martes, 9 de octubre de 2012

Mumia Abu-Jamal: Reflexiones de un preso de la conciencia

Bismillahi Rahmani Rahim
En su libro (disponible gratuitamente on-line) “Flores de la Muerte: Reflexiones de un Preso de la Conciencia”, Mumia Abu-Jamal medita sobre su tiempo en prisión y comparte la siguiente experiencia en la sección llamada “Noche de Poder”....:

En el Islam, durante el mes sagrado del Ramadán, se dice que una noche es la más santa de todas: al- Qadr, la Noche del Poder. Según la creencia islámica, fue en esta noche que el Corán fue entregado al profeta Muhammad, por lo que es la más sagrada de todas las noches. En esta noche, las oraciones son concedidas "para todo asunto."

La Noche del Poder está tan profundamente arraigada en el corazón musulmán que un breve capítulo en el Corán está dedicado a ella. Comienza, como lo hacen todos los capítulos en el mismo, con la exclamación: "En el Nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso", y continúa así:

Verdaderamente lo hemos enviado en la Noche de Poder.

¿Y qué te hará entender lo que es la noche del Poder?

La noche del Poder vale más que mil meses.

Los ángeles y el Espíritu descienden en ella, con el permiso de su Señor, para todo asunto.

Se trata de la Paz:
Esto dura hasta la llegada del amanecer.

Nunca olvidaré la noche del poder que me sacudió, no durante el mes sagrado del Ramadán, sino en el verano caliente y húmedo de 1995, cuando estuve sentado en la Fase II del corredor de la muerte con fecha para morir.

El sol se había puesto tras las colinas de Virginia Occidental en medio de nubarrones ominosos, y ahora las fuerzas de la naturaleza golpeaban como un equipo de asalto divino.

El relámpago apuñaló la tierra como si estuviera agonizando en pasión celestial, y fue tan poderosa la descarga que las luces del bloque - de hecho, de la cárcel entera - se apagaron.

En la Fase II, las luces se mantienen ardiendo veinticuatro horas al día - brillantes durante el día, tenues por la noche - aunque, de hecho, "tenue" a las dos de la mañana es poco menos que brillante al mediodía. Esta noche - al menos por ahora - estaba completamente oscuro.

Me senté en la mesa de metal fresco y miré hacia la noche. Las luces de las celdas, las luces del hall, las luces del jardín, las luces negras, las luces perimetrales y las luces en los postes habían muerto, y ni siquiera las estrellas rompían la alfombra negra. ¡Tan oscuro!

Entonces: un flujo de iluminación que bañó las colinas en luz azul, un balanceo boom-boom de truenos, y una rápida
procesión de parpadeos como luces salieron de todo el complejo penitenciario.

Sucedió una vez y otra vez y otra vez, y una vez más – una sinuosa descarga de relámpago luego de otra bifurcando el cielo negro, y luego la blanquecina brillantez del mediodía por el breve espacio de un parpadeo.

Me senté en la oscuridad real por primera vez desde mi llegada a la Fase II, paralizado por el despliegue de tal fuerza bruta y primitiva. Los golpes parecían tan cercanos que sentí que el bello de mis brazos se erizaba.

La tormenta se desplazó hacia el oeste, sobre la prisión y al otro lado de las colinas, y en su estela magnífica, la oscuridad reinó como las luces del hombre inclinaron sus cabezas mecánicas al poder que se había desatado.

Allí me senté en la oscuridad, con menos de un mes de vida, sin embargo, me sentía mejor que en cualquier otra noche que pasé en la Fase II. Me sentí mejor inclusive de lo que me sentí un par de semanas después, la noche en que me fue concedida la estadía. ¿Por qué?

Entonces me di cuenta, como una escritura brillante grabada en mi cerebro:

“Aquí está el verdadero poder, hijo mío. ¿Ves lo fácil que desborda al ‘poder’ del hombre?”

Viendo las venas del pulso de la naturaleza a través del mar nocturno del aire, creando - aunque sólo sea por milésimas de segundo - la luz del día sobre las colinas, me sentí renovado. ¡Cuán insignificante que parecía el hombre ante esta danza divina!

Vi entonces que, aunque los poderes humanos buscaran estrangularme y envenenarme a mí y a los que me rodean, eran impotentes. Vi que hay un Poder que hace palidecer el poder del hombre. Es el poder del amor, el poder de Dios, el poder de la vida. Sentí que surgía a través de todos los poros.

El Poder de la naturaleza se impuso sobre el hombre, y sentí que aquella noche yo podría imponerme. Me gustaría superar los esfuerzos del Estado para silenciarme y matarme.

domingo, 7 de octubre de 2012

Democracia: Guillotina para los pueblos

Bismillahi Rahmani Rahim
La democracia sólo puede servir para instrumentalizar la hipocresía y la ambición de un grupo de personas que detentan el poder. Con estrategias estudiadas durante los años se ha dado forma a un nuevo arte del mentir mediante la sugestión y la imposición de un engaño tan sutil que habitualmente pasa desapercibido: exacerbando los impulsos más elementales de la multitud se ha instaurado en el imaginario colectivo un concepto aberrante de libertad que supone la  más grosera forma de esclavitud. Dando al pueblo todo aquello que emocionalmente lo enajena y quitándole los valores primordiales que basamentan toda educación correcta, los buitres tras el poder han organizado la obsesión electoral promocionando a viva voz la libertad del pueblo para elegir a sus representantes.

