domingo, 4 de junio de 2017

Hadiz sobre la Realeza


Bismillahi Rahmani Rahim

El Profeta (asws) predijo para el mundo islámico un período de sucesión, luego un intento de realeza, y una realeza tiránica, y luego una sucesión fundada sobre el patrón de la Profecía (en ese orden). El Islam experimentó estos sistemas de gobierno como:

*Los Califas rectamente guiados
*Los Umayyas
*Los Abbásidas
*Los Otomanos (el retorno de los sucesores –califas-)

Hadiz:

“Habrá Profecía (nubuwwa) entre ustedes tanto tiempo como Allah desee que esté entre ustedes. Luego será quitada cuando Allah desee quitarla. Luego habrá sucesión (khilafa –califato) sobre el patrón (minhaj) de la Profecía tanto como Allah lo desee. Luego será quitada cuando Allah desee quitarla. Luego habrá un intento de realeza (mulkan ‘addan) tanto como Allah lo desee. Luego será quitada cuando Allah desee quitarla. Luego habrá una realeza tiránica (mulkan jabriyyatan) tanto como Allah lo desee. Luego será quitada cuando Allah desee quitarla. Luego habrá sucesión (khilafa) sobre el patrón de la Profecía)”

Narrado desde Hudhayfa por el Imam Ahmad con una cadena sana (sahih) como ha sido establecido por Az-Zayn en el Musnad (14:163 *18.319) y ha sido indicado por Al-Haythami (5:188-189): “Narrado por Ahmad, Al-Bazzar con un relato más completo, y en parte por At-Tabarani en Al-Awsat. Los narradores en su cadena son confiables.”

León Tolstoi: “Consideradme un musulmán”


El gran escritor ruso, León Tolstoi, que contribuyó grandemente a la literatura y a la historia de Rusia y fue autor de obras tan emblemáticas como Guerra y Paz es conocido también por su labor como pensador y filósofo. En sus obras, Tolstoi expuso sus ideas sobre Dios, el alma, el conocimiento, el amor, el significado de la vida. A partir de 1870, Tolstoi prestó cada vez más atención a conceptos como la muerte, el pecado, la penitencia y el resurgimiento moral de la sociedad.

En su creativo trabajo se refleja una búsqueda de un ideal moral y espiritual que causó un profundo impacto en la sociedad rusa de finales del siglo XIX, que consideraba incomprensibles muchas de las planteamientos expuestos por Tolstoi. Sus ideas le atrajeron la enemistad de la influyente Iglesia Ortodoxa rusa. Fue excomulgado y convertido en un paria. Sus amigos y parientes le abandonaron. Tolstoi falleció en 1910 a la edad de 81 años.

En sus propias cartas y escritos, el escritor explica sus pensamientos y filosofía. En uno de tales escritos, Tolstoi alude al papel de la Iglesia Ortodoxa, que detentaba el monopolio religioso en la Rusia zarista.

"El mundo está construyendo su propia forma de vida que es completamente distinta de las enseñanzas de Cristo y la Iglesia está inventando alegorías que sugieren que la gente que viola la ley de Cristo está viviendo de acuerdo a ella. Como resultado, el mundo ha comenzado a vivir una vida que es peor que la de los paganos y la Iglesia ha llegado al punto de aprobarlo. Además, afirma que dicha forma de vida se corresponde al modelo que Cristo enseñó" (Yasnaya Polyana, marzo de 1909)

La mujer rusa que se casó con el musulmán E. Velikov, escribió a Tolstoi que sus hijos querían convertirse al Islam y le pidió consejo sobre este particular. Esto es lo que Tolstoi le contestó:

"En lo que se refiere al hecho de preferir el Islam por encima del cristianismo ortodoxo..., puedo decir que simpatizo plenamente con tal conversión. Esta afirmación puede resultar extraña en mí, que valoro los ideales cristianos y las enseñanzas de Cristo en su sentido puro más que ninguna otra cosa en el mundo. No tengo duda de que el Islam es en su acepción más externa una ideología superior a la de la Iglesia Ortodoxa. Por lo tanto, si existieran sólo dos opciones: adherirse a la Iglesia Ortodoxa o al Islam, cualquier persona sensata no dudaría en su elección y preferirá aceptar el Islam con su principio de creer en un solo Dios y en Su Profeta en lugar de los complejos e incomprensibles dogmas teológicos tales como la Trinidad, la redención, los sacramentos, los santos y sus imágenes y las complicadas ceremonias..." (Yasnaya Polyana, 15 de marzo de 1909)

En otra carta posterior, Tolstoi afirma:

"Intenta comprender lo que es mi vida. No tengo nada de lo que se considera éxito en la vida -riqueza, honor, gloria-. Mis amigos, e incluso mi familia, se están apartando de mí".

