“¡Oh Humanidad! Os hemos creado a partir de un varón y de una hembra, y os hemos hecho pueblos y tribus distintos para que os reconocierais unos a otros. Y en verdad que el más noble de vosotros ante Allah es quien es más consciente de Él. Allah es Conocedor y está perfectamente informado.” (Sagrado Qur'an 49:13)
Dentro del ámbito del
conocimiento islámico existe una ciencia particular encargada de establecer una
categorización de los diferentes comportamientos humanos en beneficiosos y
perjudiciales, buenos o malos. Esta ciencia se llama 'Ajlaq al-Islamiyya', habitualmente traducida al español como
'Ética Islámica'.
El vocablo Ajlaq es el plural de Julq,
que quiere decir 'disposición', 'conducta'. Una disposición es una 'malaka', un hábito, una propiedad del
corazón que se forma por la reiteración de ciertos actos y que resulta difícil
destruir.
Ahora bien, el objetivo de la
ciencia de la Ética es transformar los malos hábitos y las conductas
inaceptables que se hallan fuera de la virtud y dentro de lo reprobable,
llevando al hombre a asimilar los comportamientos virtuosos y la purificación
del corazón, ya que el corazón es el centro donde se originan los hábitos que
pueden enfermarlo, si son malos, o elevarlo, si son buenos.
La fuente principal de la Ética
es la capacidad de comprensión del ser humano, la cual se divide en Hikma an-nazariyya, o simplemente Hikma, Sabiduría, que es la capacidad
para diferenciar entre lo que nos beneficia y lo que nos perjudica, entre lo
justo y lo injusto; y la Hikma
al-amaliyya, que es la sabiduría práctica. Como toda potencialidad en el
ámbito de la experiencia islámica, la Hikma
representa la virtud de un estado medio cuyos extremos pueden ser
perjudiciales: su exceso se llama 'Yabaza',
y comporta el hecho de intentar comprender lo que se encuentra fuera del
alcance humano (esoterismo, etc...), como también el estado de quien se dedica
a objetivos fútiles como el timo, el engaño y la hechicería. La mengua en la Hikma es llamada 'idiotez' (baladat), y la persona que la padece es
incapaz de diferenciar entre lo que le beneficia y lo que le perjudica,
confundiendo lo bueno con lo malo y lo malo con lo bueno. En tanto quien tiene
suficiente Hikma al-amaliyya, se dice
que tiene 'adala, justicia. En la
justicia no puede haber exceso ni mengua.
Los tratados de Ética Islámica
establecen que cuando una persona se ajusta a la Sabiduría, que es una de las
tres potencialidades de su fuero interno, vence a las dos potencialidades
restantes del ego salvaje que son el deseo y la ira, y consigue la felicidad al
desarrollarlas en su justo medio convirtiéndolas en contención y valentía. Si
la Sabiduría no consigue estar equilibrada, y se orienta a cualquiera de los
extremos, por exceso o defecto, aparecerán las enfermedades del corazón
originando sus consecuentes malos hábitos. Por consiguiente es tarea de todo
musulmán eliminar los malos hábitos que se ubican en su corazón y remplazarlos
por conductas rectas y virtuosas de acuerdo a la Sabiduría.
La capacidad de comprensión, al
ser una potencialidad inherente al ser humano, reconoce en las enseñanzas
divinamente reveladas, o celestialmente inspiradas, la Sabiduría transformadora
que dispone el camino recto hacia el desarrollo de la virtud. Por esto es que
tanto Sabiduría como virtud revisten carácter de universalidad, por lo que la
Ética, como ciencia de los comportamientos, ha sido la misma en todo tiempo y
lugar.
Ahora bien, hemos expuesto en
trabajos anteriores que la influencia hispanomusulmana en la constitución de
nuestro antepasado gaucho, entre otras cosas, ha sido la encargada de
transmitir esta Hikma, esta Sabiduría
atemporal necesaria para lo comprensión de lo virtuoso y lo reprobable, y a
raíz de ella, es decir, para servirse como soporte de manifestación, ha dado en
generar un arte particular encargado de difundir, como prolongación de sí
misma, la inspiración transformadora; ese arte singular de nuestra tierra es la
Payada.
El coplero grave y sentencioso
de nuestros trovadores gauchos, magistralmente descubierto por don José
Hernández, prolífico develador del espíritu gaucho, es un bellísimo eco de la
Sabiduría cuyo sentido ético reverbera en la vivencia gaucha emparentándola
indisolublemente con la experiencia islámica tradicional: el sentido de la
justicia, la honradez, la valentía, la libertad, la templanza y el estoicismo
hacen del arquetipo gaucho una semejanza única del musulmán tradicional. Acuden
a nuestra memoria, a modo de ejemplos inexorables, los Consejos que Martín Fierro da a sus hijos, o la inmensa obra de don
José Larralde, 'Herencia pa'un hijo gaucho',
modelos cabales de Sabiduría que perennes resuenan los significados de lo
universal. Hombre vinculado con gauchos y sus faenas, don José Hernández, en el
prologo a “La vuelta de Martín Fierro”, escribió:
“Qué
singular es, y qué digno de observación, el oír a nuestros paisanos, expresar
en dos versos claros y sencillos, máximas y pensamientos morales que las
naciones más antiguas, la India y la Persia, conservaban como el tesoro
inestimable de su sabiduría proverbial; que los griegos escuchaban con
veneración de boca de sus sabios más profundos, de Sócrates, fundador de la moral, de Platón y de
Aristóteles; que entre los latinos difundió gloriosamente el afamado Seneca; (…)
y que se hallan consagrados
fundamentalmente en los códigos religiosos de todos los grandes reformadores de
la humanidad. (…)El corazón humano y la moral son los mismos
en todos los siglos.”
De hecho la Sabiduría, como
capacidad para discernir lo justo y lo injusto, lo beneficioso y lo
perjudicial, lo real y lo falso, es la característica original que Dios ha
concedido a los hombres de todos los tiempos para que aprendiendo y/o enseñando
lo que les sea de auténtica utilidad en el tránsito que supone la vida logren
alcanzar el sentido propio a la humanidad.
En próximas entradas, Dios
mediante, publicaremos los versos de sabiduría gauchesca que han hecho florecer
la tradición autóctona de la Argentina con un matiz particular que la vincula
estrechamente al Islam Tradicional.
La evolución del gusto musical
de los tuareg a lo largo de los veinte últimos años es ejemplar por varios
conceptos. Antes que nada porque esta población, distribuida por una vasta zona
repartida entre cinco países del Sahara y el Sahel, está en contacto por la
fuerza de las circunstancias con otras culturas musicales con las que mantiene
contactos consistentes en aportaciones y préstamos recíprocos. Pueden ser
mestizajes musicales de índole urbana o, al contrario, intercambios que se
producen entre grupos rurales, incluso entre los más cerrados, estrictamente
nómadas hasta hace muy poco, como los lullemmeden del Este, en Níger (más
comúnmente denominados Tagaraygarayt, "los del centro"), famosos por
su fidelidad al repertorio musical tradicional. Un caso interesante, sin
embargo, es el de la adopción de un género musical completamente distinto por
causas en gran parte políticas e ideológicas.
La
práctica musical tradicional
Entre los Tagaraygarayt, el
monopolio de la música instrumental, lo detentan las mujeres y, entre las
mujeres, son las pertenecientes a las clases sociales jerárquicamente más
elevadas las que pueden tocar la vihuela de una sola cuerda (anzad) y el tambor
tazawat, en tanto que las artesanas o las ex cautivas se limitan a tocar el
tambor de mortero (tende). Siempre que cantan como solistas, las mujeres lo
hacen acompañadas por un coro que les responde. En cambio, los hombres cantan
como solistas a capella o a dúo, a veces acompañados por la vihuela de una sola
cuerda (anzad). Las diversas expresiones mencionadas, instrumentales o vocales,
se pueden combinar entre sí para dar lugar a distintas categorías musicales,
las más frecuentes de las cuales son los "cantos de anzad" (aires de
anzad) y los "cantos de tende".
Los repertorios de los cantos
de los hombres y de la vihuela de una cuerda están estrechamente vinculados al
pasado y a la tradición épica de los grupos tuareg, aunque también hay
numerosos cantos que evocan a la amada o simplemente los estados de ánimo del
autor del poema. En general, los compositores de las letras y de los aires son
conocidos por todo el mundo y la norma exige que no sea usual crear nuevos
cantos y que los intérpretes se conformen con reproducir el repertorio
introduciendo, en todo caso, pequeñas variaciones estilísticas personales. Por
el contrario, el canto de las mujeres acompañado con el tambor de mortero es la
ocasión de improvisar poemas que hacen las veces de crónicas y, en ocasiones,
de sátira social de la vida en los campamentos.