El pueblo se ha vuelto una gran masa uniforme desprovista de la capacidad mínima para la reflexión. Han convertido al pueblo en hacienda engrosada para las cuchillas del matadero. Lo peor es que el pueblo con gusto a asimilado la vejación cultural como parte indiscutible de una identidad mentida.

Debemos ser definitivos: la democracia es la guillotina para los pueblos. Los verdugos encargados de aplicarla son las seudo-libertades que sojuzgan al hombre y lo convierten en una criatura salvajemente pasional, entregada al vicio, a la promiscuidad y al inevitable ocaso espiritual. La democracia es el oscuro resultado de una percepción apócrifa de la realidad, percepción que ha arraigado gracias al olvido del hombre en cuanto a si mismo.

Bajo los efectos de la sugestión y la manipulación el pueblo es incapaz de elegir por si mismo, sino que elige bajo la presión invisible de un poder oculto que lo dirige y condiciona. No hay nada más perverso que este sucio sometimiento de las masas. Así el pueblo es similar a un niño que obra bajo el condicionamiento de un dulce que por ser ofrecido gratuitamente es altamente nocivo para su integridad física, mental y espiritual.

Debemos ser capaces de desarrollar nuestra capacidad crítica para indagar acerca de los procesos ocultos que han resultado en “democracia”, y qué es lo que el sistema tras las sombras persigue con su manoseo indiscriminado.

Raíces y Sabiduría por la restauración del Califato Global: Una Nación, un Imperio.

sábado, 6 de octubre de 2012

Sundiata Keita: El Rey León de Malí

Bismillahi Rahmani Rahim
En numerosas ocasiones hemos dirigido nuestra atención hacia el África Musulmana, ya que consideramos que su atractivo tanto cultural como espiritual pasa cuanto menos desapercibido al lector occidental que con sinceridad busca conocer las manifestaciones tradicionales del Islam.
Ante todo hemos puesto particular énfasis en el África Occidental, que se nos aparece con una gama enriquecedora de colores que embellecen la experiencia Islámica de los pueblos en el mundo.
En vista de los cual no podíamos sino concederle un lugar de privilegio en nuestro blog al gran Mansa (soberano, emperador) Sundiata Keita, forjador del gran imperio Mande de Mali cuya extensión territorial al momento de su apogeo fue mayor que la Europa Occidental y su duración se extendió cerca del año 1230 al 1600 (e.c.).
El imperio de Sundiata Keita fue característico por su justicia y virtuosismo. Músicos contemporáneos de origen Mande que hemos tenido la oportunidad de presentar (tales como Tiken Jah Fakoly y Seyni & Yeliba) transmiten un mensaje de liberación de las opresiones sociales reivindicando el ejemplo de Mansa Sundiata. Otra personalidad Mande del Islam que también hemos presentado y que por un tiempo restauró el legado de Mansa Sundiata frente a los colonizadores franceses y británicos fue Almamy Samory Touré.
Un prestigioso viajero e historiador Musulmán, Ibn Battuta, escribía acerca del Imperio de Mali que era un lugar donde la injusticia no era tolerada y en el que la gente podía vivir completamente segura sin nada que temer, ni de ladrones ni de hombres violentos.
La genealogía de los antepasados de Sundiata Keita se remonta hasta Lawabo, uno de los hijos de Hz. Bilal (ra) quien fuera uno de los Sahaba más cercanos a Sayidina Muhammad (asws).
La historia de Sundiata Keita ha sido preservada de manera oral por griots, quienes generación tras generación  la han transmitido para honra de su memoria y ejemplo para los hombres. A continuación presentamos una traducción-adaptación que hemos hecho de la misma basados en fuentes tradicionales.

Invocación

Escucha para aprender del gran rey Sundiata, cuyo nombre permanece para siempre en las canciones de los griots y en los corazones de los hombres. Escucha y aprende qué es el coraje y también la sabiduría, ya que este hombre tuvo ambas en abundancia, ¡el gran Sundiata, el león de Malí!

I: La infancia del Héroe

Había una vez un rey Mande, un hombre valiente, descendiente de hombres valientes.

Con él, cuyo nombre era Nare Maghann Konaté, comienza esta historia.
Maghann el Hermoso, algunos lo llamaban, porque él era un hombre bien parecido, y aunque su reino era pequeño, él era feliz, porque tenía lo que un hombre puede querer en este mundo, poder, riqueza, y un hijo para sucederle.

Pero un día su destino dio un giro, y el destino de un rey se convierte, como sabes, en  el destino de otros hombres.

Un cazador adivino llegó ante Maghann y le habló de una predicción. Él dijo:
"Dos cazadores te traerán un cuento extraño de oír. A ellos hay que escuchar, porque ellos dicen la verdad. Te contarán cómo cazaron una temible bestia que asolaba los bosques y granjas. Esta bestia era una criatura maravillosa, tenía dos formas y dos seres separados aunque conectados, uno animal y el otro humano. El animal, te contarán los cazadores, ellos han matado, pero la forma humana, ellos pretenderán, aún vive. Entonces llevarán ante ti encadenada a una mujer de rostro repugnante, y ella será la forma humana de esta bestia terrible, y siendo mitad humana, mitad bestia, ella será feroz, tan salvaje como el bosque del que proviene. A pesar de su apariencia, debes desposar a esta mujer, pues ella te dará a luz un niño que va a construir un imperio, pues como se ha dicho, de una pequeña semilla crece un árbol poderoso, así un hombre puede convertirse en una nación".

