sábado, 5 de octubre de 2013

Felicidad en el amor a nuestro Profeta (as)

Sohbet dado por Sahib us Sayf Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani (ra)
Bismillahi Rahmani Rahim

La gente del siglo 21 ha abandonado el camino de Allah y Su Profeta (asws). Y Allah-swt- no es feliz.

¿Piensas que Él es feliz con nosotros? No, Él no puede ser feliz con nosotros, porque, de todos modos, nosotros no somos felices unos con otros. ¿Cómo Él va a estar feliz con nosotros? Le somos completamente desobedientes.

Sheytán solamente le fue desobediente una vez. Estaba haciendo tanta adoración. Se volvió desobediente sólo una vez y fue pateado fuera de la Presencia Divina. ¿Qué hay de nosotros? Tanta desobediencia día y noche.

Así es que por eso Allah nos dice: "No se ajusta a mi estación de Majestad castigarlos con algo. Ustedes son criaturas tan débiles. Mi trabajo es 'kun fa ya kun'. Si lo quiero, diré que sea, y sucede. 'Desaparezca', y todo desaparecerá. Sin embargo, les He dado la existencia. Pero como han abandonado el camino, les estoy enviando el castigo más débil. Solamente les estoy quitando la paz".

¿Alguien ha encontrado la paz? ¿Dónde está? Ha sido quitada. No hay paz. No hay paz entre los niños. No hay paz entre padres e hijos. No hay paz entre los padres. No hay paz con los ancianos. No hay paz con los jóvenes. No hay paz con los Cristianos, ni con los Judíos, ni con los Budistas. No hay paz con los incrédulos.

No hay paz. La paz se fue de vacaciones, desapareció. Y el mundo busca diciendo: '¿Dónde está la paz? En un tiempo tuvimos paz'.

Sé feliz. No busques de ese modo. ¿Dónde está? ¿Aún no has encontrado la paz? Encuentra a quienes tienen paz y ellos te la darán a ti.

Así que la paz se fue de vacaciones. ¿Dónde es que está? Solamente con quienes están felices con su Señor, Allah-swt-, quien les abre diferentes vías de comunicación. Y les dice: "Está en tus manos. Cualquiera que te haga feliz, ábrele también esa vía de comunicación. Está bien. Si ellos te hacen feliz, me harán feliz a Mí". Diciéndole a Su Profeta (asws): "Si tú eres feliz con ellos, Yo soy feliz con ellos. Si tú no eres feliz con ellos, Yo no soy feliz con ellos". ¿Eres feliz con tu Profeta? Hmm.

Si eres tan feliz, ¿cuántas veces al día estás recordando a tu Profeta (asws)? ¿Cuántas veces al día estás dando salawats a tu Profeta (asws)? ¿Amas a tu Profeta? Por supuesto. ¿Amas a tu Profeta más que a todo lo demás? 'Aún no puedo hacer eso'. Entonces la paz no se te acercará. Tienes que amar al Profeta (asws) más que a todo.

Comprende cuando llegó Umar (ra) y dijo: 'Ya Rasulullah. Te amo más que a todo, excepto a mí mismo'. Y el bendito Profeta (asws) le dijo: "Ya Umar, si no me amas más que a ti mismo también, no has alcanzado la fe completa". Estos wahhabis han engañado a todos diciendo: '¿Tanto por el Profeta? No hermano, tienes que tener amor por Allah'. Deja el amor de Allah, aún no has llegado a esa parte. Primero tienes que conocer el amor del Profeta (asws), y tienes que entregar ese amor -ese amor completo- al Profeta (asws).

El Profeta (asws) no le dijo a Umar (ra): "No, Umar, tú tienes que amar a Allah más que a mí y a ti". Le dijo: "Me tienes que amar más que a ti mismo también".

