miércoles, 17 de julio de 2013

Ética Islámica y Sabiduría Gauchesca

Bismillahi Rahmani Rahim

Dentro del ámbito del conocimiento islámico existe una ciencia particular encargada de establecer una categorización de los diferentes comportamientos humanos en beneficiosos y perjudiciales, buenos o malos. Esta ciencia se llama 'Ajlaq al-Islamiyya', habitualmente traducida al español como 'Ética Islámica'.

El vocablo Ajlaq es el plural de Julq, que quiere decir 'disposición', 'conducta'. Una disposición es una 'malaka', un hábito, una propiedad del corazón que se forma por la reiteración de ciertos actos y que resulta difícil destruir.

Ahora bien, el objetivo de la ciencia de la Ética es transformar los malos hábitos y las conductas inaceptables que se hallan fuera de la virtud y dentro de lo reprobable, llevando al hombre a asimilar los comportamientos virtuosos y la purificación del corazón, ya que el corazón es el centro donde se originan los hábitos que pueden enfermarlo, si son malos, o elevarlo, si son buenos.

La fuente principal de la Ética es la capacidad de comprensión del ser humano, la cual se divide en Hikma an-nazariyya, o simplemente Hikma, Sabiduría, que es la capacidad para diferenciar entre lo que nos beneficia y lo que nos perjudica, entre lo justo y lo injusto; y la Hikma al-amaliyya, que es la sabiduría práctica. Como toda potencialidad en el ámbito de la experiencia islámica, la Hikma representa la virtud de un estado medio cuyos extremos pueden ser perjudiciales: su exceso se llama 'Yabaza', y comporta el hecho de intentar comprender lo que se encuentra fuera del alcance humano (esoterismo, etc...), como también el estado de quien se dedica a objetivos fútiles como el timo, el engaño y la hechicería. La mengua en la Hikma es llamada 'idiotez' (baladat), y la persona que la padece es incapaz de diferenciar entre lo que le beneficia y lo que le perjudica, confundiendo lo bueno con lo malo y lo malo con lo bueno. En tanto quien tiene suficiente Hikma al-amaliyya, se dice que tiene 'adala, justicia. En la justicia no puede haber exceso ni mengua.

Los tratados de Ética Islámica establecen que cuando una persona se ajusta a la Sabiduría, que es una de las tres potencialidades de su fuero interno, vence a las dos potencialidades restantes del ego salvaje que son el deseo y la ira, y consigue la felicidad al desarrollarlas en su justo medio convirtiéndolas en contención y valentía. Si la Sabiduría no consigue estar equilibrada, y se orienta a cualquiera de los extremos, por exceso o defecto, aparecerán las enfermedades del corazón originando sus consecuentes malos hábitos. Por consiguiente es tarea de todo musulmán eliminar los malos hábitos que se ubican en su corazón y remplazarlos por conductas rectas y virtuosas de acuerdo a la Sabiduría.

La capacidad de comprensión, al ser una potencialidad inherente al ser humano, reconoce en las enseñanzas divinamente reveladas, o celestialmente inspiradas, la Sabiduría transformadora que dispone el camino recto hacia el desarrollo de la virtud. Por esto es que tanto Sabiduría como virtud revisten carácter de universalidad, por lo que la Ética, como ciencia de los comportamientos, ha sido la misma en todo tiempo y lugar.

Ahora bien, hemos expuesto en trabajos anteriores que la influencia hispanomusulmana en la constitución de nuestro antepasado gaucho, entre otras cosas, ha sido la encargada de transmitir esta Hikma, esta Sabiduría atemporal necesaria para lo comprensión de lo virtuoso y lo reprobable, y a raíz de ella, es decir, para servirse como soporte de manifestación, ha dado en generar un arte particular encargado de difundir, como prolongación de sí misma, la inspiración transformadora; ese arte singular de nuestra tierra es la Payada.

El coplero grave y sentencioso de nuestros trovadores gauchos, magistralmente descubierto por don José Hernández, prolífico develador del espíritu gaucho, es un bellísimo eco de la Sabiduría cuyo sentido ético reverbera en la vivencia gaucha emparentándola indisolublemente con la experiencia islámica tradicional: el sentido de la justicia, la honradez, la valentía, la libertad, la templanza y el estoicismo hacen del arquetipo gaucho una semejanza única del musulmán tradicional. Acuden a nuestra memoria, a modo de ejemplos inexorables, los Consejos que Martín Fierro da a sus hijos, o la inmensa obra de don José Larralde, 'Herencia pa'un hijo gaucho', modelos cabales de Sabiduría que perennes resuenan los significados de lo universal. Hombre vinculado con gauchos y sus faenas, don José Hernández, en el prologo a “La vuelta de Martín Fierro”, escribió:

“Qué singular es, y qué digno de observación, el oír a nuestros paisanos, expresar en dos versos claros y sencillos, máximas y pensamientos morales que las naciones más antiguas, la India y la Persia, conservaban como el tesoro inestimable de su sabiduría proverbial; que los griegos escuchaban con veneración de boca de sus sabios más profundos, de Sócrates,  fundador de la moral, de Platón y de Aristóteles; que entre los latinos difundió gloriosamente el afamado Seneca; (…)  y que se hallan consagrados fundamentalmente en los códigos religiosos de todos los grandes reformadores de la humanidad. (…) El corazón humano y la moral son los mismos en todos los siglos.

De hecho la Sabiduría, como capacidad para discernir lo justo y lo injusto, lo beneficioso y lo perjudicial, lo real y lo falso, es la característica original que Dios ha concedido a los hombres de todos los tiempos para que aprendiendo y/o enseñando lo que les sea de auténtica utilidad en el tránsito que supone la vida logren alcanzar el sentido propio a la humanidad.

En próximas entradas, Dios mediante, publicaremos los versos de sabiduría gauchesca que han hecho florecer la tradición autóctona de la Argentina con un matiz particular que la vincula estrechamente al Islam Tradicional.

lunes, 15 de julio de 2013

La Música Tuareg


Introducción   
  
La evolución del gusto musical de los tuareg a lo largo de los veinte últimos años es ejemplar por varios conceptos. Antes que nada porque esta población, distribuida por una vasta zona repartida entre cinco países del Sahara y el Sahel, está en contacto por la fuerza de las circunstancias con otras culturas musicales con las que mantiene contactos consistentes en aportaciones y préstamos recíprocos. Pueden ser mestizajes musicales de índole urbana o, al contrario, intercambios que se producen entre grupos rurales, incluso entre los más cerrados, estrictamente nómadas hasta hace muy poco, como los lullemmeden del Este, en Níger (más comúnmente denominados Tagaraygarayt, "los del centro"), famosos por su fidelidad al repertorio musical tradicional. Un caso interesante, sin embargo, es el de la adopción de un género musical completamente distinto por causas en gran parte políticas e ideológicas.

La práctica musical tradicional

Entre los Tagaraygarayt, el monopolio de la música instrumental, lo detentan las mujeres y, entre las mujeres, son las pertenecientes a las clases sociales jerárquicamente más elevadas las que pueden tocar la vihuela de una sola cuerda (anzad) y el tambor tazawat, en tanto que las artesanas o las ex cautivas se limitan a tocar el tambor de mortero (tende). Siempre que cantan como solistas, las mujeres lo hacen acompañadas por un coro que les responde. En cambio, los hombres cantan como solistas a capella o a dúo, a veces acompañados por la vihuela de una sola cuerda (anzad). Las diversas expresiones mencionadas, instrumentales o vocales, se pueden combinar entre sí para dar lugar a distintas categorías musicales, las más frecuentes de las cuales son los "cantos de anzad" (aires de anzad) y los "cantos de tende".

Los repertorios de los cantos de los hombres y de la vihuela de una cuerda están estrechamente vinculados al pasado y a la tradición épica de los grupos tuareg, aunque también hay numerosos cantos que evocan a la amada o simplemente los estados de ánimo del autor del poema. En general, los compositores de las letras y de los aires son conocidos por todo el mundo y la norma exige que no sea usual crear nuevos cantos y que los intérpretes se conformen con reproducir el repertorio introduciendo, en todo caso, pequeñas variaciones estilísticas personales. Por el contrario, el canto de las mujeres acompañado con el tambor de mortero es la ocasión de improvisar poemas que hacen las veces de crónicas y, en ocasiones, de sátira social de la vida en los campamentos.

