viernes, 9 de mayo de 2014

Presencia Morisca en el Río de la Plata: Baquiano, un enigma con historia

Fragmentos de una investigación llevada a cabo por la escritora argentina María Elvira Sagarzazu y publicada en la revista virtual Sharq al-Andalus, 18 (2003-2007), pp. 113-129.

Resumen: La voz baquiano, muy difundida en el Río de la Plata y también en Venezuela desde los inicios de la colonización hispánica, se halla construida sobre un étimo árabe y ha permanecido ausente del castellano de España. El presente trabajo relaciona la implantación y vigencia del término en los territorios coloniales a la presencia de moriscos a los que, si bien la legislación prohibía el ingreso, hay documentos que prueban su presencia, como así también razonables indicios de entradas clandestinas. Destacamos el origen y extensión del uso de baquiano en relación a su portador habitual en Argentina, que suele ser un gaucho en quien otras pautas de filiación hispanoárabe habían sido ya detectadas.

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Sostiene Corominas que baquiano procede de baqiya, voz que en árabe significa "el resto, lo que queda", y que con tal significado aparece usada en 1555 por Fernández de Oviedo (Historia general y natural de Indias). La obra había sido comenzada en 1534. Entre ambas fechas, Gutiérrez de Santa Clara también emplea baquiano en 1544. Juan de Guzmán da cuenta de ella en 1586, creyéndola propia de Santo Domingo. El Padre Acosta, en 1590, la anota como procedente de Cuba y Haití. El Inca Garcilaso dice que se usaba en las islas de Barlovento (J. Corominas y J. A. Pascual, Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, vol. I, p. 493).

De lo anterior se desprende una primera conclusión, y es que el término empieza a difundirse en la región del Caribe, precisamente donde comenzara la colonización española. Otro dato a tener presente es que ni Corominas ni los demás autores citados lo consideran indígena, hecho que orienta nuestra atención hacia quienes pudieron haber introducido en América una palabra que no formaba parte del castellano empleado por la mayoría de los españoles en el siglo XVI.

Por otro lado, no pervivió esta voz en los territorios caribeños con el vigor que alcanzó -y que conserva- en Venezuela y en el Río de la Plata, por lo que intentaremos explicar qué factores pudieron haber contribuido a la difusión alcanzada en estas tierras.

De los colonizadores venidos de España, sabido es que el grupo más numeroso procedió de Andalucía, la región cuyo pasado nombre, Al Ándalus, fue el dado por los árabes a todo el territorio peninsular conquistado por ellos a partir de 711.

Tanto en Argentina como en Venezuela, se denomina baquianos a los conocedores del terreno en que realizan sus actividades. Son peones a quienes su propio modo de vida, rural, obliga a desplazarse de un lado a otro, arreando ganado, guiándolo hacia otras estancias, o conduciéndolo con cualquier otro objeto hacia destinos a veces muy alejados del sitio donde se asienta normalmente el rodeo.

Ahora bien, este sentido de conocedor práctico, de guía, que la voz conlleva, no guarda aparente relación con la raíz árabe que apunta al remanente de algo; ha de hollarse más fino para llegar al punto donde el significado del étimo árabe empalma con el de conocedor. Personalizando la idea de remanente y expresándola como los que quedan, se visualiza el recorrido de las nociones que contribuyeron a la génesis semántica de la voz, ya que es remanente hace referencia a una presencia humana sometida a la acción del tiempo como condición necesaria para adquirir experiencia del terreno. La palabra resume la conexión existente entre permanecer en un lugar y llegar a conocerlo, exactamente lo que convierte a un peón en baquiano.

El término refleja, pues, una realidad, cual era que, entre los colonizadores españoles que quedaban de la primera hora, se encontraban algunos que habían alcanzado un particular dominio del hábitat en que residían. De esto y de las fechas en que aparece el vocablo escrito, se infiere que los primeros baquianos fueron españoles -y aquí español no alude a origen étnico o cultural sino al hecho de venir de España-. Y ha de tratarse de un español afincado desde el principio de la conquista, de los que no regresó a la metrópoli, como lo hacían otros que, por curiosidad o necesidad momentánea, probaban suerte en América pero tras algún desengaño regresaban a su patria.

El hecho de que exista un ejemplar humano determinado a permanecer en las colonias cualquiera fueran las condiciones imperantes en ellas, dice lo suyo a propósito del carácter o la urgencia del candidato. Los mejor dispuestos a tolerar los inconvenientes de la vida en las colonias serían aquellos cuyo presente tampoco era fácil en España. Afirma Domínguez Ortiz que venir a América "para el europeo normal se presentaba como una empresa muy costosa y arriesgada, que sólo intentarían aventureros, perseguidos políticos y religiosos y otras categorías excepcionales".

La adversidad económica suele vencerse con alguna facilidad, basta dar con un nicho laboral, descubriendo las oportunidades rentables o exitosas de cada época. Las condiciones sociales adversas, sin embargo, pueden ser consecuencia de varios factores y no se superan fácilmente cuando no requieren, para ser superadas, cambios de actitud que a menudo afectan a más de un aspecto de la existencia, tal como les ocurre a los desplazados sociales por el motivo que sea.
Son conocidas las condiciones en que quedó la comunidad musulmana española a partir de 1502 y del edicto restrictivo de 1526 dictado contra ella por Carlos V. En la España de aquel siglo y el siguiente, los moriscos resultaron la minoría más perjudicada a medida que iba haciéndose efectivo el cumplimiento de las medidas que ponían fin al estatuto jurídico que había regulado la vida de sus antepasados, garantizándoles la práctica del Islam y demás tradiciones comunitarias.

La cancelación jurídica de la comunidad musulmana no significó la desaparición total de sus miembros sino su conversión, exilio o emigración hacia otros territorios. La huida tuvo como destinos preferidos -de quienes se mantuvieron en su fe tradicional- al Norte de África y algunos puntos de la Turquía otomana. Poco se ha investigado, en cambio, el éxodo por goteo de los otros moriscos mejor cristianizados, que regresaron a España un tiempo después de su expulsión y casi nada se sabe de los que vinieron a América no por motivos religiosos sino para superar el estigma social de descender de prohibidos.

De lo anterior podría concluirse superficialmente que acaso hubiera muy pocos moriscos en el Nuevo Mundo, si no fuera porque más de dos décadas de relevamientos sistemáticos de la presencia morisca en Sudamérica permiten afirmar lo contrario, pero debe explicarse qué hizo posible la invisibilidad del morisco en el nuevo mundo. Vamos a enumerar por lo menos cuatro aspectos que han contribuido a enmascarar la presencia morisca en el medio hispanoamericano. Son ellos: 1) la inmigración ilegal, muy frecuente, 2) la pobreza de informes y procesos a moriscos incoados por la Inquisición novomundana, 3) el escaso número de criptomusulmanes entre los moriscos que llegaron, y 4) la falta de idoneidad de quienes debían detectar las herejías, entre las que figuraba el criptoislamismo.