El rey escuchó la predicción, pero no se sentía inclinado a creer, hasta que los eventos predichos sucedieron, exactamente como el cazador lo había anunciado.

Los cazadores llegaron con su historia y su cautiva salvaje, y el rey, aunque ya estaba casado, tomó a la mujer búfalo como esposa, y ella le dio un hijo, cuyo nombre fue Mari Diata. Él sería conocido por todos como Sundiata del clan Keita, tomando su nombre de su madre, Songolon Kedju, la mujer búfalo. Con el tiempo sería conocido como el Rey León y sería honrado entre los hombres.

Sin embargo al principio no fue así, porque el muchacho era cojo, enfermo y glotón, y sin la belleza ni el poder del león. El niño no podía caminar, sino que se arrastraba como un animal, algo desagradable. Y el rey se preguntaba, “¿cómo puede ser que este sea el hijo anunciado por la predicción?” Y su corazón se sentía apesadumbrado.

Al ver la naturaleza del niño, la primera esposa del rey, Sassouma, abiertamente se regocijó, porque ella se consumía por los celos y la ambición, ya que deseaba que su propio hijo, Dankaran, fuese rey, sin respetar el destino ni la Voluntad Divina.

Sin embargo el rey Meghann se aferró a la predicción y nombró sucesor a Sundiata, y en su lecho de muerte nombró a su propio griot, Balla Fasséké, para asesorar al niño y que registrara la crónica de sus hazañas.

Pero Sassouma no tuvo mayor respeto por los deseos de su marido que por el que tenía por la Divina Voluntad, y cuando Meghann murió, ella instaló a su hijo en su lugar. Y Sundiata no se conocía a sí mismo, no sabía de la grandeza en su interior, enroscado como una serpiente dormida. En cambio, se revolcó en la autocompasión, inconsciente, sin despertar.

Así las cosas habrían seguido, si no hubiese sido por el odio de una mujer, pues tal es el papel de la mezquindad en la historia del mundo. Un día la madre de Sundiata fue a pedir a Sassouma hojas del árbol Baobab para utilizarlas en la cocina, y Sassouma insultó a su rival, diciendo: "Nadie más que una bestia como tu hijo puede nacer de una bestia como tú."

Cuando Sundiata, donde descansaba, escuchó esto, sintió cólera y vergüenza, y pidió a un herrero que le trajera una barra de hierro, y por su sola voluntad, con la vara como bastón, se levantó lentamente, dolorosamente, sorprendiendo a todos los que miraban, hasta que finalmente se puso de pie. Ya que se dice que la mente es un músculo, y se dice que no hay que insultar al cocodrilo antes de cruzar el lago en el que  habita.

Grande es el poder, mayor que el de los animales brutos, del hombre que sabe que el espíritu no está sujeto a las limitaciones terrenales. Balla Fasséké cierta vez compuso un himno glorioso enalteciendo esta hazaña, la primera de muchas canciones en elogio de las obras de el Rey León.


II: El viaje del héroe

Ahora allí vivía un hechicero, Soumaro Kanté, rey de Sosso, que amenazaba con engullir el mundo, y Dankaran, el rey injusto, etaba sensiblemente atemorizado ante el poder de Soumaro, ya que Soumaro era el hijo de un poderoso Yinn que tenía siete cabezas y no podía ser derrotado en la batalla, por lo que Dankaran envió a su media hermana y al griot de Sundiata a Sosso en una misión para ganar el favor del hechizero, y la madre de Sundiata sabía por este acto que el Dankaran usurpador no tenía más respeto que el de su madre y le rogó a su hijo que se exiliara. Sundiata quería quedarse y luchar, pero su madre se opuso a este rumbo de acción. "El tiempo no está maduro para esta cosecha", le aconsejó, "en primer lugar debes cultivar las cualidades con las que podras regresar como hombre que reclama su corona."

Y así se pusieron en marcha, madre e hijo, en el mundo, y viajaron mucho, y vivieron entre pueblos extraños en tierras extrañas, y Sundiata creció en poder y sabiduría, y aprendió los proverbios y los caminos de los antepasados ​​y las habilidades del cazador y el guerrero, y donde quiera que fuera en el mundo hizo amigos, ya que se dice que la riqueza de un hombre y su valor se miden por los amigos que tiene, y el que tiene amigos ha establecido un tesoro contra los tiempos difíciles.

Por fin, después de muchos años, Sundiata llegó al reino de Mema, y ​​allí, por casualidad, en el mercado, se encontró con un comerciante vendiendo hojas del gran árbol de Baobab del país de origen de Sundiata, y cuando se le preguntó acerca de estos, se le contó que el rey hechicero Soumaro se encendió contra Dankaran y saqueó su reino. Se dice que si invitas a una serpiente a tu casa, incluso si la tratas con amabilidad, puedes esperar ser mordido. Así sucedió con Dankaran.

Para Sundiata este era el momento para el que se había preparado, el inicio de la cosecha. Se dedicó a reunir un ejército para recuperar su reino. Pero su madre, Sogolon, su sabia consejera, no pudo ver este día, en el que su hijo se preparaba para partir, ya que partió de este mundo, después de haber cumplido con su deber y su destino.


III. El regreso del Héroe

Entristecido por la pérdida de su madre pero con voluntad de hierro, Sundiata emprendió su camino de regreso a la tierra de su nacimiento. Mientras viajaba reunió un gran ejército, ya que había hecho muchas amistades y muchos eran de la gente que había aprendido a odiar al cruel hechicero Soumaro. Cuando Soumaro escuchó que este ejército se acercaba, no sintió temor, ya que él era el hijo de un Yinn, y su poder era grandioso.