En principio, ni se canta ni se toca al albur. Hay ocasiones específicas: las dos más importantes, y también las evocadas más a menudo por los tuareg nómadas, son las sesiones de "cantos para los genios", durante las que se tocan el anzad o el tende (con o sin cánticos) para curar a una persona enferma, es decir, para "echar a los genios de su cuerpo", y las fiestas (nacimientos, bodas) en que los hombres se exhiben a lomos de sus camellos preferidos para hacer una "ronda de camellos" alrededor de la mujer que toca el tambor. En este caso sólo se utiliza el tambor, acompañado por el coro de las mujeres. Hace tiempo, cuando los tuareg aún guerreaban y llevaban a cabo incursiones contra sus vecinos, las caravanas y las tropas coloniales, el anzad se tocaba para enardecer y glorificar la bravura de los guerreros. En aquel entonces se decía que un guerrero "merecía el anzad", expresión que todavía se usa cuando se habla de un hombre valiente. Esta música tiene, por lo tanto, la particularidad de reflejar las diferencias sociales que hay en el grupo: distribución sexual de instrumentistas y cantantes, diferencias según el estatus y el lugar ocupado en la jerarquía tradicional (o lo que de ella se conserva). Como la lengua (tamasheq), la escritura (tifinagh) y el uso del velo (anagad) por los hombres, la música continúa siendo uno de los elementos más poderosos a que pueden recorrer los tuareg para manifestar sus diferencias respecto a sus vecinos.

El Aprendizaje   
    
El aprendizaje del canto y del repertorio

La adquisición del repertorio se produce mediante el aprendizaje del canto. En cambio, la práctica vocal sólo puede tener lugar si se ejecutan aires (re)conocidos. Es impensable dejarse llevar por fórmulas ornamentales separadas de su contexto melódico (no significantes). Por lo tanto, es imposible canturrear un aire, "cantar sin decir nada", acto considerado infantil, indigno de un adulto. En efecto, para los tuareg, todo hombre adulto alardea de respetar el asshak, es decir, cierta reserva, un rigor de la actitud traducible por "nobleza". Además, sobre todo en presencia de parientes o extranjeros, está sometido a la regla del pudor, de la vergüenza y del respeto, takarakit, que exige que no exteriorice sus sentimientos y no hable de según qué asuntos y especialmente de la música. En resumen, un hombre sólo puede cantar en público si se halla en compañía de un auditorio del mismo grupo de edad y con el que tenga relaciones de parentesco "en confianza". Pero, ante todo, un hombre sólo canta ante un auditorio si se halla en plena posesión de su repertorio y se considera capaz de interpretarlo según unas determinadas reglas estéticas de técnica vocal acordes con las que se han ido transmitiendo de generación en generación. El conocimiento del repertorio y el del modo de interpretarlo son, pues, inseparables, aunque parece que los poemas son memorizados y reproducidos más fielmente cuando son recitados que cuando son cantados. A primera vista, la cosa debería ir al contrario: una tonada tiende a facilitar la memorización de un texto. Sin embargo, para un cantante tuareg la forma tiene más importancia que la fidelidad al texto, ya que es reconocido como tal por su creatividad melódica.

El aprendizaje del canto se lleva a cabo a escondidas y en solitario, dado que un hombre no puede ser sorprendido en una situación de inferioridad debida a la falta de habilidad y susceptible de ser causa de burla. Así, es casi imposible conocer las etapas, las modalidades y la evolución de la adquisición del canto. En todo caso, puede suceder que un hombre no cualificado se arriesgue a cantar cuando la ocasión no es muy comprometedora, por ejemplo en ocasión de una reunión nocturna con cantos de tende curativos, en los que son las herreras y las cautivas quienes animan el conjunto formado por el tambor y las palmas. No es, pues, raro que el aprendiz de cantante se muestre incapaz de seguir el ritmo y cante para sí mismo, a contratiempo o francamente al margen del tiempo, sin que esto perturbe aparentemente a las acompañantes femeninas; por lo menos, no dan muestras de ello. Es en esas ocasiones cuando es posible que un hombre deje ver algunas de sus debilidades.

El aprendizaje del anzad y del tambor.

El aprendizaje de la vihuela de una sola cuerda o anzad se produce en las mismas condiciones, y la joven intérprete, que ya tiene edad (unos quince años) de lucir su primer alleshaw (pañuelo), construye su instrumento con materiales recuperados y crines (anzaden, sing. anzad) de vaca, mientras que las crines de caballo se reservan para los instrumentos de las mujeres adultas. Antes de tañer los aires (izelan, sing. azel) del repertorio clásico, empieza con una melodía de aprendizaje denominada melloloki, que le permite ejercitarse en los movimientos del arco (esawey): la subida (huket), la bajada (aseres) y sobre todo los golpecitos de arco que permiten marcar el ritmo (asatarekhtarekh); después vienen los movimientos de los dedos (azzemezeri n duduan) y su posición, el "encuentro" (ameni). Los aires del repertorio clásico se adquieren en primer lugar a través del canto, en solitario, después son reproducidos con el instrumento, aunque siempre acompañados por un silencioso murmullo de garganta. Esta técnica de movimientos internos de la garganta, perceptible para el oyente, recibe el nombre de asak dagh iman ('cántico del alma').

El tambor de las debutantes también se construye aprovechando materiales recuperados (un bote de conserva o de leche en polvo cubierto con un trapo). En este caso el proceso de aprendizaje no se realiza a escondidas, ya que tocar el tende forma parte de los juegos infantiles en que participan las hijas de herreros y cautivos. Los distintos ritmos se van adquiriendo progresivamente a lo largo de numerosas sesiones nocturnas de tambor, durante las cuales es muy fácil que una intérprete marque el motivo rítmico golpeando en el suelo o en cualquier objeto.  
    
La Música que Cura     
 
Los cantos de tende consagrados a los genios son ejecutados preferentemente al anochecer, después de las carreras de camellos; atraen a todos los jóvenes de los campamentos vecinos en pos de aventuras. Los ritmos y el tiempo son más lentos y los motivos más complejos, aunque basados en un sola fórmula que se repite. La cantante improvisa más y se inspira en sus problemas y sentimientos personales. Todos esos temas actúan como otras tantas señales memorativas sobre el psiquismo del enfermo cuando es enfrentado a esos cánticos dentro o fuera del marco de la fiesta. Pero a veces sucede que el enfermo permanece insensible y manifiesta su descontento echando arena a la cabeza de la solista si no es de su gusto. Cuando en el campamento no hay ningún cantante disponible, hay que conformarse con tocar el tambor, con el que casi todas las mujeres de la categoría de los herreros o de los cautivos son capaces de marcar los ritmos adecuados. En tal caso, el "tratamiento" puede durar varios días, ya que la mujer que toca el tambor puede tardar mucho tiempo hasta descubrir el motivo rítmico sobre el cual el enfermo ejecutará una danza (tegbest) "sentada", es decir, un balanceo progresivo de la cabeza y de la parte superior del cuerpo, si se trata de un miembro de la categoría de los imghad o de los imajeghen, o una danza "de pie" para los cautivos o los herreros. En ambos casos la danza acaba en desmayo. Entre las mujeres hallamos otro tipo de "enfermedad de los genios", en este caso posterior al parto. Un caso de este tipo se presentó en un campamento de herreros que dependía de los tuareg marabúticos Kel Eghal. Una mujer de la casta de los herreros había cumplido el período post partum de cuarenta días, que la aísla del marido y la somete a un régimen alimentario muy estricto. La tienda de su madre, en la que había dado a luz y pasado dicho período, fue trasladada algunos metros más allá para darle un suelo simbólicamente virgen de cualquier vestigio del parto. Después, durante los quince días siguientes, la mujer sufrió cada noche angustias que afectaban a toda la familia: había que atenderla, hablarle, tocar el tambor y, sobre todo, administrarle ciertos remedios, los más espectaculares de los cuales fueron, por una parte, la aplicación en las caderas de un hierro al rojo vivo y, por otra, la ingestión obligatoria del contenido de un frasco de perfume "que ahuyenta a los genios". Los problemas de esta mujer se debían probablemente tanto a los trastornos provocados por el cambio de régimen alimentario (denominados aneghu) y a los efectos de una depresión post partum, como a la "nueva toma de contacto" con el esposo, por cierto muy mayor.

El tratamiento mediante la música va a menudo precedido o acompañado, e incluso es sustituido, por un abanico de precauciones (¿supersticiones?) y remedios del que podemos preguntarnos si no es simplemente uno de tantos recursos.

De todos modos, esos procedimientos sólo son etapas previas a la práctica "oficial" del "marabutaje". Los marabutos (o morabitos), hombres santos y letrados del Islam, propagadores del Corán y preceptores de los niños en las escuelas coránicas, están también especializados en la confección de amuletos (tirawt) que protegen del mal de ojo y de las enfermedades. En general, sólo se recurre a sus servicios después de haber agotado los recursos de los tratamientos tradicionales, ya que sus intervenciones son costosas. Puede darse que un morabito esté confabulado con una intérprete de anzad o de tende: tal era el caso de un hermano y una hermana, los dos especialistas en sus respectivos campos, que se "pasaban" repetidamente a una enferma, de modo que cada vez que lo hacían obtenían sustanciosos beneficios, asegurados por otra parte por el hecho que la mujer sufría una enfermedad crónica y su tratamiento ya hacía unas cuantas semanas que duraba.