Algunos -los liberales y los ascetas- me consideran un loco o un débil mental, como Gogol; otros -los revolucionarios y radicales- me consideran un místico y un hombre que habla demasiado; los funcionarios del gobierno me consideran un perverso revolucionario y los clérigos de la Iglesia Ortodoxa me consideran un demonio.

Confieso que todo esto es duro para mí.... Y por tanto, consideradme, por favor, como un musulmán, y todo irá bien" (Yasnaya Polyana, abril de 1884)

domingo, 14 de mayo de 2017

Diez perlas negras - Máximas de sabiduría de Sheykh Mahy Cisse (ra)


Sheykh Mahy Cisse (ra) es uno de los grandes maestros vivos de la tariqa Tijaniyya. Nieto de sheykh al-Islam Ibrahim Niasse (ra) e hijo del gran Aliou Cisse (ra), enseña en su casa en Kaolack. Actualmente tiene miles de discípulos en África, Europa, USA y Asia.

1.
Hay quien entre nosotros quien dice que el Profeta (saws) es un hombre normal como cualquier otro. Pero Allāh (swt) ha dicho en el Corán que sus mujeres no son mujeres cualquieras. Ellas no fueron mujeres normales porque fueron las mujeres del Profeta (saws). Así que si sus mujeres no fueron mujeres cualquiera, como osar decir que el Profeta es un hombre corriente.

2.
Si tienes buen comportamiento, alcanzarás un nivel de alguien que ayuna durante el día y reza durante toda la noche. Estarás en la posición (maqām) de la excelencia de la creación (ḥusn al-khalq). Solo entonces, empezarás a ver como la gente te considera. Un joven hombre se acercó al Profeta (saws) y dijo: «¡Oh Profeta! Dame el permiso para fornicar (zīna)» Todo el mundo quedó en silencio y el Profeta (saws) le dijo: »¿Aceptas que la gente lo haga con tu hermana, tu tía, tu madre o tus esposas?». Y el hombre le dijo que no. Entonces el Profeta (saws) puso sus manos en el pecho y rezó por él.

3.
Las soluciones para cada tiempo, para cada uno y para cualquier situación están dentro del Corán y la sunna de Muhammad (saws). El Corán es el espíritu (rūḥ) y sin él no tenemos espíritu, ni luz. Y la luz del Corán es el Profeta Muhammad (saws). Una vez preguntaron a sayyida ‘Aīsha’ (ra): «¿Cómo era el mensajero de Allāh (saws)?» Y ella respondió: «En sus actos estaba el Corán».

4.
De una persona sin imān, no hay beneficio.

5.
Sin imān, ningún shaykh puede buscarte, no es por nada, sino porque no te encuentras próximo a Allāh.

6.
Nadie es shaykh sino enseña, no importa su posición espiritual (maqām) ni si está en la élite (rabbaniyyā). Y es que no puedes estar en la rabbaniyyā  a menos que estudies y enseñes. Asegúrate que aprendes por Allāh tabāraka wa t‘ala.

7.
Una persona que sigue su ego (nafs) y sus deseos, incluso pensando que tiene conocimiento, es alguien abocado a la perdición. Eso es lo que Allāh dice.

8.
Allāh es la única realidad. No hay realidad sino Allāh. Pero, ¿Por qué? Porque la realidad (al-ḥaqq) nunca cambia. Fíjate aparentemente hay un cambio constante y Allāh es la única realidad que nunca cambia.

9.
Si no estás recordando a Allāh (swt) día y noche, no encontrarás descanso en nada por mucho dinero que tengas.

10.