La sociedad americana, a diferencia de la peninsular, creció sin que llegara a la mayoría un perfil nítido del morisco; nunca se aclaró en estas latitudes que un sector de la sociedad española había sido musulmán; posiblemente fue algo más conocido el caso de los judíos. De todas maneras, no es razonable conjeturar que las autoridades coloniales fueran a dar explicaciones a propósito de la minoría morisca y su situación contemporánea, lo que significó un silencio total a propósito de los moriscos en el medio americano. La Iglesia era la encargada de trabajar por la unidad confesional de todos los súbditos de la Corona española, y la Inquisición de encausarlos si había dudas, quejas o delaciones sobre la conducta de los pobladores, pero la realidad morisca, el pasado que unos y otros querían dejar atrás, no tuvo por qué constituir una cuestión preocupante para ninguna de las partes involucradas en una disputa que jamás fue sino residual en América.

Esta indiferencia frente al problema morisco en el Nuevo Mundo no debe interpretarse como resultado de una ausencia total de descendientes de aquella comunidad. Tampoco como que la sociedad colonial hubiera cambiado de código al extremo de equiparar socialmente a cristianos viejos y conversos. El comportamiento menos persecutorio de las autoridades en América hacia los descendientes de moros se entiende como parte de un expreso mandato de la Corona, y por el ajuste a las nuevas condiciones de vida que los venidos de España, en su conjunto, debían enfrentar en el Nuevo Mundo. Frente a las costumbres completamente desconocidas que volcaban la vertiente indígena -y también los negros- en la sociedad colonial, los conversos eran apenas otro modo de ser hispánico que hacían que las diferencias entre ellos y los cristianos perdieran volumen y prioridad. Este nuevo diseño social, donde los conversos dejaban de ser el grupo hostil, sería un importante paso hacia la confusión de raíces que impediría en adelante a los criollos descendientes de moriscos comprender o recordar su origen. Claro que, en el caso de que individualmente hubieran llegado a recuperar la memoria de su origen, tampoco podían publicarlo, pues descender de conversos (es decir, de moriscos) no solo informaba sino que, al estar prohibida su residencia en las Indias, era dato que incriminaba instantáneamente.

Desde la perspectiva del morisco, la imposibilidad de revelar el origen en el Nuevo Mundo hizo que sus propios hijos ignoraran los vínculos que los unían a sus antepasados en España, con lo que pasaría al olvido todas la historia de la adscripción al Islam y su posterior ilegalización. Pero, desde la perspectiva cristianovieja, si bien en América la inquina contra los conversos no alcanza la gravedad que suele tener en España, sí se trasladó la conciencia de quién es quién, motivo por el que el patriciado mantuvo distancia frente a los conversos.

Otro aspecto negativo del quién es quién quedaría reflejado en que, al momento de cuajar la separación de clases, los miembros de la clase baja hispánica quedarían difusamente asociados a una condición moral dudosa. Es esa sospecha la que el padre Furlong quiere desactivar, dignificando a quienes, sin embargo, las propias autoridades seguían viendo como próximos al delito por su propio origen, y sin que la ilicitud en cuestión fuera resultado de otra cosa que de la adscripción a una comunidad marginalizada por motivos religiosos y políticos.

El término cafre resume localmente lo que podría reflejar el origen de la base popular argentina. ¿Qué es un cafre sino un cualquiera, de baja cuna? Pero lo que cafre encierra en su étimo árabe es el motivo por el que la cuna no es buena: cafre es un infiel. Cafre en su raíz conserva la memoria islámica de desvalorizar al otro por no ser de la misma fe. Desde el punto de vista del descendiente de moriscos, cafre sería el indio, pero para las autoridades, cafres eran los españoles de la otra vereda, los ex infieles. ¿Y quiénes fueron los últimos sospechados de infidelidad en la España que ya había expulsado a los judíos? Los moriscos y sus descendientes.

El sentido de la coyuntura es fundamental para comprender los caminos seguidos por los moriscos cuando se les cancela la posibilidad de ser miembros de su colectivo, que hace que la comunidad originaria deje de servirles de referente y refugio.

La deslegitimación del colectivo trajo como consecuencia sumir a los moriscos en una dudosa condición que les permitía continuar siendo españoles al tiempo que les exigía dejar de ser musulmanes. En esto último, sin embargo, descansaba la identidad de un morisco, de modo que el haber recibido el bautismo, sin desearlo, nunca pudo convertirlo en el cristiano que exteriormente debía ser.

El morisco cristianizado no pudo menos que ser un individuo desdoblado, uno por dentro, otro por fuera. Ahora bien, ¿no es esta condición, de reunir en uno mismo, un ser y un parecer que no conjugan, la que obliga a conductas ladinas? Por ese camino, ladino llega a ser un verdadero sambenito social que resume en el Río de la Plata la conducta de aquél en quien no se debe confiar, porque no es lo que parece.

La tacha social que suponía llevar sangre prohibida bien pudo dejar en sus descendientes conversos características que la mayoría se los españoles de origen cristiano acabaron resumiendo en el infamante ladino que cumple en América la función denigradora que el origen ya no puede hacerlo porque se había perdido rastro de él, o mejor dicho, memoria de él. Si un capitán no sabe a quién transporta en su navío, si el registro de pasajeros a Indias omite nombres, ¿quién podría señalar con certeza a un morisco en las colonias? (...una circunstancia capaz de facilitar el paso de moriscos a las colonias de América se infiere de la siguiente práctica: "las naves destinadas al Brasil y al Río de la Plata paraban en Canarias". Estas islas habían quedado como la única porción del territorio español de la que los moriscos no fueron expulsados. Sólo los avisados sabían que venir de las islas Canarias e ingresar indocumentado era casi sinónimo de converso).

Pero frente a este anonimato étnico, en la Argentina ha sido una constante atribuir, por un lado, un origen humilde, cuando no rayano en la marginalidad, a la primitiva población de origen hispánico, y a la vez, destacar la nobleza y dignidad del criollo nacido de esa misma gente. Aunque un pasado libre de tachas pudo figurar entre las preocupaciones de los individuos comprometidos con el proceso independentista, no hubo aquí fuerte hincapié en la limpieza de la sangre, como se encargaría de reflejar, ya en plena madurez republicana, el dicho popular "todos venimos... de los barcos". Sobre este interrogante como telón de fondo, proyectaría ocasionalmente su sombra la idea subyacente de un origen dudoso.

Toda esta cuestión, a nuestro juicio, es resultado de la supervivencia del marco ideológico de la propias autoridades coloniales españolas, que procedían o estaban aliadas al sector que detentaba el poder, los cristianos viejos. Estos funcionarios no podían ver con buenos ojos la presencia de esos otros españoles que emigraban de España. Tampoco podían identificarlos con certeza puesto que llegaban con nombres cristianos y luego de cumplir con los requisitos de limpieza de sangre, algo que no debe confundirse con no llevar efectivamente sangre prohibida, pues también estos certificados se falsificaban.

En América, los desposeídos de vieja data, los peones la gente sin propiedades -sin bienes ni raíces valga el juego de palabras- constituye la cantera donde hallar a los descendientes de moriscos, toda vez que el rechazo religioso asume, en las colonias, la forma de desposeimiento material y la ausencia de pasado. Y esas mismas condiciones reiteradas a lo largo de siglos acabarían construyendo la mentalidad propia de un grupo particular, compuesto por peones, gauchos y trabajadores rurales, gente de escasos recursos y excluidos casi siempre de las posibilidades de ascenso social. Dentro de este grupo se encuentra el baquiano.

El baquiano desempeña tareas aprendidas de manera práctica; un refrán local dice "para hacerse baquiano hay que perderse alguna vez".