Sin querer reducir drásticamente el papel de la música a su función de curación, hay sin embargo que constatar que la mayor parte de las manifestaciones musicales de los tuareg son de índole terapéutica. Ciertamente, no son fácilmente identificables como tales a primer golpe de vista y el observador tiene más bien tendencia a asimilarlas a simples pretextos para la alegría. Tal es en cualquier caso la impresión recibida en los numerosos pueblos que encontramos a lo largo de la "ruta del uranio", abierta en 1981 entre Tahoua y Arlit. Estas aglomeraciones, nacidas de las obras de edificación y de los establecimientos comerciales que se han establecido, han atraído a una importante población de pastores nómadas, sobre todo herreros y cautivos, empujados a la sedentarización por la sequía, pero también atraídos por actividades mejor remuneradas que los magros recursos tradicionalmente aportados por sus antiguos amos. A pesar de su capacidad de adaptación, estos nuevos sedentarios encuentran numerosas dificultades, debidas principalmente a la pérdida de la libertad de movimientos, a la coexistencia con los habitantes de las aglomeraciones, a los cambios de ritmo de trabajo, de régimen alimentario y de hábitat, a la prostitución y al alcoholismo, presiones psicológicas que intentan conjurar recurriendo al tambor curativo. Eso explica en parte la proliferación nocturna de sesiones de tambores que no dejan de acentuar el conflicto con los vecinos. El sonido del tambor se ha convertido, en cierto modo, en el barómetro del clima que reina en un pueblo: "Cuanto más se oye el tambor, peor van las cosas".    

Las Influencias      

Las influencias regionales

En las zonas que rodean el país tuareg, se notan sin embargo dos tipos de influencias. Puede tratarse de una aportación antigua que afecta y determina los estilos regionales, como el de las intérpretes de anzad, las tagaraygarayt, que han adoptado un ataque del arco, a veces incluso un fraseo, emparentado con el de sus vecinos sedentarios, los intérpretes de goge del Ader. En tal caso, los componentes estrictamente tuareg (instrumentos, formas, escalas y repertorio) continúan presentes y el proceso se podría considerar la evolución normal e inevitable, incluso me atrevería a decir "inconsciente", que sufre toda música de tradición oral. O se pueden encontrar cambios aún más radicales, como la adopción del ûd árabe por los tuareg del Hoggar o el Tassili, o la utilización del goge hausa por los tuareg de Níger, préstamos evidentemente acompañados por la masculinización de la práctica de tales instrumentos.

Entre los tuareg de Malí la situación es algo distinta. Coexisten dos prácticas musicales: la música denominada tradicional, que respeta más o menos las reglas enumeradas anteriormente, y la música instrumental de los miembros de la casta de los herreros, que poseen el monopolio de la interpretación del laúd de tres cuerdas, tahardant, cuyos origen y repertorio son verosímilmente sedentarios (moro, songay o fulbe). Esos músicos se han convertido en una casta de músicos brujos, mientras que esta función de músico profesional no existe en el resto del mundo tuareg. Como en toda sociedad del Sahel, el músico brujo goza asimismo de gran libertad cuando se trata de improvisar y crear cánticos nuevos. A principios de los años setenta, las jóvenes generaciones de los tuareg rurales entraron en contacto, gracias a la aparición de la casete, con la música de tahardant de Malí y sus cantos satíricos y críticos con los gobernantes, aunque también con la jerarquía tradicional. Los nuevos repertorios han provocado entre dichos jóvenes una toma de conciencia de la rigidez de su patrimonio musical, del modo de ejecutarlo y de la dificultad de actualizarlo en la medida en que está vinculado a la rigidez de la estructura social. No es, por lo tanto, nada sorprendente que dichos jóvenes hayan estado al acecho de nuevas referencias identitarias. Eso es lo que les han ofrecido los cantos de los ishumar.

Los cantos de la rebelión

El término ishumar (sing., ashamur) procede de la palabra francesa chômeur y designa a los miembros de una generación de tuareg de Níger o Malí, generalmente solteros, que han dejado a la familia y abandonado el país huyendo o en busca de trabajo en Libia o Argelia. Son producto de las crisis de los veinte últimos años (sequías, hambrunas) y de la represión que las ha acompañado. A partir de 1989, después de algunos intentos de repatriación y reintegración por parte del gobierno de Níger, buena parte de los ishumar se organizaron en diversos grupos en abierta rebelión y pasaron a la clandestinidad armada prescindiendo de su pertenencia a una u otra de las confederaciones tuareg de origen y reivindicando la pertenencia a una sola identidad étnica. De ese modo pretendían liberarse de la obediencia al linaje, fuente de división y antagonismos, en pos de la unificación de los tuareg y de su unidad política ante los estados que los administraban.

A lo largo de su vagabundeo y a través de sus contactos con el exterior, estos ishumar fueron adoptando nuevas señas de identidad, como un modo de lucir el turbante inspirado en el de los guerrilleros del Frente Polisario, la ocasional sustitución de la espada tradicional (takuba) por el fusil de asalto Kalachnikov y, en lo que atañe a nuestro tema, la adquisición de cantos de índole marcial. La mayoría de esos cantos marciales fueron compuestos por exiliados de Malí y constituyen una especie de prensa cantada, de boletín de información política con fines de propaganda y movilización, ampliamente difundida por las casetes. Los temas evocados por tales cánticos revolucionarios se refieren, en heterogénea mezcolanza, a la sumisión impuesta por la sociedad tuareg tradicional, la colaboración de algunos caudillos tuareg con los gobiernos, las muchachas tuareg malcasadas con muchachos sedentarios, la necesidad de tener un territorio y una patria, etc. En general, estas canciones ilustran explícitamente las crisis que han afectado a la sociedad tuareg.

La renovación instrumental


El modelo de acompañamiento instrumental del canto en que se inspiran los émulos de este género nuevo ha sido proporcionado, entre otros, por los grupos tuareg de Níger Takres n Akal ('Construcción del país') y Terbyia, formados por dos guitarras y, a veces, una tercera utilizada como instrumento de percusión, un cantante solista y un coro de muchachas. Cuando los oye por primera vez, el occidental profano tiene la impresión de estar oyendo cánticos comunitarios del tipo "alrededor de la hoguera", que en rigor pueden recordar el ambiente de los finales de las noches de festival o de las veladas scouts. En cualquier caso, la desorientación no es grave, especialmente si tenemos en cuenta que el acompañamiento de guitarra confiere al conjunto una sensación de "algo ya oído": este instrumento se utiliza esencialmente para interpretar algunos acordes, habitualmente tres, entrecortados por algunos arpegios inspirados en el tañer del laúd tradicional tahardant para marcar la sucesión de las estrofas. Del conjunto se desprende cierta monotonía, ya que el tono del acompañamiento, así como su ritmo, casi nunca cambian de un repertorio a otro. Estos elementos, dejando aparte la lengua, son totalmente extraños a la cultura musical tuareg y sería interesante saber dónde y en qué condiciones fueron creados estos cantos de rebelión. La respuesta hay que ir a buscarla en los contactos establecidos entre los ishumar y otros movimientos semejantes, en los que se han inspirado para llevar a cabo sus acciones reivindicativas y de lucha armada. Seguramente, el modelo han sido los cantos del Frente Polisario, el movimiento de liberación saharaui (población que vive en el territorio del antiguo Sahara español, reivindicado por Marruecos), tanto en lo referente a la utilización de la guitarra como en lo que atañe a los ritmos, de origen claramente español. A pesar de su carácter uniforme, muy alejado de la diversidad del repertorio tradicional, esta música presenta numerosos atractivos para los jóvenes. Ante todo, es, por su carácter familiar, accesible a todo el mundo, incluyendo a los sedentarios. Seguidamente, se desvincula de las coerciones impuestas por la sociedad tuareg y, además, presenta un carácter de modernidad reivindicado por los jóvenes tuareg originarios de la sabana. Además de todo ello, la utilización de la guitarra acústica (y en ocasiones eléctrica) es justificada por los músicos por la libertad interpretativa que permite. Efectivamente, este instrumento no está socialmente connotado, puede ser tocado por los hombres —a diferencia de la vihuela de una cuerda— con independencia de su pertenencia de clase, cuando sea y en cualquier circunstancia. Después de mucho viajar en la clandestinidad, de haber sido pirateada por la causa en innumerables casetes, esta nueva música está a punto de ser integrada por el establishment político de Níger. Algunos grupos ya han hecho su gira por Europa y han despertado el interés de los productores discográficos. Seguramente esta música continuará transformándose e irá perdiendo su carácter militante hasta normalizarse o, incluso, "mundializarse". Por ahora, todavía tiene un éxito real en la juventud tuareg, entre la que la audición de la música tradicional suscita una especie de sentimiento de desprecio mezclado con una nostalgia negada, como si se hubiese convertido en una expresión "políticamente incorrecta", y eso tanto en los campamentos de la sabana como en el medio urbano.     