En principio, ni se canta ni se
toca al albur. Hay ocasiones específicas: las dos más importantes, y también
las evocadas más a menudo por los tuareg nómadas, son las sesiones de
"cantos para los genios", durante las que se tocan el anzad o el
tende (con o sin cánticos) para curar a una persona enferma, es decir, para
"echar a los genios de su cuerpo", y las fiestas (nacimientos, bodas)
en que los hombres se exhiben a lomos de sus camellos preferidos para hacer una
"ronda de camellos" alrededor de la mujer que toca el tambor. En este
caso sólo se utiliza el tambor, acompañado por el coro de las mujeres. Hace
tiempo, cuando los tuareg aún guerreaban y llevaban a cabo incursiones contra
sus vecinos, las caravanas y las tropas coloniales, el anzad se tocaba para
enardecer y glorificar la bravura de los guerreros. En aquel entonces se decía
que un guerrero "merecía el anzad", expresión que todavía se usa
cuando se habla de un hombre valiente. Esta música tiene, por lo tanto, la
particularidad de reflejar las diferencias sociales que hay en el grupo:
distribución sexual de instrumentistas y cantantes, diferencias según el
estatus y el lugar ocupado en la jerarquía tradicional (o lo que de ella se
conserva). Como la lengua (tamasheq), la escritura (tifinagh) y el uso del velo
(anagad) por los hombres, la música continúa siendo uno de los elementos más
poderosos a que pueden recorrer los tuareg para manifestar sus diferencias
respecto a sus vecinos.
El Aprendizaje
El
aprendizaje del canto y del repertorio
La adquisición del repertorio
se produce mediante el aprendizaje del canto. En cambio, la práctica vocal sólo
puede tener lugar si se ejecutan aires (re)conocidos. Es impensable dejarse
llevar por fórmulas ornamentales separadas de su contexto melódico (no
significantes). Por lo tanto, es imposible canturrear un aire, "cantar sin
decir nada", acto considerado infantil, indigno de un adulto. En efecto,
para los tuareg, todo hombre adulto alardea de respetar el asshak, es decir,
cierta reserva, un rigor de la actitud traducible por "nobleza".
Además, sobre todo en presencia de parientes o extranjeros, está sometido a la
regla del pudor, de la vergüenza y del respeto, takarakit, que exige que no
exteriorice sus sentimientos y no hable de según qué asuntos y especialmente de
la música. En resumen, un hombre sólo puede cantar en público si se halla en
compañía de un auditorio del mismo grupo de edad y con el que tenga relaciones
de parentesco "en confianza". Pero, ante todo, un hombre sólo canta
ante un auditorio si se halla en plena posesión de su repertorio y se considera
capaz de interpretarlo según unas determinadas reglas estéticas de técnica
vocal acordes con las que se han ido transmitiendo de generación en generación.
El conocimiento del repertorio y el del modo de interpretarlo son, pues, inseparables,
aunque parece que los poemas son memorizados y reproducidos más fielmente
cuando son recitados que cuando son cantados. A primera vista, la cosa debería
ir al contrario: una tonada tiende a facilitar la memorización de un texto. Sin
embargo, para un cantante tuareg la forma tiene más importancia que la
fidelidad al texto, ya que es reconocido como tal por su creatividad melódica.
El aprendizaje del canto se
lleva a cabo a escondidas y en solitario, dado que un hombre no puede ser
sorprendido en una situación de inferioridad debida a la falta de habilidad y
susceptible de ser causa de burla. Así, es casi imposible conocer las etapas,
las modalidades y la evolución de la adquisición del canto. En todo caso, puede
suceder que un hombre no cualificado se arriesgue a cantar cuando la ocasión no
es muy comprometedora, por ejemplo en ocasión de una reunión nocturna con
cantos de tende curativos, en los que son las herreras y las cautivas quienes
animan el conjunto formado por el tambor y las palmas. No es, pues, raro que el
aprendiz de cantante se muestre incapaz de seguir el ritmo y cante para sí
mismo, a contratiempo o francamente al margen del tiempo, sin que esto perturbe
aparentemente a las acompañantes femeninas; por lo menos, no dan muestras de ello.
Es en esas ocasiones cuando es posible que un hombre deje ver algunas de sus
debilidades.
El
aprendizaje del anzad y del tambor.
El aprendizaje de la vihuela de
una sola cuerda o anzad se produce en las mismas condiciones, y la joven
intérprete, que ya tiene edad (unos quince años) de lucir su primer alleshaw
(pañuelo), construye su instrumento con materiales recuperados y crines
(anzaden, sing. anzad) de vaca, mientras que las crines de caballo se reservan
para los instrumentos de las mujeres adultas. Antes de tañer los aires (izelan,
sing. azel) del repertorio clásico, empieza con una melodía de aprendizaje
denominada melloloki, que le permite ejercitarse en los movimientos del arco
(esawey): la subida (huket), la bajada (aseres) y sobre todo los golpecitos de
arco que permiten marcar el ritmo (asatarekhtarekh); después vienen los
movimientos de los dedos (azzemezeri n duduan) y su posición, el
"encuentro" (ameni). Los aires del repertorio clásico se adquieren en
primer lugar a través del canto, en solitario, después son reproducidos con el
instrumento, aunque siempre acompañados por un silencioso murmullo de garganta.
Esta técnica de movimientos internos de la garganta, perceptible para el
oyente, recibe el nombre de asak dagh iman ('cántico del alma').
El tambor de las debutantes
también se construye aprovechando materiales recuperados (un bote de conserva o
de leche en polvo cubierto con un trapo). En este caso el proceso de
aprendizaje no se realiza a escondidas, ya que tocar el tende forma parte de
los juegos infantiles en que participan las hijas de herreros y cautivos. Los
distintos ritmos se van adquiriendo progresivamente a lo largo de numerosas
sesiones nocturnas de tambor, durante las cuales es muy fácil que una
intérprete marque el motivo rítmico golpeando en el suelo o en cualquier
objeto.
La Música que Cura
Los cantos de tende consagrados
a los genios son ejecutados preferentemente al anochecer, después de las
carreras de camellos; atraen a todos los jóvenes de los campamentos vecinos en
pos de aventuras. Los ritmos y el tiempo son más lentos y los motivos más
complejos, aunque basados en un sola fórmula que se repite. La cantante
improvisa más y se inspira en sus problemas y sentimientos personales. Todos
esos temas actúan como otras tantas señales memorativas sobre el psiquismo del
enfermo cuando es enfrentado a esos cánticos dentro o fuera del marco de la
fiesta. Pero a veces sucede que el enfermo permanece insensible y manifiesta su
descontento echando arena a la cabeza de la solista si no es de su gusto.
Cuando en el campamento no hay ningún cantante disponible, hay que conformarse
con tocar el tambor, con el que casi todas las mujeres de la categoría de los
herreros o de los cautivos son capaces de marcar los ritmos adecuados. En tal
caso, el "tratamiento" puede durar varios días, ya que la mujer que
toca el tambor puede tardar mucho tiempo hasta descubrir el motivo rítmico
sobre el cual el enfermo ejecutará una danza (tegbest) "sentada", es
decir, un balanceo progresivo de la cabeza y de la parte superior del cuerpo,
si se trata de un miembro de la categoría de los imghad o de los imajeghen, o
una danza "de pie" para los cautivos o los herreros. En ambos casos
la danza acaba en desmayo. Entre las mujeres hallamos otro tipo de
"enfermedad de los genios", en este caso posterior al parto. Un caso
de este tipo se presentó en un campamento de herreros que dependía de los
tuareg marabúticos Kel Eghal. Una mujer de la casta de los herreros había
cumplido el período post partum de cuarenta días, que la aísla del marido y la
somete a un régimen alimentario muy estricto. La tienda de su madre, en la que
había dado a luz y pasado dicho período, fue trasladada algunos metros más allá
para darle un suelo simbólicamente virgen de cualquier vestigio del parto.
Después, durante los quince días siguientes, la mujer sufrió cada noche
angustias que afectaban a toda la familia: había que atenderla, hablarle, tocar
el tambor y, sobre todo, administrarle ciertos remedios, los más espectaculares
de los cuales fueron, por una parte, la aplicación en las caderas de un hierro
al rojo vivo y, por otra, la ingestión obligatoria del contenido de un frasco
de perfume "que ahuyenta a los genios". Los problemas de esta mujer
se debían probablemente tanto a los trastornos provocados por el cambio de
régimen alimentario (denominados aneghu) y a los efectos de una depresión post
partum, como a la "nueva toma de contacto" con el esposo, por cierto
muy mayor.
El tratamiento mediante la
música va a menudo precedido o acompañado, e incluso es sustituido, por un
abanico de precauciones (¿supersticiones?) y remedios del que podemos
preguntarnos si no es simplemente uno de tantos recursos.