A medida de que fueron ingresando las camadas de nuevos colonizadores, encontraron a otros que les habían precedido, bien afincados pero sin más capital que el conocimiento de la tierra, conocimiento que el baquiano no podía utilizar en beneficio propio, pues nunca fue -ni es- terrateniente. Son los terratenientes los que comenzarán a emplear a los baquianos como peones.

Cabe preguntarse por qué el baquiano no es dueño de la tierra que conoce mejor que su patrón. En la respuesta intervienen las disposiciones de la legislación colonial. El reparto de la tierra conquistada era resorte de la autoridad colonial, del gobierno, fundamentalmente en manos de los cristianos viejos. Era adjudicada en forma gratuita como pago de servicios y favores a la Corona, motivo por el que iba a parar a manos de gente de cierta alcurnia. El baquiano, por el contrario, fue siempre un sujeto sin contactos en el funcionariado, ajeno al mundo oficial y a los estamentos superiores de la sociedad colonial. Era, sigue siendo, un hombre de campo alejado de las autoridades y quizá poco afecto a ellas en el pasado, cuando se sentía más seguro viviendo perdido en una estancia que en la ciudad, "símbolo del dominio hispano y del triunfo del Cristianismo" y donde podía ser observado por sus vecinos de otras costumbres, o llamar la atención de allegados a la Iglesia, la Curia o a la Inquisición.

El perfil económico y social del baquiano era el de un desheredado, circunstancia que comparte con el morisco peninsular. El parentesco se refuerza al destacar que, en los territorios rioplatenses, este ejemplar social conserva la tradición semita de no consumir carne porcina. El rechazo al cerdo quedaría como la señal de adscripción al Islam por antonomasia, y a ella se apegaron con firmeza los moriscos. De modo que la existencia de igual práctica en suelo americano no puede adjudicarse a los cristianos viejos, sino a los moriscos.

El empleo de una raíz árabe podría indicar que, entre quienes componían la peonada colonial, fueran o no baquianos, abundaba gente con un léxico particular, diferenciado del de sus primeros patrones godos y todavía en condiciones de crear algún término sobre étimos no siempre de origen latino. Porque pasa lo mismo con argelar, una voz desconocida en España que significa fastidiar y procede del árabe ar-riyl, el pie, por extensión también una enfermedad del vaso de los caballos que los pone molestos.

Lo que estamos sugiriendo es que los introductores de baquiano podrían haber sido peninsulares que no hubiesen perdido totalmente el contacto con su primitiva lengua, aunque hiciera variable tiempo que la hubiesen abandonado, según vinieran de Castilla, de Aragón, de Valencia, o de Magacela.

Pero, sobre todo en lo tocante a la lengua, el arraigo afectivo a ella cuenta, y es lo que hace que sus hablantes conserven giros o voces sueltas por mucho tiempo aunque ya no se comuniquen a diario en ella. Es lo que ha sucedido con el castellano de los descendientes de moriscos radicados en Túnez, quienes con el afán de conservar una identidad cultural distinta de la local, recurrieron al empleo esporádico de voces hispánicas cuando el español ya no era de uso cotidiano. El mismo tipo de fenómeno, pero al revés -empleo de voces árabes en el castellano- podría explicar la presencia de esos arabismos en suelo sudamericano, arabismos que aparecen relacionados a las ocupaciones por excelencia de los moriscos en América, tareas rurales, especialmente de arriería, medio en que perviven por igual argelado y baquiano.

Merece atención otro aspecto de baquiano, la confusión ortográfica que a menudo suscita incluso entre personas ilustradas, porque cuando esto sucede, es señal de desorientación lingüística. No es raro verlo escrito vaqueano, por asociación con vacuno, tipo de ganado que conforma el grueso de la ganadería argentina.

La ganadería en Argentina sigue tradicionalmente en la cría de bovinos y, en menor medida, de ganado lanar. En ese esquema no es secundario señalar que el gaucho, mano de obra por excelencia en ese medio, rehúye la cría del cerdo: sencillamente no lo hace. Este animal que consumían los cristianos viejos, se conservó allá donde los cuidadores, los peones, tenían origen indígena, como sucede en la zona andina, pero desaparece en las grandes estancias donde el trabajo queda a cargo de criollos de origen peninsular. Así ocurrió en la cuenca cisplatina, desde Río Grande do Sul hasta el sur pampeano. Y así desapareció prácticamente el cerdo de la mesa argentina, al punto de perderse a nivel popular el tocino. Esa preparación vuelve al léxico argentino -más que a la gastronomía- con los inmigrantes italianos del siglo XIX, como lo refleja la denominación vigente: el italianismo panceta.

Los criollos de las colonias no tuvieron conciencia de haram, porque tampoco serían musulmanes, sino más bien descendientes de conversos, según denotan estos rasgos que apuntan a una arabidad que sobrevive a una desislamización del acervo moro. Pero la contaminación de vaca sufrido por baquiano acaba añadiendo una última connotación indirectamente relacionada con el tabú islámico.

A manera de conclusión y como señala Bernabé Pons: "Empieza a ser un lugar clásico en la historiografía referida a los moriscos el hacer notar que existe una enorme diferencia entre la atención prestada a éstos mientras permanecieron en el territorio peninsular y la que han merecido una vez que abandonan España". Cabe agregar que esta merma de atención, sin embrago, todavía hace referencia a los estudios realizados sobre los moriscos radicados en el Magreb y Turquía, y es una situación privilegiada si la comparamos con lo que ocurre con los vestigios moriscos en América, donde la tarea pendiente es grande, sin conseguir la debida atención académica ni una apropiada cobertura institucional.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Declaración Oficial de la Dergah Osmanli Naksibendi sobre el velamiento de Mawlana Sheykh Nazim (qs)

Bismillahi Rahmani Rahim

Declaración Oficial de la Dergah Osmanli Naksibendi sobre el velamiento del Sultán ul-Evliya Shaykh Mawlana Nazim Adil Muhammad el- Hakkani (qs)

El Sultan ul-Evliya, Qiblat el- Islam, Sahib el- Zaman, Shaykh Sultan Mawlana Muhammad Nazim Adil el- Hakkani fue velado de esta morada terrenal  el 8 de Rajab de 1435 (7 de mayo de 2014). Lukman Effendi, Califa de Sahib us Sayf Sheykh Abdul Kerim el-Kibrisi el-Rabbani, y todo la jama’at de la Dergah Osmanli ofrecen sus oraciones y condolencias a nuestros hermanos discípulos del Sultán ul-Evliya en todo el mundo.

El Sultan ul-Evliya ha sido velado de este mundo; no está muerto. Como nuestro Señor, Allah –swt- ha declarado en Surah Ali Imran: "No pienses que aquellos que han caído en el camino de Allah han  muerto. No, ellos viven y tienen provisión junto a su Señor. Ellos están contentos con lo que Allah les ha concedido de Su favor y dan buenas nuevas a los que aún no han llegado"

Hace ya casi dos años que nuestro Sheykh Sahib us Sayf Sheykh Abdul Kerim el- Kibrisi el- Rabbani, Califa del Sultán ul- Evliya, también fue velado de este mundo. En ese momento  dijimos que no íbamos a dejar caer su misión, que no íbamos a dejar su trabajo, y que teníamos que seguir caminando en el camino de Allah que nos había mostrado nuestro Sheykh.