martes, 9 de julio de 2013

Bienvenido Ramadán

Bismillahi Rahmani Rahim
Recibiendo el Ramadán según la Tradición Otomana en la Dergah Osmanli Naksibendi Hakkani, junto a Sheykh Abdul Kerim al-Kibrisi (ra) y sus murids.


lunes, 8 de julio de 2013

Sohbet Osmanli Naqshbandi de Ramadán

Insha’Allah al magrib de hoy lunes 8 de julio da comienzo el bendito mes de Ramadán. A continuación compartimos un sohbet dado por Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani (ra) el 1 de Ramadán de 1432/ 30 de Julio de 2011, en la Dergah Osmanli Naksibendi del Siddiki Center en New York.
Audhu billahi min ash-sheytani rajim

Bismillahi Rahmani Rahim

Medet Ya Seyyidi, Ya Sultanul Awliya, Medet.

Estamos pidiendo cobijo de nuestro Señor, Allah-swt-, para que nos proteja de los trucos y las trampas de sheytán. Y, si lo estamos pidiendo con sinceridad, la protección llegará. Y Allah-swt- dice: "Di Bismillahi Rahmani Rahim. Esa es la espada de los ángeles. Empuña la espada de los ángeles. La protección te llegará. Cuando te llegue esa protección, estarás protegido en dunya, en la tumba y en Ajirat".

Alhamdulillah. Shukr Allah. Astaghfirullah. Que Allah-swt- nos ha reunido aquí, en la cima de esta montaña. ¿Parece una montaña? Sí. Es necesario en estos tiempos. Como dice el bendito Profeta (asws): "En Ajir Zaman, en el final de los tiempos, las ciudades y poblaciones van a estar muy corrompidas. Las personas van a decir que están creyendo en Allah y en Su Profeta, pero lo único que van a hacer será correr todo el tiempo, día y noche, por dunya. Y la confusión estará en todos lados. Y las confusiones más grandes van a comenzar con los alims y eruditos de esta nación. Cuando llegues a esos tiempos, y veas que la corrupción se ha extendido en las ciudades, muévete fuera de las ciudades. Muévete fuera de las áreas pobladas, hacia la cima de las montañas. Muévete lejos. Y continúa con tu vida, ten aunque sea una oveja, toma la leche de esa oveja, y continúa con tu vida de la manera en que Allah y Su Profeta lo han ordenado. Mantente fuera de los problemas. Mantente alejado de la confusión. No corras demasiado aquí y allí para decir: 'Tengo que aprender más hadices, más Quran, más de esto, más de aquello...', y corriendo alrededor, porque habrá confusión en todos lados". El bendito Profeta dice: "Y con lo poco que sabes, mantenlo en tu vida y continúa y espera por Sahibul Zaman. Porque hasta que Mahdi (as) tome el Takbir, ningún hombre será capaz de acabar y detener esta corrupción, este mal obrar, este incorrecto estilo de vida".

Así que el bendito Profeta está diciendo que te muevas a ti mismo lejos de eso. Si quieres mantener fuerte tu fe, si quieres mantener fuerte tu religión, mantente alejado. Este es el momento. Estamos en él. Estamos viviendo en él. Tú sabes cómo es. Tú sabes de cuánto eres capaz cuando estás en las ciudades, cuando estás trabajando todo el tiempo. No interesa si es un país no-musulmán o países en que la población es musulmana, pero el gobierno no es musulmán. No interesa. Y eso es lo que sucede justo ahora. En todos lados, las personas, ni siquiera saben por qué están viviendo. Las personas ni siquiera saben por qué están trabajando. No saben cuál es el propósito de la vida. Tanta gente no está trabajando para vivir. Están viviendo para trabajar. Esa es la prioridad en sus vidas. Si eso no sucede, y no tienen más nada para hacer, ellos cometerán suicidio. Porque eso es lo único que los mantiene amarrados a este mundo. Algunas personas no están comiendo para vivir. Algunas personas no están alimentándose para nutrir al cuerpo para vivir, están viviendo para comer. Esta es la razón de su existencia. Y tantos de ellos, también los conoces. E imagínate si hay de ellos entre nosotros, qué sucederá a quienes no lo están. Están allí afuera.

Tantas personas, millones y billones, están declarando ser Hakkani. Ellos son los defensores de la verdad. Pero si algo les toca el ego, en una milésima de segundo, están listos para hacer arder al dunya y a todo en él. Sí. Si dices: 'Esto no es lo que le agrada a Allah y a Su Profeta. Aquí están los hadices, esta es el ayat', en ese momento están preparados para ahorcarte. Sí. Este es el tiempo, y el bendito Profeta (asws) dice: "Llegarás a esos tiempos. Cuando llegues a esos días, vas a ver que las palabras no llegarán a nadie, porque todos van a estar tan felices y satisfechos con su propia inteligencia. No van a querer saber nada más". Desde los siete años de edad a los setenta. Desde los hombres a las mujeres, todos van a hacer fatwas. Todos van a dar jurisprudencia acerca del Islam como les guste. En ese momento no van a querer escuchar nada más. Así que ese es el tiempo, el bendito Profeta dice que te alejes de eso.

Alhamdulillah, la bendición de Allah nos llegó. La rahmat de nuestro Sheykh, bendiciones, misericordia y su himmat nos han llegado y fuimos capaces de escaparnos de esa confusión de una de las mayores ciudades de la confusión en el mundo, la ciudad de New York, hacia la cima de esta montaña. ¿Hace ya casi diez años que estamos aquí? Diez años. Y diez años atrás, aquí, una mujer y dos hombres, también hicimos aquí el Ramadán. En la cima de esta montaña. También había nieve por todos lados. Alhamdulillah. Y, alhamdulillah, los años pasaron, no tenemos nada más que a nuestro Sheykh, Sheykh Mevlana, él ha puesto algo y está atrayendo a la gente como un imán. Ha puesto algún tipo de miel en algún lado y está atrayendo. Y te ha atraído a ti aquí. Alhamdulillah. Y el maqam que hemos construido para Grandsheykh, ohh... Tantos de ustedes han visto allí tantos de sus qaramats. Tantos de ustedes están escuchando a esos animales allí afuera haciendo el zikr de Allah. Estoy viendo tanta gente en el internet que se excitan y dicen: 'Oh, la vaca estaba haciendo el zikr de Allah. O los perros, etc.', y están en todos lados. Nuestros animales, lo hacen todo el tiempo. Y más zikr abierto, mediante el lenguaje del hombre. Ellos son capaces de escucharlo, son capaces de entenderlo correctamente, diciendo: 'Allah, Allah, Allah, la ilaha illa Allah'.

Alhamdulillah. Sí, y está sucediendo. Esto no es por nosotros. Es por el Señor de los Cielos, es decir, que Él nos está mirando. En la cima de la montaña. En la nada. Sí. Lo único que tenemos es sinceridad. Eso, en lo que creemos, intentamos vivir de acuerdo a eso. No pretendemos saber demasiado. Pero, en lo poco que creemos, estamos intentando vivir de acuerdo a eso. Eso es exactamente lo que el bendito Profeta (asws) dice: "Lo poco que sabes aplícalo en tu vida. Y aplícalo en tu vida con pasión, con el ámor de Allah". Y si tú estás viniendo, y no tienes esa pasión, no tienes ese amor, no vas a sobrevivir mucho tiempo por aquí. Créeme. Porque he visto a tantos llegar y partir, declarando tantas cosas. Pero, ¿qué es la pasión? Hacer cosas por la causa de Allah y por el amor de Allah. Nada más. Si estás aquí, seguramente para el próximo año, con ese amor, estarás aquí nuevamente. Si no estás aquí con ese amor, seguramente, el año próximo no estarás aquí. Alguien más ocupará tu lugar. Tal vez.