El verdadero ayuno, es ayunar de cualquier cosa que no sea Allāh (swt).

sábado, 13 de mayo de 2017

Imám Shamil: el héroe del Cáucaso Norte


El Imám Shamil apareció de forma repentina en la historia, aunque llegó a convertirse, para toda la región del Cáucaso, en ejemplo de la lucha heroica para detener el avance del Imperio ruso en el Cáucaso en el siglo XIX. Shamil nació en el seno de una familia humilde (no aristócrata) de Daguestán, en la aldea montañosa de Guirma, se supone que hacia 1797. Su nacimiento coincidió con el apogeo de la política rusa de someter, de una vez y por todas, el Cáucaso Norte.

Se hizo muy popular no sólo por su lucha heroica (pues luchas de este tipo ha habido muchas, aunque no todas sean conocidas), sino por haber conseguido unir a los pueblos del Cáucaso Norte para hacer frente a la política rusa de colonizar a los habitantes de las montañas. Esta fue su histórica misión. Inició su lucha en Daguestán y comprendió rápidamente que, por separado, los chechenos y los daguestanos no podrían plantar cara con éxito al ejército ruso. La derrota en la montaña daguestana de Ajulgo en 1839, propició la unión de los chechenos y daguestanos contra el ejército del emperador ruso. Según el mismo Imám Shamil, su modelo en la vida era el Sheykh checheno Mansur (fallecido en una cárcel rusa en 1794, después de ser capturado durante el asedio de la fortaleza de Anapa), quien fue durante cierto tiempo líder de los montañeses del Cáucaso Norte entre las décadas de 1770 y 1780. El ejemplo del Sheykh Mansur llevó al Imám Shamil a crear un estado capaz de resistir los embates del ejército imperial ruso durante veinte años (de 1840 hasta 1859). Shamil heredó el título de imán después de la muerte de Gamzat-Bek el mes de septiembre de 1834, convirtiéndose en el tercer imán del Daguestán (el primero fue Gazi-Magomed, muerto en combate en 1832). Así pues, seis años después, Shamil era Imám de Chechenia y Daguestán unidas (marzo de 1840).

Shamil fundó un estado clásico, con todos los atributos que le son propios: tesoro público, hacienda pública, poder judicial, poder ejecutivo, órgano consultivo del Imám, policía, policía secreta, ejército y una división territorial en circunscripciones territoriales, regiones, etc. Se trataba de un estado (un imamato, es decir, liderado por un Imám) teocrático, tanto en su forma como en su fondo. El líder del estado era el Imám, el único dirigente, pues en las circunstancias de su creación (durante la guerra con Rusia) no se habría podido hacer de otra manera.

El Imám Shamil no era uno de aquellos típicos dictadores orientales. Su gobierno priorizó la ley fundada en el derecho islámico, la sharia, que aplicaba tanto a sí mismo como a los miembros de su familia. Un ejemplo que dejó estupefacto a todo el mundo fue el castigo que infligió a su madre, a quien quería mucho. El Imám Shamil advirtió de que aquellos que le pidieran abandonar la lucha serían castigados. Una delegación chechena pensó que el imán no sería severo con su madre y pidieron a esta última que intercediese por ellos. El Imám Shamil castigó a su madre a recibir 100 latigazos en público en la plaza de Vedenó, y sólo cuando su madre perdió el sentido al sexto golpe, él ocupó su lugar para recibir los restantes 94 golpes. Después puso un sable desenvainado al lado del que ejecutaba el castigo y ordenó que fuese ejecutado en caso de que el imán considerase que no había golpeado con todas sus fuerzas. Otro ejemplo es cuando lo arrestaron: toda su riqueza se reducía a lo que llevaba encima, no poseía casas, ni tierras, ni oro; nada excepto lo que llevaba puesto. Sin embargo, también entendió que no podía ser tan estricto en el cumplimiento de las leyes islámicas y por ello permitió una serie de excepciones a los chechenos, como, por ejemplo, no consiguió prohibir a los chechenos bailar y cantar sus canciones. Consideraba que podía –y debía– tener en cuenta las características propias de cada pueblo.

Fue un capitán brillante que salió vencedor en toda una serie de batallas contra algunos de los generales más famosos del Imperio ruso de aquel período: 1842, campaña de Ichkeria (general P. Grabbe); 1845, campaña de Darguin (general M. Vorontzov), etc.