De todos modos, esos
procedimientos sólo son etapas previas a la práctica "oficial" del
"marabutaje". Los marabutos (o morabitos), hombres santos y letrados
del Islam, propagadores del Corán y preceptores de los niños en las escuelas
coránicas, están también especializados en la confección de amuletos (tirawt)
que protegen del mal de ojo y de las enfermedades. En general, sólo se recurre
a sus servicios después de haber agotado los recursos de los tratamientos
tradicionales, ya que sus intervenciones son costosas. Puede darse que un
morabito esté confabulado con una intérprete de anzad o de tende: tal era el
caso de un hermano y una hermana, los dos especialistas en sus respectivos
campos, que se "pasaban" repetidamente a una enferma, de modo que
cada vez que lo hacían obtenían sustanciosos beneficios, asegurados por otra
parte por el hecho que la mujer sufría una enfermedad crónica y su tratamiento
ya hacía unas cuantas semanas que duraba.
Sin querer reducir
drásticamente el papel de la música a su función de curación, hay sin embargo
que constatar que la mayor parte de las manifestaciones musicales de los tuareg
son de índole terapéutica. Ciertamente, no son fácilmente identificables como
tales a primer golpe de vista y el observador tiene más bien tendencia a
asimilarlas a simples pretextos para la alegría. Tal es en cualquier caso la
impresión recibida en los numerosos pueblos que encontramos a lo largo de la
"ruta del uranio", abierta en 1981 entre Tahoua y Arlit. Estas
aglomeraciones, nacidas de las obras de edificación y de los establecimientos
comerciales que se han establecido, han atraído a una importante población de
pastores nómadas, sobre todo herreros y cautivos, empujados a la
sedentarización por la sequía, pero también atraídos por actividades mejor
remuneradas que los magros recursos tradicionalmente aportados por sus antiguos
amos. A pesar de su capacidad de adaptación, estos nuevos sedentarios
encuentran numerosas dificultades, debidas principalmente a la pérdida de la
libertad de movimientos, a la coexistencia con los habitantes de las
aglomeraciones, a los cambios de ritmo de trabajo, de régimen alimentario y de
hábitat, a la prostitución y al alcoholismo, presiones psicológicas que
intentan conjurar recurriendo al tambor curativo. Eso explica en parte la
proliferación nocturna de sesiones de tambores que no dejan de acentuar el conflicto
con los vecinos. El sonido del tambor se ha convertido, en cierto modo, en el
barómetro del clima que reina en un pueblo: "Cuanto más se oye el tambor,
peor van las cosas".
Las Influencias
Las
influencias regionales
En las zonas que rodean el país
tuareg, se notan sin embargo dos tipos de influencias. Puede tratarse de una
aportación antigua que afecta y determina los estilos regionales, como el de
las intérpretes de anzad, las tagaraygarayt, que han adoptado un ataque del
arco, a veces incluso un fraseo, emparentado con el de sus vecinos sedentarios,
los intérpretes de goge del Ader. En tal caso, los componentes estrictamente
tuareg (instrumentos, formas, escalas y repertorio) continúan presentes y el
proceso se podría considerar la evolución normal e inevitable, incluso me
atrevería a decir "inconsciente", que sufre toda música de tradición
oral. O se pueden encontrar cambios aún más radicales, como la adopción del ûd
árabe por los tuareg del Hoggar o el Tassili, o la utilización del goge hausa
por los tuareg de Níger, préstamos evidentemente acompañados por la
masculinización de la práctica de tales instrumentos.
Entre los tuareg de Malí la
situación es algo distinta. Coexisten dos prácticas musicales: la música denominada
tradicional, que respeta más o menos las reglas enumeradas anteriormente, y la
música instrumental de los miembros de la casta de los herreros, que poseen el
monopolio de la interpretación del laúd de tres cuerdas, tahardant, cuyos
origen y repertorio son verosímilmente sedentarios (moro, songay o fulbe). Esos
músicos se han convertido en una casta de músicos brujos, mientras que esta
función de músico profesional no existe en el resto del mundo tuareg. Como en
toda sociedad del Sahel, el músico brujo goza asimismo de gran libertad cuando
se trata de improvisar y crear cánticos nuevos. A principios de los años
setenta, las jóvenes generaciones de los tuareg rurales entraron en contacto,
gracias a la aparición de la casete, con la música de tahardant de Malí y sus
cantos satíricos y críticos con los gobernantes, aunque también con la
jerarquía tradicional. Los nuevos repertorios han provocado entre dichos
jóvenes una toma de conciencia de la rigidez de su patrimonio musical, del modo
de ejecutarlo y de la dificultad de actualizarlo en la medida en que está
vinculado a la rigidez de la estructura social. No es, por lo tanto, nada
sorprendente que dichos jóvenes hayan estado al acecho de nuevas referencias
identitarias. Eso es lo que les han ofrecido los cantos de los ishumar.
Los
cantos de la rebelión
El término ishumar (sing.,
ashamur) procede de la palabra francesa chômeur y designa a los miembros de una
generación de tuareg de Níger o Malí, generalmente solteros, que han dejado a
la familia y abandonado el país huyendo o en busca de trabajo en Libia o
Argelia. Son producto de las crisis de los veinte últimos años (sequías,
hambrunas) y de la represión que las ha acompañado. A partir de 1989, después
de algunos intentos de repatriación y reintegración por parte del gobierno de
Níger, buena parte de los ishumar se organizaron en diversos grupos en abierta
rebelión y pasaron a la clandestinidad armada prescindiendo de su pertenencia a
una u otra de las confederaciones tuareg de origen y reivindicando la pertenencia
a una sola identidad étnica. De ese modo pretendían liberarse de la obediencia
al linaje, fuente de división y antagonismos, en pos de la unificación de los
tuareg y de su unidad política ante los estados que los administraban.
A lo largo de su vagabundeo y a
través de sus contactos con el exterior, estos ishumar fueron adoptando nuevas
señas de identidad, como un modo de lucir el turbante inspirado en el de los
guerrilleros del Frente Polisario, la ocasional sustitución de la espada
tradicional (takuba) por el fusil de asalto Kalachnikov y, en lo que atañe a
nuestro tema, la adquisición de cantos de índole marcial. La mayoría de esos
cantos marciales fueron compuestos por exiliados de Malí y constituyen una
especie de prensa cantada, de boletín de información política con fines de
propaganda y movilización, ampliamente difundida por las casetes. Los temas
evocados por tales cánticos revolucionarios se refieren, en heterogénea
mezcolanza, a la sumisión impuesta por la sociedad tuareg tradicional, la colaboración
de algunos caudillos tuareg con los gobiernos, las muchachas tuareg malcasadas
con muchachos sedentarios, la necesidad de tener un territorio y una patria,
etc. En general, estas canciones ilustran explícitamente las crisis que han
afectado a la sociedad tuareg.
La
renovación instrumental
El modelo de acompañamiento
instrumental del canto en que se inspiran los émulos de este género nuevo ha
sido proporcionado, entre otros, por los grupos tuareg de Níger Takres n Akal
('Construcción del país') y Terbyia, formados por dos guitarras y, a veces, una
tercera utilizada como instrumento de percusión, un cantante solista y un coro
de muchachas. Cuando los oye por primera vez, el occidental profano tiene la
impresión de estar oyendo cánticos comunitarios del tipo "alrededor de la
hoguera", que en rigor pueden recordar el ambiente de los finales de las
noches de festival o de las veladas scouts. En cualquier caso, la
desorientación no es grave, especialmente si tenemos en cuenta que el acompañamiento
de guitarra confiere al conjunto una sensación de "algo ya oído":
este instrumento se utiliza esencialmente para interpretar algunos acordes,
habitualmente tres, entrecortados por algunos arpegios inspirados en el tañer
del laúd tradicional tahardant para marcar la sucesión de las estrofas. Del
conjunto se desprende cierta monotonía, ya que el tono del acompañamiento, así
como su ritmo, casi nunca cambian de un repertorio a otro. Estos elementos,
dejando aparte la lengua, son totalmente extraños a la cultura musical tuareg y
sería interesante saber dónde y en qué condiciones fueron creados estos cantos
de rebelión. La respuesta hay que ir a buscarla en los contactos establecidos
entre los ishumar y otros movimientos semejantes, en los que se han inspirado
para llevar a cabo sus acciones reivindicativas y de lucha armada. Seguramente,
el modelo han sido los cantos del Frente Polisario, el movimiento de liberación
saharaui (población que vive en el territorio del antiguo Sahara español,
reivindicado por Marruecos), tanto en lo referente a la utilización de la
guitarra como en lo que atañe a los ritmos, de origen claramente español. A
pesar de su carácter uniforme, muy alejado de la diversidad del repertorio
tradicional, esta música presenta numerosos atractivos para los jóvenes. Ante
todo, es, por su carácter familiar, accesible a todo el mundo, incluyendo a los
sedentarios. Seguidamente, se desvincula de las coerciones impuestas por la
sociedad tuareg y, además, presenta un carácter de modernidad reivindicado por
los jóvenes tuareg originarios de la sabana. Además de todo ello, la
utilización de la guitarra acústica (y en ocasiones eléctrica) es justificada
por los músicos por la libertad interpretativa que permite. Efectivamente, este
instrumento no está socialmente connotado, puede ser tocado por los hombres —a
diferencia de la vihuela de una cuerda— con independencia de su pertenencia de
clase, cuando sea y en cualquier circunstancia. Después de mucho viajar en la
clandestinidad, de haber sido pirateada por la causa en innumerables casetes,
esta nueva música está a punto de ser integrada por el establishment político
de Níger. Algunos grupos ya han hecho su gira por Europa y han despertado el
interés de los productores discográficos. Seguramente esta música continuará
transformándose e irá perdiendo su carácter militante hasta normalizarse o,
incluso, "mundializarse". Por ahora, todavía tiene un éxito real en
la juventud tuareg, entre la que la audición de la música tradicional suscita
una especie de sentimiento de desprecio mezclado con una nostalgia negada, como
si se hubiese convertido en una expresión "políticamente incorrecta",
y eso tanto en los campamentos de la sabana como en el medio urbano.