Sí. Así que pon algo de amor en tu corazón. Y pon algo de pasión en tu corazón. Por la causa de Allah. Haz cosas por la causa de Allah. Corre para hacer cosas por la causa de Allah, y Allah-swt- arreglará tu vida. En ese momento tu vida se volverá perfecta. Haz cosas por Su causa. Di 'Bismillahi Rahmani Rahim' por Su causa. Verás que tu trabajo, tu empleo, tu vida que está dispersa en cualquier lado, Él los compondrá. Los compondrá para ti. Hazlo con sinceridad. Si no hay sinceridad, está saliendo de la lengua pero no está entrando al corazón, no funciona. No va a funcionar. Solamente te forzarás a ti mismo. Y cada día que pasa se volverá una carga mayor, más apretada. Sí.

Pero si lo haces de ese modo (con sinceridad), vas a encontrar que cada día te llega mayor energía para hacer cosas mejores por la causa de Allah. Porque dices: 'Mi Señor está observando. Él está observando. ¿Por quién voy a hacer esto? Lo haré por Él. Por nadie más. Sí'. En ese momento lo mirarás todo con ese amor. En ese momento lo entenderás todo, con ese amor. Con ese amor lo pondrás todo en tu corazón. Pondrás algo de sabor en tu vida. No importa si el mundo, en todos lados, nuevamente es un infierno. Tu vida se vuelve un Paraíso. También te preocuparás y te ocuparás de los demás. Pero dices: 'Ellos son Tus siervos, Ya Rabbi. Tú eres Quien llegará a ellos. Yo no puedo hacer nada. Soy un siervo'. Eso es lo que harás. Eso es lo que dirás.

Y somos sinceros con nuestra Shahadat, diciendo: 'ash hadu an la ilaha illa Allah, wa ash hadu anna Muhammdan abduhu wa rasuluhu'. Y somos sinceros con el amor de nuestros ancestros, el imperio Otomano, que se aferraron con fuerza a las órdenes de Allah y Su Profeta. Y cada día que pasaba, ellos corrían para hacerlo mejor. Por eso es que hoy en día tantas personas wahhabis de cabeza cuadrada están diciendo: 'Hermano, eso no estaba en el Islam. ¿De dónde lo has sacado?'. Di: 'Si, tal vez, pero si es algo bueno, es algo más sabroso (de acuerdo al Islam), es algo mejor en tu vida'.

Tú no tenías BMW. Hace 1.400 años tenías camellos. Pero ahora ellos están conduciendo los automóviles último modelo. No andan con camellos. Cuando se trata de las tradiciones que están construyendo la religión, construyendo las cosas por la causa de Allah y todo se hace mejor, a ellos no les gusta. Y corren para detenerlo. Deben estar corrompidos por sheytán. Pero los comprendo. ¿Qué hay con quienes creen en Allah y Su Profeta? ¿Qué hay contigo que crees en Allah y Su Profeta? ¿Cómo es que no pones algo de pasión en tu vida? ¿Cómo es que no corres para hacer cosas por la causa de Allah? ¿Cómo es que no se mantienen juntos para construir cosas, hacerlas mejores? ¿Cómo es? Hazlo. Sí. Ese será el único momento en que verás que las cosas van a cambiar en tu vida. De otro modo, sólo vas a ser como un turista. Sí.

Así que hemos comenzado (este Ramadán) de acuerdo a un poco de tradición de estilo Otomano. Sí, ellos disparaban, ellos celebraron con nosotros. Masha'Allah. Ellos están disparando allí arriba. Al estilo Otomano. Disparaban. Celebraban, 'Ramadán Geldi Hosegeldin'. Ellos celebraban. Estaban muy felices. Había excitación en sus vidas. Estaban corriendo, corriendo para hacer cosas. Corrían para limpiar cosas. Corrían para limpiar las mezquitas. Corrían para preparar cosas y llevarlas a las mezquitas para compartir con la gente. Corrían para cocinar. Corrían para hacer dulces. Cambiando. La vida entera cambiaba. Una atmósfera diferente entraba. Una vida diferente entraba. La gente encontraba una energía diferente en sus vidas. Más rahmat llovía sobre ellos porque corrían para aferrarse a quienes eran fuertes y continuar con eso, pero mientras tanto corrían para llevar a los débiles con ellos y marchar juntos. Se salían de sus caminos. Sí. Se salían de sus caminos para llegar a los débiles, para llegar a los pobres. ¿Dónde estás tú en esta imagen? Pregúntate a ti mismo. Debes preguntarte a ti mismo. Debes mirar para decir: '¿Realmente dónde estoy? ¿Soy sólo un turista? ¿O soy parte de ello? Pregúntate a ti mismo. Lo sabrás, y lo harás de acuerdo a eso. En ese momento, lo que sea que te diga tu corazón, muévete de acuerdo a eso. Pero pon algo de pasión en tu vida. Y la pasión solamente llegará haciendo cosas por la causa de Allah-swt-.

Eso es todo lo que hicieron los Profetas. Y aunque todas esas personas corrieron e hicieron sus vidas miserables, ellos se volvieron y nuevamente pidieron el perdón para ellos. Nuevamente lloraron por ellos. Corrían las 24 hs del día, como el bendito Profeta (asws), cuando fue a Taif. Pensando en que 'tengo algunos miembros de mi familia en esa ciudad. Y tal vez ellos se mantengan algo aferrados conmigo. Y hagan mi vida un poco más fácil para llevar el mensaje de Allah-swt-'. Y cuando estaba yendo, aquellos sabían que si confrontaban al Profeta (asws), si lo dejaban llegar, y él les hablaba, no iban a ser capaces de decirle 'No'. Y pusieron a sus hijos jóvenes, sabiendo que eran sus sobrinos, sus tíos, sí, el bendito Profeta era su sobrino, sus tíos pusieron allí afuera a sus hijos jóvenes, y dijeron: 'No permitan que Muhammad entre a la ciudad'. Y empezaron a arrojarle piedras. Y en Taif apedrearon al bendito Profeta (asws). Sí. Le arrojaron tantas piedras que sus pies sangraban en el interior de sus botas. Sus botas estaban llenas de sangre.

Ohh, un poco de sangre que cae de los niños o los adultos, estoy observando, y sólo una puntada de aguja en sus manos y todos se alarman tanto. Hombres y mujeres. Todos empiezan a correr, llamando a la ambulancia, doctor, etc... El Profeta no tuvo ambulancia. No tuvo doctores. No tuvo a nadie que en ese momento se ocupara de él. Excepto Allah. ¿Y qué hizo? Salió de la ciudad, se quitó sus botas, las giró hacia abajo, y la sangre caía como agua. Y los ángeles observaban, esperaban. Lo que el Profeta diría, sucedería. Allah estaba listo para dar la orden de que suceda. ¿Y qué fue lo que hizo? Abrió sus manos diciendo: "Ya Rabbi. No los castigues, porque no conocen nada mejor. Por favor, Ya Rabbi. No los castigues porque no conocen nada mejor".

Esa era la pasión. Ese era el amor que el Profeta mostraba para aquella gente que era muy cruel. Ellos fueron tan animales para él, sin embargo él se volvió y nuevamente pidió perdón para ellos. Sí.

Así que debemos conocer esto. Debemos entender esto. Los Musulmanes han perdido a su Profeta. Los Musulmanes, se llaman a sí mismos Musulmanes, pero han perdido a su Profeta. No conocen a su Profeta. Tú no conoces a tu Profeta. Tienes que conocer a tu Profeta. Tienes que enseñar tu Profeta a tus hijos. La prioridad en sus vidas tiene que ser el Profeta, no la madre, no el padre. El Profeta tiene que ser la prioridad en sus vidas. Sí. Si lo hacemos, entonces nos volveremos amados de Allah-swt-. Si no lo hacemos, tú conoces tu vida. No tengo que decirte nada. Tú sabes que tienes casas lujosas, tú sabes que tu vida es muy lujosa. Pero sabes que en tu hogar no tienes paz. Eso es por eso. Porque ni siquiera estamos compartiendo unos con otros el amor que Allah está poniendo. Amor del Profeta (asws). Sí. Y nos llamamos a nosotros mismos Ahli Sunnat. Pero, ¿dónde está Ahli Sunnat? Se ha ido.

(...)
Así que, insha'Allah ar-Rahman, este Ramadán pon la intención de cambiar, ya que Allah-swt- ama a quienes hacen cosas por Su causa. Incluso si es poco, no importa. Los ama, a quienes hacen cosas por Su causa. Incluso si con ese amor haces una saydah, Él lo ama. Si estás toda la noche allí, con tu ego y tu orgullo, a Él no le agrada. Él no lo quiere. Si estás bailando por la causa de Allah, Él lo ama. Sí, Él dice: "Mi siervo está muy feliz conmigo. Sí. Él es feliz conmigo". Y Él es testigo y le dice a Sus ángeles: "Observen. Observen a este siervo. Tengan cuidado. Todo lo que necesite, dénselo". Sí, eso es lo que ocurre. Así que, insha'Allah, este Ramadán estamos poniendo la intención de volvernos mejores siervos de nuestro Señor, de poner más amor en nuestro corazón, y ser capaces de llegar a la gente que se ha hundido y está a punto de perecer y ser aplastada. (...)