Llevó a cabo también una política exterior activa, aunque también comprendió que ninguna de las potencias mundiales del momento (ni occidentales ni orientales) tenía el menor interés por el Cáucaso. Durante la guerra de Crimea (1853-1856) no se alió con la coalición antirrusa. Mantenía correspondencia con el artífice de la lucha anticolonialista, el argelino Abdul Kadir, ya que pensaba que tenían mucho en común. Mantuvo una relación ambigua con el sultán turco. Podemos pensar que son de Shamil las palabras «no me importaría ejecutar en primer lugar al sultán turco». Desconfiando de la ayuda exterior, y debilitado tras 30 años de resistencia contra el Imperio ruso, tuvo que rendirse el 25 de agosto de 1859 durante el asedio al pueblo de Gunib, en Daguestán. Se convirtió en el prisionero más preciado del emperador, que lo desterró de por vida a la provincia rusa de Kaluga, desde donde en 1869 pidió que le dejasen peregrinar a la Meca donde estaba destinado a morir en 1871.

Sus contemporáneos en Occidente admiraban su lucha. Escribieron sobre él, representaron obras de teatro en París mientras aún vivía. Era considerado un Robin Hood que había luchado contra un imperio que, a principios del siglo XIX, había conquistado la mitad de Europa y se había erigido como el «policía» de Europa durante un decenio entero. Pero el Imám Shamil no era un romántico; esta imagen que tenían de él sus contemporáneos europeos quedaba lejos de la realidad. Fue sólo un patriota y un luchador que se opuso a la colonización de los pueblos de las montañas del Cáucaso. Y esta era una imagen muy incómoda para Rusia.

A pesar de haberse rendido, siguió siendo un ejemplo de combatiente heroico para todos los pueblos de las montañas del Cáucaso Norte. Muchos niños que nacen en el Cáucaso llevan su nombre y en Daguestán han puesto también su nombre a calles, plazas y han erigido monumentos en su honor.

El fondo circasiano en Turquía lleva su nombre. Este fondo fue creado por los descendientes de los pueblos caucasianos de las montañas que se vieron forzados a huir al Imperio turco después de la victoria de los rusos en el Cáucaso Norte. Y no es una casualidad que los montañeses caucasianos, vivan donde vivan en el mundo, relacionen su nombre con la historia bélica de sus antepasados. En su honor se escriben libros, poemas y versos. Durante la época soviética, la actitud hacia su persona y su legado político experimentó muchos cambios: de ser considerado un héroe en la lucha contra la colonización rusa, a ser acusado de ser un agente de los países occidentales o un protegido de Turquía, e, incluso, se propuso borrar su nombre del episodio de la historia que explica la entrada de los rusos en el Cáucaso. Alrededor de su nombre se libra una lucha de poder en la que todos los bandos procuran utilizar el nombre de Shamil a su favor.

miércoles, 10 de mayo de 2017

No hay permiso para usar esas llaves


El Grandsheykh Abdullah Daguistani solía servir en el janiqah de su maestro. Todos los días centenares de visitantes llegaban para visitar al sheykh, la mayoría de ellos venían de Daguestán. Entre los muchos visitantes del sheykh estaba el profesor ruso George Gurdjieff, luego de haber arribado recientemente a Turquía. Tras un largo y arduo escape de Rusia en la época de la Revolución Comunista, Gurdjieff vino a visitar al Sheykh Sharafuddin. Tenía muchos contactos con Sufíes de distintas órdenes y había sido criado y había viajado extensivamente a través de la región del Cáucaso. Estaba complacido de encontrar a los herederos del distinguido linaje Daguestaní Naqshbandi.