Insha’Allah
al magrib de hoy lunes 8 de julio da comienzo el bendito mes de Ramadán. A
continuación compartimos un sohbet dado por Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani (ra)
el 1 de Ramadán de 1432/ 30 de Julio de 2011, en la Dergah Osmanli Naksibendi
del Siddiki Center en New York.
Audhu billahi min ash-sheytani rajim
Bismillahi
Rahmani Rahim
Medet
Ya Seyyidi, Ya Sultanul Awliya, Medet.
Estamos pidiendo cobijo de
nuestro Señor, Allah-swt-, para que nos proteja de los trucos y las trampas de
sheytán. Y, si lo estamos pidiendo con sinceridad, la protección llegará. Y
Allah-swt- dice: "Di Bismillahi Rahmani Rahim. Esa es la espada de los
ángeles. Empuña la espada de los ángeles. La protección te llegará. Cuando te
llegue esa protección, estarás protegido en dunya, en la tumba y en
Ajirat".
Alhamdulillah. Shukr Allah.
Astaghfirullah. Que Allah-swt- nos ha reunido aquí, en la cima de esta montaña.
¿Parece una montaña? Sí. Es necesario en estos tiempos. Como dice el bendito
Profeta (asws): "En Ajir Zaman, en el final de los tiempos, las ciudades y
poblaciones van a estar muy corrompidas. Las personas van a decir que están
creyendo en Allah y en Su Profeta, pero lo único que van a hacer será correr
todo el tiempo, día y noche, por dunya. Y la confusión estará en todos lados. Y
las confusiones más grandes van a comenzar con los alims y eruditos de esta
nación. Cuando llegues a esos tiempos, y veas que la corrupción se ha extendido
en las ciudades, muévete fuera de las ciudades. Muévete fuera de las áreas
pobladas, hacia la cima de las montañas. Muévete lejos. Y continúa con tu vida,
ten aunque sea una oveja, toma la leche de esa oveja, y continúa con tu vida de
la manera en que Allah y Su Profeta lo han ordenado. Mantente fuera de los
problemas. Mantente alejado de la confusión. No corras demasiado aquí y allí
para decir: 'Tengo que aprender más hadices, más Quran, más de esto, más de
aquello...', y corriendo alrededor, porque habrá confusión en todos
lados". El bendito Profeta dice: "Y con lo poco que sabes, mantenlo
en tu vida y continúa y espera por Sahibul Zaman. Porque hasta que Mahdi (as)
tome el Takbir, ningún hombre será capaz de acabar y detener esta corrupción,
este mal obrar, este incorrecto estilo de vida".
Así que el bendito Profeta está
diciendo que te muevas a ti mismo lejos de eso. Si quieres mantener fuerte tu
fe, si quieres mantener fuerte tu religión, mantente alejado. Este es el
momento. Estamos en él. Estamos viviendo en él. Tú sabes cómo es. Tú sabes de
cuánto eres capaz cuando estás en las ciudades, cuando estás trabajando todo el
tiempo. No interesa si es un país no-musulmán o países en que la población es
musulmana, pero el gobierno no es musulmán. No interesa. Y eso es lo que sucede
justo ahora. En todos lados, las personas, ni siquiera saben por qué están
viviendo. Las personas ni siquiera saben por qué están trabajando. No saben
cuál es el propósito de la vida. Tanta gente no está trabajando para vivir.
Están viviendo para trabajar. Esa es la prioridad en sus vidas. Si eso no
sucede, y no tienen más nada para hacer, ellos cometerán suicidio. Porque eso
es lo único que los mantiene amarrados a este mundo. Algunas personas no están
comiendo para vivir. Algunas personas no están alimentándose para nutrir al
cuerpo para vivir, están viviendo para comer. Esta es la razón de su
existencia. Y tantos de ellos, también los conoces. E imagínate si hay de ellos
entre nosotros, qué sucederá a quienes no lo están. Están allí afuera.
Tantas personas, millones y
billones, están declarando ser Hakkani. Ellos son los defensores de la verdad.
Pero si algo les toca el ego, en una milésima de segundo, están listos para hacer
arder al dunya y a todo en él. Sí. Si dices: 'Esto no es lo que le agrada a
Allah y a Su Profeta. Aquí están los hadices, esta es el ayat', en ese momento
están preparados para ahorcarte. Sí. Este es el tiempo, y el bendito Profeta
(asws) dice: "Llegarás a esos tiempos. Cuando llegues a esos días, vas a
ver que las palabras no llegarán a nadie, porque todos van a estar tan felices
y satisfechos con su propia inteligencia. No van a querer saber nada más".
Desde los siete años de edad a los setenta. Desde los hombres a las mujeres,
todos van a hacer fatwas. Todos van a dar jurisprudencia acerca del Islam como
les guste. En ese momento no van a querer escuchar nada más. Así que ese es el
tiempo, el bendito Profeta dice que te alejes de eso.
Alhamdulillah, la bendición de
Allah nos llegó. La rahmat de nuestro Sheykh, bendiciones, misericordia y su
himmat nos han llegado y fuimos capaces de escaparnos de esa confusión de una
de las mayores ciudades de la confusión en el mundo, la ciudad de New York,
hacia la cima de esta montaña. ¿Hace ya casi diez años que estamos aquí? Diez
años. Y diez años atrás, aquí, una mujer y dos hombres, también hicimos aquí el
Ramadán. En la cima de esta montaña. También había nieve por todos lados.
Alhamdulillah. Y, alhamdulillah, los años pasaron, no tenemos nada más que a
nuestro Sheykh, Sheykh Mevlana, él ha puesto algo y está atrayendo a la gente
como un imán. Ha puesto algún tipo de miel en algún lado y está atrayendo. Y te
ha atraído a ti aquí. Alhamdulillah. Y el maqam que hemos construido para
Grandsheykh, ohh... Tantos de ustedes han visto allí tantos de sus qaramats.
Tantos de ustedes están escuchando a esos animales allí afuera haciendo el zikr
de Allah. Estoy viendo tanta gente en el internet que se excitan y dicen: 'Oh,
la vaca estaba haciendo el zikr de Allah. O los perros, etc.', y están en todos
lados. Nuestros animales, lo hacen todo el tiempo. Y más zikr abierto, mediante
el lenguaje del hombre. Ellos son capaces de escucharlo, son capaces de
entenderlo correctamente, diciendo: 'Allah, Allah, Allah, la ilaha illa Allah'.
Alhamdulillah. Sí, y está
sucediendo. Esto no es por nosotros. Es por el Señor de los Cielos, es decir,
que Él nos está mirando. En la cima de la montaña. En la nada. Sí. Lo único que
tenemos es sinceridad. Eso, en lo que creemos, intentamos vivir de acuerdo a
eso. No pretendemos saber demasiado. Pero, en lo poco que creemos, estamos
intentando vivir de acuerdo a eso. Eso es exactamente lo que el bendito Profeta
(asws) dice: "Lo poco que sabes aplícalo en tu vida. Y aplícalo en tu vida
con pasión, con el ámor de Allah". Y si tú estás viniendo, y no tienes esa
pasión, no tienes ese amor, no vas a sobrevivir mucho tiempo por aquí. Créeme.
Porque he visto a tantos llegar y partir, declarando tantas cosas. Pero, ¿qué
es la pasión? Hacer cosas por la causa de Allah y por el amor de Allah. Nada
más. Si estás aquí, seguramente para el próximo año, con ese amor, estarás aquí
nuevamente. Si no estás aquí con ese amor, seguramente, el año próximo no
estarás aquí. Alguien más ocupará tu lugar. Tal vez.