Wa min Allahu Tawfiq.

sábado, 6 de julio de 2013

Leones Otomanos Defensores del Islam: Osman Nuri Pasha

Bismillahi Rahmani Rahim

Ante tanta confusión que se difunde diariamente en el ámbito del Islam de mano de musulmanes negligentes e ignorantes, necesario es que conozcamos nuestra historia, escrita desde la grandeza y majestuosidad de aquellos que dieron sus vidas por el Islam, y tomarlos como ejemplos que nos sirvan de enseñanza para la correcta experiencia islámica.

En este humilde espacio recordaremos a una de las grandes figuras del Imperio Otomano, cuya capacidad militar al servicio de la Causa de Allah le ha encumbrado a un lugar dorado en la historia del Islam: Ghazi Osman Pasha.
Osman Nuri Pasha, también conocido como Gazi Osman Pasha (1832-5 de abril de 1900) fue un mariscal de campo Otomano y héroe del Sitio de Plevna en 1877. Fue galardonado con el título de "Gazi" (Guerrero de la Fe), como resultado de aquel asedio.

Vida temprana
Osman Nuri Pasha nació en una familia prominente (Yağcıoğulları) de la ciudad de Tokat en Anatolia Central. Su padre fue un trabajador civil. Poco después del nacimiento de Osman, su padre fue nombrado para un cargo en la capital Otomana, y la familia se trasladó a Estambul, donde Osman hizo sus estudios. Se graduó en la Academia Militar en 1852, e ingresó en la caballería en el comienzo de la guerra de Crimea, donde mostró tal distinción que fue rápidamente ascendido de cargo.

En 1861 Osman trató hábilmente con los rebeldes cretenses y con los problemas en el Yemen allá por el 1864. Regresó del Yemen llevando el título de "Pacha", título que se aplica a hombres que ostentan algún mando superior en el ejército Otomano o en alguna demarcación territorial. Habitualmente equivale a gobernador, general o almirante, según el contexto. Luego fue asignado como comandante militar de la región İşkodra (Shkodër) y del Vilayet de Bosnia. Debido a su éxito en sofocar la rebelión búlgara de 1876, fue elevado al rango de Mariscal de Campo (Musir).

Guerra Ruso-Turca (1877-1878)
Después de declararse la guerra ruso-turca (24 de abril), las tropas rusas, representantes de la incredulidad que pretendían derribar el Imperio del Islam, bajo el mando del hermano del Zar Nicolás marcharon al sur, hacia el Danubio. La única fortaleza Otomana bien tripulada para oponerse a ellos estaba en Vidin, ciudad portuaria en la orilla sur del Danubio, en el noroeste de Bulgaria, donde fueron acuarteladas las fuerzas de Osman, que acababan de derrotar a los serbios.

Mientras las fuerzas de Osman estaban en Vidin, su antiguo comandante Suleyman Pasha estaba en la frontera de Montenegro y Abdülkerim Pasha, el otro comandante de la división, se encontraba en Grecia. Sólo había 186,000 tropas Otomanas en los Balcanes, de las cuales Osman tenía menos de 20.000. Cuando los rusos cruzaron el Danubio e invadieron Bulgaria en Svishtov, en julio, el alto mando Otomano envió a Osman para reforzar la ciudad de Nikopol. Antes de que Osman pudiese alcanzar la ciudad, la vanguardia rusa ya la había tomado en la batalla de Nikopol (16 de julio), y Osman se asentó en Plevna, hacia el sur. Plevna era un lugar más estratégico para ser el centro de las líneas de transporte y comunicación en el norte de Bulgaria. Osman comenzó ordenando cavar trincheras alrededor de la ciudad. Estas zanjas se consideran un ejemplo temprano de los trabajos modernos de defensa bastión. Literalmente tuvo a su artillería y a los hombres bajo tierra. Mientras Osman todavía estaba construyendo estas fortificaciones, las tropas rusas comenzaron a llegar (19 de julio). Sin embargo, los rusos estaban acostumbrados a la guerra en territorio abierto, y enviaron columnas de infantería para atacar directamente las fortificaciones. La defensa de Osman repelió dos ataques rusos con enormes bajas en el lado enemigo. La mayoría de los analistas coinciden en que en este punto un contraataque habría permitido a las fuerzas Otomanas obtener el control y destruir el puente de Svishtov. Sin embargo, Osman tenía órdenes explícitas de permanecer guarnecido en Plevna, por lo que no se aprovechó la oportunidad.

Los rusos continuaron trayendo tropas a través del Danubio, entre ellos un contingente rumano, mientras que Osman sólo se vio reforzado por las tropas en retirada de la batalla de Lovcha, que había cortado las líneas de suministro Otomanas.

El número de víctimas fue alto en las trincheras, así como entre los rusos. La ciudad de Plevna Murat había sido parcialmente quemada por el fuego de artillería. En efecto, a medida que pasaba el tiempo, el hambre comenzó en Plevna y las municiones se fueron acabando. Sin la ayuda proveniente del exterior, y los intentos fallidos de Suleyman Pasha en abrir una brecha para las fuerzas Otomanas en el Pase Shipka en las Montañas de los Balcanes, Osman finalmente decidió en octubre poner fin al asedio ruso y comenzar la retirada. Osman pidió permiso para abandonar Plevna, pero el alto comando Otomano lo rechazó (24 de octubre). Después de un mes, con los suministros agotados, Osman finalmente hizo un intento de ruptura del asedio de Rusia, junto a la población turca civil de la ciudad (9 de diciembre). El asedio duró 145 días (unos cinco meses).

Osman logró cruzar el río Vit, y atacando a lo largo de un frente de 2 kilómetros rompió la primera línea de las trincheras rusas. Sin embargo, los rusos volvieron su artillería y los Otomanos fueron rechazados. El mismo Osman fue herido en la pierna izquierda por una esquirla de un proyectil de artillería y fue llevado a un molino donde vendaron su herida. Al día siguiente, dos oficiales rumanos llegaron al molino y pidieron su "rendición incondicional". Osman entregó su espada al coronel rumano Mihail Cerchez, que sin embargo se negó a aceptar a la espera de órdenes del comandante de la expedición rumana, el príncipe rumano Carol I. Osman y su asistente personal, Talat Bey, retornaban a la ciudad de Plevna en carro, cuando en el camino se encontraron con el comandante ruso, el Gran duque Nicolás. El Gran Duque Nicolás dijo a Osman Pasha: "Le felicito por su éxito en la defensa de Plevna. Esta ha sido una de las más brillantes ocurrencias militares de defensa en la historia.". Al día siguiente, cuando Osman fue llevado ante el zar Alejandro II, se le preguntó por qué no se había rendido antes. Osman respondió: "Mi estado me dio las armas para luchar, no para entregarlas a la vista del enemigo. Me enviaron aquí para luchar.". El Zar devolvió la espada de Osman como una señal de estima.

Quince días después, los rusos llevaron Osman hacia Harkov, donde permaneció en cautiverio durante el transcurso de la guerra. Al regreso de Osman a Estambul, fue aclamado por las multitudes. Poco después, el sultán Abdul Hamid II lo nombró mariscal del palacio. Osman escribió un libro sobre el Sitio de Plevna titulado: Defensa de Plevna, Documentos según fueron recogidos por Mouzaffer Pasha Bey Taalet (París, 1889).

Últimos Años
Durante los 20 años siguientes Osman Pasha sirvió al Imperio Otomano cuatro veces como Ministro de Guerra. Murió el 5 de abril de 1900 en la edad de 67 años. Fue enterrado en el jardín de la mezquita de Fatih, como lo había solicitado. Una marcha militar otomana llamada ‘La Marcha de Plevna’, fue compuesta por sus logros durante la guerra ruso-turca.

Gaziosmanpaşa (GOP), un distrito de Estambul, se debe al nombre de Osman Pasha.


Que Allah Todopoderoso le reserve Su Misericordia y que guarde su ejemplo en los corazones de los Defensores de la Verdad.

miércoles, 3 de julio de 2013

Si abandonas la Sunnah, los incrédulos ya no tendrán problemas contigo

Sohbet dado por Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani (ra) el 18 de junio de 2011 en la Dergah Osmanli de Virginia.

Bismillahi Rahmani Rahim

'La ilaha illa Allah Muhammadur Rasulullah'.

Estamos cambiando el Islam por este dunya. De algún modo.