Soumaro erigió un ejército con sus súbditos y encontró en batalla a la fuerza menor de Sundiata cerca de la ciudad de Kira. Combatieron dos batallas, y cada vez prevaleció la fuerza menor de Sundiata; sin embargo, Soumaro escapó las dos veces ya que tenía poderes mágicos y podía desaparecer en el medio de la batalla y reaparecer en una colina distante haciendo sonar sobre la tierra su risa malvada y regodeante.

“¿Cómo puedo derrotar a Soumaro?”, preguntó Sundiata, y consultó a sus sabios, quienes le aconsejaron hacer un gran sacrificio de bueyes, carneros y gallos. Una oración sincera no queda sin respuesta, y, para cuando el sacrificio se inició, aparecieron en el campamento de Sundiata su hermana perdida y su griot, que habían escapado de Sosso mientras el malvado hechicero estaba lejos.

Contaron muchas cosas a Sundiata. El griot de Sundiata, Balla Fasséké, contó de su encarcelamiento en la cámara de secretos de Soumaro. Allí encontró muchas riquezas robadas por el hechicero de las tierras de los nueve reyes a quienes había derrotado. Y en esta habitación había muchos búhos y urnas grandes llenas de serpientes, y las cabezas cortadas de los nueve reyes, y el balafón más grande jamás hecho por los hombres; y sólo por tocar este balafón, Balla Fasséké fue capaz de encantar a las serpientes y conservar su vida.

Y la hermana de Sundiata, Nyajaleng Juma Sujo, le contó de las malas intenciones de Soumaro hacia ella, de cómo la tuvo prisionera y la amenazó con salirse con la suya con ella, pero ni siquiera él, malvado como era, se atrevió a ofensa mayor, ya que los actos de uno vuelven sobre quien los lleva a cabo.

Sundiata consultó con ellos, buscando conocer la fuente de poder de Soumaro, y él estaba dolorosamente molesto, porque el brujo parecía invencible.

Nyajaleng pensó en esto durante toda una larga noche, y al día siguiente fue a su hermano. "Es cierto", dijo, "que el agua caliente puede matar a un hombre, pero el agua fría puede matarlo, también." En otras palabras, hay más de una manera de lograr lo que uno se propone. Si Soumaro no podía ser asesinado en una batalla normal, entonces se usaría contra él otra estratagema. Nyajaleng iría al campamento de Soumaro, diciéndole que había reconsiderado la propuesta del hechicero y aceptaba casarse con él, y ella embriagaría al hechicero con vino de dátiles,  y utilizando artimañas, le arrancaría el secreto de su poder.

Y la valiente hermana de Sundiata hizo lo que le había prometido. Se inmiscuyó en el campamento del hechicero, llevó con ella vino de dátiles, bailó para él y la pasión se despertó en el interior del hechicero; ella maldijo a su hermano por su debilidad y dijo al hechicero que hacía tiempo admiraba su poder, que no se parecía a nada de lo que había conocido anteriormente en el mundo. Ebrio de lujuria y orgullo y vino de dátiles, el hechicero se jactó: "De hecho, no puedo morir en batalla, pues recibo  mi poder desde mi espíritu totémico, del cual desciende mi pueblo, el gran gallo blanco." "Oh, eres poderoso, mi señor", dijo Nyajaleng. "Ciertamente no hay nada en los cielos o en la tierra que pueda dañarme." Ante esto, Soumaro sonrió. "¿Qué sucede, mi señor?", dijo Nyajaleng. "¿Cuántas personas serían sorprendidas si supieran", dijo, "que el poderoso hechicero Soumaro, hijo de un Yinn, rey de Sosso, conquistador de reinos, perdería todo su poder si su padre, el Yinn, fuese alcanzado por una flecha llevando un espolón de un gallo blanco con punta de tierra de maíz de Guinea y polvo korte." En ese momento, Soumaro cayó dormido con Nyajaleng en sus brazos, y mientras reía en sueños, ella quitó su brazo pesado de su pecho y se alejó de él.

Nyajaleng corrió hacia su hermano, y juntos prepararon una flecha de madera con una punta hecha de espolón de un gallo blanco y la punta recubierta con tierra de maíz de Guinea y polvo korte, y esperaron. Al día siguiente, Soumaro no recordaba nada, pero se sintió furioso al encontrar que Nyajaleng se había ido. Resolvió caer sobre el campamento de Sundiata y destruirlo por completo, matando a todos. Luego podría tomar a la hermana de Sundiata por la fuerza. Tales eran sus intenciones malvadas.

Despertó a sus arqueros y jinetes, y su ejército era tres veces mayor que el de Sundiata; entonces salió a la batalla. Los dos ejércitos se miraron el uno al otro a través de la llanura; Soumaro y Sundiata enviaron búhos ida y vuelta, llevando mensajes con los que se burlaban entre sí:

"El número de mi ejército es como el número de yams (tubérculos similares a la batata), no pueden ser contados", dijo Soumaro.

"Mi ejército se dará un festín con el tuyo como si fuesen  yams", dijo Sundiata.

"Soy veneno para ti, como el del hongo que roba la cordura", dijo Soumaro.

"Yo soy como el gallo que come el hongo, pero no se siente nada", dijo Sundiata.