Así que lo que dice el bendito Profeta (asws) es: "Me debes amar más que a cualquier otra cosa"; en ese momento no estarás idolatrando a nadie. Y el bendito Profeta (asws) te llevará a la Presencia Divina. Tú no puedes -no podemos- ir a la Presencia Divina por nosotros mismos. Allah tiene un protocolo. La única manera es cuando llega el momento de que la conexión, tu realidad esté conectada con la estación celestial. Y desde los cielos llega luz a tu corazón. Ese será el momento en el que en dunya serás feliz.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Una breve aproximación a los Maragatos

Este artículo forma parte de la serie “La Herencia Hispanomusulmana en el Gaucho Argentino”, que Dios mediante reuniremos en formato libro para compartir con nuestros lectores.

Como ya hemos apuntado anteriormente, el biotipo gaucho no ha sido históricamente una entidad restringida únicamente al ámbito de la Argentina, sino de la América en general, y de su origen moruno también da testimonio la migración de un pueblo particular que cumplirá un rol fundamental en la historia no sólo de Argentina, sino también del Brasil y el Uruguay: los Maragatos.

En el capítulo II, página 28, del libro 'El Payador', haciendo referencia a la llegada del español a nuestras costas sudamericanas, el escritor argentino Leopoldo Lugones dice: "...o intentaron quedarse como la chusma de Egipto, sin conseguirlo más que sobre la desierta costa atlántica, en las cuevas del Carmen de Patagones". Ahora bien, ¿quién es esta 'chusma' egipcia que quiso el destino se asentara en Carmen de Patagones?

A sesenta kilómetros al sur de Asyut, en Egipto, a mitad de camino entre las localidades de Tahta y Suhaj, se encuentra la población de al-Maraghat (en árabe: caverna, gruta). A principios del siglo VIII, un grupo de ciudadanos maragatos se sumaron al contingente de 18 mil hombres que Musa Ibn Nusair (640-714), gobernador del califato Omeya en el Norte de África, llevó a la Península Ibérica hacia 712 para consolidar las posiciones que su lugarteniente bereber Tariq Ibn Ziyad había conseguido el año anterior (de aquí que el antropólogo español Dr. Aragón y Escacena, en su obra 'Estudio antropológico del pueblo maragato' -Madrid, 1902-, considere a los maragatos descendientes de una inmigración berberisca).

Desde un principio los maragatos se asentaron en la provincia ibérica de León, en un área montañosa que sería llamada La Maragatería, situada en la zona central de la provincia hacia el suroeste de la ciudad de León. Hacia fines del siglo XVII y comienzos del XVIII, llegan al Río de la Plata numerosas familias de maragatos de León procedentes del puerto de La Coruña, y otras tantas procedentes de los Azores. Los maragatos serán los pobladores pioneros de los Establecimientos Patagónicos, fundando las poblaciones argentinas de Carmen de Patagones (la ciudad más austral de Buenos Aires), Mercedes de Patagones (actual Viedma), San Julian y Puerto Deseado. De ésta última población, otros grupos de maragatos se dirigieron hacia la Banda Oriental, fundando allí la ciudad de San José de Mayo, en el actual territorio de Uruguay. Por esta razón es que los actuales pobladores de San José de Mayo y su entorno, así como los de Carmen de Patagones, suelen recibir el gentilicio de 'maragatos', aún cuando tengan otros orígenes. Ya a fines del siglo XVIII serán identificados con los gauchos de la región. El tradicionalista y estanciero bonaerense Ronaldo Urruti, investigador de los orígenes andalusíes del gaucho rioplatense, aporta un dato no menor: los maragatos serán los encargados de imponer algunas pilchas gauchas como el calzoncillo cribado (con flecos).

Durante todo el siglo XIX, los maragatos tendrán un rol activo en la política de la región del sur de Brasil.

Río Grande del Sur es uno de los 26 estados que junto al distrito federal componen Brasil. Es. Además, el estado más meridional del país localizándose en la Región Sur de Brasil. El actual territorio de Río Grande del Sur, en tiempos de la colonia, se hallaba comprendido dentro del Virreinato del Río de la Plata, constituyendo el centro y centro-norte de la gran Banda Oriental de las primeras épocas coloniales.