Despiértate a ti mismo. Sino más tarde diremos: 'Oh, estamos en problemas'. Cada día vamos a tener problemas más grandes. Y la solución,  la receta, está en la mano del bendito Profeta (asws). Él nos dejó la receta. Dejó la receta en dunya. Él sabía lo que iba a suceder en Ajir Zaman, y dijo: "Cuando nos veamos en esta situación, hagan esto y hagan aquello". Dijo: "Cuando estés en dificultades, cuando veas que te rodean los problemas y cada día que pasa son mayores, di: 'Hasbina Allah wa ni'mal Wakil. Hasbina Allah wa ni'mal Wakil'". Sí, dilo. Él no nos dice: 'Corran a los incrédulos y pidan ayuda'. Él nos dice: "Corran a las mezquitas de Allah y digan: 'Ya Rabbi, hemos hecho mal. Nos hemos desviado hacia caminos diferentes'".

Hemos abandonado el Islam real. Hombres y mujeres, hemos abandonado el Islam real. Hemos subido a este vagón de los incrédulos, y ellos dicen: 'Está bien. Pueden ser como nosotros. Aún así son creyentes'. No lo puedes ser. Estás diciendo 'La ilaha illa Allah, Muhammadur Rasulullah'. Eso es lo que está diferenciando. Si queremos lo mismo, entonces todos tenemos que decir 'La ilaha illa Allah Muhammadur Rasulullah'. Si no lo están diciendo, Allah te dice a ti y a mí: "No los hagáis vuestros mejores amigos". Es decir, nunca confíes en ellos. Los Musulmanes y el mundo Islámico están en problemas. ¿Por qué? Por esto, porque han hecho de sus enemigos sus mejores amigos. El enemigo, si es tu enemigo individual, no es problema. Pero ellos son los enemigos del Islam, los enemigos del Profeta (asws).

Ellos no tienen problemas contigo cuando abandonas el Islam. Es decir, cuando abandonas al Profeta, cuando abandonas el camino Sunni, cuando dejas el camino de Ahli Sunnat, en ese momento ellos no tienen problema. Ellos no tienen problema con el Wahhabismo, ¿no lo crees?

'Oh, tantos terroristas aquí y allí'. Y ellos saben que la gente de ideas Wahhabis están haciendo terroristas. No son gente sufi, no es la gente que corre hacia las Tariqats y el Tasawwuf la que hace terrorismo. Ellos lo saben mejor que tú, por eso es que aún corren para destruir a esas personas que se están aferrando con firmeza a la tradición del bendito Profeta (asws). Una vez que te separan de la tradición, de las enseñanzas del bendito Profeta (asws) y de los Sahabi-e Kiram, estás acabado. Tu Islam caerá cada día más. Ante cada dificultad que se te presente, dejarás algo más a un lado.

¿No es esto lo que sucede en tu vida? Eso es exactamente lo que sucede.

Está bien. 'No me agrada esta apariencia Musulmana. Tienes que vestir bonito traje y corbata'. Muy bien, muy bien, muy bien. A todo, muy bien. Ellos acaban al hombre, ahora empiezan con las mujeres diciendo: 'No está bien que cubras tu cabello. ¿Qué pasa si muestras tu cabello? Nada va a pasar. Está bien. Sé un poco más civilizada'. Masha'Allah. (...).

Así es como sheytán viene a engañarnos a todos nosotros. Huh, no estamos hablando de Islam árabe. Olvídate ahora de esa parte. No entres para nada en esa área. Verás, en Arabia Saudita ellas lo visten completamente, ni siquiera les ves los ojos. Déjame contarte una historia. Sucedió que cierta vez yo estaba sentado en un avión. Me estaba yendo de Arabia Saudita. Me senté y me di cuenta que había señoras allí, señoras allá. Estaban todas de negro, ni siquiera veías sus ojos, y yo dije: 'Masha'Allah, ahora me puedo sentar cómodo sin tener que mirar a los costados. Muy bien'. Antes de que el avión despegara hice un poco de Rabuta. El avión despego. Abrí mis ojos y dije: '¿Estoy durmiendo o qué? ¿Tomé el avión desde Londres o de Arabia Saudita?'. Estaba viendo que toda esa cobertura negra había desaparecido. Mujeres sentadas allí de cabellos rubios, en jeans o algo más. ¿Estoy en la dimensión desconocida? No. Es real. Eso es real. Eso fue lo que sucedió. Eso es lo que sucede justo ahora. Justo en este minuto en que estamos hablando, eso es lo que sucede. El Islam no es por la fuerza. Shahadat es decir 'Ash hadu an la ilaha illa Allah wa ash hadu anna Muhammadan abduhu wa rasuluhu' con esa libre voluntad, independientemente, por ti mismo. No por cualquier otra autoridad. Y cuando ahora dices esa Shahadat, ingresas a los límites. Entras al Islam. En cuanto entras al Islam te llegan las órdenes.

Ordenes, obligaciones. Para decir la Shahadat eres libre. Pero en cuanto entras se te dice: 'Esa Shahadat es muy valiosa. ¿Quieres protegerla? Lo primero que vas a hacer será rezar cinco veces al día'. Ellos dicen: 'Hermano, no podemos rezar cinco veces al día. Estamos muy ocupados'. ¿Cuán ocupado estás? Te diré cuán ocupado estás. Si calculas todas las oraciones juntas, las cinco oraciones diarias, ponlas en una categoría. Reza un poco más rápido, está bien. Te llevarán menos de una hora. Me quieres decir que Allah te dio 24 horas, ¿y no tienes una hora para Allah? ¿Y te llamas 'Musulmán' a ti mismo? Masha'Allah a ti. Deberías sentirte avergonzado de ti mismo. Así es. Deberías decirte a ti mismo: 'Oh mi ego realmente me estás engañando'.

Incluso ese sheytán no detuvo su adoración a Allah. Pero él no quiso adorar a Adam. El estaba haciendo saydah a Allah. Él no hizo saydah a Adam (as). Y fue pateado fuera del Paraíso. ¿A quién no le hizo saydah? ¿Sabes a quién? A ti. Ustedes, los hijos de Adam. A Adam en sí mismo, y Adam (as) llevaba vuestra semilla, a todos ustedes, él les llevaba. Y él no les hizo saydah a ustedes.

Sin embargo Yibril (as) les hizo saydah a ustedes. Todos los ángeles les hicieron saydah a ustedes. Por eso es que les han llamado Hazrati Insan. Por esto es que Allah te ha hecho ser Califa sobre la faz de la tierra. Él no hizo que los ángeles fuesen Califas. Hizo que el hombre fuese Califa. Y díganme, Musulmanes o Cristianos y toda la gente que pertenece a los hijos de Adam, díganme, dite a ti mismo, tú piensas que te estás ajustando a esa categoría, con tus acciones con tus obras, con tu fe, te ajustas a esa categoría justo ahora para decir: 'Soy el Califa de Allah sobre la faz de la tierra'. Si lo estás diciendo, Masha'Allah para ti. Levántate. Párate. Pon ahora frente a mí cuarenta hombres así y cambiaré este sistema mañana por la mañana. Cuarenta hombres reales. Cuarenta hombres reales que estén diciendo: 'Sí, Allah me dio esta posición. Y la voy a llevar con honor. No importa qué ocurra, si es por mi cuello, no importa qué ocurra, no importa qué pierdo de mi mano, daré esta vida por la causa de Allah'. Luego mira qué sucede en ese momento.

Pero sí, nos hemos vuelto débiles. Y sheytán llega desde todos lados para hacerte más débil, cada día que pasa, y te debilitas, criando a tus hijos débiles. Y te haces más débil y más débil y más débil.

Pero así no es como eran los Sahabi-e Kiram. Los Sahabi-e Kiram nunca dijeron: 'Conocemos a Allah y estamos yendo hacia Allah'. Ellos dijeron: 'Conocemos al Profeta (asws). Estamos mirando al Profeta. No conocemos a Allah. Conocemos al Profeta. Lo que nos ha dicho el Profeta, nos sacrificamos a nosotros mismos por el Profeta. Sacrificamos nuestras vidas por el Profeta (asws)'.

Esto es lo que dijeron, y por eso es que alcanzaron las estaciones más elevadas. Llegaron a la Presencia Divina con el bendito Profeta (asws) guiándoles. Llevándoles a la Presencia Divina. Él es el guía. Él fue el guía. Ahora él es el guía. Lo único que tenemos que hacer, que tenemos que saber, sí, si somos Musulmanes, es que necesitamos a nuestro Profeta para saber cómo ser Musulmanes. Si somos Mu'min, necesitamos a nuestro Profeta que nos enseñe cómo ser Mu'min. Si queremos alcanzar estaciones elevadas, sí, necesitamos a nuestro Profeta. Pero no podemos llegar a nuestro Profeta. Solamente sabemos su nombre. Y el bendito Profeta dice: 'Estoy partiendo pero les estoy dejando mis Ahlil Bayt. Aférrense con fuerza a ellos, entonces ellos nunca dejarán el camino. Les aferrarán con firmeza'. Te aferras con fuerza a ellos. Tienes que aferrarte con firmeza a ellos.

