legendario
Los franceses, que bajo el ambicioso Emperador Napoleón III, se labraban un imperio colonial en África del norte y del oeste, no estaban dispuestos a permitir el poderío del Al-Hayy Umar, pero como aún no estaban seguros de invadir el Imperio Tukulor con posibilidades de triunfo, practicaron la política de divide y vencerás, apoyaron a tribus enemigas del Califa, que se unieron en una rebelión contra su gobierno.
La nueva guerra se desarrolló en zonas del centro de Malí, el ejército tukulor presentó batalla a los rebeldes kunta, fulbé y tuaregs, cerca de la ciudad de Bandiagara.
Tras varios días de lucha muy reñida, una explosión en el polvorín causó la muerte del Califa y el 12 de febrero de 1864, sin la guía del invencible caudillo, sus fuerzas fueron derrotadas.
El Imperio Tukulor, no obstante las pérdidas sufridas y la caída de su máximo líder, gracias a la fortaleza que le había impreso Umar continuó la lucha.
Su sobrino Tidjiani Tall y su hijo Ahmadu Tall enarbolaron las banderas del Califa y defendieron la causa tukulor, que se sostuvo durante casi otros 40 años.
Solo cedieron ante la abrumadora superioridad en armas de las potencias colonialistas.
La larga ofensiva europea formó un movimiento de pinzas, con los franceses desde el norte y el oeste y los británicos por el sur, y hacia1899 cesó la resistencia indígena.
Al-Hayy Umar ibn Said Tall fue un elegido del destino para luchar por la soberanía y la independencia africanas.
Hoy está considerado como un héroe islámico del continente, vanguardia de la resistencia indígena contra el dominio extranjero, precursor de la unidad para enfrentar a los invasores europeos y encarnizado adversario de los colonialistas franceses.
Su intransigencia y heroísmo ante el enemigo son un legado honroso para la historia de los movimientos de liberación en el planeta.
Para los pueblos de Senegal, Guinea y Malí, el invicto Califa será siempre una figura legendaria.

Imam Jamil Al-Amín: Un Caso de Notable Injusticia Contra la Comunidad Islámica

Bismillahi Rahmani Rahim
Imam Jamil Al-Amín, anteriormente conocido como Hubert Brown, fue el menor de tres hermanos de una familia de clase trabajadora en Baton Rouge, Louisiana. Sus padres, Eddie C. Brown y Thelma Warren Brown, fueron activistas e inculcaron el activismo social en sus hijos. Habiendo abrazado completamente esta idea, Hubert Brown abandonó los estudios universitarios antes de graduarse, decepcionado al ver allí tanta injusticia social, para eventualmente unirse a la Guerra contra la Pobreza.

En 1966 saltó al frente del Movimiento por los Derechos Civiles como director del Comité Coordinador No-violento Estudiantil en Alabama, ganando rápidamente una gran reputación debido a su valentía, elocuencia (de allí el apodo “Rap”) y su habilidad organizativa. Hacia 1968, desilusionados con la propuesta de la no-violencia, muchos líderes del Comité se unieron al Partido de los Panteras Negras, quienes propugnaban la autodefensa contra la opresión y la violencia. Imam Al-Amín dijo en una ocasión que ese momento “fue una guerra”. Durante esa no declarada y altamente intensa guerra civil, al menos en dos oportunidades atentaron contra su vida.