Sí. Así que pon algo de amor en
tu corazón. Y pon algo de pasión en tu corazón. Por la causa de Allah. Haz
cosas por la causa de Allah. Corre para hacer cosas por la causa de Allah, y
Allah-swt- arreglará tu vida. En ese momento tu vida se volverá perfecta. Haz
cosas por Su causa. Di 'Bismillahi Rahmani Rahim' por Su causa. Verás que tu
trabajo, tu empleo, tu vida que está dispersa en cualquier lado, Él los
compondrá. Los compondrá para ti. Hazlo con sinceridad. Si no hay sinceridad,
está saliendo de la lengua pero no está entrando al corazón, no funciona. No va
a funcionar. Solamente te forzarás a ti mismo. Y cada día que pasa se volverá
una carga mayor, más apretada. Sí.
Pero si lo haces de ese modo
(con sinceridad), vas a encontrar que cada día te llega mayor energía para
hacer cosas mejores por la causa de Allah. Porque dices: 'Mi Señor está
observando. Él está observando. ¿Por quién voy a hacer esto? Lo haré por Él.
Por nadie más. Sí'. En ese momento lo mirarás todo con ese amor. En ese momento
lo entenderás todo, con ese amor. Con ese amor lo pondrás todo en tu corazón.
Pondrás algo de sabor en tu vida. No importa si el mundo, en todos lados,
nuevamente es un infierno. Tu vida se vuelve un Paraíso. También te preocuparás
y te ocuparás de los demás. Pero dices: 'Ellos son Tus siervos, Ya Rabbi. Tú
eres Quien llegará a ellos. Yo no puedo hacer nada. Soy un siervo'. Eso es lo
que harás. Eso es lo que dirás.
Y somos sinceros con nuestra
Shahadat, diciendo: 'ash hadu an la ilaha illa Allah, wa ash hadu anna
Muhammdan abduhu wa rasuluhu'. Y somos sinceros con el amor de nuestros
ancestros, el imperio Otomano, que se aferraron con fuerza a las órdenes de
Allah y Su Profeta. Y cada día que pasaba, ellos corrían para hacerlo mejor.
Por eso es que hoy en día tantas personas wahhabis de cabeza cuadrada están
diciendo: 'Hermano, eso no estaba en el Islam. ¿De dónde lo has sacado?'. Di:
'Si, tal vez, pero si es algo bueno, es algo más sabroso (de acuerdo al Islam),
es algo mejor en tu vida'.
Tú no tenías BMW. Hace 1.400
años tenías camellos. Pero ahora ellos están conduciendo los automóviles último
modelo. No andan con camellos. Cuando se trata de las tradiciones que están
construyendo la religión, construyendo las cosas por la causa de Allah y todo
se hace mejor, a ellos no les gusta. Y corren para detenerlo. Deben estar
corrompidos por sheytán. Pero los comprendo. ¿Qué hay con quienes creen en
Allah y Su Profeta? ¿Qué hay contigo que crees en Allah y Su Profeta? ¿Cómo es
que no pones algo de pasión en tu vida? ¿Cómo es que no corres para hacer cosas
por la causa de Allah? ¿Cómo es que no se mantienen juntos para construir
cosas, hacerlas mejores? ¿Cómo es? Hazlo. Sí. Ese será el único momento en que
verás que las cosas van a cambiar en tu vida. De otro modo, sólo vas a ser como
un turista. Sí.
Así que hemos comenzado (este
Ramadán) de acuerdo a un poco de tradición de estilo Otomano. Sí, ellos
disparaban, ellos celebraron con nosotros. Masha'Allah. Ellos están disparando
allí arriba. Al estilo Otomano. Disparaban. Celebraban, 'Ramadán Geldi
Hosegeldin'. Ellos celebraban. Estaban muy felices. Había excitación en sus
vidas. Estaban corriendo, corriendo para hacer cosas. Corrían para limpiar
cosas. Corrían para limpiar las mezquitas. Corrían para preparar cosas y
llevarlas a las mezquitas para compartir con la gente. Corrían para cocinar.
Corrían para hacer dulces. Cambiando. La vida entera cambiaba. Una atmósfera
diferente entraba. Una vida diferente entraba. La gente encontraba una energía
diferente en sus vidas. Más rahmat llovía sobre ellos porque corrían para
aferrarse a quienes eran fuertes y continuar con eso, pero mientras tanto
corrían para llevar a los débiles con ellos y marchar juntos. Se salían de sus
caminos. Sí. Se salían de sus caminos para llegar a los débiles, para llegar a
los pobres. ¿Dónde estás tú en esta imagen? Pregúntate a ti mismo. Debes
preguntarte a ti mismo. Debes mirar para decir: '¿Realmente dónde estoy? ¿Soy
sólo un turista? ¿O soy parte de ello? Pregúntate a ti mismo. Lo sabrás, y lo
harás de acuerdo a eso. En ese momento, lo que sea que te diga tu corazón,
muévete de acuerdo a eso. Pero pon algo de pasión en tu vida. Y la pasión
solamente llegará haciendo cosas por la causa de Allah-swt-.
Eso es todo lo que hicieron los
Profetas. Y aunque todas esas personas corrieron e hicieron sus vidas
miserables, ellos se volvieron y nuevamente pidieron el perdón para ellos.
Nuevamente lloraron por ellos. Corrían las 24 hs del día, como el bendito
Profeta (asws), cuando fue a Taif. Pensando en que 'tengo algunos miembros de
mi familia en esa ciudad. Y tal vez ellos se mantengan algo aferrados conmigo.
Y hagan mi vida un poco más fácil para llevar el mensaje de Allah-swt-'. Y
cuando estaba yendo, aquellos sabían que si confrontaban al Profeta (asws), si
lo dejaban llegar, y él les hablaba, no iban a ser capaces de decirle 'No'. Y
pusieron a sus hijos jóvenes, sabiendo que eran sus sobrinos, sus tíos, sí, el
bendito Profeta era su sobrino, sus tíos pusieron allí afuera a sus hijos
jóvenes, y dijeron: 'No permitan que Muhammad entre a la ciudad'. Y empezaron a
arrojarle piedras. Y en Taif apedrearon al bendito Profeta (asws). Sí. Le
arrojaron tantas piedras que sus pies sangraban en el interior de sus botas.
Sus botas estaban llenas de sangre.
Ohh, un poco de sangre que cae
de los niños o los adultos, estoy observando, y sólo una puntada de aguja en
sus manos y todos se alarman tanto. Hombres y mujeres. Todos empiezan a correr,
llamando a la ambulancia, doctor, etc... El Profeta no tuvo ambulancia. No tuvo
doctores. No tuvo a nadie que en ese momento se ocupara de él. Excepto Allah.
¿Y qué hizo? Salió de la ciudad, se quitó sus botas, las giró hacia abajo, y la
sangre caía como agua. Y los ángeles observaban, esperaban. Lo que el Profeta
diría, sucedería. Allah estaba listo para dar la orden de que suceda. ¿Y qué
fue lo que hizo? Abrió sus manos diciendo: "Ya Rabbi. No los castigues,
porque no conocen nada mejor. Por favor, Ya Rabbi. No los castigues porque no
conocen nada mejor".
Esa era la pasión. Ese era el
amor que el Profeta mostraba para aquella gente que era muy cruel. Ellos fueron
tan animales para él, sin embargo él se volvió y nuevamente pidió perdón para
ellos. Sí.
Así que debemos conocer esto.
Debemos entender esto. Los Musulmanes han perdido a su Profeta. Los Musulmanes,
se llaman a sí mismos Musulmanes, pero han perdido a su Profeta. No conocen a
su Profeta. Tú no conoces a tu Profeta. Tienes que conocer a tu Profeta. Tienes
que enseñar tu Profeta a tus hijos. La prioridad en sus vidas tiene que ser el
Profeta, no la madre, no el padre. El Profeta tiene que ser la prioridad en sus
vidas. Sí. Si lo hacemos, entonces nos volveremos amados de Allah-swt-. Si no
lo hacemos, tú conoces tu vida. No tengo que decirte nada. Tú sabes que tienes
casas lujosas, tú sabes que tu vida es muy lujosa. Pero sabes que en tu hogar
no tienes paz. Eso es por eso. Porque ni siquiera estamos compartiendo unos con
otros el amor que Allah está poniendo. Amor del Profeta (asws). Sí. Y nos llamamos
a nosotros mismos Ahli Sunnat. Pero, ¿dónde está Ahli Sunnat? Se ha ido.
(...)
Así que, insha'Allah ar-Rahman,
este Ramadán pon la intención de cambiar, ya que Allah-swt- ama a quienes hacen
cosas por Su causa. Incluso si es poco, no importa. Los ama, a quienes hacen
cosas por Su causa. Incluso si con ese amor haces una saydah, Él lo ama. Si
estás toda la noche allí, con tu ego y tu orgullo, a Él no le agrada. Él no lo
quiere. Si estás bailando por la causa de Allah, Él lo ama. Sí, Él dice:
"Mi siervo está muy feliz conmigo. Sí. Él es feliz conmigo". Y Él es
testigo y le dice a Sus ángeles: "Observen. Observen a este siervo. Tengan
cuidado. Todo lo que necesite, dénselo". Sí, eso es lo que ocurre. Así
que, insha'Allah, este Ramadán estamos poniendo la intención de volvernos
mejores siervos de nuestro Señor, de poner más amor en nuestro corazón, y ser
capaces de llegar a la gente que se ha hundido y está a punto de perecer y ser
aplastada. (...)