"Yo soy el carbón caliente que quemará tu pie", dijo Soumaro.

"Yo soy la lluvia que apaga el fuego del carbón y lo lleva lejos", dijo Sundiata.

"Yo soy el gran árbol que mira hacia abajo a los demás en la selva", dijo Soumaro.

 "Yo soy la enredadera que crece por el costado del árbol y lo estrangula", dijo Sundiata.

El orgullo de Soumaro fue su perdición, ya que secretamente Sundiata había enviado un arquero, Sankarang Madiba Konte, a la casa de los Yinns, del padre de Soumaro, y aunque el Yinn mágicamente se podía transformar en diversas criaturas para deslizarse, y luego correr y volar, Sankarang arrojó la flecha de madera con su veneno especial y con la punta de gallo, y rozó el ala izquierda del Yinn (ya que él se había transformado en un águila), y así fue que, aun cuando Soumaro se jactó de su invencibilidad, fue derrotado . Sundiata sacó su propio arco y soltó una flecha que atravesó a Soumaro en el corazón,  luego su ejército se arrojó sobre el de Soumaro como aceite sobre el agua, y así se hizo.

Luego de su victoria, Sundiata convocó un gran concilio de los doce reinos, y la gente vino a lo largo y ancho para verlo en la ciudad de Kaba; les dijo: "El gobierno del cruel Soumaro ha terminado. Les pido que se unan bajo mi tutela, para que podamos ser una nación poderosa y nunca más tengamos que someternos al despotismo.” Todos estuvieron de acuerdo y ovacionaron a Sundiata, el gran libertador, y así el imperio de Malí llegó a ser; y la paz fue conocida en todo el imperio durante más de doscientos años, ya que como fue hábil guerrero, Sundiata fue aún más experto en las artes de la paz; creó un gran centro administrativo, enseñó a la gente a realizar nuevos cultivos, como los frijoles, el arroz y el algodón, y estableció rutas comerciales por todo el imperio, cumplimentando las necesidades de todos; y por estos logros es recordado como: el Gran Sundiata, el Rey León, el libertador que forjó un imperio y trajo la paz y la prosperidad a la gente.

jueves, 4 de octubre de 2012

Cultura Otomana: Mimar Sinan

Bismillahi Rahmani Rahim
Sinan ibn Adülmennan fue el más destacado arquitecto otomano, más conocido como el Mimar Sinan (“mimar” significa arquitecto), nació en torno al año 1490 y murió en 1588. Fue, por lo tanto, contemporáneo de Vignola, Palladio, Miguel Angel o Juan de Herrera. Su calidad e influencia en los arquitectos musulmanes de la época y posteriores es comparable a los citados dentro del ámbito cristiano.

Se sabe que Sinan era de origen albano y de familia cristiana, aunque después fue convertido al islam y formado al servicio del sultán como jenízaro, cuerpo militar de élite cuyos miembros eran hijos de cristianos procedentes de diversas regiones del inmenso Imperio Osmanli. En su caso, parece ser que era originario de Capadocia (región central de Turquía, aunque no se sabe con exactitud ya que los archivos de los jenízaros se perdieron en el siglo XIX debido a un incendio.)

Fue en el ejército donde comenzó a demostrar sus aptitudes matemáticas, alcanzando el grado de "zemberkcibasi" (oficial jefe de catapultas, aunque en aquella época ya se trataba de artillería). Este cargo incluía las atribuciones de todos los campos de la ingeniería militar, construyendo fortalezas, puentes, acueductos, astilleros, murallas y puertas de ciudades a lo largo y ancho del imperio.

El Imperio Otomano se encontraba en plena expansión, y Sinan participó en gran cantidad de campañas ofensivas que le permitirían entrar en contacto con muy diversos estilos arquitectónicos. Así podría conocer el gótico europeo (toma de Belgrado en 1521; batalla de Mohács contra los húngaros, 1526; campaña contra Alemania, 1529), el románico y el arte clásico greco-romano (Rodas, 1522; Corfú y sur de Italia, 1537; Moldavia, 1538) y el arte oriental (Persia, 1534), aparte, claro, de conocer bien el arte bizantino desde su infancia.

Tendría cerca de 50 años cuando Suleymán el Magnífico le nombra su arquitecto principal. Es entonces, siendo hombre ya maduro, cuando comienza su impresionante carrera arquitectónica. Sinan construyó las principales construcciones turcas de Estambul, incluyendo las monumentales mezquitas de Mihirimah, la del Sehzade Muhamet y la impresionante Suleymaniye Camii, conocida como “Mezquita de Suleymán”. Una de sus obras más conocidas es el Puente Mehmed Paša Sokolović en Višegrad (Bosnia-Herzegovina), clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Con Sinan, los turcos otomanos cuentan con un arte propio, original y sumamente avanzado que influirá sobre todo el mundo islámico. A Sinan se le atribuye una inmensa labor constructiva en su larga vida, siendo probablemente el arquitecto más prolífico de la historia. Se le atribuye el diseño de: 81 mezquitas, 50 oratorios, 62 escuelas, 19 mausoleos, 32 conjuntos palaciales, 24 hospitales, 17 edificios de postas, 6 mercados, 33 baños públicos, 7 acueductos, 8 puentes y 338 edificios no identificados.
Mezquita de Suleyman, una de las bellas creaciones de Mimar Sinan

Sultán Selim Khan y el joven Osmán

Bismillahi Rahmani Rahim
Yavuz Sultán Selim Khan (Janat Mekan). Sultán Selim Khan estaba yendo a conquistar Bagdad, Iraq. Se estaba movilizando hacia Irán. Todos los Sultanes (Otomanos) se movilizaron hacia el occidente. Sultán Selim, el Califa, se estaba movilizando hacia el oriente, quebrando a los Shiítas, arrasándolos porque ellos están contra el Profeta (asws) y los Sahaba-e Kiram. Por esto su objetivo era llegar allí, llegar a Bagdad y hacia esa zona.