Así que pregúntate a ti mismo: '¿Tengo a alguien a quién aferrarme? ¿O sólo estoy aprendiendo mi religión, mi din, en escuelas Americanas?'. Así es, ellos ahora, en escuelas Americanas, están enseñando hadices y Quran-ul Kerim. Sí, pero no les está ayudando. No se están volviendo Musulmanes. Sus profesores, ellos están enseñando hadices mejor de lo que lo haces tú. Mejor que yo. Pero dicen: 'No somos Musulmanes. Sólo estoy enseñando'.

Así de tanto es cómo hemos caído en esa ghaflat como Musulmanes. Y luego corremos y decimos: 'Estamos en problemas'. Estamos en problemas, en dificultades financieras, políticas, religiosas, y...¿hacia dónde estamos corriendo? ¿Quién es nuestro consultor? ¿Los incrédulos? Así que despiértate a ti mismo. ¿Y por qué estoy diciéndote esto a ti y a mí? Porque los individuos hacen la comunidad y las comunidades hacen la nación. Todo comienza contigo. Y todo termina contigo. Mira a quién estás sirviendo. Mira qué estás preparando para convertirte y a quién vas a servir. ¿Vas a servir a Haqq o vas a servir a batil? Si lo haces, eres libre. Es una libre elección. Lo vas a hacer. Vas a tener tu propia elección. Nuevamente te llamarás creyente a ti mismo. Por supuesto. En ese entonces sheytán nunca dejará que te digas que eres un incrédulo. No. Pero mira a quién estás sirviendo. Y el bendito Profeta (asws) dice: 'Si eres un mu'min, si eres un creyente, no serás engañado. Y si eres un creyente, no engañarás a nadie'. No te dejas engañar y no engañas a nadie.

Vives por la causa de Allah. Vives por Allah. Haces cosas por Allah porque sabes que has entrado a este mundo a través de una puerta y que vas a partir a través de otra. Hay solamente una puerta de entrada, pero hay dos de salida. Ten la seguridad que partes desde la puerta derecha, no desde la izquierda. Si partes desde la puerta izquierda, sólo destruyes tu dunya y te preparas a ti mismo para, tal vez, un problema interminable en la vida eterna. Todo lo que estamos ganando en este mundo, para lo que hemos sido creados, lo primero que tenemos que saber, ¿por qué nuestro Señor nos ha creado? Nos puso frente a Él diciéndonos: "Alastu birabbikum. Qalu bala". En el día de la creación nos puso a todos frente a Él y dijo: "¿Quién es vuestro Señor y a quién adoráis?", y dijimos: 'Tú eres nuestro Señor y a Ti adoramos'. Sin embargo, tienes que saber dónde estuviste. Hubo tantas filas. ¿Quién estuvo frente tuyo? ¿Escuchaste esa palabra? ¿Respondiste a esa palabra? En la fila del frente estuvo el Profeta, y tras el Profeta estuvieron los Awliya'Allah y los Salihin y los Shuhada. ¿En qué fila estuviste tú? Si no lo sabes, que definitivamente no, necesitas encontrar a alguien a quien aferrarte con fuerza, que primero te enseñe ese camino para retornar a tu originalidad, para mantener la promesa a tu Señor.

Cada día que pasa y que te levantas a la mañana, tienes que decir: 'Allahu Akbar, te estoy pidiendo ayuda. Tú eres el Razzaq, no mi trabajo. No mi marido. No mi esposa. Tú eres. Y me vuelvo a Ti. Y sé que ayer me diste el Rizq. Y yo soy tu siervo. Hoy vas a proveerme y yo sólo estoy haciendo el intento, saliendo a trabajar'. Entonces mira si tu jefe va a decirte: 'No, no te quiero con barba', o si tu jefe entonces va a decirte: 'No, mujer, no vengas a tu trabajo de esa manera'. Di: 'Sí, no voy al trabajo. Me quedo en casa'. Porque tu lugar (el lugar de la mujer) es sentarse en casa, no correr en las calles. A ti no te gusta, es cierto. A tantas no le agrada. Es cierto. Islam está dando libertad. No América. Eso no es libertad. Te está haciendo esclava de alguien más. Estás bajo su servicio. Tienes que hacer lo que ellos dicen. Si no tienes otra opción, giro mi cabeza hacia el otro lado, no hablo y no veo. Pero si tienes opción, no corras allí afuera. Estás cometiendo una falta. En ese momento estarás cometiendo un crimen. Porque la carga del dunya no se te ha dado a ti. Se le ha dado al hombre. La mayor confusión sucede en este siglo porque los incrédulos, porque este sistema sheytánico ha puesto primero a la mujer y segundo al hombre. Y eso es lo que ocurre hoy en día. Y tantas mujeres musulmanas corren para echar combustible en eso y decir: 'Sí, también queremos feminismo. Queremos derechos feministas'.

Allah y Su Profeta te han dado tus derechos. Vuelve atrás mil cuatrocientos años. Mira lo que hizo el Profeta. Tus derechos están allí. América no te está dando tus derechos. Los países occidentales no te están dando tus derechos. Ellos están quitándote tus derechos. Paso a paso, ellos están haciendo que la humanidad se vuelva esclava de sus egos. Más libertad para que el hombre diga: 'Soy libre. Hago como quiero'. Eso quiere decir que él es más esclavo de su sheytán y de su ego. El hombre no es libre. El hombre ha sido creado para estar bajo el servicio de su Señor Allah-swt-. Si hacemos eso, Allah-swt- pone a este mundo, diciéndonos: 'La tierra y el cielo están bajo tu autoridad'. Entonces todo trabajará para ti.

Pero hemos dejado a Allah. Hemos dejado a Su Profeta. Si dejamos a Su Profeta, dejamos a Allah. No conocemos a Allah. El Profeta ha sido enviado para enseñarnos a Allah, para enseñarnos cómo adorar a Allah. A entender a nuestro Señor. Por eso es que se nos ha enviado al Profeta. Si tomamos estas palabras y las aplicamos en nuestra vida, veremos que harán cambios en nuestra vida. Si no, vive como gustes. De todos modos estás viviendo como gustas. Hoy día tienes un problema, mañana van a ser dos. Si estás viviendo de acuerdo a tu ego, tus problemas no disminuirán. Van a aumentar día a día. Cada día será doble y triple. Si lo dejamos y volvemos nuestro rostro hacia nuestro Señor, hacia nuestro Profeta y hacia los líderes rectamente guiados que Allah-swt- nos ha ordenado, en ese entonces nuestros problemas lentamente se irán acabando y van a desaparecer. Entonces nos volvemos, miramos y decimos: '¡Cuán tonto que fui! Pensé que era un problema y estuve llorando por esto'. ¡Hah! Y empezarás a reírte de eso porque eso no era un problema. Porque no sabemos cuál es el problema.

El problema es que esta Shahadat se nos concedió limpia. Tenemos que mantenerla limpia. Tenemos que llevarla limpia desde este mundo a la tumba. Tenemos que llegar a la Presencia de nuestro Señor con esta Shahadat. Toda Shari'at, Tariqat, Islam y toda acción en Islam nos enseña a mantener la Shahadat a salvo y protegida. Nada más. Las oraciones, las cinco oraciones diarias están poniendo grandes fronteras alrededor de la Shahadat para protegerla de los ataques de sheytán. El ayuno de Ramadán es otro borde. El Zakat es otro borde. Ir al Hajj es otro borde. Así que con cada acción que haces en tu vida diaria por la causa de Allah, estás protegiendo tu Shahadat. Así es como estás haciendo crecer tu Shahadat con fuerza. Como dice el bendito Profeta (asws): "Oh mi nación, renueven vuestra fe. Hagan que vuestra fe crezca con fuerza cada día. Os volveréis fuertes". Te volverás poderoso y Allah-swt- te apoyará. En ese momento, si el mundo entero te está atacando, no serán capaces de tocarte. Pero, de otro modo, si eres la mayor nación sobre la faz de la tierra, vas a caer. Como América, China, Rusia, cada uno de ellos está cayendo, porque se levantan contra el Islam. O se vuelven Islam o van a caer. E Insha'Allah vamos a ver los días en que vamos a poner la bandera de Rasulullah (asws) en la cima de esa casa blanca.


Wa min Allahu Tawfiq.