Entre el 20 de septiembre de 1835 y el 1 de marzo de 1845, movilizados por las ansias de libertad e independencia, los maragatos forman parte de las fuerzas gauchas riograndenses en la llamada 'Guerra de los Farrapos', cuyo desenlace fue la proclama como país independiente del Río Grande del Sur. También tuvieron una notable participación en la Revolución Federalista, llamada justamente 'Revolución de los Maragatos', que estalló en Río Grande del Sur en febrero de 1893 contra los recién proclamados Estados Unidos del Brasil que, con el cambio de nombre, fueron la continuación del Imperio del Brasil. La Revolución Federalista contó con la participación de miles de gauchos montoneros brasileños, argentinos y uruguayos. La inestabilidad política llevó a los federalistas a intentar derrocar a las fuerzas leales del presidente estatal Júlio Prates de Castilhos (cuyos seguidores eran llamados 'picapaus' o 'chimangos'), esperando conseguirse nuevamente la autonomía riograndense y la descentralización del estado naciente. Los líderes militares de la Revolución fueron los caudillos nacionalistas Gumersindo Saravia (1852-1894) y Aparicio Saravia (1855-1904).

En su 'Vida de Aparicio Saravia. El gaucho de la libertad', el historiador revisionista argentino Manuel Gálvez nos aporta el siguiente dato esclarecedor: "Popularmente, cada bando ha puesto a su contrario un mote: para los federalistas o revolucionarios, los partidarios del gobierno son los 'picapaos', nombre de un pájaro, y les llaman así porque, como el picapote o carpintero, en el árbol, ellos están siempre 'picando' al pueblo con impuestos y exacciones; y para ellos los federalistas son los 'maragatos'. ¿Dícenles así por haber entre ellos algunos uruguayos de San José, llamados 'maragatos'? En España se da ese nombre a los habitantes de las Hurdes (comarca que se extiende a través de las provincias españolas de Cáceres y Salamanca), a quienes se les cree descendientes puros de los moriscos y muy peleadores" (pág. 62).

Así es que aún en nuestros días, Río Grande del Sur, en Brasil, mantiene una cultura gauchesca prominente. "La singular cultura gauchesca es el sello de Río Grande del Sur, donde los vaqueros de piel tostada rondan las pampas sureñas con su inconfundible sombrero plano y barbijo, pantalones amplios, pañuelo rojo al cuello y botas de cuero", señala la guía turística Insight Guides-Brazil.

Para concluir esta breve reseña haremos mención de un investigador brasileño que ha acreditado la estirpe andalusí del gaúcho del Brasil: Manoelito de Ornellas (1903-1969), etnógrafo y estanciero, que en la década de 1950 escribió varias monografías eruditas probando la herencia morisca en el gaúcho riograndense, por ej.: 'Gaúchos e Beduínos. A origen étnica e a formaçao do Rio Grande du Sul', Río de Janeiro, 1948 y 1956; 'A Filigrana Arabe nas Tradiçoes Gaúchas', Porto Alegre, 1950; 'A cruz e o alfanje. A expansao da cultura árabe', Bahia, 1960.


Información investigada y recopilada por: Raíces y Sabiduría.

martes, 1 de octubre de 2013

Nuestros Gloriosos Antepasados

La majestuosa pintura de arriba muestra como nuestros gloriosos antepasados (Otomanos) exterminaron las multitudes de ateos incrédulos que quisieron destruir la magnificencia del Islam. Es una pintura muy significativa.

A través de los años, nuestros ancestros entregaron libremente su sangre en el servicio al Decreto Divino para suprimir a los demonios y sus seguidores en orden de poder vivir con honor y en paz. 

Nosotros llamamos a las generaciones actuales, que han sido forzadas a olvidar y a someterse a la opresión y a la humillación de hoy en día: “¡Despertad gente, despertad! ¡Ya habéis dormido demasiado!”