Ante tanta confusión que se
difunde diariamente en el ámbito del Islam de mano de musulmanes negligentes e
ignorantes, necesario es que conozcamos nuestra historia, escrita desde la
grandeza y majestuosidad de aquellos que dieron sus vidas por el Islam, y tomarlos
como ejemplos que nos sirvan de enseñanza para la correcta experiencia islámica.
En este humilde espacio
recordaremos a una de las grandes figuras del Imperio Otomano, cuya capacidad
militar al servicio de la Causa de Allah le ha encumbrado a un lugar dorado en
la historia del Islam: Ghazi Osman Pasha.
Osman Nuri Pasha, también conocido
como Gazi Osman Pasha (1832-5 de abril de 1900) fue un mariscal de campo Otomano
y héroe del Sitio de Plevna en 1877. Fue galardonado con el título de
"Gazi" (Guerrero de la Fe), como resultado de aquel asedio.
Vida temprana
Osman Nuri Pasha nació en una
familia prominente (Yağcıoğulları) de
la ciudad de Tokat en Anatolia Central. Su padre fue un trabajador civil. Poco
después del nacimiento de Osman, su padre fue nombrado para un cargo en la
capital Otomana, y la familia se trasladó a Estambul, donde Osman hizo sus
estudios. Se graduó en la Academia Militar en 1852, e ingresó en la caballería
en el comienzo de la guerra de Crimea, donde mostró tal distinción que fue rápidamente
ascendido de cargo.
En 1861 Osman trató hábilmente con
los rebeldes cretenses y con los problemas en el Yemen allá por el 1864.
Regresó del Yemen llevando el título de "Pacha", título que se aplica
a hombres que ostentan algún mando superior en el ejército Otomano o en alguna
demarcación territorial. Habitualmente equivale a gobernador, general o
almirante, según el contexto. Luego fue asignado como comandante militar de la
región İşkodra (Shkodër) y del Vilayet de Bosnia. Debido a su éxito en sofocar
la rebelión búlgara de 1876, fue elevado al rango de Mariscal de Campo (Musir).
Guerra
Ruso-Turca (1877-1878)
Después de declararse la guerra
ruso-turca (24 de abril), las tropas rusas, representantes de la incredulidad
que pretendían derribar el Imperio del Islam, bajo el mando del hermano del Zar
Nicolás marcharon al sur, hacia el Danubio. La única fortaleza Otomana bien
tripulada para oponerse a ellos estaba en Vidin, ciudad portuaria en la orilla
sur del Danubio, en el noroeste de Bulgaria, donde fueron acuarteladas las fuerzas
de Osman, que acababan de derrotar a los serbios.
Mientras las fuerzas de Osman
estaban en Vidin, su antiguo comandante Suleyman Pasha estaba en la frontera de
Montenegro y Abdülkerim Pasha, el otro comandante de la división, se encontraba
en Grecia. Sólo había 186,000 tropas Otomanas en los Balcanes, de las cuales
Osman tenía menos de 20.000. Cuando los rusos cruzaron el Danubio e invadieron
Bulgaria en Svishtov, en julio, el alto mando Otomano envió a Osman para
reforzar la ciudad de Nikopol. Antes de que Osman pudiese alcanzar la ciudad,
la vanguardia rusa ya la había tomado en la batalla de Nikopol (16 de julio), y
Osman se asentó en Plevna, hacia el sur. Plevna era un lugar más estratégico para
ser el centro de las líneas de transporte y comunicación en el norte de
Bulgaria. Osman comenzó ordenando cavar trincheras alrededor de la ciudad.
Estas zanjas se consideran un ejemplo temprano de los trabajos modernos de
defensa bastión. Literalmente tuvo a su artillería y a los hombres bajo tierra.
Mientras Osman todavía estaba construyendo estas fortificaciones, las tropas
rusas comenzaron a llegar (19 de julio). Sin embargo, los rusos estaban
acostumbrados a la guerra en territorio abierto, y enviaron columnas de
infantería para atacar directamente las fortificaciones. La defensa de Osman repelió
dos ataques rusos con enormes bajas en el lado enemigo. La mayoría de los
analistas coinciden en que en este punto un contraataque habría permitido a las
fuerzas Otomanas obtener el control y destruir el puente de Svishtov. Sin
embargo, Osman tenía órdenes explícitas de permanecer guarnecido en Plevna, por
lo que no se aprovechó la oportunidad.
Los rusos continuaron trayendo tropas
a través del Danubio, entre ellos un contingente rumano, mientras que Osman
sólo se vio reforzado por las tropas en retirada de la batalla de Lovcha, que había
cortado las líneas de suministro Otomanas.
El número de víctimas fue alto
en las trincheras, así como entre los rusos. La ciudad de Plevna Murat había
sido parcialmente quemada por el fuego de artillería. En efecto, a medida que
pasaba el tiempo, el hambre comenzó en Plevna y las municiones se fueron acabando.
Sin la ayuda proveniente del exterior, y los intentos fallidos de Suleyman
Pasha en abrir una brecha para las fuerzas Otomanas en el Pase Shipka en las
Montañas de los Balcanes, Osman finalmente decidió en octubre poner fin al
asedio ruso y comenzar la retirada. Osman pidió permiso para abandonar Plevna,
pero el alto comando Otomano lo rechazó (24 de octubre). Después de un mes, con
los suministros agotados, Osman finalmente hizo un intento de ruptura del asedio
de Rusia, junto a la población turca civil de la ciudad (9 de diciembre). El asedio duró 145 días (unos cinco meses).
Osman logró cruzar el río Vit,
y atacando a lo largo de un frente de 2 kilómetros rompió la primera línea de
las trincheras rusas. Sin embargo, los rusos volvieron su artillería y los Otomanos
fueron rechazados. El mismo Osman fue herido en la pierna izquierda por una
esquirla de un proyectil de artillería y fue llevado a un molino donde vendaron
su herida. Al día siguiente, dos oficiales rumanos llegaron al molino y
pidieron su "rendición incondicional". Osman entregó su espada al
coronel rumano Mihail Cerchez, que sin embargo se negó a aceptar a la espera de
órdenes del comandante de la expedición rumana, el príncipe rumano Carol I.
Osman y su asistente personal, Talat Bey, retornaban a la ciudad de Plevna en carro,
cuando en el camino se encontraron con el comandante ruso, el Gran duque
Nicolás. El Gran Duque Nicolás dijo a Osman Pasha: "Le felicito por su éxito en la defensa de Plevna. Esta ha sido
una de las más brillantes ocurrencias militares de defensa en la historia.".
Al día siguiente, cuando Osman fue llevado ante el zar Alejandro II, se le
preguntó por qué no se había rendido antes. Osman respondió: "Mi estado me
dio las armas para luchar, no para entregarlas a la vista del enemigo. Me
enviaron aquí para luchar.". El Zar devolvió la espada de Osman como una
señal de estima.
Quince días después, los rusos llevaron
Osman hacia Harkov, donde permaneció en cautiverio durante el transcurso de la
guerra. Al regreso de Osman a Estambul, fue aclamado por las multitudes. Poco
después, el sultán Abdul Hamid II lo nombró mariscal del palacio. Osman
escribió un libro sobre el Sitio de Plevna titulado:Defensa de Plevna, Documentos según fueron recogidos
por Mouzaffer Pasha Bey Taalet (París, 1889).
Últimos
Años
Durante los 20 años siguientes Osman
Pasha sirvió al Imperio Otomano cuatro veces como Ministro de Guerra. Murió el
5 de abril de 1900 en la edad de 67 años. Fue enterrado en el jardín de la
mezquita de Fatih, como lo había solicitado. Una marcha militar otomana llamada
‘La Marcha de Plevna’, fue compuesta por sus logros durante la guerra
ruso-turca.
Gaziosmanpaşa (GOP), un
distrito de Estambul, se debe al nombre de Osman Pasha.
Que Allah Todopoderoso le
reserve Su Misericordia y que guarde su ejemplo en los corazones de los
Defensores de la Verdad.
Sohbet
dado por Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani (ra) el 18 de junio de 2011 en la Dergah
Osmanli de Virginia.
Bismillahi
Rahmani Rahim
'La ilaha illa Allah Muhammadur
Rasulullah'.
Estamos cambiando el Islam por
este dunya. De algún modo.