Ellos (los Shiítas) estaban cambiando la ‘aquida, las creencias. Ellos creen que ‘Ali (ra) debió ser el Califa, y esto y aquello otro. Así que Sultán Selim decía: “¿Son ustedes, eh?”. Por lo tanto estaba movilizando el ejército hacia ese lado.

Pero, antes de entrar en Bagdad, dio la órden: “No tomaré ningún soldado para el ejército hasta que tenga su mostacho (bigote). Si no tienen bigote significa que aún no son hombres. Así que no los tomaré como soldados para el ejército del Profeta (asws) si no tienen bigote.” Genci Osmán, un joven otomano, era alguien que quería estar en el ejército para combatir en esa guerra. Pero le dijeron: “Mira, no tienes bigote. Y el Sultán ha ordenado esto y esto.” Él dijo: “Pero estoy crecido. De edad soy joven pero soy esto y aquello.” Él estaba muy saludable y fuerte. Aún así le dijeron: “No, no, no.” Sin embargo, a un general le agradó. Por esto le dijo: “Tal vez te lleve ante el Sultán. Tal vez te dé permiso.”

En poco tiempo se encontró a sí mismo ante la presencia del Sultán; y el Sultán le dijo: “Mi hijo, he decretado esa ley. Aún eres muy joven. No quiero terminar contigo. Ahora tienes otros deberes. Vendrás más tarde para ser soldado. Aprende otras cosas y luego ven.” Le dijo: “Mi Sultán, quiero ser soldado. Quiero luchar en esta Bagdad contra esos que son enemigos del Profeta (asws) y sus Sahaba. No quiero luchar contra los otros (los europeos).”

El Sultán le dijo: “Pero sabes que he decretado una ley. La ley dice que no tienes bigote.” Él dijo: “Mi Sultán, tengo bigote.” El Sultán preguntó: “¿Dónde está?” Entonces el joven sacó un peine del bolsillo y se lo puso sobre el labio. Puso allí el peine y sonriendo dijo: “Observa. Ahora tengo bigote.” El Sultán dijo: “Tendré que quebrar la ley. Si un soldado es tan valiente, déjalo luchar.”

Él hizo grandes cosas en Bagdad y en esa guerra se volvió mártir. Ahora no puedes hablar de esta clase de cosas. No puedes poner esto en las generaciones jóvenes para darles algo de energía. Ellos (los dirigentes de la incredulidad) dicen: “Enséñales sobre Michael Jackson. Enséñales a moverse así (Sheykh Effendi mueve su cuerpo burlónamente)” Esto es lo que ellos quieren. “Enséñales otros modelos de conducta, rock and roll, esto y aquello. Pero no les enseñes sobre los modelos de conducta del Islam.” ¿Por qué piensas que ellos están luchando contra nosotros? Hmm. “Enseñales a ser niños McDonald”.

Fatiha.
-Sheykh Abdul Kerim Effendi-

miércoles, 3 de octubre de 2012

El Color Verde

Grandsheykh Muhammad Nazim Al-Haqqani An-Nakshibendi, Sohbat del 30 de septiembre del 2012.

Bismillahi r-Rahmani r-Rahim
 Para la gente de este tiempo, ¿cuál es el color más bello? El verde.
Los que llevan un gorro verde o un vestido verde, los que pintan su casa de verde, los que emplazan una bandera verde en su auto, son vistos desde arriba y están protegidos. No hay protección para ningún color, excepto para el verde.

Dejen que todos cuelguen banderas verdes en la parte trasera de sus autos. El verde (...). Si quieren, pueden poner la antigua bandera de Egipto -que es verde-. La turca también es verde, pueden usar esa bandera. Pongan una bandera verde. Si el Cielo cayera sobre la Tierra, no los tocaría.

Nada cae sobre quien usa vestidos o sombreros verdes. Presten atención a vestir de color verde. Al menos lo que vistan debe ser verde. El verde es una protección Celestial. Es una protección Celestial. Deben prestarle atención al verde.

Que Allah nos perdone. Fatiha.

El verde es el color más hermoso. Es el color de la vida, descendió de los Cielos. Por ende, deben prestarle atención. Fatiha.

Nada daña al amante del color verde, ni en el dunyani en el Akhira. Esta es la nueva instrucción de los Cielos: Verde. Es el color de la vida, es el color que los ángeles aman.

Sundus, sundus al-akhdar -seda fina de color verde-. El verde es el color más bello de los paraísos. Deben vestir con Sundus. Que el pañuelo de sus cabezas sea de seda verde. Pueden bordar o hacer lo que quieran sobre él.

Principalmente, deben usar un gorro verde. No sufrirán de dolor de cabeza. Los que lo usan no sufren de dolor de cabeza. Hay un ángel especial que los protege. Si todo el castigo del Cielo cayera sobre la Tierra, no los tocaría.

Como ésta, la chaqueta también debe ser verde.

La pesadez del mundo se disiparía si esparcieran el color verde. Sean cuidadosos con esto.