   (Grandsheykh Maulana Nazim al- Hakkani en Saltanat vol.7 num. 8)

sábado, 28 de septiembre de 2013

El Noble Hadiz del Waliullah

Bismillahi Rahmani Rahim
Se narra que Abu Hurayra (ra) dijo que el Mensajero de Allah (asws) dijo:
"Allah-swt- dice:
Quien muestre enemistad hacia mi Wali, le declararé la guerra. Nada Me complace más que Mi siervo se acerque a Mí mediante el cumplimiento de lo que le He ordenado; y él continúa acercándose a Mí mediante las obras voluntarias, alcanzando con ello Mi amor; y cuando Le amo, me convierto en su oído con el que escucha, su vista con la que ve, su mano con la que toma y su pie con el que anda; y siempre que Me pida algo, se lo concederé, y si busca refugio en Mí, se lo daré". (Hadiz sahih transmitido por el Imam al-Bujari)

jueves, 26 de septiembre de 2013

Raíces de Tradición

"Árbol que guarda sus ráices
siempre le suebra corteza"
-Don José Larralde-

Hoy mucho se cacarea sobre los desmanes del imperialismo y de la creciente defensa de la soberanía de los 'supuestos' pueblos libres. Sin embargo, y teniendo en cuenta que esa 'libertad' sólo es una ficción conceptual, se ignora el alcance de un imperialismo tal vez más devastador que el de la imposición violenta. Nos referimos al imperialismo cultural, que es uno de los resultados más acabados del imperialismo que se ejerce sobre la mentalidad tanto individual como general. ¿Quién es realmente libre de las cadenas subrepticias de ese enorme monstruo global que sutilmente impone sus parámetros y leyes de atrofia e inmoralidad? Bástenos recordar la inquisidora necesidad que se nos ha hecho piel, esa necesidad de consumo que virtualmente nos devora y que aplaza nuestros valores humanos elementales y los remplaza por la depredadora irreflexión de una vida sin sentido y sin belleza. Bástenos recordar que todo lo que se nos 'fuerza' a consumir es el resultado demagógico de una visión de desarraigo y despojo cuya única finalidad es ejercer libremente su despotismo espiritual en nombre de una mentida igualdad que promueve como natural y plausible el más irreverente libertinaje, la más vil sujeción a las pasiones inferiores y la desconexión con lo que nos hace ser y nos da expansiones. Pues un espíritu expansionado es un espíritu libre, y un espíritu libre lo es en tanto que sepa 'ver' la realidad y ajustarse a los mandatos decidores de la verdad, destello revelador que es un reflejo interior de la voz de Dios.

Sin embargo, parapetados tras ideologías subversivas impuestas por el mismo aparato de poder que moviliza los resortes de todo imperialismo mental, sucumbimos a la idolatría carcelaria de supuestos enajenantes que lejos de facilitar soluciones generan aún más violencias y disfunciones quitándonos claridad. Seamos cuidadosos. El imperio es una inmensa maquinaria que se escabulle y se oculta tras tramposas mascaradas. De todos modos sus furcios no dejan de ser harto evidentes: así tenemos a los imberbes rebeldes que desde la industria del seudo-arte promocionan levantamientos que no pasan de la moda y el momento, frágiles sucedáneos del vuelo libertador; así tenemos a los momificados oligarcas de la política representando un sainete descomunal que para aplauso gana en desprecio y de burla en llanto; así tenemos el arma virtual que nos condena al inculto manoseo de lo tecnológico y su ética robótica de interacción maquinal; así tenemos la pantalla-medio de (in)comunicación, prolífica herramienta para la enseñanza del inculto estereotipo que sin saña nos conduce a la más cruel paradoja de la vida: no creer en nada más que lo que se ve, se oye, se lee y se reproduce en fantasmal proyección.

Despertar nos hará libres; despertar, conocer nuestras raíces, amar a ultranza nuestra urdimbre tradicional. Tradición, tenaz enemiga del gran inquisidor, culto de nuestros antepasados- patriarcas forjadores de identidad viril, tensión espiritual que impulsa a la propia trascendencia, religiosa consciencia de formar parte del plan de Dios y su movimiento vertical. Debemos instruirnos en ella, vivirla, saborearla, ser sus hijos, sus defensores, sus guerreros, sus transmisores, ser como el árbol que se hunde en la tierra para ofrecer sus retoños al cielo, como la montaña que impertérrita se mantiene frente a los embates del pampero y como el cóndor macho que en vuelo triunfal sobre la altura cordillerana vislumbra su destino de grandeza soberana.