Sheykh Sharafuddin le pidió a Sheykh Abdullah que hospedara a su huésped. Sheykh Abdullah relató los eventos de la reunión a varios de sus discípulos muchos años después. En cuanto se conocieron Sheykh Abdullah le dijo: "Usted está interesado en el conocimiento de los nuevos puntos. Podemos hablar sobre ello en la mañana luego de la oración del amanecer. Ahora coma algo y descanse." Al horario de la oración del amanecer Sheykh Abdullah llamó a Gurdjieff para que viniera a rezar con él. En cuanto terminó la oración Sheykh Abdullah comenzó a recitar Surah Ya Sin del Sagrado Corán. Cuando terminó de leer Gurdjieff se aproximó y le preguntó si podía hablar sobre lo que acababa de experimentar. Gurdjieff dijo:

"En cuanto terminó la oración y usted comenzó a recitar vi que usted venía a mí y tomó mi mano. Fuimos transportados a un hermoso rosedal. Usted me dijo que ese jardín era suyo y las rosas eran sus discípulos, cada uno tiene su color y su perfume. Me condujo a una particular rosa roja y me dijo: "Esta es suya. ¡Huélala!" Cuando lo hice, vi que la rosa se abrió y yo desaparecí en ella y me convertí en la rosa. Entre en las raíces las cuales me llevaron a su presencia. Me vi entrar en su corazón y convertirme en parte de usted. A través de su poder espiritual pude ascender al conocimiento del poder de los nueve puntos. Luego, una voz se dirigió a mí como Abd an-Nur y dijo: "Esta luz y este conocimiento ha sido otorgado a ti desde la Divina Presencia de Dios para traer paz a tu corazón. Sin embargo no debes usar el poder de este conocimiento." La voz me saludó con el saludo de paz y la visión terminó cuando usted terminaba la recitación del Corán.”

Sheykh Abdullah respondió:
"Surah Ya Sin fue llamada "El corazón del Corán" por el Santo Profeta y el conocimiento de estos nueve puntos fue abierto a usted a través de ella. La visión fue a través de las bendiciones del versículo: ¡Paz! una Palabra (de saludo) de un Señor Misericordiosisimo (36:58). Cada uno de los nueve puntos es representado por uno de los nueve santos que están al más alto nivel de la Divina Presencia. Ellos son las llaves a poderes dentro del ser humano, pero no hay permiso para usar esas llaves. Ese es un secreto que en general no será abierto hasta los Últimos Días cuando Mahdi aparezca y Jesús vuelva. Este encuentro nuestro ha sido bendecido. Mantenlo secreto en tu corazón y no hables de él en esta vida, Abd an-Nur, pues ese es tu nombre con nosotros. Estás libre para quedarte o para irte, según lo que permitan tus responsabilidades. Siempre serás bienvenido aquí. Has logrado seguridad en la Divina Presencia. Que Dios te bendiga y te fortalezca en tu trabajo."

Admitamos que el eneagrama le fue revelado a Gurdjieff en una visión que iba acompañada de una voz que tuvo tras escuchar la recitación de la Surah Ya Sin del Sagrado Corán por quien más tarde sería Grandsheykh Abdullah, por aquel entonces sobrino y discípulo del maestro naqshbandi Sheykh Sharafuddin. Admitamos que la voz que entonces escuchó Gurdjieff, como la interpretación que años después contaría el Grandsheykh Abdullah ad-Dhagistani, coinciden en que no hay permiso para usar ese conocimiento del eneagrama, esas llaves, y que ese es un secreto que en general suponemos que con la excepción de Gurdjieff no será abierto hasta los Últimos Días cuando Mahdi aparezca y Jesús vuelva...

Entonces. ¿De dónde salen tantos maestros y profesores profesionales de eneagrama sufí? ¿Por qué los jesuitas y la New Age, amén de otros grupos similares se han dedicado a expandir el conocimiento del eneagrama por occidente?

Respecto a por qué en oriente no se expande el conocimiento del enegrama, creemos no precisar de ayuda exterior para alcanzar una respuesta pues quizás que podamos contestar bastante bien a esta pregunta explicando que en oriente no hay demasiada gente "preparada" para dejarse los 200 euros o más en cada nivel necesarios para ser iniciado en el conocimiento del enegrama....

¿Qué es lo que enseñan? ¿Acaso el Mahdi y Jesús ya han vuelto y no nos hemos enterado?

sábado, 6 de mayo de 2017

15 Shaban: Laylat-ul Bera’at


Bismillahi Rahmani Rahim

Shaban es el mes del Sagrado Profeta (asws). Otra Rahmat (Misericordia), gran Rahmat, está descendiendo.

Insha’Allah, en el transcurso de este mes, si ponemos la intención de cambiarnos a nosotros mismos y nuestro comportamiento, entonces podremos entrar con fuerzas a Ramadán, y en el transcurso del tiempo de Ramadán podremos atrapar a nuestro ego.