Hoy no es diferente. La misión del Sultán ul- Evliya no ha terminado con su velamiento de este dunya. Su trabajo continúa. Como dijo en su sohbet el 5 de Rabiul Akhir de 1435 (5 de febrero de 2014): "Un día nosotros también pasaremos. Dejaremos el sucio dunya. Pero vamos a cumplir nuestra misión. Pongámonos en el camino del Habib (asws) del Señor de la Majestad. Sigamos sus huellas, llevemos su amor. Llevemos de su vida. Seamos honrados con su honor -del Habib Allah. Enhorabuena  quienes puedan hacerlo. "

Insha'Allah estamos pidiendo a Allah –swt- ser de quienes pueden llevar a esta misión. Y vamos a continuar esta misión con ijazat, con permiso. Ya que el Sultán ul- Evliya dijo a nuestro Sahib us Sayf: "No te entrometas con las habladurías. Tú tienes permiso, mira tu trabajo. Si alguien interfiere entonces yo voy a interferir. Te he dado el permiso. Reúne tanto como puedas reunir. Que tu servicio sea aceptado, que tu cuerpo esté con salud, que tu mesa esté siempre llena, que tu puerta  esté abierta a los invitados. Que buenos servidores lleguen al lugar donde estés."

Y luego de que Sahib us Sayf fuese velado de este dunya, el Sultán ul- Evliya ha otorgado este ijazat a Lokman Effendi, sucesor de Sheykh Abdul Kerim. Y desde hace ya casi dos años él ha estado al frente de las Dergahs Osmanlis de todo el mundo, corriendo para continuar la misión del Sultán ul- Evliya.

Con la ayuda de Allah –swt-, con el apoyo de Rasulallah (asws), con el permiso de nuestro Sheykh, continuaremos. Como uno de los eslabones de oro de la Cadena Dorada Nakshibendi, el Imam al- Khatm Shaykh Abdul-Khaliq Gujdevani, dijo:"El que se detiene o se cansa, no es de los nuestros."

Insha'Allah no vamos a quedarnos quietos. Insha'Allah no vamos a cansar. Insha'Allah, vamos a continuar

domingo, 4 de mayo de 2014

Imam Shamil, el León de las Montañas


Sheykh Shamil, el León de las Montañas. No león del tipo del asno. No. Sino aquel cuya autoridad era tomada desde la Divina Presencia y le daba uso. Cuando martirizaron a aquel que estaba (en autoridad) antes que él en la lucha contra los Rusos, todos ellos (sus combatientes) llegaron y dijeron:

“Oh Imam. Te elegimos para que seas nuestro Imam y nuestro líder para continuar esta lucha.”

Él les dijo:

“Elijan a otra persona, no a mí.”

Le dijeron:

“Tú eres el que mejor se ajusta para esto.”

Él dijo:

“Tal vez, pero ustedes no se van a adaptar al tipo de órdenes que les voy a dar. No se adaptarán a esos criterios.”

Dijeron:

“Ya Imam, daremos Bayat contigo y no hemos de cambiarlo hasta la muerte.”

Cuando todos aquellos líderes se acercaron, él les dijo:

“¿Son todos sinceros con su promesa?”

Le dijeron:

“Así es.”

Les dijo:

“Entonces les diré qué necesito, qué es lo que quiero, y luego vendrán a dar Bayat bajo esas condiciones. Si me dan Bayat y más tarde lo cambian (cambian de parecer traicionando el pacto), entonces sepan que se convertirán en mis peores enemigos y los pondré en el libro de los traidores. Entonces no tendrá importancia el nivel de estación que han alcanzado en el Islam.”

Dijeron:

“Ya Imam, lo aceptamos.”

Luego les dijo:

“En esta lucha que estamos llevando a cabo contra Rusia durante tantos años, no estamos combatiendo por tierra ni combatimos para conseguir un mejor estilo de vida para nosotros. Estamos combatiendo por la Causa del Islam, y por esto nunca descansaremos ni estaremos en paz hasta que obtengamos nuestra libertad de las manos de los incrédulos.”

Dijeron:

“Ya Imam, ¿ésta es la condición que nos pones?”

“Así es”, dijo.

Dijeron:

“Para esto estamos aquí, para esto es que hemos corrido hasta ti.”

Él dijo:

“No. Mi táctica es diferente a la de los demás. Con lo que ahora utilizaré contra los Rusos, los voy a volver locos. Y ellos atacaran nuestras aldeas. Van a empezar a matar a nuestras esposas y a nuestros ancianos. Van a destruir nuestras aldeas y van a matar a nuestros hijos. Nos vamos a trasladar hacia las montañas. De regreso protegeremos todo lo que podamos. Si no podemos entonces regresaremos a las montañas. Esas aldeas van a permanecer desprotegidas. Entonces, cuando vean que están perdiendo tantas cosas, no vengan a mí para modificar esto (el pacto), porque los pondré en el libro de los traidores. ¿Aceptan esto?”

Dijeron:

“Aceptamos”

Él dijo:

“Entonces den Bayat”

Todos dieron Bayat.

Algún tiempo después, cuando Sheykh Shamil comenzó con sus tácticas, tomando secretos desde los Awliya’Allah y golpeando desde izquierda y derecha, los Rusos se volvieron locos. Sucedió todo lo que él dijo. Ellos (los Rusos) ahora atacaban las aldeas diciendo:

“De esta forma los debilitaremos. Maten a sus hijos, a sus esposas, esto y aquello, y de esta manera se rendirán y pedirán un tratado de paz.”

Los Rusos enviaron algunos emisarios diciendo:

“Todo lo que deben hacer es rendirse y hacer un tratado de paz con nosotros, y detendremos todo. Los ayudaremos. Los ayudaremos a reconstruir vuestra nación. Estarán bajo nuestro gobierno. Nada más.”

Entonces algunos empezaron a volverse débiles. Quisieron cambiar, pero dijeron: “Esto es lo que dijo Sheykh Shamil. No podemos cambiar. ¿Qué vamos a hacer?”

Así fue que sheytán llegó para orientarlos diciéndoles: 

“Ustedes no tienen que ir al Imam. Utilicen a vuestras esposas. Utilicen a vuestras mujeres. Envíenlas a la madre del Imam, y ella le hablará. De esta forma, él no sabrá quién es ese (que quiere cambiar el pacto). Sólo la madre dirá: ‘Oh hijo mío, los Rusos piden esto. Hagamos un tratado de paz’, y él no va a castigar a su propia madre. Entonces cambiará (su punto de vista).”

Y eso fue lo que sucedió. Las mujeres fueron diciendo:

“Oh madre nuestra, nos gustaría continuar con esto pero tú sabes cómo está sucediendo. Todas nuestras generaciones están muriendo…”, e historias sin final. Débiles. Allah-swt- creó a las mujeres de esa manera. Débiles. Entonces su corazón no pudo soportar ya más, y ella fue hacia su hijo diciendo:

“Oh hijo mío, tengo que hablarte de algo muy importante.”

“¿Qué es madre mía?”

“Acerca de la cuestión de la Ummah.”

“No te atrevas a hablarme acerca de asuntos de religión ni de las políticas en las que nos encontramos.”

“Hijo mío, debes escucharme. Tanta gente está sufriendo, y esto y aquello…”

Él dijo:

“Madre mía, ellos te han envenenado. Hmm. Te han envenenado, pero vas a pagar el precio. Ya que te has atrevido a pedirme esto, vas a pagar el precio.”