El suelo fértil, como el vientre materno, genera nueva vida y da cobijo al alma que busca su eternidad alumbrar. ¡Tradición, tierra fértil por Dios fecundada, que tu sabiduría dé luz a nuestros pasos en rumbo al más allá!

domingo, 22 de septiembre de 2013

Enseñanzas de Grandsheykh Abdullah Daghestani (qs)

Dadas por Maulana Sheykh Nazim al-Hakkani.

Océanos de Misericordia, Libro II.

¿Quién es un incrédulo?

Nuestro Grandsheykh dice que el que nunca dice “Allah” es un Kafir, incrédulo. Cualquiera que diga “Allah”, incluso en su propio lenguaje, no debes decir de él que es un “kafir”. Esto es claro, nuestro Grandsheykh lo ha dejado tan amplio, tan abierto, sin poner condiciones; todos los profetas sólo vinieron para hacer que la gente creyera en su Señor, y no en sí mismos.

Todo el que diga “Dios” debe ser considerado un creyente. Incluso si una persona dice, como nosotros hacemos en español: “Oh, Dios mío”, Allah lo está amarrando. Esta es una gigantesca y buena noticia.

El Profeta, que la paz sea con él, dice que si una persona dice: “Ya Rabbi”, Allah le dice: “Estoy aquí, siervo mío, ¿Qué  necesitas?”. Allah está más cercano a ti que tú mismo.

***

Por qué preferimos el Islam

El hombre, si está interesado en un objetivo, puede seguir el camino de los filósofos o el camino de los Profetas y Santos. Los filósofos no aceptan más guía que sus propias mentes. Si dices que hay filósofos en el Islam, no lo aceptamos. Es la religión de la Realidad, no de la imaginación.

Misticismo significa aceptar un guía y una guía, ya sea en religiones nuevas o antiguas. Si el hombre está pidiendo por un objetivo, va hacia un lado o hacia el otro. Muchos van al camino del Sufismo porque es fácil seguir a un guía. ¿Si un edificio está acabado, por qué decir: ‘debo construir el mío propio’? Lo importante es el objetivo.

¿Por qué preferimos el Islam por sobre el Cristianismo o el Hinduismo? Nuestro objetivo en el Islam es Allah Todopoderoso, solamente alcanzar la Presencia Divina. Encontrar a Allah y estar con Él es el objetivo perfecto. Él está presente con nosotros, pero nosotros estamos ausentes de Él.

El entendimiento de cada siglo es diferente porque el desarrollo marcha con la gente. Hay escuelas antiguas, y luego de ellas, gradualmente, les han sucedido otras escuelas. El Hinduismo comenzó hace 4.000 años con métodos acordes al entendimiento de aquellas personas. Los hombres en nuestro tiempo tienen más habilidades y capacidades. También podemos ver que las leyes religiosas se han vuelto más tolerantes a través de los años, desde el Judaísmo a la Cristiandad y al Islam.

Ahora es posible que un hombre alcance su objetivo en 40 días, mientras que antes su desarrollo interior podría tomarle años. Ahora no tenemos demasiado tiempo, estamos con prisa por alcanzar el objetivo. Para viajar hacia Mecca ahora no usamos camellos como hacía el Profeta. ¿Quieres montar un asno Budista cuando tenemos un aeroplano?

sábado, 21 de septiembre de 2013

Islam y Medio Ambiente

    El papel básico del ser humano en la tierra es la sumisión completa a Allah-swt-:

  “No he creado a los Genios y a los Hombres, sino para que se me sometan” (Corán, 51:56)

         La sumisión a Allah es un camino que abarca todos los aspectos de la vida del ser humano. Realizar todo aquello que Allah demanda de nosotros, el Salat, el Ayuno, el Zakat y la Peregrinación, constituye la sumisión completa a Allah. Lo mismo puede decirse de todo acto que realiza el ser humano de acuerdo a un punto de vista islámico, desde el momento en que se hace por amor hacia a Allah.

         Todo acto, en tanto que sea bueno (por ejemplo la protección del medio ambiente) y hecho por amor hacia Allah-swt- se considera un acto de sumisión que genera recompensa en esta vida y en la próxima. Este es el camino del medio, lejos de aquellos que muestran desconsideración hacia el medio ambiente y lejos también de aquellos que idolatran la naturaleza.