Pero debemos ser cuidadosos. Shaban tiene la noche de Bera’at, la Noche del Cálculo, en la que todo lo que hiciste el año pasado hasta este año va a ser calculado y llevado a la presencia del Señor Allah-swt-.

“Mi destino, no puedo cambiar mi destino.”

Claro que puedes. Puedes cambiarlo de esta manera. Cuando el cálamo escribe, no cambia. Pero el cálamo escribe de la forma en que te mueves, de la manera en que hablas, de la manera en que llevas a cabo tus acciones. El Cálamo lo escribe todo. Escribe las 24 horas. Desde el lado derecho y el lado izquierdo los ángeles lo ponen todo en cuenta y están observando desde el último Shaban hasta este Shaban, noche de Bera’at, último 15 de Shaban y este Shaban, ¿cómo se está movilizando este siervo de Allah?

¿Está intentando moverse hacia Allah, o está intentando moverse hacia dunya?

¿Cuánto intento en el camino hacia Allah?

¿Cuánto intento en el camino hacia dunya?

Todo llega para ser calculado. Y está llegando a la presencia de Allah.

Allah pregunta: “¿Qué está haciendo mi siervo?”

Los Ángeles dirán: “Ya Rabbi, Tú sabes, te es conocido, él intentó lo mejor en Tu camino, pero debido a su año previo tantos obstáculos tuvo frente a él que le fue imposible continuar.”

Allah pregunta: “¿Y qué hizo?”

Los Ángeles contestan: “Ha dicho: ‘No me importa’.”

La gente ignorante, arrogante y testaruda del siglo 21 dice: “No me importa”. 

Debería importante. Ellos harán que te importe. Allah no está jugando juegos. Te será de importancia.

Y Allah pregunta: “¿Mi siervo espera pacientemente, se esfuerza pacientemente intentando encontrar el camino correcto y alejarse de los problemas de dunya?”

“Así es, Ya Rabbi.”

“Ahora háganlo fácil para él. Denle una apertura.”

Verás que ese año entrarás a un mundo mejor.

“¿Qué está haciendo mi siervo?”

“Él estaba en el camino correcto, estaba sobre el rumbo correcto. Estaba con las personas correctas, sin embargo aún sigue a su ego. No obtuvo ningún placer (espiritual) ni Rahmat porque estuvo en problemas y aun así intentó encontrar caminos por dunya. Él estuvo entre los demás, no por Allah, sino porque no tuvo otra posibilidad.”

“Bien, ábranle un camino para dunya”, y verás que ahora no lo puedes cambiar.

El año siguiente, lo que Él ha preparado para ti, estará en tu mano.

Tienes quince días. Quince de Shaban, para sentarte y comprender, para calcular, para colocar tus acciones, tus pensamientos, todo frente a ti. De las buenas cosas que has hecho tienes que entender, mirarlas y decir: “¿Por qué hice estas cosas buenas? ¿Fue por la Causa de Allah, o fue de alguna manera para mi ganancia personal?”

Verifícalo correctamente. No le tienes que decir nada a nadie. No tienes que mentir ni engañar. No te mientas a ti mismo. Siéntate, calcula, comprende, profundiza y dite a ti mismo: “Así es. Esto lo hice por la Causa de Allah. Esto lo hice por mi propio ego.”

No te mientas a ti mismo. No le vas a rendir cuentas a nadie. Ríndetelas a ti mismo. Comprende, siéntate a un lado y di: “Astaghfirullah, Ya Rabbi, soy un siervo débil. Sé que no lo he hecho por Ti, por Tu Causa. Ya que si lo hubiese hecho, hoy no tendría que estar en estos problemas.”

Todo lo que hagas por la Causa de Allah, definitivamente (si lo haces) no estarás en problemas. Definitivamente el año siguiente, cada año, te traerá situaciones mejores. Cada año tiene que traerte algo mejor.

Aún tenemos algunos días, insha’Allah ar-Rahman. Los creyentes inteligentes deben sentarse y preguntar.


Wa min Allahu Taufiq.

-Sahib us Sayf  Sheykh Abdul Kerim Effendi Hz (qs)