Entonces dijo:

“Nadie va a hacer nada. Voy a entrar en reclusión. Cuando vuelva entonces tomaré la decisión de si aún seguiré siendo vuestro Imam para ver quien está conmigo y quién no.”

Entró en reclusión y nadie se atrevió a acercarse a él para preguntarle “¿qué estás haciendo?”. Hmm. Se sentó en reclusión durante tres días y tres noches, sin comer ni beber, meditando las 24 horas. Finalmente salió. Todos los aldeanos lo rodearon y esperaron a que el Imam les hablara.

Él dijo:

“He tomado una decisión. Mi madre, aun cuando no es del todo culpable y yo sé quién la ha envenenado, pero porque ella utilizó el título de ser mi madre para debilitar mi posición, será castigada con cien azotes de acuerdo al mandato de la Shari’a. Y como es mi madre, como Iman, voy a interceder por ella. Le voy a causar más dolor que cien azotes.”

Entonces eligió al hombre más fuerte entre su gente, le dio el látigo y le dijo:

“Yo recibiré los cien azotes por mi madre. Por lo tanto ahora me azotarás cien veces.”

Entonces dejó su espalda al descubierto y dijo:

“Si muero, como ‘Umar (ra), vas a continuar hasta que los cien sean completados.” Esto porque ‘Umar (ra) hizo lo mismo con su hijo.

Todos exclamaron: “¡Oh Sheykh!”

Él dijo:

“El mandato ha sido dado. Mi madre verá desde allí como recibo los azotes.”

Se lo dio a sus hombres diciendo “golpeen”. Cuando golpeó por primera vez, él dijo: “No es así.” Lo había hecho con misericordia. Dijo: “Así.” Y empezó a golpearlo diciendo: “Cien azotes de esta manera para mí.” Y obtuvo cien para sí mismo. Luego se levantó y dio otro discurso diciendo:

“Desde ahora en más, si alguien se atreve a hacerlo nuevamente recibirá la pena de muerte.”

Él ganó. Tal vez no ganó la guerra, pero ganó su Ájirat. Y todas aquellas personas que sinceramente estuvieron con él, también ganaron su Ájirat. Desde ese momento hasta hoy, aquellos que no quebraron las leyes del Islam mientras combatían por su causa, ganaron. Aquellos que se desviaron tan solo un poco diciendo “bueno, pongamos un poco de necedad en el asunto. Los rusos nos están haciendo esto, por lo tanto debemos hacer lo mismo”, ellos perdieron.

-Palabras de Hz Sahib us Sayf Sheykh Abdul Kerim al-Kibrisi (ra)-

hg

El Imam Shamil an-Nakshibendi fue discípulo del Gransheykh Muhammad Effendi al-Yaraghi, y luego estuvo bajo la tutela espiritual de su sucesor Gransheykh Yamaluddin al-Ghumuqi. Los combatientes de su ejército eran discípulos Nakshibendis, por lo que la guerra que llevaron a cabo contra el ejército invasor de la Rusia zarista fue denominada “La guerra de los Muridines”.

Muyahiddines de Sheykh Shamil

viernes, 2 de mayo de 2014

Sabiduría Universal e Identidad Tradicional

Nuestro arquetipo, como musulmanes, es el Profeta Muhammad (que Dios le conceda paz). En él se sintetizan las virtudes éticas y las características espirituales de elevación que concluyen en el Hombre Integral tal cual ha sido concebido en su forma original desde la Sabiduría Divina.

El ejemplo profético es de índole universal; es decir, como sello de la Profecía hasta el final de los tiempos, el Profeta Muhammad (asws) representa el acabamiento del hombre en cuanto tal, por lo que todo ejemplo, a nivel humano, ha de beber de su fuente inagotable para lograr su realización correspondiente. A esta fuente inagotable y universal del ejemplo profético el Sagrado Qur'an le da el nombre de Hikmat, Sabiduría. A través de los tiempos, la Sabiduría ha sido la encargada de guiar los pasos de la humanidad en su tránsito por este mundo, brindándole las herramientas necesarias para un justo desarrollo de sus posibilidades materiales, éticas y espirituales de acuerdo a la Voluntad Divina.

Herederos de esa Sabiduría universal e involucrados en modos vivenciales asociados al ejemplo profético, siempre ha habido personas y/o sujetos sociales encargados de encarnar el paradigma del Hombre Integral como modelos de conducta para los seres humanos de acuerdo a sus determinaciones de pueblo, etnia o raza, inherentes a su manifestación en el mundo. Muchas de estas personas/ sujetos sociales, al constituirse en grupos definidos, y siempre en base al saber universal, han originado pautas culturales propias que habitualmente se conservan como identidad tradicional y folklore. Tenemos presente de modo particular lo que ha sucedido en nuestro país, Argentina, mediante la cultura gauchesca, similar a la de pueblos tan diferentes como por ejemplo los Tuareg del África Occidental y los Avar del Daguestán, entre las que encontramos compatibilidad desde las normas de conducta social e individual (estoicismo, hospitalidad, frugalidad, sentido del honor, etc...) hasta el inexorable impulso por la libertad y su defensa incuestionable. Es decir, hay un vínculo intrínseco entre estas cosmovisiones, entre las determinadas percepciones, conceptuaciones y valoraciones del propio entorno, que definen y unifican estas culturas tan únicas y singulares. Encontramos en esto que el nexo vinculante ha sido el flujo sagrado emanado desde una misma fuente universal: el arquetipo profético revelado mediante Sayidina Muhammad (asws), como un árbol de ramas diversas sostenido por un mismo tronco y alimentado por una misma raíz. La raíz es anterior a la rama, y esta última sólo existe por participación en la vida de la raíz, y muchas veces hasta desconoce el ser de esta. Sin embargo la rama allí está, evidencia irrefutable de la vida que la anima.

Por esto nuestros estudios nos han llevado a la conclusión de que el gaucho modélico de antaño se presenta como una cabal afirmación de la Sabiduría que lo ha animado más allá de los tiempos y gracias a la cual hizo irrupción en la historia sagrada del mundo en un momento y lugar específicos dándonos la posibilidad de descubrir por él y en él una cosmovisión particular que nos define como argentinos en cuanto a identidad tradicional. Tristemente, y como ha sucedido en otras partes del mundo en los últimos doscientos años, somos testigos de cómo los encargados de escribir nuestra historia han ocultado y falseado mucha información que Dios mediante irá saliendo a luz para que finalmente se logren aclarar cuestiones fundamentales de nuestra herencia tradicional como lo que hemos venido apuntando: el gaucho -la cultura gauchesca- como heredero de un modo vivencial universal cuyas raíces se remontan al Profeta Muhammad (asws) y el Islam.


Si seriamente entablamos un estudio crítico y comparativo encontraremos que nada nos resulta más familiar que la interrelación entre nuestra identidad tradicional -gaucha- y la Sabiduría primordial -profética-. Conocer nuestra historia nos hará libres en el culto a la Verdad.

martes, 29 de abril de 2014

El Bendito Mes de Rajab

Bismillahi Rahmani Rahim

¡Bienvenido sea el mes sagrado de Rajab!  Que las bendiciones de este mes tan especial nos permitan acercarnos a la sinceridad para con nuestro Señor, limpiar nuestra condición, y volvernos hacia Él en nuestros asuntos.