H. “Rap” Brown abrazó el Islam en 1971 y cambió su nombre a Jamil Al-Amín.

En tanto que algunos pueden argüir que al abrazar el Islam Imam Al-Amín perdió su lado revolucionario, nada puede estar más lejos de la verdad. En su obra “Revolución mediante el Libro” escribe:

“Es criminal que en los 90’s aún propongamos la lucha mediante slogans tales como ‘por cualquier medio que sea necesario’, como si eso fuese un programa de acción, o ‘venceremos’, como si eso también fuese un programa de acción. Los slogans no son programas de acción. Debemos definir los medios que traerán el cambio. Esto puede ser encontrado en lo que Allah nos ha traído en el Qur’an y en el ejemplo (Sunnah) del Profeta (asws). Nuestra revolución debe ser acorde a lo que Dios Todopoderoso ha revelado…

La misión de un Creyente en el Islam es completamente diferente a la coexistencia o al ser parte del sistema. Las morales prevalecientes son incorrectas. Sus éticas son incorrectas. La filosofía occidental ha reducido al hombre a la comida, a la vestimenta, al abrigo y al manejo del sexo, lo que significa que él no tiene espíritu… La lucha victoriosa requiere de un programa Divino. Allah nos ha provisto ese programa.”

Imam Al-Amín abrió una tienda comunitaria de comestibles en un área de Atlanta devastada por la pobreza y las drogas. Como líder de la Mezquita Comunitaria de Atlanta, Al-Amín se convirtió en una fuerza poderosa en el vecindario contra los vendedores de drogas, contra los arrendadores de los barrios bajos, contra la brutalidad policial y las indiferentes agencias ciudadanas. Él ha sido ampliamente acreditado por los residentes de haber salvado a la comunidad de esos elementos criminales y antisociales.

Si bien dejó de identificarse a si mismo como un revolucionario político, Imam Al-Amín propugnó la enseñanza del principio Islámico de que es justo resistir a la tiranía y a la opresión. Continuó afirmando el derecho a la auto-defensa.

Entre 1992 y 1997, el FBI y la policía de Atlanta investigaron al anterior H. Rap Brown en conexión con cualquier asunto desde terrorismo doméstico hasta portación de armas y 14 homicidios en Atlanta West End, sin poder inculparlo de crimen alguno.

En 1995, Al-Amín fue arrestado por miembros de la unidad anti-terrorista del FBI conjuntamente con agentes del ATF y la policía de Atlanta por disparar en la pierna a un hombre en el West End Park. El caso fue cerrado luego de que la víctima asegurara que nunca había identificado a Al-Amín como agresor, sino que había sido coaccionado por la policía para que nombrara a Al-Amín.

En la noche del 16 de marzo del 2000 tuvo lugar una balacera en el West End de Atlanta; dos agentes del Sheriff local intercambiaron disparos con un supuesto asaltante; uno de los agentes murió al día siguiente, mientras que el otro fue hospitalizado con heridas graves. Entre cirugías el agente sobreviviente identificó a Al-Amín (por fotografía) como el único asaltante, y dijo haberle disparado en la zona estomacal. Los medios reportaron que un “ex Pantera Negra” herido se había dado a la fuga. Cuando cuatro días más tarde el Imam Al-Amín fue apresado, no tenía ninguna herida.

Al ser arrestado, el único comentario público que Al-Amín hizo fue: “Esto ha sido una conspiración del gobierno”. En tanto que otro hombre llamado Otis Jackson confesó haber asesinado al oficial de policía, pero más tarde se retracto bajo presión. La defensa de Al-Amín no fue informada y se declaró inocente ante la corte, sin embargo fue sentenciado por el jurado.

Al momento lleva un confinamiento en soledad bajo 23 horas de aislamiento en una cárcel de máxima seguridad.

Hoy en día, Imam Jamil Al-Amín, como parte de la lucha, como líder, y como Musulmán es una inspiración para todos. Enseñó que uno debe vivir de acuerdo al Mandato Divino y explicó:

“El Islam es algo que Allah nos ha dado para quitarnos del nivel de la degradación, del nivel en el que hemos estado aplastados, y llevarnos al nivel en el que Allah está satisfecho con nosotros y nos concede el éxito… se consigue con entrenamiento. Se consigue con disciplina. Se consigue con sumisión, al punto que se vuelve automático… al punto en el que no dejaremos pasar un segundo sin hacer cosas buenas, disfrutando lo que es correcto y prohibiendo lo incorrecto.”

Más información: www.freeimamjamil.org