Despiértate a ti mismo. Sino
más tarde diremos: 'Oh, estamos en problemas'. Cada día vamos a tener problemas
más grandes. Y la solución, la receta,
está en la mano del bendito Profeta (asws). Él nos dejó la receta. Dejó la
receta en dunya. Él sabía lo que iba a suceder en Ajir Zaman, y dijo:
"Cuando nos veamos en esta situación, hagan esto y hagan aquello".
Dijo: "Cuando estés en dificultades, cuando veas que te rodean los
problemas y cada día que pasa son mayores, di: 'Hasbina Allah wa ni'mal Wakil.
Hasbina Allah wa ni'mal Wakil'". Sí, dilo. Él no nos dice: 'Corran a los
incrédulos y pidan ayuda'. Él nos dice: "Corran a las mezquitas de Allah y
digan: 'Ya Rabbi, hemos hecho mal. Nos hemos desviado hacia caminos
diferentes'".
Hemos abandonado el Islam real.
Hombres y mujeres, hemos abandonado el Islam real. Hemos subido a este vagón de
los incrédulos, y ellos dicen: 'Está bien. Pueden ser como nosotros. Aún así
son creyentes'. No lo puedes ser. Estás diciendo 'La ilaha illa Allah,
Muhammadur Rasulullah'. Eso es lo que está diferenciando. Si queremos lo mismo,
entonces todos tenemos que decir 'La ilaha illa Allah Muhammadur Rasulullah'.
Si no lo están diciendo, Allah te dice a ti y a mí: "No los hagáis vuestros
mejores amigos". Es decir, nunca confíes en ellos. Los Musulmanes y el
mundo Islámico están en problemas. ¿Por qué? Por esto, porque han hecho de sus
enemigos sus mejores amigos. El enemigo, si es tu enemigo individual, no es
problema. Pero ellos son los enemigos del Islam, los enemigos del Profeta
(asws).
Ellos no tienen problemas
contigo cuando abandonas el Islam. Es decir, cuando abandonas al Profeta,
cuando abandonas el camino Sunni, cuando dejas el camino de Ahli Sunnat, en ese
momento ellos no tienen problema. Ellos no tienen problema con el Wahhabismo,
¿no lo crees?
'Oh, tantos terroristas aquí y
allí'. Y ellos saben que la gente de ideas Wahhabis están haciendo terroristas.
No son gente sufi, no es la gente que corre hacia las Tariqats y el Tasawwuf la
que hace terrorismo. Ellos lo saben mejor que tú, por eso es que aún corren
para destruir a esas personas que se están aferrando con firmeza a la tradición
del bendito Profeta (asws). Una vez que te separan de la tradición, de las
enseñanzas del bendito Profeta (asws) y de los Sahabi-e Kiram, estás acabado.
Tu Islam caerá cada día más. Ante cada dificultad que se te presente, dejarás
algo más a un lado.
¿No es esto lo que sucede en tu
vida? Eso es exactamente lo que sucede.
Está bien. 'No me agrada esta
apariencia Musulmana. Tienes que vestir bonito traje y corbata'. Muy bien, muy
bien, muy bien. A todo, muy bien. Ellos acaban al hombre, ahora empiezan con
las mujeres diciendo: 'No está bien que cubras tu cabello. ¿Qué pasa si
muestras tu cabello? Nada va a pasar. Está bien. Sé un poco más civilizada'.
Masha'Allah. (...).
Así es como sheytán viene a
engañarnos a todos nosotros. Huh, no estamos hablando de Islam árabe. Olvídate
ahora de esa parte. No entres para nada en esa área. Verás, en Arabia Saudita
ellas lo visten completamente, ni siquiera les ves los ojos. Déjame contarte
una historia. Sucedió que cierta vez yo estaba sentado en un avión. Me estaba
yendo de Arabia Saudita. Me senté y me di cuenta que había señoras allí,
señoras allá. Estaban todas de negro, ni siquiera veías sus ojos, y yo dije:
'Masha'Allah, ahora me puedo sentar cómodo sin tener que mirar a los costados.
Muy bien'. Antes de que el avión despegara hice un poco de Rabuta. El avión
despego. Abrí mis ojos y dije: '¿Estoy durmiendo o qué? ¿Tomé el avión desde
Londres o de Arabia Saudita?'. Estaba viendo que toda esa cobertura negra había
desaparecido. Mujeres sentadas allí de cabellos rubios, en jeans o algo más.
¿Estoy en la dimensión desconocida? No. Es real. Eso es real. Eso fue lo que
sucedió. Eso es lo que sucede justo ahora. Justo en este minuto en que estamos
hablando, eso es lo que sucede. El Islam no es por la fuerza. Shahadat es decir
'Ash hadu an la ilaha illa Allah wa ash hadu anna Muhammadan abduhu wa
rasuluhu' con esa libre voluntad, independientemente, por ti mismo. No por
cualquier otra autoridad. Y cuando ahora dices esa Shahadat, ingresas a los
límites. Entras al Islam. En cuanto entras al Islam te llegan las órdenes.
Ordenes, obligaciones. Para
decir la Shahadat eres libre. Pero en cuanto entras se te dice: 'Esa Shahadat
es muy valiosa. ¿Quieres protegerla? Lo primero que vas a hacer será rezar
cinco veces al día'. Ellos dicen: 'Hermano, no podemos rezar cinco veces al
día. Estamos muy ocupados'. ¿Cuán ocupado estás? Te diré cuán ocupado estás. Si
calculas todas las oraciones juntas, las cinco oraciones diarias, ponlas en una
categoría. Reza un poco más rápido, está bien. Te llevarán menos de una hora.
Me quieres decir que Allah te dio 24 horas, ¿y no tienes una hora para Allah?
¿Y te llamas 'Musulmán' a ti mismo? Masha'Allah a ti. Deberías sentirte
avergonzado de ti mismo. Así es. Deberías decirte a ti mismo: 'Oh mi ego
realmente me estás engañando'.
Incluso ese sheytán no detuvo
su adoración a Allah. Pero él no quiso adorar a Adam. El estaba haciendo saydah
a Allah. Él no hizo saydah a Adam (as). Y fue pateado fuera del Paraíso. ¿A
quién no le hizo saydah? ¿Sabes a quién? A ti. Ustedes, los hijos de Adam. A
Adam en sí mismo, y Adam (as) llevaba vuestra semilla, a todos ustedes, él les
llevaba. Y él no les hizo saydah a ustedes.
Sin embargo Yibril (as) les
hizo saydah a ustedes. Todos los ángeles les hicieron saydah a ustedes. Por eso
es que les han llamado Hazrati Insan. Por esto es que Allah te ha hecho ser Califa
sobre la faz de la tierra. Él no hizo que los ángeles fuesen Califas. Hizo que
el hombre fuese Califa. Y díganme, Musulmanes o Cristianos y toda la gente que
pertenece a los hijos de Adam, díganme, dite a ti mismo, tú piensas que te
estás ajustando a esa categoría, con tus acciones con tus obras, con tu fe, te
ajustas a esa categoría justo ahora para decir: 'Soy el Califa de Allah sobre
la faz de la tierra'. Si lo estás diciendo, Masha'Allah para ti. Levántate.
Párate. Pon ahora frente a mí cuarenta hombres así y cambiaré este sistema
mañana por la mañana. Cuarenta hombres reales. Cuarenta hombres reales que
estén diciendo: 'Sí, Allah me dio esta posición. Y la voy a llevar con honor.
No importa qué ocurra, si es por mi cuello, no importa qué ocurra, no importa qué
pierdo de mi mano, daré esta vida por la causa de Allah'. Luego mira qué sucede
en ese momento.
Pero sí, nos hemos vuelto
débiles. Y sheytán llega desde todos lados para hacerte más débil, cada día que
pasa, y te debilitas, criando a tus hijos débiles. Y te haces más débil y más
débil y más débil.
Pero así no es como eran los
Sahabi-e Kiram. Los Sahabi-e Kiram nunca dijeron: 'Conocemos a Allah y estamos
yendo hacia Allah'. Ellos dijeron: 'Conocemos al Profeta (asws). Estamos
mirando al Profeta. No conocemos a Allah. Conocemos al Profeta. Lo que nos ha
dicho el Profeta, nos sacrificamos a nosotros mismos por el Profeta.
Sacrificamos nuestras vidas por el Profeta (asws)'.
Esto es lo que dijeron, y por
eso es que alcanzaron las estaciones más elevadas. Llegaron a la Presencia
Divina con el bendito Profeta (asws) guiándoles. Llevándoles a la Presencia
Divina. Él es el guía. Él fue el guía. Ahora él es el guía. Lo único que
tenemos que hacer, que tenemos que saber, sí, si somos Musulmanes, es que
necesitamos a nuestro Profeta para saber cómo ser Musulmanes. Si somos Mu'min,
necesitamos a nuestro Profeta que nos enseñe cómo ser Mu'min. Si queremos
alcanzar estaciones elevadas, sí, necesitamos a nuestro Profeta. Pero no
podemos llegar a nuestro Profeta. Solamente sabemos su nombre. Y el bendito
Profeta dice: 'Estoy partiendo pero les estoy dejando mis Ahlil Bayt. Aférrense
con fuerza a ellos, entonces ellos nunca dejarán el camino. Les aferrarán con
firmeza'. Te aferras con fuerza a ellos. Tienes que aferrarte con firmeza a
ellos.