         La desconsideración por el medio natural va en detrimento del ser humano. Lo mismo ha de decirse del extremo opuesto, de la protección absoluta del medio ambiente. Un ejemplo de esto último es defender cada miembro del reino animal hasta el nivel de poder poner en peligro la vida de un ser humano en una operación de rescate.

         Hay que hacer notar que el Islam aboga por la protección del entorno natural. Que el Islam tiene un alto respeto por el medio ambiente es algo que puede ser encontrado en el Corán y en la Sunna tal como veremos posteriormente. El hecho de que la protección del medio ambiente constituya una señal de respeto hacia Allah, no significa por otra parte que todo elemento del medio ambiente haya de ser respetado. De hecho, algunas veces sucede justo lo contrario. El Profeta (asws), afirmó que una persona que remueva un árbol (que constituya un obstáculo) del camino de otro ser humano se acredita con ello el Jardín.

         La postura islámica es una situación media y equilibrada entre la conducta humana que desprecia el medio ambiente y aquellos que adoran todo o parte de la naturaleza. El punto de vista islámico aúna por un lado la protección medio ambiental de la codicia del ser humano y por otro lado permite un desarrollo sostenible.
***
         La Creación es el lugar de los Signos que señalan hacia Allah-swt-

         El medio ambiente es percibido como el lugar donde los signos (es decir, ríos, plantas y pájaros), señalan la existencia de Allah-swt-:

         “Ciertamente en los cielos y en la tierra, hay Signos para los creyentes. En la creación de vosotros mismos y en los animales dispersos por la tierra, hay Signos para aquellos que poseen Imán. En la alternancia de la noche y el día, en el sustento que Allah hace descender del cielo, en el dar vida después de haberla quitado en todo aquello que hay sobre la tierra, en el cambio de los vientos, hay Signos para aquellos que son sabios.” (Corán, 45:3-5)

         En consecuencia, cualquier destrucción que se haga sobre el medio ambiente equivale a la destrucción de estos Signos. Si una especie llega a extinguirse, puede considerarse como una pérdida de un Signo que reflejaba la grandeza del Creador. En verdad se trata de un asunto lamentable si continuamos destruyendo el ambiente, porque impediremos a las generaciones futuras tener una relación saludable con su ambiente, en donde el término “saludable” significa la oportunidad de experimentar estos Signos. 

         Se ha dicho que existen dos libros; uno que se lee (es decir, el Corán) y uno que se ve (es decir, el universo). Mientras que se sabe porque el Corán es descrito como Libro, el universo se define como libro en el sentido de que incluye los signos que indican hacia Allah. No obstante se precisa de un corazón transparente para desvelar la funcionalidad de estos signos. De hecho, una vez que la persona deja de estar bloqueada para “leer” los signos que llenan el universo, bellas formas de dzikr (recuerdo de Allah el Todopoderoso) emergen ante él y se le muestran las correlaciones de muchos versículos del Corán y los correspondientes “versículos” del universo.

         El bloqueo a estos Signos está perfectamente ejemplificado en el ejemplo de las grandes urbes metropolitanas e industriales. Las grandes estructuras, incluyendo los altos rascacielos, alteran el horizonte. La salida y la puesta de sol dejan de ser experiencias cotidianas, al menos para aquellos atrapados dentro de la urbe. ¡Se necesita mucha ingenuidad para ver un “signo” en pedazos de piedra!

         Debido a la ausencia de verdes pulmones en la ciudad, sus habitantes, que tan solo pueden ver el acero y edificios concretos, no pueden experimentar el ciclo de la vida expresado en los versículos del Corán:

         “Signo para ellos es la tierra muerta: Nosotros le damos la vida y producimos el grano del cual coméis.”  (Corán, 36:33)

         Aunque no comprendemos como, todo en el universo, incluyendo cada componente del medio ambiente, participa del recuerdo, dzikr, de Allah:

         “Los siete cielos y la tierra, y todos las criaturas que contienen, declaran su Gloria: No hay nada que no celebre Su alabanza; no obstante, no entendéis como declaran Su Gloria. En verdad Él es más Benévolo, el Más Indulgente.” (Corán, 17:44)