Allah ha concedido en este mes el regalo de una de las noches sagradas del año: Laylatul Raghaib o la Noche de los Deseos, la Noche (en el magrib de Jueves) del primer Viernes de Rajab, que en esta ocasión se celebra desde el atardecer del jueves 1 hasta el amanecer del viernes 2 de mayo próximos. Es la noche en que fue concebido el Santo Profeta Muhammad (la bendición y la paz de Dios sean sobre él).

Según nos informó el Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah sean con él, el mes de Rajab es el mes de Allah, glorificado sea, el mes siguiente, es decir, el mes de Sha'ban, es el mes del Mensajero, que la bendición y la paz de Allah sean con él, y el mes siguiente, es decir, Ramadán, es el mes de la Ummah o la Comunidad de los Creyentes.

Y se denomina de Allah, de modo especial -si bien todo Le pertenece- debido a que Él envía bendiciones sólo conocidas por Él en este mes especial.  Hay una profusión exclusiva de Él en este mes.

Asimismo, Rajab marca el inicio de nuestra aproximación al mes de Ramadán, y marca nuestra preparación para llegar al Ramadán, el mes más sagrado del año, en un estado agradable a Allah.

Tal como nos lo explica Sheykh Abdul Kerim Effendi, nuestro maestro, en Rajab se siembra, en Sha'ban se cultiva y en Ramadán se cosecha.

Se recomienda iniciar una práctica de ayunos en Rajab y en Sha'ban; en especial, el ayuno del primer jueves de Rajab, a fin de entrar tras un ayuno a la noche sagrada de Laylatul Raghaib.

Los murids en la dergah Osmanli Naksibendi de Sheykh Abdul Kerim Effendi, asimismo, han puesto la intención de ayunar todos los lunes y jueves de Rajab y Sha'ban hasta la llegada de Ramadán.

Dijo el Mensajero de Allah, que Dios le bendiga y le prodigue paz: "Aquél que observa un día de ayuno en Rajab es como aquél que ha ayunado por cuarenta años".

Una vez, un Compañero del Profeta (asws), Hazrat Subaan, que Allah esté complacido con él, acompañó a nuestro Profeta mientras éste estaba en un cementerio. Y vio que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se puso triste y dijo:

"Subaan, la gente enterrada aquí está siendo castigada. Le pedí a Allah que redujera su castigo. Si tan sólo hubieran observado un día de ayuno y permanecido despiertos una noche en adoración en Rajab, se habrían salvado de este castigo en las tumbas".

Su Compañero le preguntó: "¿Ayunar un sólo día y permanecer despierto ocupado en la adoración los habría salvado?"

Le respondió: "Así es. Juro por aquél en Cuya Mano se encuentra mi alma que no hay hombre o mujer musulmanes que si observa un solo día de ayuno en Rajab y permanece ocupado adorando a Allah por sólo una noche, Allah no escriba para esa persona un año entero de actos de adoración en su libro de obras".

En particular, la celebración, mediante ayuno y oraciones nocturnas, de Laylatul Raghaib, es uno de los actos más valiosos que podemos hacer durante el año.

En esa noche bendita informan muchos sheykhs y hombres de conocimiento que la Luz Pura del más amado de Allah, nuestro Maestro y Mensajero Sayyidina Muhammad, que la bendición y la paz de Allah sean sin límite sobre él, pasó de su padre, 'Abdullah ibn Abdul Muttalib, que Allah esté complacido con él, al vientre de su bendita madre Amina, que Allah esté complacido con ella, por ser la noche de la concepción física de Sayyidina Muhammad (asws).

Esa noche los ángeles se reúnen en número incontable para recibir de Allah bendiciones para sus siervos en la humanidad, bendiciones en un número que sólo Allah conoce. Allah concede a sus siervos adorándoLe esa noche un inmenso perdón, gracias que este mundo no es capaz de soportar si se pusieran al descubierto, y atiende las súplicas que se Le dirigen.

En Laylatul Raghaib el Mensajero de Allah (asws) recibió a lo largo de su vida numerosos obsequios de su Señor.

Y en el mismo mes sagrado de Rajab, la noche 27, Allah hizo ascender en cuerpo físico a su más amado siervo a Su presencia, más allá de lo que concedió jamás a nadie acercársele, en lo que recordamos como Laylatul Mir'aj, la Noche de la Ascensión.

Ciertos días son muy especiales porque en ellos abunda la misericordia del Señor, Su gracia y Generosidad inunda como el océano, Él absuelve y concede Su perdón en Sus sirvientes, y Él trae la alegría a aquéllos que se arrepienten ante Él, honrándolos con el Paraíso y Su Belleza. Es a través de Su divina misericordia que Él nos concede tales días, tales noches, tales horas.

Estos tiempos especiales incluyen la primera noche del mes de Rajab, y la primera noche del jueves de ese mismo mes. La siguiente noble Tradición fue reportada por el venerado Hassan, el querido nieto del bendito Profeta:

“Hay cuatro noches en el año cuando la misericordia de Allah, Su perdón, Su generosidad, Su recompensa cae como la lluvia sobre este el mundo. Benditos son aquellos que saben o vendrán a saber el valor de estas noches, a saber: 1) la primera noche del noble mes de Rajab; 2) la noche llamada Bara’a (la Absolución), la decimoquinta noche del noble mes de Sha’ban; 3) la noche de la fiesta de Ramadán; 4) la noche de la fiesta del Sacrificio".

Aquéllos que aprecian el valor y el mérito de tales noches no pasan estos benditos momentos en la desobediencia sino en el culto y la obediencia, caridad y buenas acciones, oración y súplica. En tales noches ellos obtienen el Buen Placer (ridwan) de su Señor.

El bendito Mensajero (asws) dijo:

"Si alguien guarda la vigilia en la primera noche del mes de Rajab en recuerdo de Dios, mientras otros corazones mueren, su corazón no morirá. El Uno Todo Glorioso sumerge a ese sirviente en Su misericordia y lo deja limpio de errores y sus consecuencias como en el día en que su madre lo dio a luz. A través de la misericordia de esa noche, él recibe el permiso para interceder por setenta personas condenadas al Infierno".

¡Qué gracia y generosidad nosotros vemos aquí!... No sólo él es perdonado sino que también recibe la autoridad para interceder por otras setenta personas. ¡Qué gracia, qué generosidad, que noche tan bendita es esta! ¿Qué se le puede decir a aquéllos que no pueden apreciar el valor y la recompensa de esta noche, que se apartan de Allah y siguen otros caminos, quienes no aprecian lo valioso de sus vidas y la tiran a los vientos?

El bendito Mensajero (asws) dijo: "Oh Comunidad, benefíciense del Mes de Allah. El mes de Rajab es ciertamente el Mes de Allah. Si alguien espera la recompensa de Allah, ayunará durante un día por ese mes, y el Paraíso será suyo por derecho. Él experimentará el Paraíso.”

Nuestro Mensajero noble dijo que en la noche de su Ascensión vio un río en el Paraíso donde el agua era más dulce que la miel, más fría que la nieve y olía más dulcemente que el almizcle. Él le preguntó a Gabriel, con él sea la paz: "¿Quién bebe de este río?" El bendito Gabriel contestó: "El nombre de este río es Rajab. Si cualquier miembro de tu Comunidad ayuna en el mes de Rajab y pronuncia bendiciones sobre ti, el Señor Exaltado le concederá que él beba de este río".

Aquéllos que desean beber de este río deben ayunar en Rajab, “el Mes de Allah”, y enviar las bendiciones al Mensajero del Omnipotente, el Intercesor en el Día de Juicio.