Así que pregúntate a ti mismo:
'¿Tengo a alguien a quién aferrarme? ¿O sólo estoy aprendiendo mi religión, mi
din, en escuelas Americanas?'. Así es, ellos ahora, en escuelas Americanas,
están enseñando hadices y Quran-ul Kerim. Sí, pero no les está ayudando. No se
están volviendo Musulmanes. Sus profesores, ellos están enseñando hadices mejor
de lo que lo haces tú. Mejor que yo. Pero dicen: 'No somos Musulmanes. Sólo
estoy enseñando'.
Así de tanto es cómo hemos
caído en esa ghaflat como Musulmanes. Y luego corremos y decimos: 'Estamos en
problemas'. Estamos en problemas, en dificultades financieras, políticas,
religiosas, y...¿hacia dónde estamos corriendo? ¿Quién es nuestro consultor?
¿Los incrédulos? Así que despiértate a ti mismo. ¿Y por qué estoy diciéndote
esto a ti y a mí? Porque los individuos hacen la comunidad y las comunidades
hacen la nación. Todo comienza contigo. Y todo termina contigo. Mira a quién
estás sirviendo. Mira qué estás preparando para convertirte y a quién vas a
servir. ¿Vas a servir a Haqq o vas a servir a batil? Si lo haces, eres libre.
Es una libre elección. Lo vas a hacer. Vas a tener tu propia elección.
Nuevamente te llamarás creyente a ti mismo. Por supuesto. En ese entonces
sheytán nunca dejará que te digas que eres un incrédulo. No. Pero mira a quién
estás sirviendo. Y el bendito Profeta (asws) dice: 'Si eres un mu'min, si eres
un creyente, no serás engañado. Y si eres un creyente, no engañarás a nadie'.
No te dejas engañar y no engañas a nadie.
Vives por la causa de Allah.
Vives por Allah. Haces cosas por Allah porque sabes que has entrado a este
mundo a través de una puerta y que vas a partir a través de otra. Hay solamente
una puerta de entrada, pero hay dos de salida. Ten la seguridad que partes
desde la puerta derecha, no desde la izquierda. Si partes desde la puerta
izquierda, sólo destruyes tu dunya y te preparas a ti mismo para, tal vez, un
problema interminable en la vida eterna. Todo lo que estamos ganando en este
mundo, para lo que hemos sido creados, lo primero que tenemos que saber, ¿por
qué nuestro Señor nos ha creado? Nos puso frente a Él diciéndonos: "Alastu
birabbikum. Qalu bala". En el día de la creación nos puso a todos frente a
Él y dijo: "¿Quién es vuestro Señor y a quién adoráis?", y dijimos: 'Tú
eres nuestro Señor y a Ti adoramos'. Sin embargo, tienes que saber dónde
estuviste. Hubo tantas filas. ¿Quién estuvo frente tuyo? ¿Escuchaste esa
palabra? ¿Respondiste a esa palabra? En la fila del frente estuvo el Profeta, y
tras el Profeta estuvieron los Awliya'Allah y los Salihin y los Shuhada. ¿En
qué fila estuviste tú? Si no lo sabes, que definitivamente no, necesitas
encontrar a alguien a quien aferrarte con fuerza, que primero te enseñe ese
camino para retornar a tu originalidad, para mantener la promesa a tu Señor.
Cada día que pasa y que te
levantas a la mañana, tienes que decir: 'Allahu Akbar, te estoy pidiendo ayuda.
Tú eres el Razzaq, no mi trabajo. No mi marido. No mi esposa. Tú eres. Y me
vuelvo a Ti. Y sé que ayer me diste el Rizq. Y yo soy tu siervo. Hoy vas a
proveerme y yo sólo estoy haciendo el intento, saliendo a trabajar'. Entonces
mira si tu jefe va a decirte: 'No, no te quiero con barba', o si tu jefe
entonces va a decirte: 'No, mujer, no vengas a tu trabajo de esa manera'. Di:
'Sí, no voy al trabajo. Me quedo en casa'. Porque tu lugar (el lugar de la
mujer) es sentarse en casa, no correr en las calles. A ti no te gusta, es
cierto. A tantas no le agrada. Es cierto. Islam está dando libertad. No
América. Eso no es libertad. Te está haciendo esclava de alguien más. Estás
bajo su servicio. Tienes que hacer lo que ellos dicen. Si no tienes otra
opción, giro mi cabeza hacia el otro lado, no hablo y no veo. Pero si tienes
opción, no corras allí afuera. Estás cometiendo una falta. En ese momento
estarás cometiendo un crimen. Porque la carga del dunya no se te ha dado a ti.
Se le ha dado al hombre. La mayor confusión sucede en este siglo porque los
incrédulos, porque este sistema sheytánico ha puesto primero a la mujer y
segundo al hombre. Y eso es lo que ocurre hoy en día. Y tantas mujeres
musulmanas corren para echar combustible en eso y decir: 'Sí, también queremos
feminismo. Queremos derechos feministas'.
Allah y Su Profeta te han dado
tus derechos. Vuelve atrás mil cuatrocientos años. Mira lo que hizo el Profeta.
Tus derechos están allí. América no te está dando tus derechos. Los países
occidentales no te están dando tus derechos. Ellos están quitándote tus
derechos. Paso a paso, ellos están haciendo que la humanidad se vuelva esclava
de sus egos. Más libertad para que el hombre diga: 'Soy libre. Hago como
quiero'. Eso quiere decir que él es más esclavo de su sheytán y de su ego. El
hombre no es libre. El hombre ha sido creado para estar bajo el servicio de su
Señor Allah-swt-. Si hacemos eso, Allah-swt- pone a este mundo, diciéndonos:
'La tierra y el cielo están bajo tu autoridad'. Entonces todo trabajará para
ti.
Pero hemos dejado a Allah.
Hemos dejado a Su Profeta. Si dejamos a Su Profeta, dejamos a Allah. No
conocemos a Allah. El Profeta ha sido enviado para enseñarnos a Allah, para
enseñarnos cómo adorar a Allah. A entender a nuestro Señor. Por eso es que se
nos ha enviado al Profeta. Si tomamos estas palabras y las aplicamos en nuestra
vida, veremos que harán cambios en nuestra vida. Si no, vive como gustes. De
todos modos estás viviendo como gustas. Hoy día tienes un problema, mañana van
a ser dos. Si estás viviendo de acuerdo a tu ego, tus problemas no disminuirán.
Van a aumentar día a día. Cada día será doble y triple. Si lo dejamos y volvemos
nuestro rostro hacia nuestro Señor, hacia nuestro Profeta y hacia los líderes
rectamente guiados que Allah-swt- nos ha ordenado, en ese entonces nuestros
problemas lentamente se irán acabando y van a desaparecer. Entonces nos
volvemos, miramos y decimos: '¡Cuán tonto que fui! Pensé que era un problema y
estuve llorando por esto'. ¡Hah! Y empezarás a reírte de eso porque eso no era
un problema. Porque no sabemos cuál es el problema.
El problema es que esta
Shahadat se nos concedió limpia. Tenemos que mantenerla limpia. Tenemos que
llevarla limpia desde este mundo a la tumba. Tenemos que llegar a la Presencia
de nuestro Señor con esta Shahadat. Toda Shari'at, Tariqat, Islam y toda acción
en Islam nos enseña a mantener la Shahadat a salvo y protegida. Nada más. Las
oraciones, las cinco oraciones diarias están poniendo grandes fronteras
alrededor de la Shahadat para protegerla de los ataques de sheytán. El ayuno de
Ramadán es otro borde. El Zakat es otro borde. Ir al Hajj es otro borde. Así
que con cada acción que haces en tu vida diaria por la causa de Allah, estás protegiendo
tu Shahadat. Así es como estás haciendo crecer tu Shahadat con fuerza. Como
dice el bendito Profeta (asws): "Oh mi nación, renueven vuestra fe. Hagan
que vuestra fe crezca con fuerza cada día. Os volveréis fuertes". Te
volverás poderoso y Allah-swt- te apoyará. En ese momento, si el mundo entero
te está atacando, no serán capaces de tocarte. Pero, de otro modo, si eres la
mayor nación sobre la faz de la tierra, vas a caer. Como América, China, Rusia,
cada uno de ellos está cayendo, porque se levantan contra el Islam. O se
vuelven Islam o van a caer. E Insha'Allah vamos a ver los días en que vamos a
poner la bandera de Rasulullah (asws) en la cima de esa casa blanca.