         Hay muchos versículos que mencionan a seres específicos que alaban a Allah; algunos de ellos son los siguientes:

         “El trueno Lo glorifica con Su alabanza, y lo mismo hacen los ángeles por temor a Él...” (Corán, 13:13)

         “¿Acaso no veis que es Allah cuyas alabanzas son celebradas por todas las criaturas en los cielos y en la tierra, y los pájaros del cielo extendiendo sus alas? Cada uno sabe su propio modo de alabarle. Y Allah conoce bien todo lo que hacen.” (Corán, 24:41)

         “...Y sometimos a las montañas y a los pájaros para que celebraran con David las alabanzas a Allah...” (Corán, 21:79)

         Es bastante evidente que tanto los objetos animados como los inanimados celebran las alabanzas a Allah. Por tanto, la destrucción de cualquier especie significa la extinción de ese determinado Signo, que no solo es recuerdo de los hombres para Allah, sino que también supone la propia extinción de las alabanzas a Allah de aquel Signo. Con un poco de imaginación, uno puede ver el universo como un constante círculo de dzikr (recuerdo). Quedan excluidos por supuesto de esto aquello cuyos corazones no son lo bastante sensibles como para ver la necesidad de unirse al resto del universo.

         Que es algo inherente a la creación apuntar hacia Allah, ha sido algo ampliamente discutido por los sabios y místicos musulmanes. Una bella e iluminadora idea expuesta por Sa’id An-Nursi (muerto en 1960) expresa que toda criatura, por su propia naturaleza en sí, tiene lo que yo traduciría de una forma libre, una impronta divina que no puede ser imitada.

         “Un corazón iluminado es capaz de ver el sello que ayuda a trascender este reino hacia el otro”.

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El impacto del Imán (la Fe) en el medio ambiente

         Allah-swt- ha proveído a la humanidad con el sustento adecuado; tan solo nos ha exigido que nada ni nadie Le asociemos:

         “¡Oh, hombres! Someteos a vuestro Señor que os ha creado a vosotros y a vuestros antepasados, tal vez seáis de los temerosos. Él que hizo de la tierra un lecho para vosotros y de los cielos un techo, e hizo descender agua de los cielos y de este modo hizo crecer frutos para vuestro sustento. No asociéis semejantes a Allah puesto que sois de los que saben.” (Corán, 2:21-22)

         El Corán enseña que hay una correlación entre la conducta de la gente y las condiciones del medio ambiente. La conducta recta lleva a resultados positivos:

         “Si el pueblo de esas ciudades se hubiera abierto a Allah y hubiera sentido respeto hacia Él, hubiéramos abierto para ellos  las bendiciones del cielo y de la tierra...”(Corán, 7:96)

         “¡Oh pueblo mío!, no pido de ti recompensa alguna. Mi recompensa solo corresponde a Quien me ha modelado. Pero no comprendéis.” (Corán, 11:52)

         Lo contrario también es cierto. Desviarse del camino recto que Allah ha dispuesto para la humanidad también lleva aparejado consecuencias negativas para el medio ambiente:

         “Mas quien se aparte de Mi recuerdo, la suya será una vida mísera...” (Corán, 20:124)

         Además de esto hay versículos que establecen una correlación entre los desastres naturales y la conducta desviada del ser humano, la conducta inmoral, o una combinación de ambas cosas:

         “...y Él envía los rayos, golpeando con ellos a quien desea...” (Corán, 13:13)

         “¿Estáis seguros de que Él no hará que os hundáis cerca de la tierra o enviará contra vosotros una violenta tormenta de arena, sin que entonces podáis encontrar protector? ¿O estáis seguros de que no os devolverá allí una segunda vez, enviando entonces contra vosotros un huracán que os haga naufragar por vuestra incredulidad? Allí no encontraréis entonces quien os socorra contra Nosotros.” (Corán, 17:68-69)