Cuando el mes de Rajab ha terminado y entra en la Presencia Divina, el Todo Glorioso y Exaltado le dice: "¡Oh Mi Mes! Te pregunto si ellos te han amado. Mis sirvientes, ¿te han tratado con respeto?" El mes de Rajab no dirá nada en respuesta, aunque el Señor hará una y otra vez la misma pregunta hasta que finalmente Rajab dice: "¡Oh Señor, Tú eres el que cubre todas las faltas! Les has ordenado a Tus servidores que cubran las faltas de otros. Tu Mensajero me nombró el ‘Mes Sordo’. Yo he oído lo que Tus servidores han entregado por amor, pero fui sordo a su desobediencia y error". Esto explica por qué el mes de Rajab es conocido como el “Mes Sordo”.

El Uno Todo Glorioso dice: "Tú eres Mi mes, no oyes ningún error. Desde que aceptaste a Mis siervos junto con sus errores, yo he hecho lo mismo y los he perdonado por tu causa. Con tal de que ellos muestren el conciencia de arrepentimiento una vez, les perdonaré cualquier transgresión que hayan cometido durante tu Mes".

Otra razón por la que el mes de Rajab se llama el “Mes Sordo” es esta: dos ángeles de registro siempre están en a nuestro lado anotando las cosas buenas y malas que nosotros hacemos, pero es una peculiaridad de Rajab que durante este mes ellos graban sólo nuestras acciones dignas y no las malas. Entonces en este mes de Rajab las malas acciones de aquéllos que despliegan penitencia y remordimiento de la vista y oído de los ángeles, ellos no pueden grabarlos.

El significado literal de Rajab es: “Venerar, considerar grande". Los custodios de la Kaaba la mantienen abierta desde el primero de Rajab al último, en reverencia y respeto por este mes. En otros meses, ellos mantienen la Kaaba cerrada excepto los lunes y jueves. Ellos dicen: "Este mes es el Mes de La Realidad Divina y esta casa es la Casa de Allah. Ya que el ser humano es servidor de la Realidad Divina, ¿cómo nosotros podemos dejarlo fuera de Su Casa durante el Mes de Allah?"

Había una vez una mujer en la Sagrada Mezquita en Jerusalén. Ella trabajaba como empleada de servicio para complacer a Allah. Cuando Rajab llegaba, ella agregaba el Sura al-Ijlas doce veces en honor de este mes a su práctica diaria. Durante un año ella continuó su práctica usual de recitar este capítulo especial del Sagrado Qur’an, cuando un día ella clamó: "Oh hijo mío, mi muerte está cercana. Cuando Allah me lleve lejos quiero que tú me envuelvas en una mortaja hecha por mí de estas ropas viejas que yo siempre he llevado mientras le rendía culto a mi Señor y cuando servía". Éste fue su última voluntad.

Unos días después ella murió (o más bien, pasó al otro reino de ser, porque los creyentes se transforman; son sólo los incrédulos los que mueren), pero el hijo no llevó a cabo el testamento de su madre. Él compró una nueva mortaja para enrollar a su madre en ella. Él se sentía mal ante amigos y enemigos por igual acerca de no haber hecho su mortaja con su ropa vieja. Esa noche él vio a su madre en un sueño. Ella le preguntaba a manera de reproche: "¿Por qué no has llevado a cabo mi testamento?"

Cuando llegó la mañana el hijo tomó la ropa vieja de su madre y se dirigió hacia el cementerio; no tenía ninguna otra opción que abrir la tumba de su madre, y seguir sus instrucciones ya que en su sueño ella le había dicho: "¿Por qué no has llevado a cabo mi testamento? Estoy disgustada contigo. Sostengo esto contra ti.”

Pero cuando él miró, la tumba estaba vacía. Su madre no estaba en ella. Él estaba desolado. Sólo ayer él la había enterrado aquí con sus propias manos y le había realizado los últimos ritos. Él empezó a llorar; ¿qué él iba a hacer ahora? Oyó una voz diciéndole: “¿Acaso no lo has oído, no lo sabías? Si alguien honra Rajab, que es Nuestro mes, Nosotros no dejamos a esa persona sola en la tumba”.

Aquéllos que sirven a Allah, que aman a Allah y son amigos de Allah no son dejados en la oscuridad. Cuando ellos dejan este mundo, encuentran la felicidad eterna. Ellos marchan a la vida eterna. A ellos se les otorgan las recompensas que ningún ojo ha visto alguna vez, u oído escuchado, inconcebibles a la mente humana y al corazón. Saquen provecho de tales días; tomen la oportunidad que ellos presentan. Luego de un tiempo tú serás tomado de esta casa de invitados en un ataúd y, al dolor de tus amigos y al deleite de tus enemigos, serás depositado a ese agujero terrible, solo allí con tus acciones.

En estos tres meses (Rajab, Sha’ban, Ramadán) sobre todo, Su misericordia y Su generosidad son desbordantes. Todas las noches una Voz puede oírse:

“¿No hay ninguno que nos ame para que Nosotros le amemos? ¿No hay ninguno que se arrepienta para que Nosotros podamos aceptar su arrepentimiento? ¿No hay ninguno que busque el perdón para que Nosotros podamos perdonarle? ¿No hay ninguno con demande para que Nosotros podamos concederle? ¿No hay ninguno buscando el Paraíso para que Nosotros podamos dárselo? ¿No hay ninguno buscándome para que yo pueda mostrarle Mi Belleza?".

El venerado Abu Bakr (ra) dijo: "La primera noche del viernes de Rajab es la que nosotros llamamos Laylat al-Raghaib. En el tercer cuarto de esa noche, hacia la mañana, los ángeles del cielo y de la tierra se reúnen frente a la Ka’aba y realizan su súplica a Alláh. El Uno Todo Glorioso les dice: “Oh Mis ángeles, pregúntenMe lo que deseen. . .” Los ángeles contestan: “Lo que nosotros preguntamos de Tu Ser más Glorioso y Exaltado es si perdonas a la Comunidad de Muhammad que guarda ayuno en honor del mes de Rajab”.

El Señor de la Majestad dice: “Ciertamente los perdono y los alegro con el Paraíso y Mi Belleza”. Diciendo esto, Él nos sumerge, a la Comunidad de Muhammad, en Su misericordia".

La venerada A’isha, Madre de los Creyentes, informó lo siguiente acerca del bendito Mensajero:

"En el Día de la Resurrección todos los seres humanos tendrán hambre. Las únicas excepciones serán los Profetas, las familias de los Profetas, y aquéllos que ayunen los meses de Rajab, Sha’ban y Ramadán. Aquéllos que ayunen los meses de Rajab, Sha’ban y Ramadán no experimentarán ni el hambre ni la sed".

También se informa que el bendito Mensajero de Allah (asws) dijo: "Cuando llegue el Día de la Resurrección, un heraldo proclamará: “¿Dónde están aquéllos que ayunaron en honor del mes de Rajab?".

Después de esto una luz aparecerá. Gabriel y Miquel seguirán la dirección de la luz. Aquéllos que honran el mes de Rajab y guardan el ayuno los seguirán y pasarán como un relámpago por el puente del Infierno llamado Sirat. Cuando ellos hayan hecho ese terrible cruce, ellos agradecerán a Alláh por haberlos cruzado a través del Sirat. Cuando ellos realicen la postración oirán una Voz que les dirá: "Oh ustedes quienes respetaron el mes de Rajab, levanten sus cabezas de la postración. ¡Ahora entren a sus moradas en el Paraíso y saboreen el puro deleite!".  Así serán los favores mostrados a aquéllos que honren a Rajab.