Deben amar el color verde. Ese color tiene el amor de los habitantes del Paraíso: sundus al-akhdar. ¿No es así? Oh Allah, Tú sabes. Ciertas cosas le esperan a quienes no aman el verde.

Hay un ángel especial que vela por los que visten de verde, un ángel que baja del Cielo. Deben prestarle atención a esto. Mujeres y hombres, todos. Al menos, deben usar un broche verde en el pecho. Esto los protegerá. Para las damas, son preferibles los colores oscuros. Los colores oscuros deben ser de su preferencia y elección. Por ende, no me gustan los colores claros en lo absoluto.

Que Allah nos perdone. Fatiha.

Para pintar sus casas, prefieran el verde. Como vestido, elijan los verdes. Para los muebles, prefieran el verde. Les trae buena suerte. El color verde trae buena suerte. Los otros colores son desafortunados. El verde es el color de la vida. Deben vestirlo y usarlo. Esa gente se hace suertuda.

Que la gente de este tiempo le haga caso a esto. No dirán: "Oh, mi cabeza", "Oh, mi diente". El que se cubre la cabeza con algo verde no sufrirá de dolor en esa parte. La última moda del Islam, la del Final de los Tiempos, es ésa. Cualquier otra cosa hará que sean abatidos.

Al menos, deben ponerse algo verde en el cuello. Al menos, lleven un turbante verde de algodón en sus cabezas. Que sus carros sean verdes. Haré que el verde sea ghalib -victorioso-.

El verde previene el castigo, aleja las calamidades y los accidentes. Esto es una nueva instrucción. Sean cuidadosos con la misma. Fatiha.

Los hombres deben usar un broche verde sobre el pecho. Las mujeres deben usar joyas con piedras verdes.

Si el verde se impone en el mundo, todos los problemas desaparecen. Oh Señor, perdónanos. Quieras Tú enviar Tus siervos, así nos enseñen.

En el color verde hay protección divina. Los carros tienen donde colgar banderas. Deben ponerle una verde, con tres medias lunas, o con tres estrellas o con una media luna y tres estrellas. Que sea verde. No sufrirán ningún accidente o calamidad.

Que Allah nos perdone.

El verde es majestuoso. Los ángeles lo aman.

La gente de este tiempo tiende a usar el color del fuego: el rojo. Sus modas son rojas. Es fuego y los quema.

El verde da confort, belleza, paz, bendición. Cuiden este aspecto.

Oh, mujeres de hoy, adórnense con el verde. Fatiha.

El verdor que crece en la naturaleza, úsenlo. El verdor que crece en la naturaleza con el poder de Allah Todopoderoso. Coman de él, háganlo crecer y no teman. La carne los hace violentos. Los vegetales y las verduras los hacen amigables y suaves. Los hacen ser amables, como las damas, o caballerosos. De otra forma, serán como los animales salvajes.

Allah... Que Allah nos perdone. Fatiha.

Video Link: http://saltanat.org/videopage.php?id=5373&name=2012-09-30_tr_Yesil.mp4
Estandarte del Califato Otomano
 

martes, 2 de octubre de 2012

«Ante nuestros ojos»: La blasfemia como táctica

por Thierry Meyssan

La difusión de varios fragmentos del film «La Inocencia de los musulmanes», en el que se insulta al Islam, ha provocado una ola de cólera en el mundo árabe. Para Thierry Meyssan, el asunto es más complejo de lo que parece ya que la difusión que dio lugar a la explosión de cólera se realizó primeramente, en lengua árabe, a través de YouTube y del canal salafista egipcio de televisión Al Nas. El film en cuestión no está destinado al público estadounidense. Tampoco al público musulmán sino únicamente al público árabe. Lo divulgaron los mismos que ahora exigen que sea prohibido. ¿Quién se esconde detrás de esta provocación?

La difusión a través de Internet de varios fragmentos del film La inocencia de los musulmanes ha suscitado manifestaciones de cólera. Una de ellas desembocó, en Bengazi, en un grave incidente en el que resultaron muertos el embajador de Estados Unidos en Libia y varios miembros de su escolta.

A primera vista, todo el asunto parece ser parte de una larga lista de sucesos similares, que va desde la publicación de los «Versos satánicos» de Salman Rushdie hasta las quemas del Corán organizadas por el pastor Terry Jones. Este nuevo ataque contra la religión musulmana se distingue, sin embargo, de los anteriores por el hecho que el film en cuestión no está destinado al público occidental sino que fue concebido únicamente como un instrumento de provocación hacia los musulmanes.

En el plano político, este caso puede analizarse desde dos ángulos. Podemos verlo, desde el punto de vista táctico, como una manipulación antiestadounidense o, en el plano estratégico, como un ataque sicológico antimusulmán.

El film ha sido presentado como producido por un grupo sionista conformado por varios judíos con doble nacionalidad israelo-estadounidense y un copto egipcio. Realizado hace varios meses, fue utilizado en este preciso momento para provocar una serie de motines dirigidos contra Estados Unidos. Agentes israelíes desplegados en varias grandes ciudades se encargaron de orientar la cólera de las multitudes contra objetivos estadounidenses o coptos (en ningún caso israelíes). Como era de esperar, el máximo efecto se obtuvo en Bengazi.