         El resultado final de la actitud desviada y de la inmoralidad, cuando llegan a ser generalizada, es la total destrucción medio ambiental. Esta es la historia del Profeta Noé y la lluvia que destruyó todo excepto el Arca y sus ocupantes tanto hombres como animales. La orden que terminó con la riada muestra que las aguas obedecieron a la orden de Allah:

         “Se dijo: ¡Oh tierra, traga tu agua, y oh cielo, que cese la lluvia. El agua empezó a bajar y se ejecutó la orden. Y el Arca quedó apoyada en Al-Yudi. Y se dijo: alejado sea el pueblo que permanece en la oscuridad”. (Corán, 11.44)

         El Corán está lleno de historias que reflejan la correlación entre el mal actuar y la sanción de Allah conducente a una destrucción. El Capítulo de la Caverna del Corán, incluye una historia de dos propietarios de dos huertos en medio de los cuales discurre una corriente de agua. Uno de ellos lleno de Imán y humildad deposita su confianza en Allah, mientras que el otro no mantiene una relación adecuada con Allah; de forma arrogante sostiene que su huerto siempre será el mismo sin contar con la Voluntad de Allah (es decir, sin decir Insha Allah), ¿cómo terminó esta parábola?

         “Así sus frutos (y alegría) fueron destruidos, y permaneció retorciéndose sus manos por lo que había gastado en su propiedad que ahora había caído pieza a pieza, y tan solo podía decir, ‘Que desgracia la mía! No debía nunca haber asociado compañero alguno a mi Señor’” (Corán, 18:42)

         El mismo criterio podría ser aplicado a la historia de los Propietarios del Jardín en la Sura del Cálamo. Los propietarios querían reunir los frutos muy temprano por la mañana de forma que la gente necesitada no pudiera compartirlo. El resultado fue que antes de que fueran al jardín, y en el transcurso de la noche, hubo una visita de Allah que barrió todos los alrededores. Cuando vieron que su jardín parecía un lugar oscuro y desolado, uno de ellos les recordó que habían actuado erróneamente:

         “Ellos dijeron: ‘¡Gloria a nuestro Señor!, ¡en verdad hemos estado haciendo el mal!’” (Corán, 68:29)

         Como regla general, hay que decir que existe una relación directa entre la acción incorrecta y las calamidades:

         “Cualquier desgracia que os suceda es a causa de las malas acciones que vuestras manos han forjado, y para muchos Él concede el perdón.” (Corán, 42:31)

         Además la trasgresión genera corrupción en cualquier parte:

         “La desgracia ha aparecido en la tierra y en el mar debido a lo que han forjado las manos de los hombres, para que Allah pueda darles a probar el fruto  de algunas de sus acciones  y así puedan retractarse del mal.” (Corán, 30:41)

         La corrupción (fasad) en este contexto abarca toda clase de daño ya sea material o espiritual. Uno debería estar agradecido a Allah porque su sanción no haya sido inmediata a la trasgresión pues de haber sido así, la vida en la tierra haría tiempo que se hubiera extinguido:

         “Si Allah castigara a la gente según se merece, Él no habría dejado una sola criatura viviente sobre la tierra, pero Él les ha dado un aplazamiento hasta un Término fijado: cuando su término expire, sabrán que Allah vigila a Sus siervos.” (Corán, 35:45)

         En la Sura de An-Nahl (La abeja) la misma noción es reforzada:

         “Allah propone una parábola: una ciudad que disfruta de seguridad y tranquilidad, con abundante sustentos por todas partes, no obstante se muestra desagradecida por los favores de Allah, y por ello Allah le hace degustar el hambre y el terror encerrándola por todos lados a causa del mal que el pueblo ha forjado.” (Corán, 16:112)

         Resulta claro que no agradecer la generosidad de Allah lleva aparejado  la destrucción. Por el contrario el agradecimiento produce la situación opuesta:

         “¡Y recuerda!, Vuestro Señor ha declarado públicamente: ‘Si sois agradecidos, Yo añadiré más favores sobre vosotros...” (Corán, 14:7)

         Este versículo prueba que una conducta correcta, en línea con el punto de vista islámico, conduce a un mejor medio ambiente, si Allah quiere, por supuesto.


Fuente: Musulmanes Andaluces