El bendito Mensajero (asws) dijo: "Si ustedes desean que sus almas sean llevadas en el momento de la muerte en consuelo y sin dolor o sedientas, que estén protegidas en ese momento del mal de la negatividad y morir en la luz de la fe, entonces arrepiéntanse con pesar de sus pasados errores cometidos durante el mes de Rajab e inviertan la mayoría de sus días en ayunar. Recuerden muy a menudo a su Señor. Entren a salvo en el Paraíso por gracia de su Señor".

Nuestro Maestro Sahib us Sayf Sheykh Abdul Kerim al-Kibrisi nos llama a aprovechar este mes para despertarnos de nuestro estado de negligencia, y abrirnos a los ríos de misericordia que nos envía directamente Allah.

***
Du’a de Wali Abbas

(Para ser leído 3 veces por día durante el mes de Rajab, según recomendación de Maulana Shaykh Nazim al-Hakkani (qs).)

Hubo un asaltante de caminos en el tiempo del Profeta Muhammad, la bendición y la paz de Dios sea sobre él.  Esperaba en los caminos después de medianoche y salía a robar.  Nadie pudo capturarle en vida.  Dicha persona era conocida por sus fechorías, y el Mensajero de Allah, la bendición y la paz de Dios sean sobre él, le maldijo diciendo que se negaría a asistir al funeral de dicha persona por los males que había cometido esa persona a los demás.

Finalmente, esa persona murió.  Al conocer del rechazo que mostró el Mensajero (asws) hacia esa persona en vida, su cuerpo fue llevado por las calles a fin de lanzarle en algún paraje, no en un cementerio.

Cuando eso iba a ocurrir, el Ángel Gabriel, la paz sea con él, se acercó al Mensajero (asws) y le dijo: Allah ordena que esa persona sea recogida y enterrada en el cementerio y que hagas la oración fúnebre por él.  Allah me manda a decirte que esa persona es uno de sus siervos amados.

Intrigado en gran medida, el Mensajero (asws) fue con Abu Bakr as Siddiq al lugar donde estaba el cuerpo.  Abu Bakr observó un comportamiento distinto en el Profeta (asws) y éste le dijo que había una gran cantidad de ángeles que habían acudido al lugar.

Se hizo el entierro.  Al retirarse, el Mensajero (asws) esperó una clarificación por parte del ángel Gabriel (as).  Éste se presentó y le dijo: Oh Mensajero de Allah, no me preguntes pues estoy aún más sorprendido que tú.  Pero dice Allah que le preguntes a la hija de este asaltante qué es lo que hacía en vida su padre.

Se hizo así.  La hija le dijo: Oh Mensajero (asws), mi padre cometió muchas maldades en vida y estoy avergonzada por ello.  Pero hubo algo que solía hacer en los últimos años únicamente cuando llegada el mes de Rajab y hasta el término de dicho mes.

En cierta ocasión, mi padre asaltó a un hombre anciano, y al despojarle de sus cosas, encontró un papel y escrito allí estaba una súplica.  A mi padre le agradó la súplica.  Como escuché que tú dijiste que Rajab era el mes de Allah, al llegar el mes de Rajab, decía: Debo detenerme ahora, ha llegado el mes de Allah.  Y se encerraba sin salir y recitaba esa súplica, llorando.  Pero su fuerza sólo llegó para ello.  Pasado el mes de Rajab, otra vez hacia lo que es conocido, hasta la nueva llegada del mes.

La hija le mostró el papel con la súplica escrita, el Mensajero (asws) besó el papel.

Rajab es el mes de Allah.  La misericordia enviada en este mes es conocida sólo por Allah, exaltado Sea.

La súplica de aquel hombre era la súplica que Maulana Sheykh Nazim recomienda a los musulmanes de modo encarecido para este mes, y que ofrecemos a continuación.

* * *
Bismillahir – Rahmanir - Rahim

En el Nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo

Allahuma innii istaghfiruka min kulli maa tubtu lahu ilayka thumma 'udtu fiih.

Oh Allah, te pido Tu perdón por todo aquello por lo que me he arrepentido ante Ti y a lo que después he regresado.

wa istaghfiruka min kulli maa 'aradtu bihi wajhika wa-khaalatanee fiihi maa laysa fiihi ridaak.

Y te pido Tu perdón por todo aquello con lo que no Te he complacido y todo lo que me concierne con lo que Tú no estás complacido.

wa istaghfiruk li-ni`am allatii taqawwaytu biha `ala ma`asiiyatik.

Y te pido Tu perdón por los favores (Tuyos) que he usado para incrementar mi desobediencia hacia Ti

wa istaghfiruka min aadh-dhunub allatii laa ya`lamahu ghayruka wa laa yattali`u `alayha ahadu n siwaak wa laa yasa`uha illa rahmatika wa la tunjii minha illa maghfiratuka wa hilmuka.

Y te pido Tu perdón por los pecados que nadie conoce salvo Tú, y nadie ve salvo Tú, y nada los cubre salvo Tu misericordia, y de los que nada libra salvo Tu perdón y Tu clemencia.

laa ilaha illa-Anta, subhaanak! innii kuntu min adh-dhaalimiin.

No hay más dios que Tú, ¡glorificado seas! Ciertamente he sido de los opresores.

Allahuma innii istaghfiruka min kulli dhulmin dhalamtu bihi `ibadaka.

Oh Allah, te pido Tu perdón por toda injusticia que he cometido contra Tus siervos.

Fa ayyaama `abdin min `ibaadik aw `amatin min 'imaa'ika dhalamtu fii badanihi aw `irdihi aw maalih fa `atihi min khazaa'inik allatii laa tanqus.

A quien quiera de tus siervos hombres o mujeres a quien haya herido, sea físicamente o en su dignidad o en su propiedad dales de Tu Generosidad que no tiene límites.

Wa as'aluka an tukrimanii bi rahmatika allatii wasi`at kulla shay

Y Te pido que me honres con Tu Misericordia que cubre todas las cosas.

wa laa t`uheenanii min `adaabik wa ta`tiiayanee maa as'aluka fa-innii haqiiqun bi-rahmatik ya arham ur-Raahimiin.

No me humilles con Tu castigo sino que dame lo que Te pido, pues ciertamente estoy en gran necesidad de Tu Misricordia, Oh el Más Misericordioso de los Misericordiosos.

Wa salla-Allahu `ala Sayiddina Muhammadin wa `ala alihi wa sahbihi ajma`iin.

Y que la bendición de Allah sea sobre nuestro Maestro Muhammad y sobre su familia y sus compañeros todos.

wa laa hawla wa laa quwatta illa billah il-`Alii ul-'Aadhiim

No hay poder ni fuerza salvo en Allah, el Elevado, el Inmenso.

Fuentes:

*Artículo publicado por nuestros hermanos Osmanli Naqshbandis del Perú con material tradicional y enseñanzas de Hz Sheykh Abdul Kerim al-Kibrisi y Mawlana Sheykh Nazim al-Hakkani.
*Textos tradicionales compilados por el Sheykh Muzzafer Ozak de la Tariqat Jerrahi Halveti.