Es bien conocido que en Bengazi existen numerosos grupos particularmente reaccionarios y racistas. Basta con recordar el ataque de grupos de salafistas contra el consulado de Dinamarca, cuando se registró el caso de las caricaturas del Profeta Muhammad (asws). En aquel momento, y en aplicación de la Convención de Ginebra, el gobierno libio de Muammar el-Khadafi se vio obligado a utilizar el ejército para garantizar la protección de aquella sede diplomática, lo cual dejó un importante número de víctimas. Posteriormente, los países occidentales que querían derrocar el régimen libio financiaron publicaciones salafistas que acusaron al coronel Khadafi de haber protegido el consulado de Dinamarca porque él mismo había ordenado la publicación de las caricaturas.

El 15 de febrero de 2011, los salafistas organizaron en Bengazi una manifestación para conmemorar el aniversario de la represión de la protesta frente al consulado de Dinamarca. Y fue precisamente durante esa conmemoración que se produjo el tiroteo que marcó el comienzo de la insurrección contra Khadafi en la región de Cirenaica. La policía libia arrestó en aquel momento a tres miembros de las fuerzas especiales de Italia que confesaron haber disparado simultáneamente, desde techos adyacentes, sobre manifestantes y policías para sembrar así la confusión. Aquellos tres miembros de las fuerzas especiales italianas estuvieron en prisión durante toda la guerra de la OTAN contra Libia. Al ser liberados, durante la toma de la capital libia por los «rebeldes» de la OTAN, los tres agentes italianos fueron exfiltrados hacia la isla de Malta a bordo de un pequeño barco pesquero, donde yo mismo coincidí con ellos.

Esta vez, el 11 de septiembre de 2012, la nueva manipulación de la multitud en Bengazi tuvo como objetivo específico asesinar al embajador de Estados Unidos en Libia, lo cual constituye un acto de guerra sin precedente desde que la marina de guerra israelí cañoneó el USS Liberty, en 1967. Se trata, por demás, del primer asesinato, desde 1979, de un embajador de Estados Unidos en funciones. La gravedad del incidente se ve acentuada por el hecho que, en un país cuyo gobierno no pasa de ser una mera ficción política, el embajador estadounidense, lejos de ser un diplomático más, es en realidad una especie de gobernador, un jefe de Estado de facto.

En estas últimas semanas, con una serie de declaraciones en las que reafirmaban su decisión de interrumpir el ciclo de guerras (Afganistán, Irak, Libia, Siria) iniciado a raíz de los hechos del 11 de septiembre de 2001, los principales responsables militares estadounidenses entraron abiertamente en conflicto con el gobierno israelí. Pero los acuerdos oficiosos de 2001 entre Washington y Tel Aviv incluyen aún varias guerras más (Sudán, Somalia, Irán). El primer disparo de advertencia se materializó semanas atrás, bajo la forma de ataque contra el avión del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el general Dempsey. El segundo, como ya puede verse, ha sido mucho más brutal.

Si, por otro lado, analizamos el asunto en términos de sicología social, veremos que presenta el aspecto de un ataque frontal contra las creencias de los musulmanes. Y no muy distinto del episodio de las Pussy Riot violando la libertad de culto en la mismísima catedral ortodoxa del Cristo Salvador y sus anteriores performances de pornografía conceptual. Se trata, en definitiva, de operaciones contra los elementos más sagrados de las sociedades que oponen resistencia al proyecto de dominación global.

En las sociedades democráticas y multiculturales, lo sagrado se expresa únicamente en la esfera privada. Pero un nuevo espacio sagrado de carácter colectivo está hoy en plena formación. Los Estados de Europa Occidental se han dotado de leyes sobre la memoria que transforman un hecho histórico –la destrucción de los judíos por parte de los nazis– en un hecho religioso: la «Shoah», según la terminología judía, o el «Holocausto», según el vocabulario evangélico. Aquel crimen se eleva entonces a la categoría de acontecimiento único, en detrimento de todas las demás víctimas del nazismo. Oponerse a ese dogma, o sea a la interpretación teológica de ese hecho histórico, se castiga hoy con sanciones de carácter penal, como antes sucedía con la blasfemia.

De esa misma manera, en 2001, Estados Unidos, los países miembros de la Unión Europea y muchos de sus aliados impusieron por decreto a sus pueblos un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre. Aquella iniciativa se acompañó de una interpretación ideológica de las causas de los atentados. Tanto en el caso del Holocausto como en el de los atentados del 11 de septiembre, el hecho de ser asesinado por ser judío o por ser estadounidense otorga a las víctimas un estatus especial ante el cual debería inclinarse el resto de la humanidad.

En ocasión de los Juegos Olímpicos de Londres, las delegaciones de Israel y de Estados Unidos trataron de extender aún más ese espacio sagrado imponiendo un minuto de silencio durante la ceremonia de apertura de los Juegos, el acontecimiento televisivo de mayor audiencia a nivel mundial. Se trataba, supuestamente, de un gesto de homenaje a los rehenes muertos durante los Juegos Olímpicos de Múnich. La proposición fue rechazada y el Comité Olímpico Internacional se limitó a organizar una discreta ceremonia solemne, fuera de la ceremonia de apertura. En todo caso, el verdadero objetivo es crear una liturgia colectiva tendiente a legitimar el imperio global.

En ese contexto, el film La inocencia de los musulmanes constituye a la vez un medio de presión para recordar a Washington –tentado hoy de alejarse del proyecto sionista de dominación– que no debe apartarse del camino trazado y una herramienta para garantizar la continuación de ese proyecto pisoteando las creencias de los que oponen resistencia.

Fuente: Musulmanes Andaluces